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27 Ago 2009

Jason Cooke, un guardia de seguridad de Nottingham (Reino Unido), cree haber encontrado a Nessie en una imagen de Google Earth: puede verlo en latitud 57° 12' 52,13" N, longitud 4° 34' 14,16" O. "Es una imagen dramática y conmovedora. Probablemente sea el avistamiento más importante desde 1974, cuando unos campistas que estaban en el parque de caravanas del lago Ness vieron una gran criatura escamosa verde con una cabeza curvada y un cuerpo largo y delgado a las cuatro de la mañana. Es necesario un análisis detallado y consultar con el Consejo de Turismo de las Tierras Altas y las islas, pero creo que por fin estamos a punto de silenciar a los escépticos", ha declarado Cameron McSporran, director del Instituto de Nessieología Aplicada de la Universidad de Inverness, a The Guardian.

¿Qué quieren que les diga? A mí, esta especie de renacuajo gigante me parece más un bote navegando por el lago que otra cosa. Además, la única referencia al Instituto de Nessieología Aplicada -el nombre es de chiste- de la Universidad de Inverness que he encontrado es esta noticia y tampoco hay más datos en Internet del tal Cameron McSporran. Los pocos avistamientos de Nessie registrados en los últimos años hacen temer en Escocia que se pueda acabar el filón turístico del monstruo del lago Ness. "Estoy preocupado. No ha habido (recientemente) ningún avistamiento que certifique que Nessie y su familia están vivos y bien", admitía a comienzos de año Gary Campbell, del club de fans de Nessie. Así que Escocia necesita resucitar a una de sus principales atraciones turísticas como sea.

En febrero, Bernie Bamford, un ingeniero aeronáutico, había localizado la Atlántida en la llamada llanura abisal de Maderia también a través de Google Earth. En realidad, el supuesto trazado urbano era el resultado del recorrido del barco usado para cartografiar el fondo del océano.

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19 Mar 2009

La multinacional japonesa Sony ha lanzado una campaña publicitaria de su nueva cámara digital réflex DSLR-A900 -cuyo precio mínimo es de 2.799 euros- de la que me he enterado gracias a Luis R. González y que esta protagonizada por Nessie, el Bigfoot y un platillo volante. Captura la verdad es lo que extraordinaria resolución de la máquina promete al registrar hasta el más mínimo detalle y el lema de la campaña. La imagen del monstruo del lago Ness es una recreación de la famosa foto del cirujano de 1934, que corresponde en realidad a una figura modelada por un niño y colocada sobre una tabla, frente a lo que la multinacional japonesa ha incluido en los cuartos raseros del monstruo un tapón -la verdad- más propio de un juguete hinchable. La foto del hombre salvaje norteamericano es un calco del más conocido fotograma de la película tomada por los vaqueros Roger Patterson y Bob Gimli en 1967 de un Bigfoot paseando a orillas del bosque en California, en la cual podemos ver una cremallera en el pecho del disfraz que llevó puesto en la vida real el embotellador de Pepsi Bob Hieronimous. Y la nave extraterrestre no me suena tal cual de ningún avistamiento ovni famoso, aunque bien podría tratarse de un remake libre del montaje de Barra da Tijuca (Brasil) de 1952, donde el fraude fue descubierto por inconsistencias en las sombras; la verdad de Sony sería en este caso una antena que revelaría que la nave aliengena es un platillo teledirigido. Si pinchan en las imágenes, podrán ver los detalles más claramente.

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09 Dic 2007

Robot que una cadena de televisión británica sumergió en el lago Ness y que hubo gente que tomó por el monstruo. Foto: Channel Five

Hay miedo en el lago Ness. No a un ataque del monstruo, sino a que haya muerto. Desde enero hasta el 30 de septiembre, se le ha visto nada más que dos veces, y en 2006 sacó sólo en tres ocasiones su corpachón fuera del agua ante testigos. "Nessie y sus crías están bien", declaraba Gary Campbell, presidente del Club de Fans del Monstruo del Lago Ness, a The Mail on Sunday hace unas semanas. Pero en las Tierras Altas escocesas están preocupados, y con razón: los turistas que persiguen al más famoso de los monstruos dejan unos 8,5 millones de euros anuales.

"Nessie ha sido visto miles de veces", asegura Eduardo Angulo. Biólogo de la Universidad del País Vasco y miembro del Círculo Escéptico, acaba de publicar Monstruos (451 Editores), una aproximación científica a la criptozoología. Esta disciplina, definida por el zoólogo Bernard Heuvelmans en 1955, estudia los animales desconocidos para la ciencia, pero presentes en las tradiciones populares. "Los criptozoólogos buscan algo que no existe basándose en algo que existe: las leyendas. Intentan demostrar que las leyendas son reales. Hasta hay un pequeño grupo de ellos que busca dragones".

