Hay 20 artículos con el tag ovnis en el blog magonia. Otros artículos en Blogs El Correo Digital clasificados con ovnis

16 Abr 2008

20 Minutos, Telecinco y Los 40 Principales se tragaron el martes una oleada ovni creada en ForoCoches.com, un portal de Internet de amantes del motor. Algunos usuarios se conchabaron para mandar mensajes de correo electrónico a medios de comunicación españoles diciendo que veían luces extrañas en distintos puntos del país. Al parecer su objetivo original era Iker Jiménez, pero otros intrépidos profesionales del periodismo robaron al riguroso profesional del misterio la exclusiva de los avistamientos de naves extraterrestres en La Coruña, Burgos, Madrid, Valencia, Huelva... Me alertó de ello un lector de Magonia que responde al apodo de Demonocracy -¡gracias!-, que me decía a media tarde de ayer: "El diario 20 Minutos; Anda Ya, de Los 40 Principales; y Está Pasando, de Telecinco, han picado hasta el momento... ¿Alguna vez contrastan las noticias?". Hombre, es posible que alguna vez sí, pero será involuntariamente.

93 comentarios | Enlace permanente

14 Mar 2008

Almudena Cacho y yo hablamos el 12 de marzo en Protagonistas Bizkaia, en Punto Radio Bilbao, de Indiana Jones y la calavera extraterrestre, la actriz Marion Cotillard se suma a la teoría de la conspiración del 11-S, Robbie Williams y los extraterrestres y la Virgen que gotea aceite en Egipto, en la vigesimosegunda entrega de la temporada 2007-2008 del espacio que la emisora de Vocento dedica semanalmente al escepticismo.

84 comentarios | Enlace permanente

10 Mar 2008

Robbie Williams quiere seguir los pasos de Fox Mulder. El cantante británico, de 34 años, ha revelado durante una entrevista radiofónica que ha sido testigo de tres avistamientos de ovnis: el primero, en Reino Unido cuando era un niño; el segundo, en un hotel de California; y el tercero, cuando en Arizona interpretaba una canción "sobre el contacto con extraterrestres" que acababa de escribir. Su sueño ahora es dedicarse a la ufología. "Quiero investigar estas cosas. Voy a dejar de ser una estrella del pop y convertirme en ufólogo a tiempo completo", confiesa a su colega Joss Stone, a la que propone: "Podríamos ser los Mulder y Scully del mundo real". Además de en los visitantes extraterrestres, Williams cree en fantasmas. "La gente pensará que estoy loco y, sí, lo estoy".
38 comentarios | Enlace permanente

05 Mar 2008

Vicente-Juan Ballester Olmos, Almudena Cacho y yo hablamos el 20 y el 27 de febrero en Protagonistas Bizkaia, en Punto Radio Bilbao, de ovnis y secretos oficiales, en la decimonovena y la vigésima entrega de la temporada 2007-2008 del espacio que la emisora de Vocento dedica semanalmente al escepticismo.

21 comentarios | Enlace permanente

07 Dic 2007

Almudena Cacho y yo hablamos el 5 de diciembre en Protagonistas Bizkaia, en Punto Radio Bilbao, de los treinta años de Encuentros en la tercera fase, en la novena entrega de la temporada 2007-2008 del espacio que la emisora de Vocento dedica semanalmente al escepticismo.

23 comentarios | Enlace permanente

05 Dic 2007

Anuncio del preestreno de 'Encuentros en la tercera fase' en Bilbao.


Vi Encuentros en la tercera fase (1977) en el desaparecido cine Astoria de Bilbao en abril de 1978, meses después de haber alucinado en la misma sala con La guerra de las galaxias (1977). Salí de la proyección, a la que fui con mi hermano, impresionado por la historia y el despiegue de efectos especiales. Es posible -no lo puedo asegurar- que esta cinta me acabara por lanzar en los brazos del fenómeno de los platillos volantes, que consideré un auténtico enigma durante la adolescencia. Después, he visto la película de Steven Spielberg varias veces, aunque de otro modo, quizá porque es una obra con una carga religiosa que la enriquece a quien la ve con fe.

