09 Dic 2007

"Nessie ha sido visto miles de veces", asegura Eduardo Angulo. Biólogo de la Universidad del País Vasco y miembro del Círculo Escéptico, acaba de publicar Monstruos (451 Editores), una aproximación científica a la criptozoología. Esta disciplina, definida por el zoólogo Bernard Heuvelmans en 1955, estudia los animales desconocidos para la ciencia, pero presentes en las tradiciones populares. "Los criptozoólogos buscan algo que no existe basándose en algo que existe: las leyendas. Intentan demostrar que las leyendas son reales. Hasta hay un pequeño grupo de ellos que busca dragones". Muy viejo y solitario La leyenda de Nessie se remonta al siglo VI. Tras haber matado la bestia a un hombre, san Columba, introductor del cristianismo en la región, habría navegado por el lago al encuentro del monstruo para exigirle que cesara en sus ataques. Le salió bien: no se tienen noticias de ningún otro percance similar. La primera aparición de Nessie debidamente documentada data de 1871, pero los avistamientos sólo se multiplican a partir de los años 30 del siglo pasado, tras la construcción de la carretera que discurre por la orilla oeste del lago. En 1934, se tomó la más famosa de las imágenes, una foto en blanco y negro en la que se ve un largo cuello, coronado por una cabeza de serpiente, que emerge de las aguas. Fue una de las mejores pruebas de la existencia de Nessie durante sesenta años, pero en 1993 Chris Spurling confesó que, a petición de su padrastro, él -entonces un niño- modeló la figura y la puso sobre una base de madera para que el conjunto fuera fotografiado. Ninguna de las posteriores imágenes de la bestia ha sido concluyente. Es imposible que Nessie tenga miles de años. Así que hay que pensar en que lo que vive en Escocia es una familia de monstruos. "Para que una población de animales de ese tipo resulte viable, debe haber un mínimo de treinta individuos", explica Angulo. Treinta carnívoros de entre 15 y 20 metros de longitud comen lo suyo. Sin embargo, en el lago Ness no hay alimento suficiente. "Es una masa de agua estrecha y muy profunda. Tiene poca superficie que reciba la luz solar suficiente para el desarrollo del fitoplancton, las algas microscópicas que están en la base de la pirámide alimenticia. Así que también hay poco zooplancton, animales microscópicos que se alimentan del fitoplancton y que son a su vez comidos por otros más grandes. Los pocos animales grandes que hay son, a su vez, insuficientes para sostener a Nessie y su familia". Extensa parentela Nessie es escocés, pero tiene parientes por todo el mundo. "Su familia está extendida por los cinco continentes. Hay más de 200 lagos con monstruo", señala Angulo. El más famoso es Nahuelito, habitante del lago Nahuel Huapi, en Argentina; pero también están Champi, el monstruo del lago Champlain (EEUU-Canadá) y Ogopogo, en la Columbia Británica (Canadá). Aunque la palma se la llevan en Suecia, donde hay casi una treintena de lagos con monstruo. En todos esos sitios se repite la misma historia: hay pocas fotos y borrosas, y ninguna prueba física. Lo contrario de lo que pasa con el otro gran icono de la criptozoología, el hombre salvaje que habita el Himalaya. Las pruebas del Yeti se reducen a rastros de huellas y fragmentos de piel guardados en monasterios tibetanos. El más famoso de los primeros es el descubierto por Eric Shipton y Michael Ward en 1951, una de cuyas fotos fue subastada recientemente en Christie's por casi 5.000 euros. "En 1977 y tras años de decepcionante búsqueda, Ward dijo que seguramente las huellas correspondían a un nativo del Himalaya, descalzo y resistente al frío, con alguna deformación congénita