<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<posts>
  <post>
    <IP type="integer">0.0.0.0</IP>
    <author-id type="integer">76739</author-id>
    <blog-id type="integer">10341</blog-id>
    <body>&lt;div align="center"&gt;&lt;img style="width: 562px; height: 429px;" src="http://blogs.elcorreodigital.com/blogfiles/magonia/VirgenGuadalupe.jpg" title="Ni&#241;os del estado mexicano de Queretaro en las inmediaciones de la bas&#237;lica de Guadalupe d&#237;as antes de la canonizaci&#243;n de Juan Diego, en julio de 2002. Foto: AP." id="img_0" class="imgcen"&gt;
&lt;div align="justify"&gt;&lt;font size="2" face="Arial"&gt;Veinte millones de personas entran cada a&#241;o en la &lt;a href="" http:="" www.virgendeguadalupe.org.mx="" target="_blank"&gt;bas&#237;lica de Santa Mar&#237;a de Guadalupe&lt;/a&gt;, el santuario m&#225;s visitado de la cristiandad. La imagen de la Virgen que se venera all&#237; es uno de los ejes de la mexicanidad, y su culto, un ejemplo de fusi&#243;n de religiosidad y nacionalismo. "No se puede entender M&#233;xico sin Guadalupe", dice el rector del templo, monse&#241;or Diego Monroy Ponce. La guadalupana es la devoci&#243;n americana por excelencia. Su origen fue un milagro protagonizado en el primer tercio del siglo XVI por el indio &lt;font size="2" face="Arial"&gt;&lt;a href="http://blogs.elcorreodigital.com/magonia/2003/11/12/juan-diego-el-santo-nunca-existio-" target="_blank"&gt;Juan Diego&lt;/a&gt;&lt;font size="2" face="Arial"&gt;, quien se convirti&#243; en el primer santo ind&#237;gena en julio de 2002, cuando Juan Pablo II lo elev&#243; a los altares.

La historia de Juan Diego se recoge por primera vez en un libro en espa&#241;ol y otro en n&#225;huatl publicados casi simult&#225;neamente: &lt;em&gt;Imagen de la Virgen Mar&#237;a&lt;/em&gt; (1648), del presb&#237;tero criollo Miguel S&#225;nchez, y &lt;a href="http://www.interlupe.com.mx/4-e.html" target="_blank"&gt;&lt;em&gt;Huey tlamahuicoltica&lt;/em&gt;&lt;/a&gt; (1649), del sacerdote -tambi&#233;n criollo- Luis Lasso de la Vega. Los hechos se remontan a 1531, diez a&#241;os despu&#233;s de que Hern&#225;n Cort&#233;s conquista Tenochtitl&#225;n, la capital azteca que se levantaba donde ahora est&#225; M&#233;xico. Juan Diego, un indio convertido al cristianismo, pasea por el cerro del Tepeyac cuando se le aparece la Virgen y, en la mejor tradici&#243;n mariana, le pide que le consagre un templo en el lugar. El vidente acude a &lt;a href="http://www.franciscanos.org/enciclopedia/jzumaraga.html" target="_blank"&gt;fray Juan de Zum&#225;rraga&lt;/a&gt;, obispo de Nueva Espa&#241;a, quien no le cree y le reclama pruebas. Despu&#233;s de varias apariciones, la Virgen pide a Juan Diego que recoja rosas en su manta y, cuando la despliega ante el obispo, caen las flores al suelo y aparece en la tela la imagen de la Madre de Dios.

&lt;strong&gt;Imagen prodigiosa&lt;/strong&gt;

El lienzo de la guadalupana es una manta -o tilma, o ayate- de algod&#243;n y c&#225;&#241;amo. Tiene 1,7 metros de alto y 1 metro de ancho, y puede considerarse la &lt;em&gt;s&#225;bana santa&lt;/em&gt; del Nuevo Mundo, ya que, de acuerdo con la tradici&#243;n, la imagen se imprimi&#243; milagrosamente. La Virgen se ve rodeada de un halo, con las manos unidas frente al pecho por las palmas, cubierta por un manto azul de estrellas, con los pies sobre la Luna y un &#225;ngel sosteniendo &#233;sta. Son motivos t&#237;picos de la iconograf&#237;a mariana y, ante la incongruencia de que la Virgen se pliegue en sus apariciones a los c&#225;nones art&#237;sticos, quienes creen que hubo una imagen inicial inexplicable optan por considerar esos elementos a&#241;adidos posteriores. La realidad, sin embargo, es que la imagen actual se corresponde con la de las primeras copias -que datan de principios del XVII- y, como mucho, ha sido retocada en algunas zonas para frenar su deterioro.

