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  <title>Blogs El Correo Digital &gt; Tags &gt; Javier cabrera</title>
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    <title>El legado de los Picapiedra</title>
    <id>http://blogs.elcorreodigital.com/magonia/2003/10/7/el-legado-los-picapiedra</id>
    <updated>2008-11-10T07:49:47+01:00</updated>
    <published>2003-10-07T01:42:06+02:00</published>
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    <author>
      <name>Luis Alfonso G&#xE1;mez</name>
      <uri>http://blogs.elcorreodigital.com/usuarios/lagamez</uri>
    </author>
    <content type="html">&lt;div align="justify"&gt;&lt;font face="Arial" size="2"&gt;Javier Cabrera Darquea fue el heredero de los Picapiedra, el guardi&#xE1;n del "m&#xE1;s revolucionario y antiqu&#xED;simo mensaje de que tenemos noticia" [Ben&#xED;tez, 1975]. El texto est&#xE1; grabado en m&#xE1;s de 15.000 piedras de diversos tama&#xF1;os que el m&#xE9;dico peruano ten&#xED;a apiladas en tres habitaciones del centro-museo de Ica, como pomposamente llamaba a su casa. Los cantos rodados de Cabrera son el &#xFA;nico vestigio de un pasado remoto en el que el hombre cazaba dinosaurios, realizaba complejas operaciones quir&#xFA;rgicas, surcaba los cielos a bordo de aves antediluvianas y escrutaba el firmamento a trav&#xE9;s de telescopios. Las piedras de Ica son, para algunos, el "m&#xE1;s importante descubrimiento de esta humanidad". Su propietario estaba convencido de que demuestran que la Tierra alberg&#xF3; una avanzada civilizaci&#xF3;n en el Mesozoico.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Todo empez&#xF3; en 1966, cuando el m&#xE9;dico recibi&#xF3; de un amigo "una peque&#xF1;a piedra de color, en la que aparec&#xED;a un extra&#xF1;o p&#xE1;jaro". El &lt;em&gt;pisapapeles&lt;/em&gt; atrajo la atenci&#xF3;n de Cabrera, quien lleg&#xF3; a la conclusi&#xF3;n de que el ave era un pterosaurio, representante de un grupo de reptiles voladores extinguido hace 65 millones de a&#xF1;os. Pregunt&#xF3; a su amigo d&#xF3;nde hab&#xED;a conseguido el pedrusco y &#xE9;ste le dijo que los grababan los campesinos de Ocucaje, un poblado pr&#xF3;ximo a Ica. Intrigado, consigui&#xF3; dar poco despu&#xE9;s con los ind&#xED;genas que vend&#xED;an los cantos grabados y empez&#xF3; a comprar todas las piedras que pon&#xED;an ante sus ojos. &lt;em&gt;Descubri&#xF3;&lt;/em&gt; que los guijarros que le proporcionaba masivamente Basilio Uchuya pod&#xED;an ordenarse en series.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Una civilizaci&#xF3;n tecnol&#xF3;gica en el Mesozoico&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Nueve a&#xF1;os despu&#xE9;s, la &lt;em&gt;biblioteca l&#xED;tica&lt;/em&gt; estaba compuesta por cerca de 11.000 ejemplares, que constitu&#xED;an "la m&#xE1;s estremecedora, rotunda y completa prueba de la existencia de otra civilizaci&#xF3;n que pobl&#xF3; el planeta" en la &#xE9;poca de los dinosaurios [Ben&#xED;tez, 1975]. Entonces, apareci&#xF3; en escena &lt;a href="http://blogs.elcorreodigital.com/magonia/category/juan-jose-benitez" target="_blank"&gt;Juan Jos&#xE9; Ben&#xED;tez&lt;/a&gt;, reportero del rotativo bilba&#xED;no &lt;em&gt;La Gaceta del Norte&lt;/em&gt;. El periodista se sinti&#xF3; cautivado por Cabrera y por unas piedras que demostraban unos conocimientos "que han hecho palidecer nuestra soberbia civilizaci&#xF3;n". As&#xED;, &lt;em&gt;aprendi&#xF3;&lt;/em&gt; que de los huevos de dinosaurio sal&#xED;an larvas, que luego sufr&#xED;an una metamorfosis -cual gusano de seda- y se convert&#xED;an en tiranosaurios, brontosaurios o triceratops. As&#xED;, se sinti&#xF3; maravillado por los conocimientos m&#xE9;dicos de los terrestres antediluvianos, capaces de realizar trasplantes de coraz&#xF3;n, ri&#xF1;&#xF3;n, pulm&#xF3;n, h&#xED;gado... y hasta cerebro. As&#xED;, supo que la desaparici&#xF3;n de los &lt;em&gt;lagartos terribles&lt;/em&gt; hab&#xED;a sido causada por los &lt;em&gt;hombres gliptol&#xED;ticos&lt;/em&gt; -como llamaba Cabrera a los productores de piedras- y el choque contra nuestro planeta de dos de sus tres sat&#xE9;lites, que provoc&#xF3; a su vez el hundimiento de Atl&#xE1;ntida. As&#xED;, se enter&#xF3; de que aquella civilizaci&#xF3;n no s&#xF3;lo conoc&#xED;a la aviaci&#xF3;n, sino tambi&#xE9;n de que hab&#xED;a abandonado la Tierra en direcci&#xF3;n a las Pl&#xE9;yades poco antes del cataclismo. Y el intr&#xE9;pido reportero volvi&#xF3; a Espa&#xF1;a dispuesto a difundir a los cuatro vientos lo que con el tiempo se convertir&#xED;a en uno de sus misterios favoritos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Los hombres gliptol&#xED;ticos eran, seg&#xFA;n los grabados, peque&#xF1;os seres cabezones de largas narices, que s&#xF3;lo vest&#xED;an taparrabos y cubr&#xED;an sus cr&#xE1;neos con tocados de plumas. A pesar de ser capaces de realizar complicadas intervenciones quir&#xFA;rgicas, los cirujanos mesozoicos ni usaban guantes ni cubr&#xED;an sus rostros con mascarillas. Exploraban el cielo con telescopios, volaban a bordo de &lt;em&gt;p&#xE1;jaros mec&#xE1;nicos&lt;/em&gt; y viajaban a otros planetas; pero, cuando declararon la guerra a los dinosaurios, lo hicieron s&#xF3;lo armados con primitivas lanzas y cuchillos. Su civilizaci&#xF3;n fue planetaria y construy&#xF3; las pir&#xE1;mides de Egipto "para captar la energ&#xED;a electromagn&#xE9;tica", explicaba Cabrera. Los egipcios, aseguraba el m&#xE9;dico, "carec&#xED;an de los necesarios medios t&#xE9;cnicos para mover y levantar una gran obra como la pir&#xE1;mide de Keops" [Ben&#xED;tez, 1975]. Sin embargo, ni en las pir&#xE1;mides aparecen enanos con tocados de plumas ni se han encontrado piedras similares a las de Ica en ning&#xFA;n otro rinc&#xF3;n del planeta.