o adquirida en los dedos de los pies", explica el biólogo bilbaíno, que recuerda que en los años 50 un experto del Museo Británico las achacó al mono langur, típico de la región. El alpinista Reinhold Messner, que vio al Yeti en 1986, cree que el abominable hombre de las nieves no es tal. "Todas las pruebas apuntan a una especie de oso pardo de hábitos nocturnos", sostiene. Los cueros cabelludos atesorados en lamaserías no corresponden, sin embargo, a plantígrados. Edmund Hillary, el escalador británico que conquistó el Everest, consiguió en 1960 que le dejaran una de esas piezas durante seis semanas. Un análisis hecho en Bélgica concluyó que se trataba de piel del cuello de una cabra del Himalaya. Últimamente, los criptozoólogos recurren a los estudios genéticos de los restos biológicos de los hombres salvajes y, aunque muchos análisis de ADN han sido anunciados, de pocos se han publicado los resultados. "No se suelen dar a conocer porque prueban que no hay nada extraordinario", apunta Angulo. Bosques de Norteamérica Hace cinco años, John Aumann, uno de los obreros, reveló que su jefe, Ray Wallace, había creado las huellas para meter el miedo en el cuerpo a los gamberros que de noche destrozaban sus útiles de trabajo. Un sobrino del empresario guarda todavía las plantillas de madera que ató su tío a la suela de las botas para dar vida al Bigfoot. Poco después, en 2004, se supo quién se había disfrazado de hombre-mono para la famosa película rodada por los vaqueros Roger Patterson y Bob Gimli en 1967 en Bluff Creek, California. La piel del monstruo ocultaba a Bob Hieronimus, un trabajador de Pepsi. Para colmo, un análisis de ADN de un mechón atribuido al homínido, hecho por científicos de la Universidad de Alberta (Canadá), demostró en julio de 2005 que el Bigfoot tiene cuernos: el pelo era en realidad a un bisonte americano. La pantera fantasma. Fue vista en Vizcaya en 2003, y un ertzaina disparó contra ella en Gorliz en 2005. Los alien big cats (grandes gatos extraños) son un fenómeno británico de cuya realidad hay tantas pruebas como de la de Nessie. La foto del cirujano. Sacada en 1934, es la más famosa de las fotos de Nessie. Ha sido utilizada frecuentemente como prueba de su existencia. Se trata, en realidad, de una figura modelada por un niño y colocada sobre una tabla. La película del Bigfoot. Los vaqueros Roger Patterson y Bob Gimli grabaron en 1967 una película en la que se ve a un homínido huir de la cámara en California. A finales de los años 60, las sospechas apuntaban a John Chambers, ganador de un Oscar de maquillaje por El planeta de los simios. Expertos estudiaron un caminar que parecía demasido humano y vieron cremalleras en la piel, pero no fue hasta 2004 cuando se supo quién era el Bigfoot: Bob Hieronimous, un embotellador de Pepsi al que los autores de la cinta prometieron 1.000 dólares que nunca pagaron. Publicado originalmente en el diario El Correo.
Estaríamos, de ser cierta la leyenda, ante un monstruo de longevidad matusalénica, ya que muchos criptozoólogos lo presentan como un plesiosaurio. Con cuatro aletas, cuello largo y cabeza pequeña, este reptil acuático pesaba de 10 a 20 toneladas, fue contemporáneo de los dinosaurios y se extinguió con ellos hace 65 millones de años. "Pero el lago Ness estuvo congelado durante un largo periodo de tiempo hasta hace 12.000 años", indica Angulo. ¿Dónde vivió el monstruo hasta entonces? Admitamos que, cuando los hielos retrocedieron al final de la última glaciación, entró al lago desde el mar, pero ¿qué come?, ¿es sólo un animal muy, muy viejo?, ¿hay una población de Nessies en la masa de agua dulce más grande de las islas Británicas?