Muy viejo y solitario

La leyenda de Nessie se remonta al siglo VI. Tras haber matado la bestia a un hombre, san Columba, introductor del cristianismo en la región, habría navegado por el lago al encuentro del monstruo para exigirle que cesara en sus ataques. Le salió bien: no se tienen noticias de ningún otro percance similar. La primera aparición de Nessie debidamente documentada data de 1871, pero los avistamientos sólo se multiplican a partir de los años 30 del siglo pasado, tras la construcción de la carretera que discurre por la orilla oeste del lago. En 1934, se tomó la más famosa de las imágenes, una foto en blanco y negro en la que se ve un largo cuello, coronado por una cabeza de serpiente, que emerge de las aguas. Fue una de las mejores pruebas de la existencia de Nessie durante sesenta años, pero en 1993 Chris Spurling confesó que, a petición de su padrastro, él -entonces un niño- modeló la figura y la puso sobre una base de madera para que el conjunto fuera fotografiado. Ninguna de las posteriores imágenes de la bestia ha sido concluyente.

La famosa fotografía de Nessie de 1934.Estaríamos, de ser cierta la leyenda, ante un monstruo de longevidad matusalénica, ya que muchos criptozoólogos lo presentan como un plesiosaurio. Con cuatro aletas, cuello largo y cabeza pequeña, este reptil acuático pesaba de 10 a 20 toneladas, fue contemporáneo de los dinosaurios y se extinguió con ellos hace 65 millones de años. "Pero el lago Ness estuvo congelado durante un largo periodo de tiempo hasta hace 12.000 años", indica Angulo. ¿Dónde vivió el monstruo hasta entonces? Admitamos que, cuando los hielos retrocedieron al final de la última glaciación, entró al lago desde el mar, pero ¿qué come?, ¿es sólo un animal muy, muy viejo?, ¿hay una población de Nessies en la masa de agua dulce más grande de las islas Británicas?

Es imposible que Nessie tenga miles de años. Así que hay que pensar en que lo que vive en Escocia es una familia de monstruos. "Para que una población de animales de ese tipo resulte viable, debe haber un mínimo de treinta individuos", explica Angulo. Treinta carnívoros de entre 15 y 20 metros de longitud comen lo suyo. Sin embargo, en el lago Ness no hay alimento suficiente. "Es una masa de agua estrecha y muy profunda. Tiene poca superficie que reciba la luz solar suficiente para el desarrollo del fitoplancton, las algas microscópicas que están en la base de la pirámide alimenticia. Así que también hay poco zooplancton, animales microscópicos que se alimentan del fitoplancton y que son a su vez comidos por otros más grandes. Los pocos animales grandes que hay son, a su vez, insuficientes para sostener a Nessie y su familia".

Extensa parentela

El biólogo bibaíno Edardo Angulo. Foto: Mitxel Atrio.Una población continuada de plesiosaurios durante milenios habría producido, además, gran número de rastros y restos en forma de osamentas. Nada de eso se ha encontrado nunca en el lago Ness, cuyo tímido inquilino se aparece cada vez menos precisamente ahora que las cámaras fotográficas abundan. Los criptozoólogos no cejan, sin embargo, en su empeño y periódicamente organizan proyectos de rastreo del lago por sonar, en los que cualquier cosa es interpretada como la bestia. Robert Rines, un cazador de monstruos, es famoso por una serie de fotografías subacuáticas tomadas en 1972 y 1975 en las cuales se intuía una especie de plesiosaurio. Las imágenes habían sido retocadas y, además, en 1987 la cámara de vídeo de un minisubmarino comprobó que una de ellas era de un tronco caído al fondo del lago.

Nessie es escocés, pero tiene parientes por todo el mundo. "Su familia está extendida por los cinco continentes. Hay más de 200 lagos con monstruo", señala Angulo. El más famoso es Nahuelito, habitante del lago Nahuel Huapi, en Argentina; pero también están Champi, el monstruo del lago Champlain (EEUU-Canadá) y Ogopogo, en la Columbia Británica (Canadá). Aunque la palma se la llevan en Suecia, donde hay casi una treintena de lagos con monstruo. En todos esos sitios se repite la misma historia: hay pocas fotos y borrosas, y ninguna prueba física. Lo contrario de lo que pasa con el otro gran icono de la criptozoología, el hombre salvaje que habita el Himalaya.


Monstruos cercanos

Huellas del yeti descubiertas en el Himalaya por Eric Shipton y Michael Ward en 1951.De Nessie hay fotos malas y ninguna prueba física. Todo lo contrario ocurre con el más famoso de los homínidos con los que, según algunos, compartimos la Tierra: el Yeti. "Las leyendas de hombres salvajes -como la del Basajaun vasco- son propias de regiones boscosas. La gente del Himalaya sitúa al Yeti en los bosques. Hemos sido los occidentales los que lo hemos llevado a las cumbres nevadas", asegura Eduardo Angulo.