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;a href="http://blogs.elcorreodigital.com/magonia/category/fernando-jimenez-del-oso" target="_blank"&gt;Fernando Jim&#xE9;nez del Oso&lt;/a&gt; cree que "hasta lo aparentemente absurdo puede ser realidad, y las piedras de Ica son una buena prueba de ello" [Jim&#xE9;nez del Oso, 1989a]. El visionario psiquiatra es capaz de justificar lo injustificable, hasta el uso de hachas y pu&#xF1;ales en la caza de dinosaurios. "Tal aparente incongruencia -dice- puede explicarse de varias formas; entre otras, la muy simple de que una cultura que evoluciona en lo t&#xE9;cnico no ha de recorrer forzosamente el mismo camino que otra, en tanto que los descubrimientos m&#xE1;s significativos suelen deberse a la casualidad. De igual manera, tambi&#xE9;n podr&#xED;a estarse aludiendo a un deporte o a un rito, tan &lt;em&gt;discr&#xF3;nico&lt;/em&gt; como pueda ser hoy matar toros con un estoque cuando se dispone de ametralladoras" [Jim&#xE9;nez del Oso, 1989b; 23]. El fabricante de misterios pasa por alto que Cabrera describe la masiva matanza de dinosaurios como una &lt;em&gt;guerra a muerte&lt;/em&gt; entre humanos y reptiles, en la que lo l&#xF3;gico hubiera sido que el &lt;em&gt;hombre gliptol&#xED;tico&lt;/em&gt; hubiera utilizado potentes armas y no cuchillos, hachas y lanzas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La Tierra mesozoica del m&#xE9;dico peruano no tiene nada que ver con la de la geolog&#xED;a. El mundo de Javier Cabrera incluye Atl&#xE1;ntida y Lemuria, y la consiguiente cat&#xE1;strofe planetaria. En el caso de las piedras de Ica, el cataclismo se produce al chocar contra el planeta dos de sus tres lunas. Ben&#xED;tez ha reivindicado la figura de Cabrera como precursor de la teor&#xED;a cient&#xED;fica seg&#xFA;n la cual la ca&#xED;da de un meteorito provoc&#xF3; la extinci&#xF3;n de los dinosaurios hace 65 millones de a&#xF1;os [Ben&#xED;tez, 1994]. El escritor afirma que el coleccionista de piedras se anticip&#xF3; en a&#xF1;os a Luis y Walter &#xC1;lvarez, pero eso es mentira (1). El novelista mezcla churras con merinas para confundir a sus lectores y dar credibilidad a los disparates de Cabrera, quien dice que la ca&#xED;da de dos lunas -&lt;em&gt;nunca&lt;/em&gt; de un meteorito- "contribuy&#xF3; a la anulaci&#xF3;n del mecanismo reproductor de los reptiles". En lo &#xFA;nico en lo que es precursor el m&#xE9;dico es en llevarse la leyenda de Atl&#xE1;ntida hasta la &#xE9;poca de los dinosaurios y en poblar la Tierra de enanos narigudos, cuya avanzada civilizaci&#xF3;n tampoco lo deb&#xED;a de ser tanto cuando dej&#xF3; su mensaje toscamente plasmado en piedras.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Curiosamente, los guijarros con grabados m&#xE1;s realistas son los que hacen referencia a los logros m&#xE9;dicos de la civilizaci&#xF3;n mesozoica. "Tal realismo en el dibujo de &#xF3;rganos como el coraz&#xF3;n -dice Javier Sierra, director de la revista &lt;em&gt;M&#xE1;s All&#xE1;&lt;/em&gt;-, no volveremos a encontrarlo en ninguna de las dem&#xE1;s piedras, lo que ha hecho que no pocos sospechen que, puesto que Cabrera es m&#xE9;dico, fuera &#xE9;l mismo quien mandara tallar esa serie desconcertante volcando en ella sus propias ideas" [Sierra, 1994]. Seg&#xFA;n comprob&#xF3; el uf&#xF3;logo turolense en marzo de 1994, hace unos diez a&#xF1;os comenzaron a aparecer cantos rodados en los que se advierte de la promiscuidad homosexual como factor de riesgo a la hora de contraer enfermedades, como el sida, que debilitan el sistema inmunol&#xF3;gico.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Grabados por encargo&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;"Entre los huaqueros de los alrededores de Lima (2), se dice que si le informas de tu profesi&#xF3;n al m&#xE9;dico de Ica, se excusar&#xE1; durante quince minutos y podr&#xE1;s escuchar el ruido de su torno de dentista en una habitaci&#xF3;n trasera antes de que regrese de las profundidades de su museo con una piedra tallada, que, por una extra&#xF1;a y en cierto modo artificial coincidencia, presenta un dibujo de alguien de un distante pasado ejerciendo tu profesi&#xF3;n" [Randi, 1982]. La iron&#xED;a de &lt;a href="http://www.randi.org" target="_blank"&gt;James Randi&lt;/a&gt; refleja lo que los arque&#xF3;logos saben desde hace a&#xF1;os, que los ind&#xED;genas del poblado de Ocucaje se sacan un dinero vendiendo a Cabrera y a los turistas piedras grabadas por ellos mismos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Basilio Uchuya, Pedro Huam&#xE1;n, Aparicio Aparcana e Irma Guti&#xE9;rrez, entre otros, han reconocido en repetidas ocasiones ser los fabricantes de los guijarros. Uchuya confes&#xF3; en 1975 que llevaba diez a&#xF1;os grabando piedras para Cabrera y asegur&#xF3; que copiaba los motivos de revistas ilustradas. En aquel entonces, ni siquiera suscit&#xF3; suspicacias en Ben&#xED;tez el hecho de que el campesino tuviera en su choza m&#xE1;s de una veintena de pedruscos "id&#xE9;nticos a muchos de los que hab&#xED;a visto pocas horas antes en el museo de Javier Cabrera". Lo &#xFA;nico que le sorprendi&#xF3; es que no hubiera ninguna piedra de gran volumen. El reportero estaba convencido de que los habitantes de Ocucaje no pod&#xED;an haber hecho las piedras y, una vez m&#xE1;s, estaba equivocado.