Los partidarios de la explicaci&#243;n milagrosa a&#241;aden que, si se ampl&#237;an lo suficiente, los ojos de la Virgen de Guadalupe proporcionan las pruebas de su sobrenaturalidad. En 1929, el fot&#243;grafo mexicano Alfonso Marcu&#233; dijo ver un busto humano en uno de ellos; en 1962, el f&#237;sico nuclear Charles Wahlig aseguraba que las figuras eran dos; y, desde 1979, el inform&#225;tico Jos&#233; Aste-Tonsmann ha identificado en el ojo derecho catorce personajes -incluidos el obispo Zum&#225;rraga y Juan Diego-, muchos de los cuales est&#225;n tambi&#233;n en el otro ojo. &#191;Un milagro? No. Lo realmente milagroso ser&#237;a que alguien a la busca de figuras no encontrara nada en una mancha de pintura ampliada miles de veces.

Ni el testigo principal crey&#243; en su tiempo en el milagro de Guadalupe. "Ya no quiere el Redentor del mundo que se hagan milagros, porque no son menester", escribi&#243; en 1547 fray Juan de Zum&#225;rraga, quien tampoco menciona en ninguno de sus escritos el episodio de las rosas. Por si eso fuera poco, en 1556, fray Francisco de Bustamante, provincial de los franciscanos, lamenta que algunos est&#233;n animando a los nativos a adorar "una imagen pintada ayer por un indio llamado Marcos" y que se diga que la tela hace milagros.

&lt;strong&gt;Un santo a medida&lt;/strong&gt;

Los historiadores consideran en la actualidad que todo el episodio del Tepeyac y la tilma es una leyenda. "Es una ficci&#243;n p&#237;a. De los m&#225;s de cuarenta documentos que se dice que apoyan la existencia de Juan Diego, ninguno soporta una cr&#237;tica hist&#243;rica seria", sentencia el sacerdote y pale&#243;grafo &lt;a href="" http:="" www.uapress.arizona.edu="" books="" bid360.htm="" target="_blank"&gt;Stafford Poole&lt;/a&gt;. Para el padre Manuel Olim&#243;n, profesor de la &lt;a href="" http:="" www.pontificia.edu.mx="" target="_blank"&gt;Universidad Pontificia de M&#233;xico&lt;/a&gt; y autor de &lt;em&gt;La b&#250;squeda de Juan Diego&lt;/em&gt; (2002), estamos ante "un cuento, como el de Cenicienta". El objetivo ser&#237;a sustituir entre los ind&#237;genas el culto a la diosa azteca Tonantzin, adorada en cerro del Tepeyac, por el de la Virgen Mar&#237;a. De ah&#237; que fray Bernardino de Sahag&#250;n se refiriera en 1570 a la devoci&#243;n guadalupana como una "invenci&#243;n sat&#225;nica para paliar la idolatr&#237;a".

Juan Diego ser&#237;a el mediador ideal entre la nueva divinidad for&#225;nea y los ind&#237;genas. "Mois&#233;s baja del Sina&#237; con las Tablas de la Ley; Juan Diego, del Tepeyac con las flores", apunta el historiador David Brading, ex director del &lt;a href="" htp:="" www.latin-american.cam.ac.uk="" target="_blank"&gt;Centro de Estudios Latinoamericanos de Cambridge&lt;/a&gt;. "En v&#237;as de canonizaci&#243;n, se encuentra m&#225;s un mito y un s&#237;mbolo que un ser de carne y hueso", advert&#237;a el padre Olim&#243;n antes de que Karol Wojtyla santificara al vidente hace cinco a&#241;os. El abad em&#233;rito de la bas&#237;lica mexicana, Guillermo Schulenburg, el arcipreste del templo, Carlos Warnholtz, y el bibliotecario, Esteban Mart&#237;nez de la Serna, vieron recompensada su preocupaci&#243;n por la falta de rigor hist&#243;rico que implicaba canonizar a un "legendario indio" con una dimisi&#243;n forzada, una expulsi&#243;n y una depresi&#243;n, respectivamente. 