"Para aquéllos que no pueden creer en la Segunda Venida, ni en las esperanzas mesiánicas del judaísmo ortodoxo, ¡están los ovnis! Si la Tierra está siendo visitada por extraterrestres, si el cielo (como señala un sahdu indú en Encuentros) está cantando para nosotros, seguramente los alienígenas deben ser amistosos o ya nos habríamos enterado de lo contrario. Esta posibilidad infantil es la que ha mantenido en el candelero a los platillos volantes durante treinta años. ¡Treinta años! Exactamente la edad del señor Spielberg", escribió Martin Gardner en 1978 en The New York Review of Books. En ese texto, publicado en español en La ciencia: lo bueno, lo malo y lo falso (1981), el divulgador científico y escéptico fustiga sin piedad la novelización de la película firmada por el cineasta y califica el credo ufológico de religión pop.

Coincido con Gardner en que el libro de Spielberg se le cae a uno de las manos -fui incapaz de leerlo en su día y eso que he leído cosas muy, muy malas- y en que estamos ante una película equiparable a esas epopeyas religiosas con las que ciertas cadenas de televisión castigan a la audiencia en Navidad y Semana Santa, época esta última en la que mi debilidad es La vida de Brian (1979). Sin embargo, Encuentros en la tercera fase me sigue gustando, al igual que, a pesar de las críticas de muchos amigos escépticos, me encanta Expediente X. Por eso, celebro que, con motivo del trigésimo aniversario de su estreno en Estados Unidos, haya salido a la venta un paquete con la versión original, la especial, el montaje de 1998 y tres documentales.

Ufólogos en la pantalla grande

El hombre que está en el origen de Encuentros en la tecera fase murió en abril de 1986, a los 75 años. Se llamaba Joseph Allen Hynek y era astrónomo. Fue asesor de los proyectos Signo, Imán, Rencor y Libro Azul, nombres en clave de los estudios sobre ovnis de la Fuerza Aérea de Estados Unidos entre 1947 y 1969. Explicaba convencionalmente sucesos en los que los ufólogos veían extraterrestres. Poco después de que la Fuerza Aérea abandonara en 1969 las investigaciones sobre platillos volantes por considerar que éstos ni eran producto de una tecnología avanzada ni una amenaza para EE UU, se cayó del caballo y se convirtió a la fe alienígena.

Hynek publicó en 1971 The ufo experience (la experiencia ovni). En este libro, divide los avistamientos de platillos volantes en observaciones lejanas y cercanas, siendo estas últimas las que tienen lugar a menos de 150 metros. Dentro de las primeras, distingue las luces nocturnas, los discos diurnos y los objetos detectados por radar, mientras que divide las segundas en encuentros cercanos del primer tipo -el objeto no interactúa ni con el testigo ni con el entorno-, del segundo tipo -deja pruebas en forma de huellas, quemaduras...- y del tercer tipo -se hacen visibles los tripulantes-, que son los que dan título a la película de ovnis más famosa.

Encuentros en la tercera fase -errónea traducción de Close encounters of the third kind- es un recorrido por la clasificación de Hynek, quien fue asesor técnico de la película. La acción arranca con las luces nocturnas, elude los discos diurnos -ver los ingenios alienígenas claramente hubiera minado la apoteosis final- y culmina con el descenso de los tripulantes de una gran nave en la Torre del Diablo, en Wyoming. Entre los asistentes a ese primer contacto, está Hynek, quien protagoniza 8 segundos de la cinta en los que se abre paso entre el gentío, con su barba de chivo, bata blanca y chupando una pipa. Pero hay otro ufólogo con mayor protagonismo en la trama.

Joseph Allen Hynek y Jacques Vallée, en los años 70 delsiglo pasado.Interpretado por François Truffaut, el francés Claude Lacombe es quien descubre el lenguaje musical de los extraterrestres de Spielberg. El personaje está inspirado en Jacques Vallée, astrónomo y ufólogo galo que en 1969 se doctoró en Informática por la Universidad del Noroeste (Illinois), donde conoció a Hynek. Vallée es autor de Pasaporte a Magonia (1969), libro en el que propuso que "los seres de los ovnis actuales pertenecen al mismo tipo de manifestaciones que se describían en siglos pasados secuestrando humanos y volando a través de los cielos". Ángeles, demonios, hadas, elfos y extraterrestres eran, para él, diferentes denominaciones para unos mismos entes de otra dimensión que han influido en la historia humana.