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Varios espa&#xF1;oles viajaron hasta el desierto peruano a finales de los a&#xF1;os 70 para estudiar las piedras de Ica. Uno de los que regresaron de Per&#xFA; con guijarros entre su equipaje fue F&#xE9;lix Ares, inform&#xE1;tico y actual presidente de &lt;a href="http://www.arp-sapc.org" target="_blank"&gt;ARP-Sociedad para el Avance del Pensamiento Cr&#xED;tico&lt;/a&gt;. A cambio de unas cuantas monedas, Uchuya graba desde hace a&#xF1;os en pedruscos los motivos -dinosaurios, incluidos- que le piden los turistas, como pudo comprobar el propio &lt;a href="http://www.daniken.com" target="_blank"&gt;Erich von D&#xE4;niken&lt;/a&gt;. Sin embargo, el imaginativo hostelero suizo prefiri&#xF3; creer a Cabrera porque "las revistas publican fotograf&#xED;as de cosas reales, que existen. Pero los complicados motivos que presentan las piedras aut&#xE9;nticas de Cabrera no responden a ninguna realidad fotografiable de este mundo" [D&#xE4;niken, 1977]. Lo que no explica D&#xE4;niken es por qu&#xE9; el ciclo biol&#xF3;gico de los dinosaurios del m&#xE9;dico peruano no tiene nada que ver con la realidad, cu&#xE1;l es la raz&#xF3;n de que la ausencia de reptiles "no repertoriados por la ciencia o t&#xED;picamente sudamericanos" [Pereda, 1995], y por qu&#xE9; los mapas del mundo son aberrantes y no se ha encontrado ning&#xFA;n otro vestigio de la civilizaci&#xF3;n mesozoica. Ares, por su parte, conoci&#xF3; en Per&#xFA; a uno de los principales suministradores de piedras de Cabrera, quien le dijo que los motivos los copiaba de revistas y que el m&#xE9;dico lime&#xF1;o lo sab&#xED;a.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Los falsificadores del pasado cifran entre 25.000 y 50.000 el n&#xFA;mero de piedras grabadas, aunque las &#xFA;nicas que se conocen son las que forman parte de la colecci&#xF3;n de Cabrera. "Lo cierto -dice Javier Sierra- es que al visitante ocasional apenas se le muestran unos pocos cientos" de piezas y la mayor&#xED;a es, "contrariamente a lo que muchos todav&#xED;a creen, de peque&#xF1;o tama&#xF1;o, f&#xE1;cilmente manejable y con un labrado que apenas supone problema alguno para cualquiera de los artistas locales" [Sierra, 1994]. De hecho, la &lt;em&gt;industria l&#xED;tica&lt;/em&gt; de Ocucaje proporciona a los modestos campesinos un sobresueldo desde hace casi 40 a&#xF1;os. Javier Cabrera y su ilusoria civilizaci&#xF3;n mesozoica son una sustanciosa fuente de ingresos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Piedras aut&#xE9;nticas y piedras falsas&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;"S&#xF3;lo conozco una piedra grabada que puede ser aut&#xE9;ntica. El resto, todos esos miles y miles, son falsas", apuntaba en 1974 Roger Rav&#xED;nez, portavoz entonces del &lt;a href="http://www.inc.gob.pe" target="_blank"&gt;Instituto Nacional de Cultura de Per&#xFA;&lt;/a&gt; [Ben&#xED;tez, 1975]. Seguro de que la historia de los cantos rodados mesozoicos era un cuento chino y de que "Cabrera deliraba", el arque&#xF3;logo basaba su veredicto en un estudio del estilo de los grabados y en "microfotograf&#xED;as de las incisiones". Juan Jos&#xE9; Ben&#xED;tez achacaba la actitud del experto al dogmatismo de la &lt;em&gt;ciencia oficial&lt;/em&gt;, ya que Santiago Agurto, ex-rector de la Universidad de Ingenier&#xED;a de Lima, hab&#xED;a encontrado en 1962 dos guijarros grabados en sendas tumbas precolombinas de Ocucaje. El sensacionalista autor presentaba estos hallazgos como revolucionarios -"un punto clave en pro de la autenticidad de las piedras de Ica"- y censuraba la "funesta costumbre" de la arqueolog&#xED;a de asociar los &#xFA;tiles encontrados en una tumba a los restos humanos de la misma. Volv&#xED;a a meter la pata.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Para el periodista navarro, los guijarros labrados de Agurto eran la prueba definitiva de la autenticidad de la &lt;em&gt;biblioteca l&#xED;tica&lt;/em&gt;. Nada m&#xE1;s lejos de la verdad. Estos dos cantos rodados se encontraron en tumbas, no provienen de los campesinos de Ocucaje, y muy posiblemente son aut&#xE9;nticos, pero eso no quiere decir nada. Los motivos reflejados en estas dos rocas se corresponden con los t&#xED;picos de culturas prehisp&#xE1;nicas. No hay dinosaurios ni intervenciones quir&#xFA;rgicas ni viajes espaciales; hay una flor estilizada y un p&#xE1;jaro. As&#xED; pues, en Ica existen guijarros grabados aut&#xE9;nticos, con motivos caracter&#xED;sticos de las culturas locales, y otros falsos, plagados de seres antediluvianos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Cabrera asienta su espectacular colecci&#xF3;n sobre una primera piedra, la que le regal&#xF3; F&#xE9;lix Llosa en 1966. El guijarro pudo haber sido obra de Basilio