Los conservadores que han examinado la imagen de la Virgen de Guadalupe tienen claro que es una obra humana. Y los historiadores, que se trat&#243; de un encargo de fray Alonso de Mont&#250;far, sucesor de Zum&#225;rraga durante cuyo mandato se levant&#243; el templo mariano del Tepeyac. El pintor habr&#237;a sido el indio Marcos Cipac de Aquino, el Marcos que cita fray Francisco de Bustamante en su serm&#243;n ante el virrey Luis de Velasco del 8 de septiembre de 1556. En la ficci&#243;n y en la realidad, un ind&#237;gena habr&#237;a estado en el origen del m&#225;s venerado s&#237;mbolo mexicano.

&lt;strong&gt;
El libro&lt;/strong&gt;

&lt;em&gt;La b&#250;squeda de Juan Diego&lt;/em&gt; (2002): El padre Manuel Olim&#243;n revisa desde la cr&#237;tica hist&#243;rica lo que hay de cierto y de falso en el personaje del vidente y las apariciones del Tepeyac.

Publicado originalmente en el diario &lt;a href="http://www.elcorreodigital.com" target="_blank"&gt;&lt;em&gt;El Correo&lt;/em&gt;&lt;/a&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;</body>
    <closed-comments type="boolean"></closed-comments>
    <closed-trackbacks type="boolean"></closed-trackbacks>
    <comments-count type="integer">93</comments-count>
    <created-at type="datetime">2008-08-22T21:06:33+02:00</created-at>
    <date type="datetime">2008-08-23T00:54:00+02:00</date>
    <id type="integer">53035246</id>
    <last-comment-date type="datetime">2009-09-14T14:02:02+02:00</last-comment-date>
    <myfile-id type="integer"></myfile-id>
    <nicetitle>el-milagro-guadalupe</nicetitle>
    <published-at type="datetime">2008-08-23T00:54:34+02:00</published-at>
    <site-id type="integer">3</site-id>
    <status type="integer">1</status>
    <title>El milagro de Guadalupe</title>
    <updated-at type="datetime">2009-09-14T14:02:03+02:00</updated-at>
  </post>
  <post>
    <IP type="integer">0.0.0.0</IP>
    <author-id type="integer">76739</author-id>
    <blog-id type="integer">10341</blog-id>
    <body>&lt;div align="justify"&gt;&lt;font face="Arial" size="2"&gt;&lt;a href="http://www.telefonica.net/web/tdb" target="_blank"&gt;To&#241;o del Barrio&lt;/a&gt;&lt;font face="Arial" size="2"&gt;, miembro de &lt;a href="http://www.arp-sapc.org" target="_blank"&gt;ARP-Sociedad para el Avance del Pensamiento Cr&#237;tico&lt;/a&gt;, ha traducido al esperanto el reportaje titulado &lt;a href="http://blogs.elcorreodigital.com/magonia/2003/11/12/juan-diego-el-santo-nunca-existio-" target="_blank"&gt;"Juan Diego, &#191;el santo que nunca existi&#243;?"&lt;/a&gt;: &lt;a href="http://www.delbarrio.eu/johandiego.htm" target="_blank"&gt;"Johano Diego, la sanktulo kiu neniam ekzistis?"&lt;/a&gt;.