El prototipo de extraterrestre

El comienzo y parte del final de Encuentros en la tercera fase son guiños al misterio del triángulo de las Bermudas, fabricado por Charles Berlitz y otros autores con alergia a la verdad. Al principio, Lacombe identifica en el desierto mexicano de Sonora un escuadrón de aviones torpederos desaparecidos en aguas del Atlántico, frente a Florida, el 5 de diciembre de 1945, el llamado Vuelo 19. Los aparatos están intactos; sólo faltan las tripulaciones. Al final, los militares desaparecidos en 1945 descienden de la gran nave extraterrestre, y el ufólogo comprueba que no han envejecido. Lacombe y el electricista Roy Neary, interpretado por Richard Dreyfuss, viven sendas conversiones al credo alienígena: el primero por su obsesión tras un encuentro cercano del segundo tipo en el que un ovni vuelve loco el instrumental de su furgoneta; el segundo, a través de la investigación de una sucesión de avistamientos.

Roy Neary, rodeado por los extraterrestres en 'Encuentros en la tercera fase'.Encuentros en la tercera fase fue para Spielberg una película especial. En aquella época, creía en las visitas alienígenas. Pero el tiempo no pasa en vano. "Ya no estoy tan seguro de la presencia de vida extraterrestre entre nosotros como veinte años atrás -admitía el cineasta hace dos años-. En los 70 yo estaba absolutamente convencido de que estábamos siendo visitados. Es lo que reflejé durante el rodaje de Encuentros en la tercera fase, y después con ET. Pero no me han convencido mucho las pruebas que se han aportado desde entonces. A diferencia de los años 60 y 70, ahora poseemos millones de videocámaras y, no obstante, no hemos conseguido mejores evidencias. Las imágenes de los ovnis de hace treinta años no han cambiado y siguen siendo de objetos que no requieren necesariamente una tecnología extraterrestre".

La influencia de Encuentros en la tercera fase en la cultura popular es evidente. El prototipo actual de alienígena -flacucho, cabezón y gris- se impuso al resto gracias a esta película. "Spielberg triunfó tanto en la creación de la imagen canónica del ET postmoderno como en proporcionar una explicación a por qué no lo vemos: todo se debe a un encubrimiento gubernamental", destaca el historiador del arte John F. Moffitt en su libro Picturing extraterrestrials. Alien images in modern mass culture (Dibujando extraterrestres. Imágenes alienígenas en la moderna cultura de masas). Desde el primer contacto de la Torre del Diablo, los extraterrestres son grises. Si no, no son creíbles.

5 comentarios | Enlace permanente

18 Nov 2007

Catorce pilotos, ex mandos militares y funcionarios de varios países pidieron el martes en el Club de la Prensa de Washington al Gobierno de Estados Unidos que reanude el estudio de las observaciones de platillos volantes interrumpido con el cierre del llamado Proyecto Libro Azul, hace casi cuarenta años. En 1969 y tras veintiún años de pesquisas oficiales, la Fuerza Aérea estadounidense dio carpetazo a la investigación de los ovnis al concluir que ni eran producto de una tecnología avanzada ni suponían un peligro para la seguridad nacional. Agencias gubernamentales como la CIA y el FBI han hecho pública desde entonces gran cantidad de información de la que se desprende que a los mandos de los platillos volantes no hay ninguna inteligencia extraterrestre. Sin embargo, el grupo reunido hace unos días en Washington -cuyos miembros contaron a los periodistas sus vivencias personales tras los ovnis- y otros muchos están convencidos de que se oculta la verdad, y lo seguirían pensando aunque les abrieran de par en par las puertas de todos los archivos secretos. Sólo admitirán una respuesta: que los ovnis son naves de otros mundos. Lo contrario es para ellos un imposible y significa que el Gobierno de turno miente.

La historia no es nueva. En mayo de 2001, ocurrió algo parecido, también el Club de la Prensa de Washington. Un grupo de ufólogos, denominado Proyecto Revelación, convocó a los medios de comunicación para hacerles "importantes revelaciones sobre la realidad del fenómeno ovni". En el estrado, una veintena de ex funcionarios del Gobierno estadounidense, algunos de ellos militares; en el patio de butacas, representantes de los principales periódicos y de una docena de cadenas de televisión, a la espera de pruebas. "Es el fin de la infancia de la especie humana. Ha llegado la hora de que nos convirtamos en adultos maduros entre las civilizaciones cósmicas que están ahí fuera", anunció Steven Greer, director del grupo. Sus acompañantes comenzaron entonces a narrar las típicas visiones de platillos volantes habituales desde 1947. Eludieron cualquier referencia a secuestros o a encuentros sexuales con los visitantes; pero la conspiración estaba allí.