Uchuya o un aut&#xE9;ntico resto arqueol&#xF3;gico. En este &#xFA;ltimo caso, la desbordante imaginaci&#xF3;n del m&#xE9;dico se habr&#xED;a encargado de convertir al ave en pterosaurio. Convencido de un hallazgo &lt;em&gt;hist&#xF3;rico&lt;/em&gt;, Cabrera habr&#xED;a acudido a los campesinos de Ocucaje para dar con nuevas piedras que confirmaran sus sospechas. A cambio de dinero, Uchuya y compa&#xF1;&#xED;a las habr&#xED;an grabado y habr&#xED;an hecho realidad los sue&#xF1;os del m&#xE9;dico. La evidencia a favor del fraude es tal que la posibilidad de enga&#xF1;o ha sido apuntada hasta por los representantes de la ufolog&#xED;a m&#xE1;s cr&#xE9;dula [Sierra, 1994]. As&#xED; se explica, adem&#xE1;s, que Cabrera nunca dijera d&#xF3;nde est&#xE1; el yacimiento en el que hay m&#xE1;s de un mill&#xF3;n de cantos labrados. La raz&#xF3;n es muy simple, tal dep&#xF3;sito no existe.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En la segunda mitad de los a&#xF1;os 70, las piedras de Ica dieron fama a Javier Cabrera dentro del submundo de lo paranormal, pero acabaron con su credibilidad profesional y arruinaron su vida familiar. Sus disparates le hicieron objeto del desprecio de los cient&#xED;ficos y de las chanzas de la prensa, lo que le acarre&#xF3; "desprestigio, burlas y soledad. Ica -explica Fernando Jim&#xE9;nez del Oso- es una peque&#xF1;a ciudad provinciana y no pod&#xED;a quedar sin castigo el que uno de sus hasta entonces m&#xE1;s eminentes ciudadanos fuera tema de portada en los diarios nacionales por motivos tan poco dignos de encomio. [En 1978,] su esposa le hab&#xED;a abandonado, sus pacientes buscaron otro m&#xE9;dico menos &lt;em&gt;famoso&lt;/em&gt; y los hijos hab&#xED;an iniciado su particular di&#xE1;spora. Me habl&#xF3; de ello con los ojos h&#xFA;medos de la impotencia, tan indignado por aquel trato injusto como pudiera estarlo en su d&#xED;a Galileo" [Jim&#xE9;nez del Oso, 1989b]. No pod&#xED;a faltar la referencia al f&#xED;sico y astr&#xF3;nomo italiano, "ya que -como dec&#xED;a el difunto Isaac Asimov- es el santo patr&#xF3;n (&#xA1;pobre hombre!) de todos los chiflados autocompasivos" [Asimov, 1979].&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Incisiones de hace dos d&#xED;as&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El m&#xE9;dico peruano repiti&#xF3; hasta la saciedad hasta su muerte, en diciembre de 2001, que ten&#xED;a un informe cient&#xED;fico de la &lt;a href="http://www.uni-bonn.de" target="_blank"&gt;Universidad de Bonn&lt;/a&gt;, que ratifica la autenticidad de las piedras. Sin embargo, el &#xFA;nico que lo ha visto es Juan Jos&#xE9; Ben&#xED;tez porque Cabrera "nunca lo ense&#xF1;a" [Sierra, 1994]. Seg&#xFA;n recoge el periodista en &lt;em&gt;Existi&#xF3; otra humanidad&lt;/em&gt; (1975), los expertos alemanes descubrieron una p&#xE1;tina de oxidaci&#xF3;n natural que cubr&#xED;a "la totalidad de la piedra" y que los grabados no eran recientes. Naturalmente, no s&#xF3;lo se ignora si Cabrera envi&#xF3; a Bonn guijarros con dinosaurios o aut&#xE9;nticos restos arqueol&#xF3;gicos prehisp&#xE1;nicos, sino que tampoco existe ninguna prueba de que tal an&#xE1;lisis se haya efectuado alguna vez. Por si fuera poco, todos los ex&#xE1;menes cient&#xED;ficos realizados a espaldas de Javier Cabrera han dado resultados negativos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Cuando un equipo de la &lt;a href="http://www.bbc.co.uk" target="_blank"&gt;BBC&lt;/a&gt; visit&#xF3; Ica con la intenci&#xF3;n de filmar algunas escenas para el documental &lt;em&gt;The case of the ancient astronauts&lt;/em&gt;, el m&#xE9;dico no les permiti&#xF3; rodar en el centro-museo ni quiso hablar sobre los controvertidos cantos rodados. Sin embargo, les regal&#xF3; lo que &#xE9;l calific&#xF3; de genuino guijarro de millones de a&#xF1;os de antig&#xFC;edad. Poco despu&#xE9;s, la roca era analizada en el Instituto de Ciencias Geol&#xF3;gicas de Londres, cuyos t&#xE9;cnicos llegaron a la conclusi&#xF3;n de que "los aguzados y relativamente limpios bordes de las incisiones son notables, una caracter&#xED;stica que no puede preservarse durante mucho tiempo de la erosi&#xF3;n en condiciones normales". Los expertos brit&#xE1;nicos a&#xF1;adieron que el labrado de la imagen se hab&#xED;a realizado "con posterioridad" al proceso de oxidaci&#xF3;n que hab&#xED;a vuelto la roca de color marr&#xF3;n [Story, 1980]. El pedrusco pod&#xED;a ser mesozoico; pero los grabados eran recientes. El equipo de televisi&#xF3;n no se sorprendi&#xF3; ante el fiasco, ya que sab&#xED;a de la actividad art&#xED;stica de Basilio Uchuya. En Ocucaje, el campesino hab&#xED;a ense&#xF1;ado a los periodistas brit&#xE1;nicos una foto del almac&#xE9;n de piedras de Cabrera con una dedicatoria, en la que el m&#xE9;dico le agradec&#xED;a su condici&#xF3;n de proveedor de piedras.