Las pruebas del Yeti se reducen a rastros de huellas y fragmentos de piel guardados en monasterios tibetanos. El más famoso de los primeros es el descubierto por Eric Shipton y Michael Ward en 1951, una de cuyas fotos fue subastada recientemente en Christie's por casi 5.000 euros. "En 1977 y tras años de decepcionante búsqueda, Ward dijo que seguramente las huellas correspondían a un nativo del Himalaya, descalzo y resistente al frío, con alguna deformación congénita o adquirida en los dedos de los pies", explica el biólogo bilbaíno, que recuerda que en los años 50 un experto del Museo Británico las achacó al mono langur, típico de la región. El alpinista Reinhold Messner, que vio al Yeti en 1986, cree que el abominable hombre de las nieves no es tal. "Todas las pruebas apuntan a una especie de oso pardo de hábitos nocturnos", sostiene.

Los cueros cabelludos atesorados en lamaserías no corresponden, sin embargo, a plantígrados. Edmund Hillary, el escalador británico que conquistó el Everest, consiguió en 1960 que le dejaran una de esas piezas durante seis semanas. Un análisis hecho en Bélgica concluyó que se trataba de piel del cuello de una cabra del Himalaya. Últimamente, los criptozoólogos recurren a los estudios genéticos de los restos biológicos de los hombres salvajes y, aunque muchos análisis de ADN han sido anunciados, de pocos se han publicado los resultados. "No se suelen dar a conocer porque prueban que no hay nada extraordinario", apunta Angulo.

Bosques de Norteamérica

Fotograma de la famosa película de Patterson y Gimli.El pariente norteamericano del Yeti, conocido como Bigfoot -para el hombre blanco- o Sasquatch -para los indígenas-, no ha corrido mejor suerte. Los criptozoólogos han visto en los últimos años cómo las pruebas más sólidas a favor de su existencia se desmoronaban. Al igual que con el Yeti, los restos atribuibles al hombre salvaje de Norteamérica son escasos, cuando tenían que abundar si existiera una población de homínidos. Se reducen casi siempre a huellas, la primera de las cuales fue encontrada en agosto de 1958 en el condado californiano de Humboldt, cerca de la maquinaria utilizada para las obras de una carretera.

Hace cinco años, John Aumann, uno de los obreros, reveló que su jefe, Ray Wallace, había creado las huellas para meter el miedo en el cuerpo a los gamberros que de noche destrozaban sus útiles de trabajo. Un sobrino del empresario guarda todavía las plantillas de madera que ató su tío a la suela de las botas para dar vida al Bigfoot. Poco después, en 2004, se supo quién se había disfrazado de hombre-mono para la famosa película rodada por los vaqueros Roger Patterson y Bob Gimli en 1967 en Bluff Creek, California. La piel del monstruo ocultaba a Bob Hieronimus, un trabajador de Pepsi.

Para colmo, un análisis de ADN de un mechón atribuido al homínido, hecho por científicos de la Universidad de Alberta (Canadá), demostró en julio de 2005 que el Bigfoot tiene cuernos: el pelo era en realidad a un bisonte americano.


Pruebas monstruosas

La masa gelatinosa. Apareció en junio de 2003 en una playa cercana a Puerto Montt, en Chile. Se dijo que se trataba de restos del imaginario pulpo gigante. Las pruebas de ADN demostraron que eran restos de un cachalote. Imagen de la presunta pantera vista en Vizcaya en 2003 y 2005.

La pantera fantasma. Fue vista en Vizcaya en 2003, y un ertzaina disparó contra ella en Gorliz en 2005. Los alien big cats (grandes gatos extraños) son un fenómeno británico de cuya realidad hay tantas pruebas como de la de Nessie.

La foto del cirujano. Sacada en 1934, es la más famosa de las fotos de Nessie. Ha sido utilizada frecuentemente como prueba de su existencia. Se trata, en realidad, de una figura modelada por un niño y colocada sobre una tabla.

La película del Bigfoot. Los vaqueros Roger Patterson y Bob Gimli grabaron en 1967 una película en la que se ve a un homínido huir de la cámara en California. A finales de los años 60, las sospechas apuntaban a John Chambers, ganador de un Oscar de maquillaje por El planeta de los simios. Expertos estudiaron un caminar que parecía demasido humano y vieron cremalleras en la piel, pero no fue hasta 2004 cuando se supo quién era el Bigfoot: Bob Hieronimous, un embotellador de Pepsi al que los autores de la cinta prometieron 1.000 dólares que nunca pagaron.

Publicado originalmente en el diario El Correo.

