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    <body>&lt;div align="justify"&gt;&lt;font size="2" face="Arial"&gt;El d&#237;a de su 44 cumplea&#241;os, un t&#237;o record&#243; a &lt;a href="http://socialecology.uci.edu/faculty/eloftus" target="_blank"&gt;Elizabeth Loftus&lt;/a&gt; uno de los episodios m&#225;s dram&#225;ticos de su vida: c&#243;mo a los 14 a&#241;os encontr&#243; a su madre ahogada en una piscina. Ella no se acordaba de nada, pero los detalles afloraron durante los d&#237;as siguientes hasta angustiarla. Loftus es psic&#243;loga. Sabe c&#243;mo funciona la memoria: es una de las mayores expertas mundiales en la materia. Sus investigaciones han revelado que recordar algo no significa que haya sucedido, que la memoria puede manipularse hasta extremos incre&#237;bles, como ocurre en &lt;a href="http://bladerunnerthemovie.warnerbros.com/" target="_blank"&gt;&lt;em&gt;Blade runner&lt;/em&gt;&lt;/a&gt; (1982) y &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Desaf%C3%ADo_Total" target="_blank"&gt;&lt;em&gt;Desaf&#237;o total&lt;/em&gt;&lt;/a&gt; (1990). 

Hay quienes, entre nosotros, est&#225;n convencidos de haber tenido vidas anteriores, haber sido secuestrados por extraterrestres y haber participado en rituales sat&#225;nicos. &#191;Qu&#233; pasa cuando no hay m&#225;s prueba de un hecho traum&#225;tico que el recuerdo sacado del olvido por un terapeuta? &#191;Tener memoria de algo demuestra que pas&#243;? No. Y creer lo contrario puede tener dram&#225;ticas consecuencias. "El mayor de los esc&#225;ndalos de la psiquiatr&#237;a norteamericana del siglo XX es la creciente man&#237;a de miles de terapeutas ineptos, consejeros familiares y trabajadores sociales de provocar falsos recuerdos de abusos sexuales infantiles", sentenciaba en 1994 el divulgador cient&#237;fico Martin Gardner. 

&lt;strong&gt;Tragedias olvidadas&lt;/strong&gt;

Cientos de familias se rompieron en Estados Unidos y Canad&#225;, en los a&#241;os 80 y 90, tras convencer terapeutas y psiquiatras a muchos pacientes de que de ni&#241;os hab&#237;an sufrido abusos y reprimido los recuerdos, a modo de autoprotecci&#243;n. No exist&#237;an m&#225;s pruebas que los testimonios de unas v&#237;ctimas que hab&#237;an empezado a revivir sus dramas bajo hipnosis, los efectos del suero de la verdad y otras cuestionables t&#233;cnicas de sugesti&#243;n. Hubo casos que llegaron a los tribunales y se zanjaron con largas condenas de c&#225;rcel para unos padres o educadores hasta entonces mod&#233;licos. Se convirtieron en villanos de la noche a la ma&#241;ana y, aunque al principio negaron las acusaciones, al final muchos acabaron por admitir la culpa.

Cient&#237;ficos como Loftus han probado, sin embargo, que la recuperaci&#243;n de recuerdos perdidos es poco fiable, que recreamos el pasado cada vez que lo revivimos, a&#241;adiendo nuevos detalles. "Los participantes (en un experimento) vieron un accidente de autom&#243;vil en un cruce con una se&#241;al de &lt;em&gt;stop&lt;/em&gt;. Despu&#233;s, se sugiri&#243; a la mitad de ellos que se trataba de un &lt;em&gt;ceda el paso&lt;/em&gt;. Cuando m&#225;s tarde les preguntamos qu&#233; se&#241;al de tr&#225;fico hab&#237;a en la intersecci&#243;n, aqu&#233;llos que hab&#237;an sido sugestionados tendieron a decir que un &lt;em&gt;ceda el paso&lt;/em&gt;. Los que no recibieron informaci&#243;n falsa fueron mucho m&#225;s precisos en su recuerdo de la se&#241;al", explica la psic&#243;loga. 