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;M&#xE1;s recientemente, "dos ex&#xE1;menes realizados en Espa&#xF1;a en 1993 y 1994 sobre algunas muestras importadas desde Per&#xFA; han dado resultados negativos, mostrando que [las piedras] fueron elaboradas con lijas, sierras y &#xE1;cidos. Pero &#xBF;por qui&#xE9;n y para qu&#xE9;?", se preguntan todav&#xED;a algunos [Sierra, 1994]. El propio Cabrera reconoc&#xED;a en 1974 que los campesinos de Ocucaje hab&#xED;an comenzado "a fabricar algunas de esas grabaciones. Pero puedo asegurarte -dec&#xED;a a Ben&#xED;tez- que no pasar&#xE1;n de 20 &#xF3; 40. Y todas ellas est&#xE1;n en manos de personas conocidas. En todas, adem&#xE1;s, se adivina inmediatamente que el grabado es falso" [Ben&#xED;tez, 1975]. El m&#xE9;todo del m&#xE9;dico para detectar las piedras aut&#xE9;nticas era tan sencillo como destructivo: tiraba el guijarro al aire y, si se romp&#xED;a en mil y un pedazos, es que era aut&#xE9;ntico. C&#xF3;mo hab&#xED;a llegado a esa conclusi&#xF3;n, nadie lo sabe.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;No importa que los &lt;em&gt;textos&lt;/em&gt; de la &lt;em&gt;biblioteca l&#xED;tica&lt;/em&gt; de Ica sean inconsistentes y disparatados, que no se hayan encontrado restos similares en ning&#xFA;n otro lugar del planeta, que los campesinos de Ocucaje fabriquen guijarros grabados a cambio de dinero, que los an&#xE1;lisis cient&#xED;ficos hayan sacado a la luz las falsificaciones... Para los vendedores de misterios, las piedras de Ica siguen siendo uno de sus enigmas favoritos; para los arque&#xF3;logos y paleont&#xF3;logos, son "falsificaciones bastante evidentes", cuya err&#xF3;nea interpretaci&#xF3;n da lugar a "aut&#xE9;nticas barbaridades", como convertir al hombre en coet&#xE1;neo de los dinosaurios, cuando nos separan 60 millones de a&#xF1;os.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;El misterio de Ac&#xE1;mbaro&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Treinta a&#xF1;os antes que Cabrera, un comerciante alem&#xE1;n cay&#xF3; en las garras de los espabilados campesinos de la localidad mexicana de Ac&#xE1;mbaro. Waldemar Julsrud reuni&#xF3; entre 1945 y 1952 &lt;a href="http://www.bible.ca/tracks/tracks-acambaro-dinos.htm" target="_blank"&gt;m&#xE1;s de 30.000 misteriosas figuras de arcilla&lt;/a&gt;. Aunque algunas correspond&#xED;an a culturas prehisp&#xE1;nicas, hab&#xED;a otras con fant&#xE1;sticos y grotescos animales: cuadr&#xFA;pedos con cuello y cabeza de p&#xE1;jaro, b&#xED;pedos con cr&#xE1;neo de lagarto y cresta dorsal, serpientes con patas y cuernos, y un largo etc&#xE9;tera de seres imposibles.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;No se sabe a ciencia cierta c&#xF3;mo llegaron las primeras figuras a manos del coleccionista. En uno de los escasos reportajes escritos sobre el tema, Jim&#xE9;nez del Oso advierte que existen dos versiones acerca del descubrimiento de las piezas de arcilla, ocurrido en 1945. Seg&#xFA;n una de ellas, Julsrud encontr&#xF3; varias figuras que hab&#xED;an quedado al descubierto por la lluvia en el cerro del Toro; seg&#xFA;n la otra, las hall&#xF3; cuando excavaba en las proximidades de su casa. Entonces -y aqu&#xED; concuerdan las diferentes versiones-, pidi&#xF3; al alba&#xF1;il Odil&#xF3;n Tinajero y a otros vecinos de Ac&#xE1;mbaro que, a cambio de uno o dos pesos por ejemplar, le facilitasen todas las piezas arqueol&#xF3;gicas que encontraran. Y el comerciante se hizo con m&#xE1;s de 30.000 estatuillas de barro, "am&#xE9;n de otro tipo de objetos, como puntas de flecha, figuras de la cultura chupicuaro, m&#xE1;scaras, piedras de jade, pipas de barro y alg&#xFA;n que otro resto f&#xF3;sil" [Jim&#xE9;nez del Oso, 1993].&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El arque&#xF3;logo Antonio Pompa sospecha que los campesinos "tomaron el pelo" a Julsrud, un ignorante en historia precolombina. Cree que las primeras figuras s&#xED; eran aut&#xE9;nticas, pero "las dem&#xE1;s las hicieron los alfareros". Jim&#xE9;nez del Oso, sin embargo, no es capaz de ver la diferencia entre los grotescos seres salidos de la imaginaci&#xF3;n de los campesinos y las obras de la cultura local; pero &#xBF;qu&#xE9; rigor se le puede exigir a alguien que cree que un cuadr&#xFA;pedo con cabeza de p&#xE1;jaro y un ser de largas patas que repta sobre su panza "parecen sacados de un libro de paleontolog&#xED;a"? [Jim&#xE9;nez del Oso, 1993]. Cuando se mete a historiador, el psiquiatra se hace eco de todo tipo de disparates, desde las teor&#xED;as del propietario de las figuras hasta las de un supuesto experto ruso. Para Julsrud, los autores de las im&#xE1;genes fueron los atlantes; para el historiador ruso, "cabe la posibilidad de que en aquella parte de Am&#xE9;rica los saurios del Mesozoico hubieran pervivido hasta el punto de que el hombre llegara a reconocerlos". S&#xF3;lo hay dos inconvenientes: ni la m&#xED;tica Atl&#xE1;ntida existi&#xF3;, ni los primeros hombres americanos compartieron hace 13.000 a&#xF1;os su espacio vital con dinosaurios.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Aunque es evidente que en Ac&#xE1;mbaro no hay nada que pueda turbar a los historiadores, Jim&#xE9;nez del Oso y sus seguidores se han dedicado a dar cr&#xE9;dito a "figuras de las m&#xE1;s altas cotas de aberraci&#xF3;n paleontol&#xF3;gica, monstruos de apariencia quim&#xE9;rica, construcciones irrealizables, referencias de visitas extraterrestres a nuestro planeta y hasta aparentes informes c&#xF3;smicos" [Delgado, 1994]. Haciendo gala de una aparente seriedad, se presentan como honrados investigadores que no se explican qui&#xE9;n molde&#xF3; las figuras, por qu&#xE9; y cu&#xE1;ndo. El m&#xF3;vil del enga&#xF1;o perpetrado por los ind&#xED;genas fue el mismo que en Ica, el dinero que tambi&#xE9;n anima a los autores sin escr&#xFA;pulos a dar cr&#xE9;dito a todo tipo de disparates.