&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;</body>
    <closed-comments type="boolean"></closed-comments>
    <closed-trackbacks type="boolean"></closed-trackbacks>
    <comments-count type="integer">2</comments-count>
    <created-at type="datetime">2007-06-15T16:04:17+02:00</created-at>
    <date type="datetime">2003-11-13T01:25:00+01:00</date>
    <id type="integer">11065</id>
    <last-comment-date type="datetime">2008-01-27T00:28:25+01:00</last-comment-date>
    <myfile-id type="integer"></myfile-id>
    <nicetitle>johano-diego-sanktulo-kiu-neniam-ekzistis-</nicetitle>
    <published-at type="datetime">2003-11-13T01:25:44+01:00</published-at>
    <site-id type="integer">3</site-id>
    <status type="integer">1</status>
    <title>Johano Diego, le sanktulo kiu neniam ekzistis?</title>
    <updated-at type="datetime">2008-01-27T00:28:25+01:00</updated-at>
  </post>
  <post>
    <IP type="integer">0.0.0.0</IP>
    <author-id type="integer">76739</author-id>
    <blog-id type="integer">10341</blog-id>
    <body>&lt;div align="justify"&gt;&lt;font face="Arial" size="2"&gt;"En v&#237;as de canonizaci&#243;n, se encuentra m&#225;s un mito y un s&#237;mbolo que un ser de carne y hueso", dijo el padre Manuel Olim&#243;n. Profesor de la &lt;a href="http://www.pontificia.edu.mx" target="_blank"&gt;Universidad Pontificia de M&#233;xico&lt;/a&gt;, cuando public&#243; en su pa&#237;s &lt;em&gt;La b&#250;squeda de Juan Diego&lt;/em&gt; (&lt;a href="http://www.plaza.es" target="_blank"&gt;Plaza &amp;amp; Jan&#233;s&lt;/a&gt;, 2002), un libro escrito desde "la convicci&#243;n de que la mayor&#237;a de edad de los cat&#243;licos mexicanos exige el tratamiento abierto y serio" de la historicidad del vidente al que, seg&#250;n la leyenda, se apareci&#243; la Virgen en el cerro del Tepeyac en 1531. Olim&#243;n es uno de los historiadores que, dentro y fuera de la Iglesia, ven con preocupaci&#243;n la canonizaci&#243;n de Juan Diego.

Fue el 31 de julio de 2002 cuando Juan Pablo II elev&#243; a los altares en calidad de santo -fue beatificado en 1990- a un indio de cuya existencia "no hay pruebas hist&#243;ricas", afirma David Brading. El catedr&#225;tico de la &lt;a href="http://www.cam.ac.uk" target="_blank"&gt;Universidad de Cambridge&lt;/a&gt; destaca que, a pesar de que la primera referencia a la imagen que se adora en la &lt;a href="http://www.virgendeguadalupe.org.mx" target="_blank"&gt;bas&#237;lica de Guadalupe&lt;/a&gt; data de 1555 &#243; 1556, el vidente no entra en escena hasta mediados del siglo XVII. "Hasta 1648, no se sabe nada de Juan Diego", coincide desde Los &#193;ngeles el sacerdote e historiador &lt;a href="http://www.uapress.arizona.edu/books/BID360.htm" target="_blank"&gt;Stafford Poole&lt;/a&gt;. Es entonces cuando el presb&#237;tero criollo Miguel S&#225;nchez habla por primera vez del ind&#237;gena y de las apariciones en su libro &lt;em&gt;Imagen de la Virgen Mar&#237;a&lt;/em&gt;.

&lt;strong&gt;Las fuentes hist&#243;ricas&lt;/strong&gt;

"La de S&#225;nchez es una obra en espa&#241;ol y llena de citas. No estamos ante un cuento piadoso, sino ante un libro de teolog&#237;a en el que se encuentra toda la tradici&#243;n guadalupana", explica Brading. Un a&#241;o despu&#233;s, en 1649, se publica otra obra cuya parte central, conocida como &lt;a href="http://mexico.udg.mx/religion/guadalupe/nican.html" target="_blank"&gt;&lt;em&gt;Nican mopohua&lt;/em&gt;&lt;/a&gt;, cuenta los mismos hechos. Se trata de un refundido, esta vez en n&#225;huatl, de lo narrado por S&#225;nchez que se atribuye al sacerdote criollo Luis Laso de la vega. El estilo resulta "sencillo, pero muy atrayente", asegura el ex director del &lt;a href="htp://www.latin-american.cam.ac.uk" target="_blank"&gt;Centro de Estudios Latinoamericanos de Cambridge&lt;/a&gt;.