Stephen Lindsay, de la &lt;a href="http://www.uvic.ca/" target="_blank"&gt;Universidad de Victoria&lt;/a&gt; (Canad&#225;), prob&#243; hace seis a&#241;os que &lt;a href="http://blogs.elcorreodigital.com/magonia/2004/4/24/recuerdos-sin-pasado" target="_blank"&gt;verse en una escena lleva a muchas personas a pensar que la han vivido&lt;/a&gt;. En un experimento, se ense&#241;aron a veinte individuos fotos de su ni&#241;ez procedentes del &#225;lbum familiar y una manipulada digitalmente con el protagonista montado en un globo aerost&#225;tico, algo que nunca hab&#237;a pasado. Al ver la foto trucada, la mitad de los sujetos record&#243; la vivencia inventada. A finales del a&#241;o pasado, un grupo de psic&#243;logos liderado por Loftus demostr&#243; que &lt;a href="http://blogs.elcorreodigital.com/magonia/2007/12/12/recuerdos-retocados" target="_blank"&gt;fotos de sucesos hist&#243;ricos retocadas pueden alterar nuestro recuerdo de esos hechos&lt;/a&gt;: s&#243;lo con incluir un encapuchado y un antidisturbios en una imagen de una manifestaci&#243;n pac&#237;fica de la que tuvimos noticia en su d&#237;a, se convierte en nuestra memoria en una protesta violenta y con heridos.

&lt;strong&gt;A gusto del hipn&#243;logo&lt;/strong&gt;

A diferencia de las &lt;a href="http://blogs.elcorreodigital.com/magonia/2006/1/8/abducidos" target="_blank"&gt;abducciones&lt;/a&gt;, los abusos sexuales en la infancia son reales. El debate cient&#237;fico se centra en si bastan las rememoraciones obtenidas mediante hipnosis y otras t&#233;cnicas de sugesti&#243;n para condenar a alguien, como ha pasado en EE UU. &#191;Por qu&#233;? Porque, como demuestran las pruebas de laboratorio, los recuerdos pueden tergiversarse. "La informaci&#243;n err&#243;nea puede invadir nuestra memoria cuando hablamos con otros, somos interrogados o leemos o vemos en los medios informaci&#243;n sobre algo que hemos experimentado", indica Loftus. As&#237; se explica que haya quien recuerde, en la consulta del terapeuta, haber sido v&#237;ctima de abusos y sufrido abortos a pesar de que un examen m&#233;dico demuestra que es virgen, y que inocentes acaben confesando cr&#237;menes que nunca cometieron.

El suceso protagonista de los recuerdos del paciente depende de las inclinaciones del hipn&#243;logo: los uf&#243;logos tienden a descubrir abducciones; los parapsic&#243;logos, experiencias de vidas pasadas; los cl&#233;rigos, rituales sat&#225;nicos; algunos psiquiatras y terapeutas, abusos sexuales infantiles... Es lo que cada uno de ellos busca y hacia lo que dirige sus tendenciosas preguntas. "La hipnosis es una mala herramienta para averiguar la verdad porque es un estado en el que uno es especialmente sugestionable y puede dar lugar a confusiones y a la creaci&#243;n de falsos recuerdos", asegura &lt;a href="http://www.news.harvard.edu/gazette/2002/10.31/09-clancy.html" target="_blank"&gt;Susan Clancy&lt;/a&gt;, psic&#243;loga de la &lt;a href="http://www.harvard.edu/" target="_blank"&gt;Universidad de Harvard&lt;/a&gt; y autora del libro &lt;a href="http://www.hup.harvard.edu/catalog/CLAABD.html" target="_blank"&gt;&lt;em&gt;Abducted. How people come to believe they were kidnapped by aliens&lt;/em&gt;&lt;/a&gt; (Abducidos. C&#243;mo llega la gente a creer que ha sido secuestrada por alien&#237;genas. 2005).