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15 Mar 2006

El monstruo del lago Ness es un elefante. Eso sostiene, según varios medios, el paleontólogo Neil D. Clark en el último número de The Open University Geological Society Journal (OGSJ). La verdad, sin embargo, es que el científico no ha dicho tal cosa. Lo que Clark, del museo Hunteriano de la Universidad de Glasgow, afirma en el artículo titulado "Tracking dinosaurs in Scotland" es que "muchas de las observaciones [de Nessie] han sido explicadas como troncos flotantes y olas raras, pero hay todavía bastantes avistamientos inexplicados". Y añade que una posible explicación "para algunos de los primeros casos que debería ser estudiada más a fondo involucra a circos ambulantes" que podrían haber dejado a sus elefantes bañarse en el lago.

"La hipótesis del elefante sólo se aplica a las observaciones de los años 30 del siglo pasado. Éstos son los primeros avistamientos de los que hablo. No tengo ninguna prueba de observaciones posteriores achacables a elefantes, del mismo modo que tampoco estoy seguro de cuándo dejaron los circos de viajar a la región de Inverness con elefantes", me ha indicado Clark, para quien "hay muchos avistamientos que no pueden explicarse mediante la hipótesis del elefante. Algunos podrían ser fraudes -algunos definitivamente lo son-, algunos tienen su origen en olas y otros ramas de áboles y quizá nutrias o peces". A pesar de que los testimonios sobre la existencia del monstruo se remontan al siglo VI, la verdad es que el primero debidamente documentado data de 1871 y no fue hasta los años 30 cuando las observaciones se multiplicaron después de la construcción de la carretera A82, que discurre por la orilla oeste del lago. Hoy, Nessie atrae hasta Inverness a medio millón de turistas anuales, que dejan en la región más de 40 millones de euros.

Pero ¿cómo cayó Clark en la posibilidad del Nessie elefante y qué pruebas tiene de la verosimilitud de su teoría? "La idea de la hipótesis del elefante se me ocurrió después de ver varias de las primeras fotos del monstruo del Lago Ness y compararlas con otras de elefantes bañándose", recuerda el paleontólogo, quien decidió ahondar en el asunto porque tenía que dar una charla sobre dinosaurios en Escocia y quería hacerle un hueco a Nessie, "ya que mucha gente cree que podría ser un dinosaurio". De hecho, aunque el artículo de OGSJ sólo tiene tres párrafos dedicados al monstruo y la hipótesis del elefante se expone en uno, el texto arranca con una muestra de la ironía del autor: "Los dinosaurios, excluido el monstruo del Lago Ness, son una rareza en Escocia".

Aspecto que podría presentar un elefante nadando, con la mayor parte del cuerpo bajo el agua.Clark cree que un paquidermo podría estar detrás de aquellas observaciones en las que los testigos describen al monstruo de color "gris elefante", "como un bebé elefante", "con el cuello largo, como la trompa de un elefante", etcétera. "Si (los empresarios circenses) dejaron a los elefantes bañarse en el lago, sólo serían visibles la trompa y dos jorobas: la primera joroba correspondería a la cabeza del animal y la segunda a la espalda. La impresión resultante sería la de un largo cuello y dos jorobas, más si hubiera más de un elefante en el agua", escribe en OGSJ. El paleontólogo está seguro de que van a ir saliendo a la luz pruebas -además de los testimonios orales- que conectarán los circos ambulantes con el monstruo del lago Ness en las observaciones de los años 30. La hipótesis resulta verosímil; ahora hace falta situar a los paquidermos de los circos en el lugar del crimen.

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25 Ago 2005

¿HUELLAS DE OTROS MUNDOS? Aficionados a lo paranormal examinan un conjunto de círculos aparecidos en un campo de cereal en la República Checa en julio. Foto: Efe.

Hay noticias sorprendentes que se cuelan en los periódicos, la radio y la televisión, y que, sin embargo, tienen pocos visos de ser ciertas, cuando no son descaradamente falsas. Sucede, especialmente, en julio y agosto. Cuando la actividad política, social y económica decae, asoma un monstruo en un lago, se licúa la sangre de un santo, se encuentran piedras que prueban hechos bíblicos y la Atlántida reaparece. Se las llama serpientes de verano; aunque también se dan en otras épocas vacacionales.

ARQUEOLOGÍA BÍBLICA
Israel
Piedras para la fe

LA CUEVA DEL BAUTISTA. La gruta de cerca de Jerusalén en la que Juan Bautista inició a discípulos fue presentada a bombo y platillo hace un año. ¿El problema? Que los restos datan de los siglos IV ó V mientras que el profeta vivió en el siglo I.No pasa un año sin que se desentierren restos arqueológicos que confirman algún episodio bíblico. En 2004, fue una cueva presentada como el lugar donde Juan Bautista iniciaba a seguidores; aunque los hallazgos eran de época bizantina, de cientos de años después del profeta. Este mes, se han descubierto el palacio del rey David y la piscina de Siloé, en la que Jesús curó a un paralítico, según los Evangelios.