Greer cree que los testimonios expuestos -no se presentó otra cosa ni hace seis años ni el martes pasado- "demuestran, de una vez por todas, que no estamos solos". Ni en la Tierra. "Por lo menos desde los años 40, y quizá desde los 30, ha habido vehículos espaciales de origen extraterrestre que fueron derribados, ocupados y estudiados", dijo el director del Proyecto Revelación. Uno de sus compañeros fue más allá. Clifford Stone, sargento retirado, afirmó que hay catalogados nada menos que 57 tipos de alienígenas y aseguró haber visto a los malheridos tripulantes de esas naves, que tienen debilidad por accidentarse en EE UU, cuyo Gobierno oculta la verdad al mundo. Uno de esos aparatos sería el que se estrelló en Roswell, Nuevo México, en 1947. Greer indicó que, del estudio de éste y otros platillos siniestrados, EE UU y Reino Unido han obtenido grandes frutos. El líder del Proyecto Revelación también lo es del Centro para el Estudio de la Inteligencia Extraterrestre (CSETI), entidad "dedicada a establecer relaciones pacíficas y continuadas con formas de vida extraterrestre". Como se ve, todo muy serio.

Conspiración liberadora

¿Qué pruebas tienen de lo que dicen quienes hicieron hace seis años esas extraordinarias afirmaciones y quienes han pedido hace unos días al Gobierno de EE UU que lidere la investigación ovni en el mundo? Las mismas que todos los ufólogos que han anunciado alguna vez disponer de pruebas de que los ovnis son naves extraterrestres. Ninguna. Si las tuvieran, no se limitarían a mostrar fotografías y películas más que dudosas ni recurrirían a la manida conspiración gubernamental, que tan bien les ha venido desde el nacimiento del mito para justificar la falta de pruebas y hacer recaer la carga de la prueba en quienes sostienen que no hay nada extraordinario en los ovnis, en vez de en quienes afirman que nos visitan extraterrestres, que andan secuestrando gente por ahí y le hacen todo tipo de perrerías. La conspiración es la coartada perfecta. Libera a los ufólogos de la carga de la prueba: ellos no tienen que demostrar que nos visitan seres de otros mundos; son los científicos los que lo saben y lo están ocultando.

Por eso, cada cierto tiempo surge un grupo de ex cualquier cosa que, ansiosos de publicidad gratuita, hacen rimbombantes anuncios en Washington y durante unos días salen en algunos medios de comunicación -cada vez menos y cada vez más como una excentricidad- repitiendo un cuento conocido desde hace sesenta años. Porque fue en enero de 1950 cuando Donald E. Keyhoe, comandante retirado de la Infantería de Marina de EE UU y autor del primer libro sobre el tema, The flying saucers are real (1950), publicó un artículo en la revista True que sentó los dos pilares básicos de la ufología: el origen alienígena de los ovnis y el tan socorrido secretismo gubernamental, cuyo final reclaman ahora los catorce pilotos, ex mandos militares y funcionarios de Washington.

Lamentablemente para ellos, el secretismo gubernamental hace tiempo que no existe en países como EE UU, Reino Unido, Francia y España, donde los archivos oficiales sobre avistamientos de platillos volantes se han hecho públicos sin que se haya encontrado rastro de ET. Los ovnis "son una mezcla de fenómenos naturales y de origen humano, en vez de una prueba de vida extraterrestre", indican las conclusiones de un estudio oficial hecho público hace un año en Reino Unido y que abarca más de treinta años de avistamientos. "No existen pruebas que sugieran que los fenómenos sean hostiles o estén bajo algún tipo de control diferente a las fuerzas de la naturaleza", sentenciaban los autores del trabajo, en la misma línea que todos los proyectos de investigación de los países citados. Nada de esto impedirá, no obstante, que ufólogos y creyentes sigan con su cantinela y vuelvan en un futuro próximo a contar anécdotas tan reales como las visiones de hadas y las apariciones demoniacas en el Club de la Prensa de Washington, al que los conspiranoicos han cogido gusto en los últimos tiempos.