Titanic, 97 años en el fondo del Atlántico

Ayer se cumplieron 97 años desde que se produjera uno de los naufragios más famosos de la historia, el hundimiento del Titanic. Hace casi un siglo, tal día como hoy, la tragedia marítima más impactante de los últimos tiempos estaba comenzando a dar la vuelta al mundo. De este suceso se han grabado multitud de películas, se han escrito otros tantos libros y aún sigue guardando para sí secretos que quizá nunca se den a conocer. A mí, personalmente, es una historia que siempre me ha fascinado.
El primer viaje del Titanic se había convertido en todo un evento. El 10 de abril de 1912 miles de personas se dieron cita en el puerto inglés de Southampton para ver zarpar al Titanic en su viaje ianugural con destino a Nueva York. El trasatlántico de la compañía White Star Line había sido considerado el más lujoso de su tiempo. Divididos en primera, segunda y tercera clase subieron a bordo 2224 personas entre pasajeros y tripulantes.
Mientras se comprobaba que los que ocupaban los camarotes de tercera no tenían piojos ni nada por el estilo, pasajeros como Bruce Ismay, presidente de la White Star Line; Jonh Jacob Astor, un rico coronel propietario de varios hoteles; Isidor e Ida Strauss, él era propietario de Macy's, los almacenes más grandes del mundo; Benjamin Guggenheim, el rico heredero de una familia norteamericana dedidacada a la minería y la metalurgia; Thomas Andrews, constructor del Titanic; o la rica y excéntrica Molly Brown, entre otros muchos, subían a bordo vitoreados por quienes acudieron a ver la botadura.
El viaje fue según lo previsto. Tras la salida del puerto de Southampton, el Titanic hizo escala en Cherburgo, donde embarcaron más pasajeros, Queenstown, y Cork (Irlanda), donde subieron más viajeros de tercera clase y también se embarcó el correo. Los días pasaron tranquilos. Los pasajeros de primera clase podían ir al gimnasio, a la biblioteca, a la piscina interior, a la pista de squash, al baño turco y cenar en el gran salón. Lo que obviamente, los de tercera clase sólo podían imaginar.
El 13 de abril fue cuando empezaron a llegar al Titanic las primeras noticias de avistamientos de bloques de hielo. Pero por algún motivo Jack Philips y Harold Bride, los operadores de radio, no notificaron estos mensajes. El capitán John Edward Smith, con más de 38 años de experiencia profesional en la White Star Line y que se iba a jubilar tras el primer viaje del Titanic, ordenó cambiar ligeramente el rumbo para dejar de lado los grandes sectores de icebergs. La velocidad del Titanic era de 22 nudos y Smith consultó a Ismay si podía bajarla por el riesgo de los bloques de hielo. Este se negó porque deseaba hacer el mejor tiempo en su viaje inaugural.
El 14 de abril el trasatlántico navegaba por aguas excesivamente tranquilas que
hacían más difícil el avistamiento de icebergs. El capitán volvió a consultar a Ismay si podía reducir la velocodad del barco y este volvió a negarse, por lo que Smith redobló la guardia en los mástiles. Ese mismo día, poco antes de la media noche, el vigía Frederick Fleet, dio el grito de alarma: "¡Iceberg por proa!". En ese momento el primer oficial al mando William Murdoch (el capitán estaba descansando en su camarote) ordenó girar todo a estribor y dar marcha atrás para evitar el impacto. No lo consiguió.
El iceberg dañó cinco compartimentos estanco, lo que hacía ya imposible que se mantuvirea a flote por mucho tiempo. Al Titanic, que había sido considerado insumergible, le quedaban de dos a cuatro horas de vida. Las frías aguas del Oceano Atlántico iban a ser las últimas que vieran al gran trasatlántico en la superficie. El capitán enseguida fue consciente de la tragedia. En los botes salvavidas sólo había hueco para unas 1100 personas de las 2224 que estaban a bordo. Sólo llegaron a embarcar 711.