Tras su 44 cumplea&#241;os, Elizabeth Loftus record&#243; traum&#225;ticamente el hallazgo, cuando era una ni&#241;a, de su madre muerta. Rememor&#243; el descubrimiento del cuerpo flotando boca abajo en la piscina, el coche patrulla con sus luces, la camilla con el cad&#225;ver cubierto por una s&#225;bana blanca... Hasta que d&#237;as despu&#233;s su hermano la sac&#243; del error: su t&#237;o se hab&#237;a confundido; ella no hab&#237;a encontrado a su madre muerta. Un comentario inocente de un pariente hab&#237;a bastado para convencer a la psic&#243;loga estudiosa de la memoria de que hab&#237;a vivido una experiencia que en realidad nunca vivi&#243;. "La idea m&#225;s horripilante es que aquello que creemos con todo nuestro coraz&#243;n no es necesariamente la verdad", advierte Loftus.

&lt;strong&gt;
El libro&lt;/strong&gt;

&lt;em&gt;The myth of repressed memory: false memories and allegations of sexual abuse&lt;/em&gt; (1996): Una aproximaci&#243;n rigurosa al esc&#225;ndalo de la manipulaci&#243;n de la memoria y sus repercusiones.

Publicado originalmente en el diario &lt;a target="_blank" href="http://www.elcorreodigital.com"&gt;&lt;em&gt;El Correo&lt;/em&gt;&lt;/a&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;</body>
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    <title>V&#237;ctimas del div&#225;n</title>
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    <body>&lt;div align="justify"&gt;&lt;font face="Arial" size="2"&gt;Almudena Cacho y yo hablamos el 12 de diciembre en &lt;em&gt;Protagonistas Bizkaia&lt;/em&gt;, en &lt;a href="http://www.puntoradio.com/" target="_blank" set="yes"&gt;Punto Radio Bilbao&lt;/a&gt;, de la &lt;a id="link_0" title="http://blogs.elcorreodigital.com/magonia/2007/12/12/recuerdos-retocados" target="_blank" href="http://blogs.elcorreodigital.com/magonia/2007/12/12/recuerdos-retocados"&gt;memoria retocada&lt;/a&gt;, en la d&#233;cima entrega de la temporada 2007-2008 del espacio que la emisora de &lt;a href="http://www.vocento.com/" target="_blank"&gt;Vocento&lt;/a&gt; dedica semanalmente al escepticismo.

&lt;/span&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;object classid="clsid:d27cdb6e-ae6d-11cf-96b8-444553540000" codebase="http://fpdownload.macromedia.com/pub/shockwave/cabs/flash/swflash.cab#version=8,0,0,0" width="335" height="28" id="divplaylist"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.divshare.com/flash/playlist?myId=3106443-c44" /&gt;&lt;embed src="http://www.divshare.com/flash/playlist?myId=3106443-c44" width="335" height="28" name="divplaylist" type="application/x-shockwave-flash" pluginspage="http://www.macromedia.com/go/getflashplayer"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;/span&gt;</body>
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    <title>La falsa memoria, en Punto Radio Bilbao</title>
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    <body>&lt;div align="center"&gt;&lt;img alt="La foto de una protesta pacifista en Roma en 2003, y la retocada con los antidisturbios y los manifestantes enmascarados. Foto: Universidad de California." src="/blogfiles/magonia/MemoriaRoma.jpg" align="middle" hspace="10" vspace="10"&gt;&lt;/div&gt;

&lt;div align="justify"&gt;&lt;font face="Arial" size="2"&gt;Los psic&#243;logos saben desde hace a&#241;os que nuestra memoria no funciona como la de un ordenador, sino que cada vez que recordamos algo lo recreamos. Y saben que esas reconstrucciones est&#225;n expuestas a influencias externas que hacen que incorporemos a ellas personas, cosas, colores, ruidos... En casos extremos, pueden ser totalmente falsas: se ha probado experimentalmente que una de cada cuatro personas recuerda que de ni&#241;o se perdi&#243; en una gran superficie, aunque nunca pasara, si la historia se la cuenta un familiar de un modo convincente.