Ligar piedras a hechos de las Escrituras garantiza la atención de los medios a hallazgos que, si no, pasarían desapercibidos. La línea de razonamiento de los arqueólogos sensacionalistas suele ser del estilo de: hemos descubierto una barca de hace dos milenios en el mar de Galilea; Jesús vivió hace dos milenios en Galilea; luego Jesús pudo navegar en esa barca. Así que el titular que se vende es: encontrada la barca en la que Jesús navegó por el mar de Galilea. Eso ha pasado con la piscina de Siloé.

"En Jerusalén hay un montón de mikvaot, de piscinas rituales de los judíos. Entre 1969 y 1975, el arqueólogo Benjamin Mazar descubrió 40 sólo en la zona sudeste del Monte del Templo. La de este verano es una más. ¿La de Siloé? Puede que sí y puede que no. Además, ya hay otra piscina que se enseña a los turistas desde hace años como la de Siloé, con la misma base que la de ahora", indica el historiador José Luis Calvo. Respecto al palacio de David, el Jerusalén de la época -siglo X antes de Cristo- era una aldea y David, como Salomón, un caudillo tribal, por lo que la existencia de un palacio es muy improbable. "Sabemos que no hubo ningún éxodo de Egipto y que otros episodios del Antiguo Testamento nunca sucedieron. La Biblia no es un libro de Historia; es una obra que crea un pasado para un pueblo, con objetivos nacionalistas", sentencia el experto.

CUANDO EL OVNI SE ESTRELLA
Roswell (Nuevo México, EE UU)
Autopsia de serie B

ALIENÍGENAS EN ROSWELL. Roswell es una pequeña localidad floreciente gracias a los extraterrestres. Nadie creyó en su época la historia del ovni estrellado en 1947, pero hace unos años resurgió de la mano de Charles Berlitz, inventor también, en gran medida, del cuento de las desapariciones del triángulo de las Bermudas. Hoy, en Roswell, hay un museo dedicado a los ovnis.No hay estío sin ufólogos que monten vigilias nocturnas a la caza de platillos volantes. El mito nació en junio de 1947, cuando Kenneth Arnold, un hombre de negocios estadounidense, vio nueve objetos extraños cerca del monte Rainier. Quince días después, la prensa anunció que un platillo se había estrellado en Roswell. Desde entonces, los alienígenas desembarcan en los medios cuando las noticias flojean, aunque, como hace años que ellos mismos flojean, se han acabado refugiando en revistas donde hasta los coches tienen alma.

La última vez que salieron en la tele y la prensa a todo trapo fue en el verano de 1995, por una película de una autopsia a uno de los extraterrestres de Roswell. Los forenses y técnicos en efectos especiales que la vieron concluyeron que era un montaje: los médicos no llevan ni guantes ni trajes anticontaminación -se supone que están ante a un ser de otro mundo-, el cámara rueda de lejos y eludiendo los detalles, el cadáver está en una camilla y no en una mesa de autopsias... "Se trató de un burdo fraude con ánimo crematístico, en el que lo sorprendente es que se le otorgara crédito a un montón de especulaciones, suposiciones, licencias periodísticas y falta de sentido crítico", comenta Ricardo Campo, del Departamento de Filosofía de la Universidad de La Laguna y miembro de la Fundación Anomalía.

El principal avalista de la cinta en España fue Javier Sierra, ufólogo ahora metido a autor de novelas históricas. Defendió su autenticidad en la prensa esotérica y en un libro -Roswell: secreto de Estado- en el que sostiene que el transistor es un invento basado en tecnología del platillo estrellado, que en realidad fue un globo para detectar ondas causadas por pruebas nucleares soviéticas. "Roswell es representativo de la ufología mundial: un bulo alimentado por los medios de comunicación y sistemáticamente explotado por los comerciantes de misterios imaginados", concluye Campo.

LA SOLEDAD DEL MONSTRUO
Lago Ness (Escocia, Reino Unido)
Un reptil longevo

VENERADO. El brujo Kevin Carlyon ofició en junio de 2003 un ritual de protección para Nessie. Foto: Reuters.Nessie es la serpiente de verano por antonomasia. Debutó en 1933 y, un año después, su imagen fue capturada en una foto en la que se ve un largo cuello y una pequeña cabeza que asoman sobre el agua del lago Ness. Eso atrajo a mucha gente hasta la región de Inverness, donde se estima que hoy en día el turismo del monstruo deja anualmente unos 40 millones de euros.

En 1994, se supo que la foto de 1933 -la más famosa y fiable- es un montaje hecho con una figura flotante; pero Nessie se resiste a morir. No hay verano que no acapare titulares, bien porque se va a explorar el lago con sónar, bien porque los organizadores de un triatlón contratan un seguro por 2,2 millones de euros -como pasó en julio- por si los participantes son atacados por el monstruo.

