Desde la resaca carnavalesca
Cada año nos disfrazamos menos y con menos ingenio. El sábado, pase la noche de Carnaval en el gran Bilbao. Mientras esperaba el tren que me llevaría hasta el botxo, divise a dos pollos, se trataba de una pareja que decidió matar el rato metiéndose en el papel. Se pasaron 10 minutos agitando las alas y moviendo la cabeza como verdaderos pollos, ellos se reían uno del otro y el resto de la estación de ambos polluelos, por cierto muy logrados.
Cuando accedimos al vagón, aquello era un mestizaje de personajes y posibilidades. Había piratas, vaqueros, escoceses, mexicanos, gánsters...
En una de las paradas se montó una jovencita, la menciono, porque ataviada con un disfraz de cojenita de Play Boy, fue una valiente al enfrentarse a los 7 grados que hacía en la calle con la tripa al aire. Si, porque el disfraz en cuestión era un top de peluche y una minifalda del mismo tejido con el ponpón correspondiente pegado al culo, claro. Repito, una valiente, porque hay que ser muy de Bilbao para poder ir con la barriga al viento y con buena cara. Eso sí, a saber como amaneció la pobre al día siguiente, seguramente por lo menos un resfriado habría pillado,si lo que buscaba era pillar. A menos que unos padres precavidos mientras la chavala dormía la mona, le colocasen un cordón de San Blas, que en ese caso me callo, que este santo es muy santo.
Por otro lado, la estación de Abando estaba llena de color y sólo un hombre logró que le hiciésemos una radiografía por su distinguido disfraz. Era el ' Doctor Zoiber' de Futurama. Un disfraz fácil de hacer y muy pero que muy llamativo para el resto de los presentes. Con unas chanclas negras, unos calcetines naranjas, gorro de piscina a juego y un guante de latex hacia abajo imitando la peculiar y conocida boca del dibujo animado, caminaba entre el resto de los ya clásicos y muy utilizados disfraces, de brujas o angelitos, él marcaba la diferencia, desde mi humilde opinión. Fuí fijándome en los trajes de mis compañeros de parranda en cada bar que entraba, ninguno se llevó mi aplauso ni mirada.
Mucha gente iba sin disfraz y los demás incluida yo misma claro, teníamos pinta de haber comprado el día anterior cualquier cosa para salir del paso. En definitiva, sin tiempo ni dedicación no hay cosas extraordinarias y teniendo en cuenta que somos la generación de los sin tiempo o más comunmente llamados 'cagaprisas' pues eso ondeó en Bilbao la nuit.
Y para finalizar os doy una idea para disfrazaros el año que viene:
Sobre este blog
Sígueme la pista
Maitane BastidaSígueme la pista nació por y para una asignatura de un master. Supone mi reconciliación con las nuevas tecnologías o mejor dicho mi entrada en la blogesfera. Es un espacio dedicado a mis reflexiones, algunas banales y otras más profundas, depende del día como todo en la vida.
Es una ventana abierta donde expongo lo que opino, donde escribo lo que pienso, en definitiva donde la actualidad lleva mi sello. Unos se desnudan, otros se manifiestan intentando ser un poquito más libres. Otros, como yo, hacemos un blog para poder desahogar un poquito, lo que grita el alma.
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3 comentarios · Escribe aquí tu comentario
Periodista dijo
Y tu de que ibas????????? MI disfraz tp fue muy original pero con eso de q todo el mundo esta de examenes...bastante q salimos!!!
María Rego dijo
Hola Maitane:
No soy muy amiga de carnavales pero este año fuí al desfile (por cuestiones 'laborales', ejem) y estuve fijándome en los disfraces de la gente. No ví nada original y, como siempre, los que más graciosos iban eran los niños. A uno le habían vestido de pirata y llevaba el cochecito como si fuera un barco, con sus olas alrededor y su bandera de calavera incluida.
Por cierto, yo no me arriesgaría a disfrazarme de caracol. Me da que los conductores no somos tan respetuosos en los pasos de cebra...
Un besi.
Maitane Bastida dijo
Yo también iba muy poco original, elegí ir de corsaría, pero esperaba que como otros años la gente tuviera más ingenio que yo, que soy la reina de la vagancia carnavalesca. Y si es cierto que son malas fechas para los universitarios, pídeles que entre apunte y apunte cosan un disfraz. Tienes razón y un saludo para los universitarios y universitarias que aún estén de exámenes, suerte.
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