Una población continuada de plesiosaurios durante milenios habría producido, además, gran número de rastros y restos en forma de osamentas. Nada de eso se ha encontrado nunca en el lago Ness, cuyo tímido inquilino se aparece cada vez menos precisamente ahora que las cámaras fotográficas abundan. Los criptozoólogos no cejan, sin embargo, en su empeño y periódicamente organizan proyectos de rastreo del lago por sonar, en los que cualquier cosa es interpretada como la bestia. Robert Rines, un cazador de monstruos, es famoso por una serie de fotografías subacuáticas tomadas en 1972 y 1975 en las cuales se intuía una especie de plesiosaurio. Las imágenes habían sido retocadas y, además, en 1987 la cámara de vídeo de un minisubmarino comprobó que una de ellas era de un tronco caído al fondo del lago.
Monstruos cercanos
De Nessie hay fotos malas y ninguna prueba física. Todo lo contrario ocurre con el más famoso de los homínidos con los que, según algunos, compartimos la Tierra: el Yeti. "Las leyendas de hombres salvajes -como la del Basajaun vasco- son propias de regiones boscosas. La gente del Himalaya sitúa al Yeti en los bosques. Hemos sido los occidentales los que lo hemos llevado a las cumbres nevadas", asegura Eduardo Angulo.
El pariente norteamericano del Yeti, conocido como Bigfoot -para el hombre blanco- o Sasquatch -para los indígenas-, no ha corrido mejor suerte. Los criptozoólogos han visto en los últimos años cómo las pruebas más sólidas a favor de su existencia se desmoronaban. Al igual que con el Yeti, los restos atribuibles al hombre salvaje de Norteamérica son escasos, cuando tenían que abundar si existiera una población de homínidos. Se reducen casi siempre a huellas, la primera de las cuales fue encontrada en agosto de 1958 en el condado californiano de Humboldt, cerca de la maquinaria utilizada para las obras de una carretera.
Pruebas monstruosas
La masa gelatinosa. Apareció en junio de 2003 en una playa cercana a Puerto Montt, en Chile. Se dijo que se trataba de restos del imaginario pulpo gigante. Las pruebas de ADN demostraron que eran restos de un cachalote. 
04 Dic 2007
27 Ene 2005
631 libros relacionados con los ovnis se han publicado en España en los últimos cincuenta años, según recoge Antonio González Piñeiro en 50 años de literatura ufológica en España. Una guía para el coleccionista, un exhaustivo catálogo que acaba de ver la luz en una limitadísima edición, de sólo veintiséis ejemplares. "Este trabajo es consecuencia directa de una afición coleccionista incubada hace diecisiete años, cuando el que escribe, por entonces un adolescente, tuvo el dudoso gusto de comprar un ejemplar de bolsillo del clásico de Charles Berlitz El triángulo de las Bermudas", dice González Piñeiro en la presentación.
Comparto con el autor el afán coleccionista de obras sobre ovnis, astroarqueología y contactados, que también en mi caso hunde sus raíces en la adolescencia y en una credulidad que se tornó escepticismo. Por eso, este catálogo es para mí una delicia en la que miro y vuelvo a mirar qué títulos tengo y cuáles todavía, y a mí pesar, faltan en la parte de mi biblioteca dedicada a lo paranormal, que no deja de crecer día a día, pero que siempre tiene huecos que llenar. González Piñeiro ha hecho un trabajo de catalogación magnífico, que abarca desde la distante aparición de Los platillos volantes y la evidencia (1954), de Manuel Pedrajo, hasta la reciente de Crop circles (2003), de Andy Thomas. No se trata de una obra de lectura, sino de consulta y de disfrute, porque incluye diez páginas dedicadas a las portadas de este tipo de literatura, en las que se recogen a todo color las de 300 libros.