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;&#xBF;Pase&#xF3; el hombre con los dinosaurios?&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Tanto Ben&#xED;tez como Jim&#xE9;nez del Oso -los dos vendedores de fantas&#xED;a m&#xE1;s representativos del mundillo pseudocient&#xED;fico espa&#xF1;ol- apuntan en sus &lt;em&gt;trabajos&lt;/em&gt; la existencia de vestigios paleontol&#xF3;gicos que &lt;em&gt;confirman&lt;/em&gt; que una Raquel Welch prehist&#xF3;rica, vestida con biquini de piel, pudo despertar el apetito de los dinosaurios hace 65 millones de a&#xF1;os. El psiquiatra dec&#xED;a en 1989 haber encontrado restos humanos en estratos mesozoicos del desierto de Ocucaje. A pesar de que &#xE9;l mismo advert&#xED;a que hab&#xED;an "pasado mucho a&#xF1;os" desde su &#xE9;poca universitaria como para ser tajante, no dudaba en anunciar a bombo y platillo que, "hombre o prehom&#xED;nido, aquella criatura, situada en ese lugar y en ese tiempo, es tan desestabilizadora para la paleontolog&#xED;a actual que obliga a escribir de nuevo la historia del pasado remoto del planeta" [Jim&#xE9;nez del Oso; 1989]. Tal alarde de &lt;em&gt;inmodestia&lt;/em&gt; obliga a preguntarse c&#xF3;mo es que, a&#xF1;os despu&#xE9;s, el barbudo estudioso sigue sin recibir &lt;a href="http://www.nobel.se" target="_blank"&gt;el premio Nobel&lt;/a&gt; o pasar a los libros de paleontolog&#xED;a. &#xBF;No ser&#xE1; que estamos ante otra mentira econ&#xF3;micamente rentable?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Erich von D&#xE4;niken afirma que la teor&#xED;a de Darwin "ha cegado a generaciones enteras de paleont&#xF3;logos y antrop&#xF3;logos" [D&#xE4;niken, 1977]. El autor suizo coincide con Ben&#xED;tez en que existen huellas de pies humanos junto a rastros de dinosaurios en estratos de m&#xE1;s de 70 millones de a&#xF1;os de antig&#xFC;edad. As&#xED;, el novelista navarro calificaba en 1975 de "trascendental" el descubrimiento, en la localidad soriana de Navalsaz, de una pisada humana petrificada junto a otras de &lt;em&gt;lagartos terribles&lt;/em&gt;, "otro testimonio de la convivencia entre el hombre y los dinosaurios" [Ben&#xED;tez, 1975]. La ciencia, sin embargo, ha prestado poca atenci&#xF3;n a este tipo de aseveraciones. Los especialistas las consideran simples estupideces, confiesa Eustoquio Molina, paleont&#xF3;logo de la &lt;a href="www.unizar.es" target="_blank"&gt;Universidad de Zaragoza&lt;/a&gt; preocupado por el auge de la pseudociencia [Molina, 1995].&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El lecho del r&#xED;o Paluxy, en Texas (EE UU), es punto de referencia obligado cuando se habla de una humanidad como la plasmada en los dibujos animados de Hanna y Barbera. All&#xED;, "hay cientos de pisadas de saurios de diversas especies. Entre ellas y junto a ellas, aparecen siempre numerosas pisadas de pies humanos de gran tama&#xF1;o" [D&#xE4;niken, 1977]. El autor de &lt;em&gt;Recuerdos del futuro&lt;/em&gt; (1968) asegura que para hallar la totalidad de las huellas s&#xF3;lo hubo que guiarse "por el sentido de la marcha del dinosaurio, as&#xED; como la del hombre en seguimiento del mismo". Las pisadas humanas se corresponden, seg&#xFA;n el astroarque&#xF3;logo (3), con las huellas de seres gigantescos y echan por tierra la teor&#xED;a de la evoluci&#xF3;n. D&#xE4;niken a&#xF1;ade, adem&#xE1;s, que existen vestigios similares en Kentucky, donde en monte Vernon las huellas reproducen "a la perfecci&#xF3;n unos pies humanos", y en Utah, donde la suela de un zapato aplasta un trilobites en un estrato de hace 500 millones de a&#xF1;os.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Zapatillas de tenis prec&#xE1;mbricas&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Los hallazgos de D&#xE4;niken son, sin embargo, bastante menos revolucionarios que los de la &lt;em&gt;ciencia oficial&lt;/em&gt;. William F. Tanner, ge&#xF3;logo de la &lt;a href="http://www.ufl.edu" target="_blank"&gt;Universidad de Florida&lt;/a&gt;, anunci&#xF3; en un congreso de paleontolog&#xED;a en 1984 que se hab&#xED;an encontrado dos &lt;em&gt;huellas de zapatillas de tenis&lt;/em&gt; en estratos prec&#xE1;mbricos, correspondientes a hace 2.700 millones de a&#xF1;os, situados en la bah&#xED;a del Hudson, en Canad&#xE1;. El cient&#xED;fico, lejos de proclamar a gritos el derribo de la teor&#xED;a de la evoluci&#xF3;n, se molest&#xF3; en estudiar las pruebas sobre el terreno. Se trata de dos huellas paralelas de apariencia humana, que distan 20 cent&#xED;metros. En los alrededores, no existe ning&#xFA;n otro rastro y las punteras de los zapatos, curiosamente, apuntan en sentidos opuestos. Adem&#xE1;s, las im&#xE1;genes son planas, est&#xE1;n muy claramente delimitadas y &lt;em&gt;sobresalen&lt;/em&gt; del suelo, igual que otras circulares, ovales y de diferentes formas que Tanner hab&#xED;a encontrado en rocas del P&#xE9;rmico de Nevada y Nuevo M&#xE9;xico. "Algunas son lo suficientemente grandes y tienen la forma precisa para parecer suelas de zapatos. Pero basta una inspecci&#xF3;n informal para ver que tienen que tener otro origen" [Tanner, 1984].