La historia es, en ambas obras, la misma. En diciembre de 1531, diez a&#241;os despu&#233;s de la conquista de lo que hoy es la ciudad de M&#233;xico por Hern&#225;n Cort&#233;s, Juan Diego, un indio convertido al cristianismo, pasaba por el Tepeyac cuando se le apareci&#243; la Virgen y le pidi&#243; que se le consagrase un templo en el cerro. Al cont&#225;rselo a fray Juan de Zum&#225;rraga, el franciscano y primer obispo de Nueva Espa&#241;a no le crey&#243; y exigi&#243; pruebas. El indio vio varias veces a la Virgen y, en la &#250;ltima, &#233;sta le dijo que recogiera flores en su manto. Cuando Juan Diego regres&#243; a casa del obispo y le ense&#241;&#243; las rosas, al desplegarse la tela, apareci&#243; la imagen de la Virgen. La misma que, seg&#250;n la tradici&#243;n, se venera en la bas&#237;lica guadalupana, el segundo santuario de la cristiandad tras San Pedro del Vaticano.

Entre 1531 y 1648, hay un gran vac&#237;o documental respecto a las apariciones. Ni fray Juan de Zum&#225;rraga, testigo del milagro y uno de los protagonistas de la historia, las menciona en sus memorias. Es m&#225;s, en un catecismo que publica en 1547, dice: "Ya no quiere el Redentor del mundo que se hagan milagros, porque no son menester". "El silencio del obispo es muy significativo", indica Poole, quien a&#241;ade que, en realidad, nadie escribe sobre las apariciones durante m&#225;s de cien a&#241;os. "Los primeros franciscanos llegan a Nueva Espa&#241;a en 1524 y emprenden la evangelizaci&#243;n en las lenguas nativas. Hasta 1648, se publican muchos textos para convertir a los indios, pero en ninguno se citan".

Aunque los &lt;em&gt;juandieguistas &lt;/em&gt;consideran la r&#225;pida evangelizaci&#243;n de los ind&#237;genas -se habr&#237;a pasado de 250.000 bautizados en 1531 a 8 millones siete a&#241;os despu&#233;s- consecuencia de las apariciones y prueba de su realidad, el padre Poole mantiene que ese alto ritmo de conversiones "es una leyenda. Las investigaciones indican lo contrario, que el progreso de las misiones en aquellos a&#241;os fue muy lento". El historiador y pale&#243;grafo ve la figura del vidente como "una ficci&#243;n p&#237;a. De los m&#225;s de cuarenta documentos que se dice que apoyan la existencia de Juan Diego, ninguno soporta una cr&#237;tica hist&#243;rica seria".

El culto mariano en el Tepeyac, donde los ind&#237;genas adoraron antes a la diosa azteca Tonantzin, se remonta a mediados del siglo XVI. "No podemos decir exactamente cu&#225;ndo la Virgen sustituye a Tonantzin", reconoce Brading. Sin embargo, lo que s&#237; saben los historiadores es que la ermita no se levant&#243; en vida de Zum&#225;rraga. El primer arzobispo de Nueva Espa&#241;a muri&#243; en 1548 y no la cita ni en su testamento, como era habitual. Las fuentes revelan que el templo se erigi&#243; en la d&#233;cada de 1550, en tiempos del sucesor de Zum&#225;rraga, fray Alonso de Mont&#250;far, quien habr&#237;a encargado la imagen a un pintor local.

&lt;strong&gt;La Virgen de los criollos&lt;/strong&gt;

&#191;Cu&#225;l es el fin que, casi un siglo despu&#233;s, persiguen Miguel S&#225;nchez y el autor del &lt;em&gt;Nican Mopohua&lt;/em&gt; al hablar de las apariciones y el vidente? "El de S&#225;nchez es un libro de un te&#243;logo, pero tambi&#233;n de un propagandista", advierte Poole, para quien el presb&#237;tero "no s&#243;lo apoya a los criollos, considerados en la &#233;poca ciudadanos de segunda, sino que va m&#225;s all&#225;. Los convierte en el nuevo pueblo elegido: son los &#250;nicos que tienen una imagen de la Virgen pintada por Dios".