Los operadores de radio comenzaron a mandar mensajes de auxilio, entre ellos, fueron de los primeros en utilizar el recientemente implantado S.O.S. Pero no había tiempo, el barco más cercano era el Californian. Un buque que se encontraba a 10 millas del Titanic e incluso le tenía a la vista. Pero este barco no acudió al rescate por tener el telégrafo desconectado por el mal trato que Philipps, el telegrafista del Titanic, dio al Californian y porque el capitán de este último, Stanley Lord, no hizo caso de las señales luminosas del barco siniestrado.
Fue otro trasatlántico, el Carpathia, el que contestó a la ayuda del Titanic. Pero estaba demasiado lejos como para llegar a tiempo a rescatar a todos los pasajeros del Titanic. A las 00.30 la proa ya estaba totalmente sumergida y el Titanic perpendicular al agua. A la 01.45 el agua alcanzaba la cubierta de botes y el pánico se desató entre los que se quedaron fuera de los botes. Llegó incluso a haber disparos por parte de alguno de los oficiales. Poco más tarde el trasatlántico 'insumergible' se hundió y con él 1500 personas.
El Carpathia llegó al lugar del naugrafio a las cuatro de la mañana. Allí rescató a los supervivientes que se encontraban en los botes salvavidas y a algunos pasajeros que se encontraban en el agua sujetos a lo que podían y casi helados. El Californian llegó casi a las nueve de la mañana y su labor consistió en peinar la zona en busca de más supervivientes.
La historia del Titanic había terminado. Su leyenda acababa de comenzar.
Una leyenda que en 1985 salió de nuevo a la superficie cuando Robert Ballard descubrió al Titanic a 4.000 de profundidad a 400 millas de Terranova bajo las aguas del Atlántico.
Algunas Curiosidades
- Ida Strauss pudo subir a un bote, pero decidió quedarse a bordo del Titanic y morir junto a su marido, Isidor.
- Benjamin Guggenheim y su mayordomo,al ver la situación en la que se encontraba el Titanic, decidieron cambiar su salvavidas por un frac. Sabiendo que iban a morir decidieron hacerlo elegantes. Benjamin llegó a decir que "ninguna mujer dejaría de subir a un bote porque Ben Guggenheim se hubiera acobardado".
- Bruce Ismay consiguió subir a uno de los botes quedando aún muchas mujeres y niños a bordo del Titanic, lo que le llevó a ser duramente criticado.
- La orquesta del Titanic, la Wallace Hartley Band, siguió tocando hasta que el barco se hundió por completo para reducir al máximo posible el pánico de los pasajeros. La útlima canción que se oyó, según algunos supervivientes, fue "Nearer, my God, to Thee".
- Si el oficial Murdoch no hubiera ordenado virar y el barco hubiera chocado de frente contra el iceber, el Titanic no se habría hundido porque sólo se hubieran inundado dos compartimentos. Incluso podría haber seguido navegando.
- Si los vigías hubieran tenido prismáticos, podrían haber avistado el iceberg antes y se podría haber evitado la colisión.
- Si el Californian hubiera hecho caso de las llamadas de auxilio enviadas por el Titanic, podría haber salvado a casi la totalidad del los pasajeros y tripulantes.
- Algunos cuerpos, como el de Benjamin Guggenheim, nunca se han encontrado.
Esta ha sido sólo una pequeña pincelada de la historia y de las curiosidades que envuelven al naufragio del Titanic. Podría seguir escribiendo ya que hay mucho más que decir y que enseñaros y es una historia que a mí siempre me ha cultivado.
Lo dejo para el 98 aniversario.
Sobre este blog
No sólo palabras
Laura Alonso IzaguirreLa cultura, en su acepción más general, será el tema principal de este blog. No sólo palabras es un rincón en el que tendrán cabida el cine, el arte, la literatura y la música, pero sin olvidar que la cultura es mucho más que eso y los temas pueden ser muchos y muy diferentes.
Espero que os guste.
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