&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Estas siluetas son de un material m&#xE1;s resistente que el circundante, lo que explica la menor erosi&#xF3;n, que se adentra en la roca hasta una profundidad equivalente a la de su di&#xE1;metro superficial. "Una explicaci&#xF3;n razonable -apunta Tanner- es que hayan sido hechas por una fuga de agua durante la compactaci&#xF3;n y cementaci&#xF3;n temprana". El experto estadounidense aboga por un origen geol&#xF3;gico para los &lt;em&gt;zapatos de tenis antediluvianos&lt;/em&gt;, as&#xED; que no es nada extra&#xF1;o que pueda haber incrustado un trilobites en uno de ellos. Claro que siempre cabe la posibilidad de que el hombre de aquella &#xE9;poca fuera descalzo por la vida y eso es lo que sostiene D&#xE4;niken en el caso del lecho del Paluxy, un terreno cret&#xE1;cico de hace 100 millones de a&#xF1;os.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El astroarque&#xF3;logo ve en el r&#xED;o seco de Texas -"estuve all&#xED; y tuve ocasi&#xF3;n de contemplar ese extraordinario descubrimiento paleontol&#xF3;gico" [D&#xE4;niken, 1977]- un hombre tras un dinosaurio; pero es mentira. No hay un rastro humano, sino unas supuestas pisadas que no son tales ni responden a ning&#xFA;n orden, cosa que s&#xED; hacen las de los dinosaurios. Tanner las llama &lt;em&gt;siluetas con forma de pie&lt;/em&gt;. Tienen entre 12 y 44 cent&#xED;metros de largo y en algunos casos son consecuencia de la erosi&#xF3;n en un terreno compuesto por materiales de diversa dureza. En el lecho del Paluxy, hay centenares de &lt;em&gt;agujeros&lt;/em&gt; producto de la erosi&#xF3;n, pero los &lt;em&gt;buscadores de misterios&lt;/em&gt; s&#xF3;lo se quedan con los que parecen un pie humano. A&#xFA;n as&#xED;, explica el ge&#xF3;logo, entre las seleccionadas, hay &lt;em&gt;huellas humanas&lt;/em&gt; de todos los tama&#xF1;os y formas, pero no hay dedos ni empeines dibujados en la roca. Las pisadas que no se deben a procesos erosivos "fueron producidas por dinosaurios carn&#xED;voros que dejaron una gran impresi&#xF3;n metatarsal" [Lockley, 1993]. El paleont&#xF3;logo aficionado &lt;a href="http://members.aol.com/paluxy2/paluxy.htm" target="_blank"&gt;Glen Kuban&lt;/a&gt; demostr&#xF3; en 1989, cuando era un estudiante de biolog&#xED;a de fe creacionista (4), que algunos de los &lt;em&gt;pies&lt;/em&gt; del r&#xED;o Paluxy son en realidad parte de la planta de tres dedos de un dinosaurio. "Algunas pretendidas &lt;em&gt;huellas humanas&lt;/em&gt; de Glen Rose -explica- no se distinguen de huellas metatarsales de dinosaurios, cuyas impresiones digitales han desaparecido rellenadas por el barro, a causa de la erosi&#xF3;n o debido a otros factores. Otras depresiones alargadas de Glen Rose incluyen figuras producto de la erosi&#xF3;n y posibles marcas de colas, algunas de las cuales tambi&#xE9;n han sido confundidas con huellas humanas" [Kuban, 1989].&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La paleontolog&#xED;a y la arqueolog&#xED;a han prestado escasa atenci&#xF3;n a los supuestos vestigios y pisadas humanas de hace m&#xE1;s de 65 millones de a&#xF1;os. No en vano, los primeros hom&#xED;nidos aparecieron en Africa oriental hace unos 3 millones de a&#xF1;os. A pesar de eso, algunos cient&#xED;ficos se han molestado en bucear en el proceloso mar de la charlataner&#xED;a para poner las cosas en su sitio. Lamentablemente, tambi&#xE9;n hay quien predica la estupidez en la propia universidad cuando intenta sentar c&#xE1;tedra en materias que no propias son de su especialidad. En 1981, el autor tuvo oportunidad de conocer a uno de estos &#xFA;ltimos. Cuando estudiaba en la &lt;a href="http://www.deusto.es" target="_blank"&gt;Universidad de Deusto&lt;/a&gt;, un profesor de Historia del Arte zanj&#xF3; un debate sobre las piedras de Ica apelando a su amistad con Javier Cabrera. El &lt;em&gt;educador&lt;/em&gt;, un jesuita de avanzada edad, hizo o&#xED;dos sordos a los argumentos contrarios a la existencia del &lt;em&gt;hombre gliptol&#xED;tico&lt;/em&gt; y no se atrevi&#xF3; a desautorizar al m&#xE9;dico peruano ante los alumnos, muchos de los cuales se dedican ahora a la ense&#xF1;anza y puede que crean que el hombre convivi&#xF3; con los dinosaurios.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;
Notas&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;(1) En 1956, M.W. de Laubenfels propuso en el &lt;a href="http://www.journalofpaleontology.org" target="_blank"&gt;&lt;em&gt;Journal of Paleontology&lt;/em&gt;&lt;/a&gt; la posibilidad de un impacto meteor&#xED;tico como causa de la extinci&#xF3;n de los dinosaurios. Como no hay extraterrestres de por medio, Ben&#xED;tez ignora al paleont&#xF3;logo de la &lt;a href="http://www.uoregon.edu" target="_blank"&gt;Universidad de Oregon&lt;/a&gt; y hace un encendido elogio del sacamuelas peruano.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;(2) En Per&#xFA; y Ecuador, se llama &lt;em&gt;huaquero&lt;/em&gt; al individuo que excava en los cementerios precolombinos para extraer el contenido de las tumbas y venderlo a turistas o coleccionistas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;(3) La astroarqueolog&#xED;a es la pseudociencia que propugna la existencia de visitas extraterrestres en la antig&#xFC;edad. Las pruebas del encuentro entre alien&#xED;genas y seres humanos se hallar&#xED;an diseminadas por todo el planeta en forma de libros sagrados, objetos enigm&#xE1;ticos y monumentos grandiosos. El m&#xE1;s famoso de los astroarque&#xF3;logos es Erich von D&#xE4;niken.