11 Feb 2007

Me pregunta un amigo productor si merece la pena invertir
una buena cantidad de dinero en obsequios para trabajadores de la industria y periodistas de cara a
promocionar una película que está a punto de estrenarse. Paren, paren. Que les veo venir. No piensen mal.
No se refiere a regalos de los de verdad, artículos que pudieran poner en entredicho su profesionalidad y la de los informadores, sino a detalles simbólicos, en plan
llaveros, bolígrafos, pegatinas y cosas así. Objetos que ni siquiera merece la
pena rechazar por cuestiones éticas porque cuesta más devolverlos por correo postal que su
importe.

Con todo, la verdad es que el tema tiene su enjundia. En principio, un
periodista necesita para desempeñar su trabajo tan sólo un cedé que contenga un
dossier con información sobre la película en cuestión, fotos, algún elemento
multimedia (sobre todo, si es para medios digitales, cada vez más influyentes), y el contacto de
rigor para, en caso necesario, poder concertar entrevistas, hacer consultas o
lo que se tercie. Pero a menudo nos bombardean con todo tipo de ocurrencias,
cuyo grado de ingenio suele ir en proporción, claro, al presupuesto de la
película.

Nos han regalado dossieres de todos los tamaños, colores y
texturas, así como despertadores, palillos de sushi ('El último samurai'),
adornos de árbol de Navidad ('Happy Feet'), pastelitos ('La pantera rosa') y camisetas,
a menudo horribles. La productora de Mel Gibson nos llegó a enviar biblias y crucifijos
cuando se estrenaba 'La Pasi￳ón'. No les digo más. ¿El mejor obsequio? Cuando te facilitan el trabajo, te
atienden con profesionalidad y procuran no hacer distinciones. Lo demás, que se puede encontrar en cualquier parte, es puro
envoltorio. Y el envoltorio en el cine, no es que no nos interese. Es que procuramos evitarlo.

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Alero

Alero dijo

Yo trabajo en un concesionario y si supiera la de detalles que debemos preparar para nuestros proveedores no se haría a la idea. Son calendarios y llaveros, la mayoría, pero tienen un éxito alucinante. Se agotan la primera semana.

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Sobre este blog

Pantallazos

La trastienda del cine español, el Hollywood cafre, las estrellas estrelladas y la cinefilia más enfermiza comparten pantalla con una mirada implacable al diario tormento televisivo.

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