El objetivo era dotar de identidad a la Iglesia de Nueva Espa&#241;a, demostrar que es algo m&#225;s que una extensi&#243;n de la espa&#241;ola. "S&#225;nchez modela el mito sobre la Biblia", argumenta Brading. El catedr&#225;tico de Cambridge resalta, por ejemplo, las similitudes entre el di&#225;logo b&#237;blico de Dios y Mois&#233;s y el de la Virgen y Juan Diego: "Mois&#233;s baja del Sina&#237; con las Tablas de la Ley; Juan Diego, del Tepeyac con las flores".

"Durante cien a&#241;os desde 1648, la guadalupana fue una devoci&#243;n exclusivamente criolla. Despu&#233;s, se empez&#243; a predicar entre los indios y, tras la revoluci&#243;n de 1810, se convirti&#243; en s&#237;mbolo nacional", resume Poole. La historia de Juan Diego -"un cuento, como el de Cenicienta", para el padre Olim&#243;n- cautiv&#243; a los criollos del siglo XVII y, seg&#250;n Brading, la Iglesia mexicana lo elev&#243; a los altares como el primer santo ind&#237;gena para hacer frente al avance de las sectas evang&#233;licas entre los indios.



&lt;strong&gt;&lt;big&gt;
El manto del vidente, la s&#225;bana santa del Nuevo Mundo&lt;/big&gt;&lt;/strong&gt;

"La devoci&#243;n que esta ciudad ha tomado en una ermita e casa de Nuestra Se&#241;ora, que han intitulado de Guadalupe, es un gran perjuicio de los naturales porque les da a entender que hace milagros aquella imagen que pint&#243; el indio Marcos". Fray Francisco Bustamante, provincial de los franciscanos, denunciaba as&#237; en un serm&#243;n, el 8 de septiembre de 1556, la naciente devoci&#243;n guadalupana.

Los historiadores coinciden en se&#241;alar a fray Alonso de Mont&#250;far, el segundo arzobispo de Nueva Espa&#241;a, como el religioso que encarg&#243; la pintura sobre la tela y al indio Marcos Cipac de Aquino como su autor. La atribuci&#243;n a la Virgen de Guadalupe se deber&#237;a a que la imagen original era similar a la de la patrona de Extremadura.

Juan Pablo II no dud&#243; en admitir, en el mismo Tepeyac en 1990, que lo que se venera en la bas&#237;lica mexicana es una obra de arte. Como ya hab&#237;a hecho cuando se demostr&#243; que la llamada s&#225;bana santa -la tela que presuntamente envolvi&#243; el cuerpo de Jes&#250;s- hab&#237;a sido confeccionada en el siglo XIV, el Papa puntualizaba, respecto a la tradici&#243;n guadalupana, que "el hecho de que manos y mentes humanas hayan intervenido tanto en la ejecuci&#243;n pict&#243;rica de la imagen como en la configuraci&#243;n de la narraci&#243;n de la aparici&#243;n" no menoscaba que, en ambos casos, se trate de obras fruto de la inspiraci&#243;n y revelaci&#243;n divinas.

&lt;strong&gt;Dictamen de expertos&lt;/strong&gt;

En su libro &lt;em&gt;La b&#250;squeda de Juan Diego&lt;/em&gt;, el padre Manuel Olim&#243;n publica, por primera vez, algunas de las cartas que en los &#250;ltimos a&#241;os han remitido al Vaticano el abad em&#233;rito de la bas&#237;lica mexicana, Guillermo Schulenburg, el arcipreste del templo, Carlos Warnholtz, y el bibliotecario, Esteban Mart&#237;nez de la Serna, entre otros. En una de esas misivas, fechada el 27 de septiembre de 1999, los tres cl&#233;rigos no s&#243;lo advierten a Roma del error que supone canonizar al "legendario indio Juan Diego", sino que tambi&#233;n a&#241;aden que, del examen de la imagen por parte de "nuestros mejores t&#233;cnicos en conservaci&#243;n de obras de arte", se deduce que re&#250;ne "todas las caracter&#237;sticas de una pintura hecha por mano humana, con el deterioro propio de la antig&#252;edad".