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;(4) Los creacionistas consideran que la historia del hombre est&#xE1; escrita en la Biblia y rechazan la teor&#xED;a de la evoluci&#xF3;n. Durante m&#xE1;s de 40 a&#xF1;os, las huellas impresas en el lecho del r&#xED;o Paluxy a su paso por Glen Rose fueron uno de los argumentos favoritos de los fundamentalistas evang&#xE9;licos estadounidenses hasta que Glen Kuban, tambi&#xE9;n creacionista, investig&#xF3; el fen&#xF3;meno sin dejar que sus creencias influyeran en el trabajo cient&#xED;fico.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;
Bibliograf&#xED;a&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Asimov, Isaac [1979]: "El corolario de Asimov". En Asimov, Isaac: &lt;em&gt;La estrella de Bel&#xE9;n y otros ensayos cient&#xED;ficos&lt;/em&gt; []. Trad. de C&#xE9;sar Terr&#xF3;n. Editorial Bruguera (Col. "Libro Blanco", N&#xBA; 11). Barcelona 1983. 167-184.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ben&#xED;tez, Juan Jos&#xE9; [1975]: &lt;em&gt;Existi&#xF3; otra humanidad&lt;/em&gt;. Editorial Plaza &amp;amp; Jan&#xE9;s (Col. "Otros Mundos"). Barcelona. 250 p&#xE1;ginas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ben&#xED;tez, Juan Jos&#xE9; [1994]: &lt;em&gt;Mis enigmas favoritos&lt;/em&gt;. Editorial Plaza &amp;amp; Jan&#xE9;s (Col. "Los Jet", N&#xBA; 238-8). Barcelona. 311 p&#xE1;ginas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;D&#xE4;niken, Erich von [1977]: &lt;em&gt;La respuesta de los dioses&lt;/em&gt; [&lt;em&gt;Beweise&lt;/em&gt;]. Trad. de J.A. Bravo. Ediciones Mart&#xED;nez Roca (Col. "Fontana Fant&#xE1;stica"). Barcelona 1978. 411 p&#xE1;ginas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Delgado, Manuel Jos&#xE9; [1994]: "Ac&#xE1;mbaro, otra espina de la arqueolog&#xED;a". &lt;em&gt;M&#xE1;s All&#xE1;&lt;/em&gt; (Madrid), Monogr&#xE1;fico N&#xBA; 10 (Septiembre), 122-125.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Jim&#xE9;nez del Oso, Fernando [1989a]: &lt;em&gt;Ica&lt;/em&gt;. Producciones Culturales (Col. "El Imperio del Sol", N&#xBA; 1). V&#xED;deo escrito, dirigido, producido y presentado por Fernando Jim&#xE9;nez del Oso. Duraci&#xF3;n: 30 minutos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Jim&#xE9;nez del Oso, Fernando [1989b]: "El hombre del Mesozoico". &lt;em&gt;M&#xE1;s All&#xE1;&lt;/em&gt; (Madrid), N&#xBA; 9 (Noviembre), 18-28.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Jim&#xE9;nez del Oso, Fernando [1993]: "El misterio de Ac&#xE1;mbaro". &lt;em&gt;Espacio y Tiempo&lt;/em&gt; (Madrid), N&#xBA; 33 (Noviembre), 10-20.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Kuban, Glen Jay [1989]: "Elongate dinosaur tracks". En Gillette, David D.; y Lockley, Martin G. (Eds.): &lt;em&gt;Dinosaur tracks and traces&lt;/em&gt;. Cambridge University Press. Cambridge. XVIII + 454 p&#xE1;ginas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Lockley, Martin G. [1991]: &lt;em&gt;Siguiendo las huellas de los dinosaurios&lt;/em&gt; [&lt;em&gt;Tracking dinosaurs&lt;/em&gt;]. Trad. de Joaqu&#xED;n Moratalla. Prologado por Jos&#xE9; Luis Sanz. Editorial McGraw-Hill (Serie "Divulgaci&#xF3;n Cient&#xED;fica"). Madrid 1993. XV + 342 p&#xE1;ginas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Molina, Eustoquio [1995]: &lt;em&gt;Comunicaci&#xF3;n personal a Luis Alfonso G&#xE1;mez&lt;/em&gt;. Zaragoza. 23 de Enero.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Pereda, Xabier [1995]: &lt;em&gt;Comunicaci&#xF3;n personal a Luis Alfonso G&#xE1;mez&lt;/em&gt;. Par&#xED;s. 13 de Marzo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Randi, James [1982]: &lt;em&gt;Fraudes paranormales. Fen&#xF3;menos ocultos, percepci&#xF3;n extrasensorial y otros enga&#xF1;os&lt;/em&gt; [&lt;em&gt;Flim-flam! Psychics, Esp, unicorns and other delusions&lt;/em&gt;]. Prologado por Isaac Asimov. Trad. de Alejandro G. Tiscornia. Tikal Ediciones (Col. "Eleusis"). Gerona 1994. XVI + 347.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Sierra, Javier [1994]: "Las piedras grabadas de Ica: un enigma a debate". &lt;em&gt;M&#xE1;s All&#xE1;&lt;/em&gt; (Madrid), Monogr&#xE1;fico N&#xBA; 10 (Septiembre), 102-104.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Story, Ronald D. [1980]: &lt;em&gt;Guardians of the Universe?&lt;/em&gt; Book Club Associates. Londres. 207 p&#xE1;ginas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Tanner, William F. [1984]: "Human and not-so-human footprint images on the rocks". En Walker, Kenneth R. (Ed.): &lt;em&gt;The evolution-creation controversy. Perspectives on religion, philosophy, science and education&lt;/em&gt;. Sociedad Paleontol&#xF3;gica ("Publicaci&#xF3;n Especial", N&#xBA; 1). Tennessee. 117-133.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Publicado originalmente en &lt;em&gt;La Alternativa Racional&lt;/em&gt;, revista editada por &lt;a href="http://www.arp-sapc.org" target="_blank"&gt;ARP-Sociedad para el Avance del Pensamiento Cr&#xED;tico&lt;/a&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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