La zona de quirófanos del edificio nuevo del hospital es algo espectacular. La sala de espera, una antigua capilla, es enorme y tremendamente luminosa. Esta estancia está plagada de pequeños ‘saloncitos’, que posibilitan una interesante distancia entre unos y otros enfermos. Allí sólo estuvimos unos segundos porque nos pasaron enseguida a una salita mínima pegada a la entrada a quirófanos, que traspasé sin más preámbulos cinco minutos después.
Hoy, 07 Oct 2008
Un mal rato
Hacía mucho calor en la sala de espera junto a los quirófanos, donde aguardaban los familiares de los que estaban operando en aquellos momentos. Intentamos sentarnos junto a ellos pero el único hueco libre estaba al lado de un radiador al rojo vivo. Cuando la megafonía escupió mi nombre, yo deambulaba por los pasillos buscando algún lugar más refrescante que aquel horno infernal. Le dejé la chaqueta a mi mujer y entré sin más preámbulos en la sala de operaciones, siguiendo a una simpática enf...