13 May 2008

DOLOR DE OÍDOS

Los oídos pueden doler por diferentes razones. La causa más frecuente suele ser la infección del oído medio, donde se encuentra la cadena huesecillos: martillo, yunque y estribo (otitis media). Las personas que están más afectadas por las otitis son los niños: casi el 70% de los niños padecerá alguna infección de oídos a lo largo de sus primeros tres años de vida. Otras causas simples de dolor de oídos son el “oído del nadador”, cera en los oídos y viajes en avión. A estas causas de dolor de oídos se añaden todas las patologías complejas que afectan a otras estructuras que forman el oído.

HGIENE DEL OÍDO

Como norma general, el oído hay que mantenerlo seco y limpio. Un método al que se recurre para limpiar el oído son los bastoncillos. El uso de ellos es un error porque al intentar limpiar la cera se empuja ésta hacia dentro del oído. En los bebés tampoco es aconsejable el uso de bastoncillos, ya que es mejor usar suero fisiológico y gasas. Para una correcta higiene se puede recurrir una vez por semana al uso de sprays aptos para la limpieza de la zona. Para evitar que el agua penetre en el oído medio inclinaremos la cabeza hacia el lado que se está limpiando. El spray va a eliminar el exceso de cera y evitar la formación de tapones. Así mismo, su uso es útil en aquellas personas que tienen audífonos, ya que su utilización favorece que la cera se acumule en el fondo del oído externo. En caso de duda, es conveniente consultar al pediatra o al especialista del oído.

DECIBELIOS Y SORDERA

El ruido, como es sabido, tiene un efecto lesivo en nuestros oídos. Pero ¿cuánta dosis de ruido es necesaria para empezar a provocar problemas de audición?. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda no exponerse a más de 65 decibelios. ¿Cómo se producen 65 decibelios? Para hacernos una idea, el paso del autobús por nuestras calles produce 76 decibelios, un camión de reparto genera 84 decibelios, una moto de reparto de pizzas genera 92 decibelios. Cuando el nivel de decibelios de forma mantenida llega a 90 o más se produce sordera. ¿Estamos condenos a ser sordos?. Pero no solamente se origina trastornos auditivos sino alteraciones del ritmo cardíaco, hipertensión arterial, estrés, agresividad.

RUIDO EN LOS OÍDOS

Algunos ruidos que suenan como chorros de vapor, pitidos, timbres, u otros, son escuchados por muchas personas en un oído o en los dos oídos. Estos ruidos se llama acúfenos o tinnitus, y no constituyen en sí mismos una enfermedad sino que, generalmente, son un síntoma de exposición al ruido intenso, pérdida de audición, infección. Si se debe a exposición al ruido elevado el acúfeno se presente de forma brusca o gradual y su duración suele ser intermitente (aparece y desaparece). El ruido puede estar localizado en el oído externo, (cerumen), oído medio (infecciones del timpano o de los huesecillos), oído interno (vértigo de Meniére, medicamentos, exposición al ruido). La aparición de ruido en el oído y su mentenimiento a lo largo del tiempo exige la revisión del oído por el otorrino para diagnosticar correctamente la causa del acúfeno. Como medidas preventivas debemos evitar la exposición a ruidos intensos, no tomar medicamentos de forma indiscriminada, proteger los oídos durante los baños en el mar.


OÍDO DEL NADADOR

El “oído de nadador” es una infección de la piel que recubre el canal auditivo, y cursa como otitis externa, la cual consiste en la inflamación, irritación o infección del oído externo o el canal auditivo. Las bacterias pueden entrar en la piel del canal y causar una infección a través de un rasguño o una lesión proveniente de un objeto extraño, o si el oído está húmedo por un período de tiempo prolongado. El oído del nadador es más común niños en edad escolar y preescolar y sus síntomas abarcan prurito y dolor en el canal auditivo, a menudo acompañado de una pequeña cantidad de secreción clara.

Factores de riesgo

Una forma de contraer esta enfermedad es nadar en aguas poco higiénicas. La humedad predispone al oído a la infección por hongos o bacterias que tienen afinidad por el agua como las Pseudomonas. Sin embargo, la natación no es la única causa, ya que el “oído de nadador” también puede ser provocado por el rascado el oído o un objeto clavado en éste. El oído de nadador crónico también puede ser producido por otras enfermedades del oído. Por ello, es conveniente consultar a su médico.

Prevención

Secar el oído de forma cuidadosa después dar nadar, y aquellos bañistas que nadan con frencuencia deben pensar en utilizar tapones para evitar que entre agua en el oído. El “oído de nadador”, debido a cualquier causa, debe recibir un tratamiento completo lo antes posible para evitar complicaciones

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