Cient&#237;ficos canadienses y neozelandeses demostraron hace tres a&#241;os que &lt;a id="link_0" title="http://blogs.elcorreodigital.com/magonia/2004/4/24/recuerdos-sin-pasado" href="http://blogs.elcorreodigital.com/magonia/2004/4/24/recuerdos-sin-pasado" target="_blank"&gt;montajes fotogr&#225;ficos en los que aparecemos haciendo cosas que nunca hicimos pueden llevarnos a &lt;em&gt;recordar&lt;/em&gt; que eso nos pas&#243; en realidad&lt;/a&gt;. Ahora, tres psic&#243;logos italianos y estadounidesnes han concluido que fotos de hechos hist&#243;ricos retocadas pueden alterar nuestro recuerdo de esos sucesos y nuestra actitud futura hacia otros similares. El trabajo, publicado en la revista &lt;a href="http://www3.interscience.wiley.com/journal/4438/home" target="_blank"&gt;&lt;em&gt;Applied Cognitive Psychology&lt;/em&gt;&lt;/a&gt;, pone en evidencia "el poder de cualquiera para distorsionar nuestros recuerdos y da a los medios de comunicaci&#243;n otra raz&#243;n para regular este tipo de manipulaci&#243;n, adem&#225;s de las razones &#233;ticas", afirma &lt;a href="http://socialecology.uci.edu/faculty/eloftus" target="_blank"&gt;Elizabeth Loftus&lt;/a&gt;, psic&#243;loga de la &lt;a href="http://www.uci.edu/" target="_blank"&gt;Universidad de California&lt;/a&gt; y coautora del trabajo.

&lt;strong&gt;Gent&#237;o en Tiananmen&lt;/strong&gt;

Loftus y los psic&#243;logos italianos Dario Sacchi y Franca Agnoli, ambos de la Universidad de Padua, usaron en su experimento dos fotograf&#237;as: la famosa de un estudiante chino solo frente a los tanques en 1989 en la plaza de Tiananmen, en Pek&#237;n; y otra de una protesta pacifista contra la guerra de Irak en Roma en 2003. A la versi&#243;n retocada de la primera le a&#241;adieron cientos de personas observando el desfile de blindados desde los laterales; en la segunda, insertaron antidisturbios y manifestantes encapuchados, y taparon un cartel en el que se le&#237;a la palabra &lt;em&gt;peace&lt;/em&gt; (paz, en ingl&#233;s).

Los investigadores ense&#241;aron a los 299 participantes -reclutados en Italia entre personas de 19 a 84 a&#241;os- la foto original o la manipulada de alguno de los dos hechos y luego les preguntaron cu&#225;nta gente pensaban que hab&#237;a participado en el suceso, c&#243;mo hab&#237;an respondido las autoridades y si hab&#237;a sido muy violento. A pesar de que los dos hechos resultaban familiares a los sujetos -la protesta romana hab&#237;a sucedido un a&#241;o antes de la prueba-, aqu&#233;llos que vieron las fotos retocadas las asumieron como im&#225;genes fidedignas de lo ocurrido. As&#237;, los que tuvieron en sus manos la foto retocada de la manifestaci&#243;n de Roma recordaban que hab&#237;a sido violenta y hab&#237;a habido da&#241;os y heridos. Adem&#225;s, todos los que vieron los trucajes se mostraron menos dispuestos que los que no a participar en futuras protestas. 

"Una de las principales conclusiones es que ver imagenes modificadas afecta no s&#243;lo al modo en que la gente recuerda sucesos pasados, sino tambi&#233;n a sus actitudes e intenciones futuras", destaca Agnolli. Para Loftus, el retoque fotogr&#225;fico es una posible herramienta de manipulaci&#243;n de masas. "Es potencialmente una forma de ingenier&#237;a humana que podr&#237;a aplicarse contra nuestro conocimiento y deseos, y por eso debemos estar vigilantes". 

En 2004, en la &#250;ltima campa&#241;a presidencial de EE UU, el candidato dem&#243;crata &lt;a href="http://urbanlegends.about.com/library/bl_kerry_fonda.htm" target="_blank"&gt;John Kerry fue v&#237;ctima de un montaje fotogr&#225;fico en el que se le ve&#237;a en una protesta pacifista junto a Jane Fonda&lt;/a&gt; a principios de los a&#241;os 70. Nunca hab&#237;a estado all&#237;, pero mucha gente continu&#243; pensando que s&#237; mucho despu&#233;s de que se revelara el fraude.