Sus seguidores lo presentan como un plesiosaurio, un reptil acuático de la era de los dinosaurios. Pero ¿cómo ha podido sobrevivir un único animal durante millones de años?, ¿es un monstruo de longevidad matusalénica?, ¿de qué se alimenta en el lago Ness, donde hay muy pocos peces? Si se trata de una población de varios ejemplares, ¿por qué no se ha encontrado nunca un cadáver? Además, el lago se formó hace sólo 12.000 años: ¿dónde estuvo Nessie hasta entonces?

ECOS DEL TARDOFRANQUISMO
Bélmez de la Moraleda (Jaén, España)
Caras de cemento

IMÁGENES FANTASMALES. Las caras del suelo de una cocina de Bélmez fueron un fenómeno turístico en los años 70 y resucitaron en 2004 cuando, tras el desembarco de unos parapsicólogos, aparecieron rostros en otras casas del pueblo.Fue considerado el "mayor misterio paranormal de todos los tiempos". Las caras de Bélmez aparecieron en el suelo de cemento de la cocina de una humilde vivienda de la localidad jienense el 23 de agosto de 1971. Pronto se llenó el pueblo de defensores de la paranormalidad del fenómeno que, sin embargo, no mostraban ninguna prueba... y de turistas.

"En el primer artículo que se publicó -en el Ideal de Granada el 18 de septiembre de 1971-, se ve una imagen de la dueña de la casa, María Gómez Cámara, llevando en la mano un fajo de fotos que vendía a los turistas por el entonces muy respetable precio de diez pesetas. La mujer aseguraba que no cobraba por visitar la casa, pero reconocía que los visitantes le pagaban un duro por cabeza", indica Fernando Frías, presidente del Círculo Escéptico, una organización dedicada al análisis crítico de lo paranormal de la que también forman parte Calvo y Campo. Se habló de fraude y, poco a poco, la historia fue apagándose. "Se decía que las caras las pintaba un pariente de María Gómez Cámara, fotógrafo de profesión y pintor aficionado. Nunca se sabrá con seguridad, pero lo cierto es que las caras que aparecieron tras la muerte de este hombre mostraban una técnica mucho más torpe, menos elaborada".

El misterio resucitó hace año y medio, después del fallecimiento de la dueña de la casa. Convencida por unos cazafantasmas, la alcaldesa, María Rodríguez, quiso comprar la vivienda para montar una centro de interpretación; pero el precio se disparó hasta 600.000 euros. Milagro de los milagros, aparecieron entonces caras en otras casas mucho más baratas. Los cazafantasmas certificaron su autenticidad; pero el parapsicólogo Francisco Máñez desveló cómo pueden hacerse caras de Bélmez con agua y aceite, y les acusó de fraude: "Les enseñé un método para fabricar falsas teleplastias, lo usaron y obtuvieron lo que se esperaba".

'GRAFFITIS' ALIENÍGENAS
Sur de Inglaterra (Reino Unido)
Cosechas de arte

Los círculos de las cosechas se han vinculado a los alienígenas y a los lamentos de una Madre Tierra agonizante por la acción del hombre. Nacieron a mediados de los años 70 en el Reino Unido, donde han alcanzado una gran complejidad. En otros países, como Chequia -donde aparecieron en julio-, son ahora muy sencillos, como en Inglaterra hace treinta años. La razón no es que los alienígenas tengan una especial predilección por el campo inglés.

Los primeros fabricantes de círculos fueron una pareja de jubilados armados con una barra metálica para aplastar el cereal, cuerdas y estacas. Se llamaban Doug Bower y David Chorley, y confesaron sus fechorías en 1991. Ahora, hay en el Reino Unido varios grupos de artistas que usan ordenadores para sus diseños, pero sobre el terreno emplean los mismos útiles que los pioneros. Llevan años haciéndolo y esa experiencia hace sus obras más complejas que las de sus colegas de otros países. Y los campesinos, tan contentos: cobran a buen precio la entrada a sus propiedades a miles de incautos.

CRIATURAS FEROCES
Reino Unido
Una pantera en el jardín

GRANDES FELINOS. Vizcaya vivió en abril de 2003 una caza de la pantera, después de que se encontraran supuestas huellas del felino en Lemoiz. En el Reino Unido estas historias son habituales, aunque no hay pruebas que las avalen.Los alien big cats (grandes gatos extraños) son un clásico de la campiña inglesa, donde hay registrados avistamientos de grandes felinos desde los años 60. No se ha capturado ninguno, en las fotos jamás hay elementos de referencia -si no existen, es imposible calcular el tamaño y el animal puede ser un gato doméstico- y se han llegado a fotografiar peluches y hacerlos pasar por panteras, según revela en su último número la revista Fortean Times sobre el caso de la Bestia de Cwmbran.