El restaurador Jos&#233; Sol Rosales analiz&#243; la imagen en 1982, a petici&#243;n de Schulenburg, y dictamin&#243; que "la pintura es la ejecutada usando diversas variantes de la t&#233;cnica modernamente conocida como temple". El t&#233;cnico lleg&#243; a la conclusi&#243;n de que el manto -de 1,7 metros de altura y 1 metro de anchura- es una tela mezcla de lino y c&#225;&#241;amo y que los pigmentos -a base de cochinilla, sulfato de calcio y holl&#237;n- son los empleados en el siglo XVI.


&lt;strong&gt;&lt;big&gt;
Los disidentes mexicanos, blanco de represalias&lt;/big&gt;&lt;/strong&gt;

"Por un lado, estamos los historiadores; por otro, la jerarqu&#237;a de la Iglesia mexicana y un grupo de cl&#233;rigos", explica David Brading desde su casa de Cambridge. El l&#237;der de los 'juandieguistas' es el cardenal &lt;a href="http://www.aciprensa.com/Cardenales/rivera.htm" target="_blank"&gt;Norberto Rivera&lt;/a&gt;, con quien este autor ha intentado sin &#233;xito hablar, al igual que con monse&#241;or Jos&#233; Luis Guerrero, director del Instituto de Estudios Teol&#243;gicos e Hist&#243;ricos Guadalupanos. Ambos han atacado duramente al abad Schulenburg, al arcipreste Warnholtz y al bibliotecario Mart&#237;nez de la Serna, entre otros.

Estos tres cl&#233;rigos han llamado la atenci&#243;n repetidamente al Vaticano sobre el hecho de que la &lt;a href="http://www.vatican.va/roman_curia/congregations/%20csaints/index_sp.htm" target="_blank"&gt;Congregaci&#243;n para las Causas de los Santos&lt;/a&gt; no actu&#243; con rigor hist&#243;rico a la hora de demostrar la existencia de Juan Diego. Algunas de las cartas fueron en su d&#237;a filtradas a la prensa contra la voluntad de los firmantes, desat&#225;ndose una tormenta medi&#225;tica en la que se acus&#243; a los religiosos de atacar las bases del sentimiento nacional mexicano y monse&#241;or Guerrero les incluy&#243; entre los "racistas antiindios".

A pesar de que los religiosos que se han pronunciado en contra de la historicidad del vidente han reafirmado al mismo tiempo su fervor guadalupano, eso no les ha librado de lo que fuentes pr&#243;ximas a ellos consideran &lt;a href="http://www.sectas.org/Articulos/Padre_Amaro/romero_1.htm" target="_blank"&gt;represalias&lt;/a&gt;. Hospitalizaciones por depresi&#243;n, la dimisi&#243;n forzada de Schulenburg como abad de la bas&#237;lica cuatro meses despu&#233;s de las primeras cr&#237;ticas y la expulsi&#243;n del arcipreste de la casa sacerdotal, ordenada por el cardenal Rivera "a ra&#237;z del incidente sobre la canonizaci&#243;n de San Diego", explican el silencio en el que se sumi&#243; el clero cr&#237;tico en v&#237;speras de la santificaci&#243;n.

Publicado originalmente en el diario &lt;a href="http://www.elcorreodigital.com" target="_blank"&gt;&lt;em&gt;El Correo&lt;/em&gt;&lt;/a&gt;.

&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;</body>
    <closed-comments type="boolean"></closed-comments>
    <closed-trackbacks type="boolean"></closed-trackbacks>
    <comments-count type="integer">31</comments-count>
    <created-at type="datetime">2007-06-15T16:04:17+02:00</created-at>
    <date type="datetime">2003-11-12T01:06:00+01:00</date>
    <id type="integer">11064</id>
    <last-comment-date type="datetime">2009-11-20T08:22:06+01:00</last-comment-date>
    <myfile-id type="integer"></myfile-id>
    <nicetitle>juan-diego-el-santo-nunca-existio-</nicetitle>
    <published-at type="datetime">2003-11-12T01:06:23+01:00</published-at>
    <site-id type="integer">3</site-id>
    <status type="integer">1</status>
    <title>Juan Diego, &#191;el santo que nunca existi&#243;?</title>
    <updated-at type="datetime">2009-11-20T08:22:06+01:00</updated-at>
  </post>
</posts>
