Telenovelas

Los cuentos de hadas se han adaptado a los nuevos tiempos. Ya no están protagonizados por príncipes ni princesas ni transcurren en bellos palacios, pero las historias de amores imposibles gustan al público tanto como antes. Los culebrones llegaron desde Latinoamérica a nuestra televisión para saciar a esos espectadores ávidos de ambiciones, tragedias y pasiones sin medida. El primero que viene a mi memoria es ‘Cristal’ y el último que, lo confieso, seguí con auténtico fervor fue ‘Pasión de gavilanes’. Casi veinte años separan a ambos pero sus argumentos apenas varían. Infidelidades, hijos secretos o relaciones entre miembros de diferente clase social son los recursos habituales de este tipo de relatos. Los nombres imposibles -Luis Alfredo, Carlos Felipe, Topacio…- son otro elemento obligado que, por desgracia, suele calar hondo en la audiencia y arruina el futuro de muchos recién nacidos. Lo siento por ellos pero, no sé si para mejor o para peor, las sobremesas no serían lo mismo sin las telenovelas.

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damechokolate

damechokolate dijo

la.oltemo.captetolo

Karin Becker Pessolani dijo

María: hay muchos nombres típicos en telenovelas, como José Armando, Luis Alberto, Juan Francisco, Daniel Enrique... Y frases clave como "¡Me dejaste!". No sé qué tienen pero nos atrapan. Aunque hace mucho que no sigo ninguna, en su momento fui una fiel seguidora de la original "Betty, la fea" (Colombia), "Pasión de gavilanes" (fui una seguidora, como tú), y también de "Primer amor a mil por hora" (México), nueva versión de "Primer amor" en la época de Thalía joven.
Y sí, son historias de príncipes y princesas, ayas y lacayos pero en versión siglo XXI y urbana. Qué más da, estamos acstumbradas a los cuentos.
Hasta la próxima!

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Una de zapeo

Bienvenidos al interesante y voluble mundo de la televisión. Un medio que entró en nuestras casas hace poco más de cincuenta años para convertirse en el inquilino que nunca se marchó. Medio siglo en el que se ha pasado del blanco y negro al color, de los teatrales 'Estudio 1' a los espacios rosiamarillos, de la familia Telerín a los grandes hermanos... Pasen y lean unas cuantas reflexiones sobre la pequeña gran pantalla.

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