Estas escurridizas fieras -tan celosas de su intimidad como Nessie, el Yeti y el Bigfoot- llegaron a España hace unos años. En abril de 2003, una vecina de la localidad vizcaína de Armintza vio un animal "muy grande" que "tenía la cola larguísima y andaba como un felino". Y se montó la caza de la pantera, con ertzainas y guardas forestales batiendo los montes, helicópteros, jaulas-trampa con carne que ningún animal tocó, huellas consideradas por un biólogo de un gran felino y un vídeo que no sirve para descartar que se tratara de un gato negro. Al final, la fiera se esfumó. Nunca más se supo de ella.

Publicado originalmente en el diario El Correo.

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20 Ago 2005

El monstruo robot de Channel Five, bautizado como Lucy, 'nada' en el lago Ness. Fotos: Channel Five.Centenares de personas han presenciado este verano las evoluciones de una criatura de 4,8 metros de longitud en el lago Ness. "No es un tronco", ha dicho uno de los testigos. "Sé que he visto algo no hecho por el hombre", ha indicado otro. Lo que vieron no era un tronco, efectivamente; pero sí algo de manufactura humana. En concreto, obra de Jez Harris y su equipo, creadores de animatronics como Jabba el Hut, el gángster alienígena de El retorno del jedi, el último capítulo de la primera trilogía galáctica de George Lucas.

La cadena de televisión británica Channel Five quería comprobar cómo reaccionarían algunos de los miles de turistas que cada año viajan a Escocia para ver a Nessie si, de repente, apareciera ante sus narices. Para ello, se ha gastado 150.000 euros. La historia se cuenta en Loch Ness monster: the ultimate experiment (El monstruo del Lago Ness: el último experimento), documental que se estrenará el 28 de agosto en el Reino Unido.

El proyecto nació tarde y sólo había catorce semanas para tener todo listo antes de que acabara la temporada turística. La idea inicial era montar a Lucy, como fue bautizado el monstruo, encima de un minisubmarino pintado de camuflaje. La criatura de fibra de vidrio era una reproducción de un plesiosaurio, un reptil acuático que se extinguió hace 65 millones de años. Cuando faltaba un mes para el día D, en la primera prueba acuática, la nave y el monstruo se hundieron. Acabaron en el taller. Al final, se descartó el uso del sumergible y James Wakerford, un ex comando experto en operaciones encubiertas, propuso un plan B: que tres submarinistas nadaran junto a Lucy y controlaran sus movimientos.

Después de un viaje de 800 kilómetros, el monstruo llegó sano y salvo al lago Ness, donde el equipo de rodaje eligió como base un punto situado a 800 metros de un camping lleno de turistas. Aprovechando la noche, Wakerford dirigió la maniobra de inmersión del plesiosaurio, que a la mañana siguiente debutó ante el público con magníficos resultados. Aunque hubo gente que sospechó, la mayoría se tragó el anzuelo. "Esto demuestra que la gente quiere creer en el mito", argumentan los productores.

En los días siguientes, Lucy apareció, con el mismo éxito, ante los pasajeros de un barco de 111 plazas, cuyo capitán estaba conchabado con los chicos de la tele, y cerca de las ruinas del castillo de Urquhart. "Creíamos que sería fascinante ver si el público, con una dieta a base de efectos especiales, creería en Nessie. Los resultados son muy sorprendentes", admite Chris Shaw, programador de Channel Five.

Publicado originalmente en el diario El Correo.

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03 Oct 2003

A nadie ha de extrañar que el pobre monstruo del lago Ness no saque la cabeza del agua, que se oculte avergonzado cada vez que sospecha que hay cerca una cámara de fotos o de televisión. Tras el enésimo rastreo infructuoso del lago con sónar por parte de un equipo de la BBC que rodaba un documental, ahora sale un supuesto experto diciendo que Nessie no sólo es una simple anguila, sino que además es estéril. La noticia llegó el 22 de septiembre a los medios de comunicación españoles a través de la agencia Efe, que refritaba las declaraciones de "un científico británico" a la prensa del Reino Unido.

"El experto en animales misteriosos Richard Freeman, del centro de Zoología de Fortean, en Exeter (suroeste de Inglaterra), afirmó que el supuesto monstruo del lago Ness es "una anguila de entre ocho y nueve metros" y que el hecho de que haya podido alargar su tiempo de vida se debe a "un capricho de la naturaleza"", dice el despacho de agencia de cuya existencia me informó el periodista y arqueólogo Julio Arrieta. El redactor del texto destaca que "el científico" había indicado al diario The Sun que "habría en realidad varios y no uno solo de estos ejemplares, una conclusión que apoya en su estudio de unas imágenes tomadas en el lago escocés". Freeman dijo que "las anguilas suelen vivir unos diez años antes de nadar al mar de Sargaso, cerca de la costa de Florida, adonde se dirigen para reproducirse y morir. Pero hay un condicionante -explicó- que afecta a una especie de anguilas dejándolas estériles. Dado que no pueden reproducirse, no nadan hasta el Atlántico para reproducirse y, por tanto, no mueren sino que siguen creciendo y pueden llegar a alcanzar tamaños increíbles, como las del lago Ness".