&lt;font face="Arial" size="2"&gt;&lt;strong&gt;Memoria de replicante&lt;/strong&gt;

&lt;div align="justify"&gt;&lt;font face="Arial" size="2"&gt;"Si les damos un pasado, creamos un apoyo para sus emociones y, consecuentemente, podemos controlarlos mejor", explica el magnate Eldon Tyrell (Joe Turkel) a Rick Deckard (Harrison Ford) al principio de &lt;a href="http://bladerunnerthemovie.warnerbros.com/" target="_blank"&gt;&lt;em&gt;Blade runner&lt;/em&gt;&lt;/a&gt; (1982) acerca de los replicantes, los androides que el ser humano utiliza como esclavos en las colonias espaciales. "Recuerdos, usted habla de recuerdos", responde el cazarrecompensas. El fabricante de humanos artificiales crea tambi&#233;n recuerdos para sus creaciones, algo que desde 1982 han hecho muchos terapeutas en Estados Unidos en casos de abusos de menores, posesiones demoniacas y secuestros por parte de extraterrestres.

El pasado inventado es para los replicantes de la pel&#237;cula de Ridley Scott -que ha vuelto a las carteleras esta semana con motivo del estreno de su versi&#243;n definitiva- un asidero y, a la vez, un grillete. Para reforzar esos falsos recuerdos, Tyrell proporciona a cada uno de ellos fotograf&#237;as que parecen salidas de un &#225;lbum familiar. Para Rachael (Sean Young), la androide que no sabe que lo es, son la prueba de su humanidad, como para Deckard.

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Publicado originalmente en el diario &lt;a href="http://www.elcorreodigital.com/" target="_blank"&gt;&lt;em&gt;El Correo&lt;/em&gt;&lt;/a&gt;. 
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    <body>&lt;div align="justify"&gt;&lt;font face="Arial" size="2"&gt;Stalin borraba a sus enemigos de las fotos para hacerlos desaparecer de la Historia. D&#233;cadas despu&#233;s, psic&#243;logos canadienses y neozelandeses han demostrado que podemos recordar un hecho que nunca ocurri&#243; si lo asociamos con una imagen indirectamente relacionada con &#233;l. Cuestionan as&#237; la t&#233;cnica usada por los psicoterapeutas que recurren a fotograf&#237;as para despertar en sus clientes el recuerdo de experiencias traum&#225;ticas, como el haber sufrido abusos sexuales en la infancia.

Stephen Lindsay, de la &lt;a href="http://www.uvic.ca/" target="_blank"&gt;Universidad de Victoria&lt;/a&gt; (Canad&#225;), y sus colaboradores probaron hace dos a&#241;os que verse en una escena lleva a muchas personas a pensar que la han vivido. En un experimento en el que participaron veinte individuos, les ense&#241;aron fotos de su ni&#241;ez procedentes del &#225;lbum familiar. Entre las im&#225;genes, incluyeron una manipulada digitalmente con el protagonista montado en un globo aerost&#225;tico, algo que nunca hab&#237;a pasado. Al ver la foto, la mitad de los sujetos record&#243; la vivencia inventada.

Los investigadores han constatado ahora que instant&#225;neas que tienen vagamente que ver con unos hechos tambi&#233;n favorecen la creaci&#243;n de recuerdos de esos sucesos en un 67% de los sujetos. "Me ha dejado at&#243;nito haber obtenido un nivel tan alto de falsas memorias", reconoce Lindsay, cuyo trabajo aparece en el &#250;ltimo n&#250;mero de la revista &lt;a href="http://www.psychologicalscience.org/journals/index.cfm?journal=ps&amp;amp;content=ps/home" target="_blank"&gt;&lt;em&gt;Psychological Science&lt;/em&gt;&lt;/a&gt;. "Los resultados apoyan la idea de que los recuerdos no se almacenan en alg&#250;n lugar de nuestra cabeza. Son experiencias fruto de la interacci&#243;n entre cosas que realmente nos sucedieron en el pasado y nuestras creencias y expectativas actuales".

