ESTÉTICA DESFASADA-ACTUAL

Allá por 1991 empecé a pintarme artesanalmente dibujos en las uñas y a ponerme cascabeles, plumas, trenzas y colorines en el pelo. Así que además de Alaska y yo la gente no lo veía “normal”. Luego siguieron las rastas, múltiples piercings, etc. Lo más escandaloso ha sido un tatoo en el tórax desde el cuello hasta el ombligo.

Nunca le he dado a las drogas duras ni he sido una pasota ignorante. De hecho tengo estudios universitarios superiores. Y no lo digo por fardar, sino porque no tengo complejo carcelario ni macarra.

El caso es que el tatuaje es la “locura” más reciente, pero de la que, aunque no me arrepiento, tampoco puedo permitírmelo. Actualmente llevo melena tradicional y no conservo ninguno de los 6 piercings (4 de ellos los llevaba en la cara). Pero el dragón azul cantoso no hay quien lo disimule si no es con alzacuellos.

Y no es que tenga que ocultarlo por mí, sino por la imagen de cara al público.

No puedo ir a una oficina teniendo que demostrar mi profesionalidad a pesar de ser mujer y a pesar de tener aspecto pendenciero.

Nunca lo he considerado “una moda”, aunque tampoco es ninguna forma de vida, ni de identificación social.

Y no predico precisamente con el ejemplo, pero si regresara 6 ó 7 años atrás en el tiempo, probablemente me hiciera el tatuaje también, pero con el detalle de bajarlo unos centímetros para ocultarlo o mostrarlo cuando me de la gana y sin problemas.

Lo que si es primordial es hacerlo en un local homologado y de confianza. No merece la pena arriesgar la salud por ahorrarse unos pocos euros. Es preferible esperar a podernos permitir el lujo y pagar por uno bueno.

Y no me refiero a una micro-pigmentación duradera y estética, que también, sino que reúna condiciones higiénico-sanitarias.

No basta con asegurarse de que las agujas sean desechables (¡Qué mínimo!) o que tenga una autoclave para esterilizar. Informaros previamente para que no os engañen. Desinfectar el instrumental y el habitáculo requiere ciertas temperaturas durante cierto tiempo, lo cual está perfectamente definido y estipulado por AENOR e ISO, por ejemplo.

Y con esto tampoco doy ejemplo, desgraciadamente. Yo tuve la osadía de exponerme a un tipo salido de un anuncio del periódico, en una camilla tercermundista, sufriendo 5 horas diarias durante una semana, y soportando el dolor de incidir día tras día sobre la herida con su pulso tembloroso, mientras el individuo derramaba su sudor en mis tetas.

1 comentario · Escribe aquí tu comentario

MIQUEL dijo

Tengo 42 años, con 16 me hice un tatuaje en el brazo de un oso polar rampante que es perfectamente visible con manga corta. Nunca me ha preocupado mi aspecto físico ya que si me preocupara lo tendría crudo en esta vida. Por suerte no vivo de mi imagen. Sin embargo, si que es cierto que a muchas personas se les exige tener una imagen agradable. Pero ¿que se entiende por una imagen agradable?. Creo que le damos demasiada importancia a la imagen.

Escribe tu comentario


Si prefieres firmar con tu avatar, haz login

Sobre este blog

Avatar de sorayagarsuarez

Gallinejas y Entresijos

Soy una chica de Bizkaia con turbaciones ante esto que llaman primer mundo

ver perfil »

Suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):