Sobrecoge comprobar hasta dónde ha caído, cuando se trata de temas de ciencia, el rigor de Efe, que en junio de 2002 anunció el redescubrimiento del celacanto -pez de cuya existencia contemporánea se sabe nada menos que desde 1938- y en agosto pasado dio como noticia que un asteroide acabó con los dinosaurios hace 65 millones de años. Lo de Freeman y la anguila de lago Ness es otra muestra más de la fiabilidad de la agencia de noticias española. Para empezar, el despacho está mal traducido y así el Centro de Zoología Forteana se convierte en un más respetable Centro de Zoología de Fortean, como si lo último fuera el nombre de una población. Pues, no. No lo es. Ese Forteana se refiere a Charles Fort (1874-1932), un escritor estadounidense que dedicó gran parte de su vida a la recopilación de sucesos extraños y cuyo apellido da nombre a Fortean Times, una recomendable revista sobre lo paranormal.

En esa línea, el Centro de Zoología Forteana de Exeter no es una institución científica, sino que se dedica a la búsqueda de animales misteriosos, a la llamada criptozoología, cuyos cultivadores persiguen al Yeti por la cordillera del Himalaya y buscan dinosaurios en los lagos africanos. Claro que nadie en Efe se molestó en comprobar nada. Ni siquiera les extraño que el origen de la noticia fuera The Sun, el diario sensacionalista más famoso por su chica desnuda de la tercera página que por otra cosa. ¿Qué hicieron los periódicos españoles? Algunos no cayeron en la trampa, pero otros, deslumbrados por la otoñal anguila de verano, incumplieron la norma básica de la profesión de comprobar los hechos y publicaron la noticia tal cual, como hizo la versión digital de El Mundo. Ni siquiera corrigieron el disparatado mar de Sargaso por el correcto mar de los Sargazos.

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18 Jul 2003

Un monstruo vivió en lo que hoy es el lago Ness. Fue hace 150 millones de años, y Gerald McSorley, un pensionista escocés de 67 años, ha encontrado las pruebas cuando caminaba por la orilla del lago. "Literalmente, tropecé con el fósil", ha declarado el antiguo chatarrero a la BBC. Bajó la mirada, vio algo extraño en el agua, lo cogió y, una vez limpio, llegó a la conclusión de que se trataba de "un fósil importante". Los expertos del Museo Nacional de Escocia lo han confirmado: son cuatro vértebras de plesiosaurio soldadas.

La bestia cuyos restos ha hallado McSorley es un gigantesco reptil carnívoro marino. De cuello alargado, cabeza pequeña, más de ocho metros de longitud y ocho toneladas de peso, el plesiosaurio nadó en los mares entre hace 200 y 65 millones de años. "Nada de esta naturaleza había sido descubierto antes en las orillas del lago", ha indicado Lyall Anderson, conservador del Museo Nacional. Para el autor del hallazgo, el interés trasciende lo paleontológico. "Siempre he creído en el monstruo del lago Ness y, para mí, esto prueba su existencia", sentencia.

La leyenda de Nessie -cuya imagen popular se asemeja a la de un plesiosaurio- se remonta al siglo VI, cuando san Columba, introductor del cristianismo en la región, invocó a Dios para rescatar a un hombre de las fauces de un monstruo. Sin embargo, la bestia no cruzó las fronteras escocesas hasta los años 30 del siglo XX. De esa época data la más famosa foto del esquivo animal, en la que puede verse, recortado sobre las aguas, un cuello largo terminado en una diminuta cabeza. Hace diez años, Christian Spurling, uno de los implicados en la obtención de la imagen, confesó que lo retratado era una figura moldeada por él y puesta sobre una base de madera. La mejor prueba de la existencia de Nessie se diluía.

Desde entonces, ni las batidas organizadas por los cazadores de monstruos ni las webcams colocadas en la ribera del lago han capturado a Nessie. McSorley cree que sus vértebras demuestran que existe el animal que atrae cada año hasta Escocia a medio millón de turistas que se dejan unos 36 millones de euros. El hallazgo no llega a tanto. Simplemente, constata que un plesiosaurio murió en la región hace 150 millones, pero es que entonces la Tierra era un mundo de gigantes, poblado por hervíboros que pesaban lo que veinte elefantes y depredadores de doce metros de longitud. Además, el lago Ness ni existía. Se formó hace sólo 12.000 años, tras la última Edad del Hielo.

Publicado originalmente en El Correo.

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Luis Alfonso Gámez es periodista de EL CORREO, donde ha cubierto la información de ciencia durante ocho años. Fundador del Círculo Escéptico, es consultor del Comité para la Investigación Escéptica (CSI), la organización científica más importante dedicada al estudio de lo extraordinario.

Para contactar con el autor:
lagamez@gmail.com

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