&lt;strong&gt;El experimento&lt;/strong&gt;

En el estudio, participaron 45 alumnos de primero de Psicolog&#237;a. Los cient&#237;ficos contaron a cada uno de ellos tres historias de su ni&#241;ez de las que les dijeron que les hab&#237;an informado los padres. Eran vivencias escolares: dos hab&#237;an ocurrido realmente; la tercera era ficticia, aunque tambi&#233;n se atribu&#237;a a los progenitores, quienes hab&#237;an confirmado que su hijo no hab&#237;a vivido nada parecido. La escena imaginada hab&#237;a ocurrido en primer curso, cuando el protagonista ten&#237;a 6 a&#241;os: &#233;l y un amigo hab&#237;an puesto una masa verde gelatinosa de apariencia asquerosa -el &lt;a href="http://www.mattelgames.com/HarryPotter/us/product.asp?id=11782&amp;amp;category_id=7808&amp;amp;category_type_id=7" target="_blank"&gt;Slime&lt;/a&gt; estadounidense en el que se bas&#243; el espa&#241;ol &lt;a href="http://www.hipocondria.org/archives/000226.html" target="_blank"&gt;Blandi Blub&lt;/a&gt;- en la mesa de la maestra y fueron castigados por ello. Los experimentadores dieron a la mitad de los j&#243;venes fotos de sus clases, sacadas del cat&#225;logo escolar, para ver si se acordaban mejor de los hechos.

Una semana despu&#233;s, los universitarios volvieron al laboratorio para informar de lo que hab&#237;an conseguido recordar los tres sucesos, los dos reales y el inventado. Dos entrevistadores, que no sab&#237;an qu&#233; j&#243;venes hab&#237;an recibido fotos de la &#233;poca y cu&#225;les no, leyeron las transcripciones de los testimonios de los estudiantes y juzgaron la precisi&#243;n de los mismos. Mientras s&#243;lo una cuarta parte (27%) de los participantes a los que no se dieron fotos revivi&#243; la travesura inventada, el porcentaje ascendi&#243; hasta el 67% entre quienes contaron con una imagen de su clase de 1&#186;. "Los falsos recuerdos eran muy detallados", destaca Lindsay. Cuando los cient&#237;ficos informaron a los sujetos de que una de las historias era falsa, todos menos tres identificaron la ficci&#243;n correctamente. Pero fueron muchos los que se sorprendieron de que algo que recordaban tan vivamente no hubiera sucedido: "Si no me hubieran dicho que no ocurri&#243;, habr&#237;a salido de aqu&#237; creyendo que pas&#243;".

Los autores achacan el alto &#237;ndice de falsos recuerdos a la plausibilidad de la historia -incluido el que un amigo estuviera involucrado-, la confianza inspirada por los entrevistadores y el poder evocador de la foto, aunque se tratara no de una imagen de la travesura, sino de la clase de la que formaba parte entonces el sujeto. Para los experimentadores, no cabe duda de que mecanismos similares a los demostrados en su estudio se dan cuando un psicoterapeuta utiliza fotos para sacar a la luz supuestas memorias reprimidas de abusos sexuales infantiles, rituales sat&#225;nicos o secuestros por extraterrestres. Los recuerdos se recrean, se reinventan. Pi&#233;nselo la pr&#243;xima vez que abra el &#225;lbum de fotos de su infancia.

&lt;strong&gt;&lt;big&gt;
La historia&lt;/big&gt;&lt;/strong&gt;

"Recuerdo cuando Jane (se cambiaron en cada caso el nombre del protagonista y el del maestro) estaba en 1&#186; y, como todos los chicos de entonces, ten&#237;a un repugnante Slime (equivalente estadounidense del Blandi Blub) de &#233;sos con los que jugaban los ni&#241;os. Recuerdo que un d&#237;a me cont&#243; que hab&#237;a llevado el Slime a la escuela y lo hab&#237;a puesto en la mesa de la maestra antes de que llegara. Jane dec&#237;a que no fue idea de ella, sino de un amigo que le dijo que ten&#237;an que hacerlo. Creo que la maestra, la se&#241;orita Smollett, se enfad&#243; y castigo a Jane y a su amigo a sentarse media hora de cara a la pared con los brazos y piernas cruzados."

Publicado originalmente en el diario &lt;a href="http://www.elcorreodigital.com" target="_blank"&gt;&lt;em&gt;El Correo&lt;/em&gt;&lt;/a&gt;.

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    <title>Recuerdos sin pasado</title>
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