González Piñeiro no entra a enjuiciar la calidad de las obras, pero sí las clasifica en cuatro subtemas -ovnis, astroarqueología, contactismo y enigmas extraterrestres- y, ademas, cuantifica en todos los casos su contenido ufológico, que oscila entre menos del 20% de libros como Los grandes engimas del cielo y de la Tierra (1973), de Alejandro Vignati y Andreas Faber-Kaiser, hasta más del 80% de títulos como Ovnis: documentos oficiales del Gobierno español (1977), de Juan José Benítez, el segundo autor más prolífico después de Antonio Ribera. 50 años de literatura ufológica en España incluye sólo los libros publicados -sean originales (409) o traducciones (222)- después de la observación de Kenneth Arnold. De ahí, por ejemplo, la ausencia de La invasión desde Marte. Estudio de la psicología del pánico (1940), la obra de Hadley Cantril que examina las causas que llevaron a decenas de miles de estadounidenses a creer que estaban siendo invadidos por los marcianos cuando, en 1938, Orson Welles radió una versión dramatizada de La guerra de los mundos, de H.G. Wells.
Además de datos como el ISBN y el tipo de encuadernación, el autor da el total de reimpresiones y el número de éstas por edición. El catálogo incluye, asimismo, referencias cruzadas en caso de obras de varios autores o publicadas bajo seudónimo. Quienes no lo sabían, descubrirán así que Antonio José Alés, el inventor de las Alertas ovni en la radio española, se llama en realidad José Antonio Biosca. Al índice alfabético detallado, le sigue uno cronológico y unas ilustrativas gráficas sobre este sector de la industria editorial española en los últimos 50 años. Ojear este libro es un deleite que explica por qué el concienzudo trabajo de Antonio González Piñeiro mereció en 2003 el premio Fondo Ricardo Caruncho, por parte de la Fundación Anomalía.
González Piñeiro, Antonio [2005]: 50 años de literatura ufológica en España. Una guía para el coleccionista. Edición del Autor. A Pobra do Caramiñal. 184 páginas.
22 Ene 2005
Cuando vi el libro en El Corte Inglés de Zaragoza, creí que era una humorada. ¿Quién puede sostener en 2005 que el ser humano apareció en América del Sur? Pues Germiniano González, un profesor leonés de Enseñanza Secundaria, y su obra Sudamérica: ¿cuna de la Humanidad? es la prueba. "Los humanos que hoy habitan la Tierra tienen un origen común, y ése fue Sudamérica. En el proceso evolutivo los hominideos primitivos son de una época geológica mucho más antigua en Argentina que en el resto del planeta", escribe González, un hombre convencido de que esa realidad fue descubierta por Florentino Ameghino (1854-1911), un naturalista aficionado argentino, a finales del siglo XIX y principios del XX. Si esa idea no está en boga es porque la ciencia oficial -dirigida por los investigadores europeos- ha marginado injustamente a Ameghino y ha ignorado sus hallazgos. Vamos, porque hay una conspiración.
Al título del libro de Germiniano González le sobran los signos de interrogación. El autor no tiene ninguna duda sobre el origen americano de los homínidos y de nuestra especie, y sitúa la existencia de los primeros humanos ¡hace decenas de millones de años! "Ayudándonos de datos paleontológicos, la arqueología y una metódica geología, muchos podemos defender que el hombre comenzó a ser tal, animal simbólico, hace no miles, sino millones de años, 10, 16, 20 millones y más", sostiene. E intenta convencer del error y la ceguera de centenares de paleoantropólogos con pruebas que ni siquiera hace cien años fueron consideradas dignas de atención. La impresión que da es que las herramientas de piedra y los huesos lo son en realidad, y que lo que Ameghino hizo fue errar en las dataciones y en las interpretaciones estratigráficas y de los restos óseos en su sueño de dar al hombre un origen americano. Así, los cráneos de Homo sinemento y H. pampaeus corresponden a H. sapiens, y los útiles que se datarían hace millones de años no tendrían más de miles de años.
Florentino Ameghino fue un evolucionista convencido y, para Germiniano González, un genio incomprendido en lo que respecta a la visión que tenía de la evolución humana. No importa lo que demuestran los hallazgos hechos en África en las últimas décadas, con fósiles en los que se ve reflejada la transición de los homínidos desde chimpancés bípedos hasta nuestros ascendientes inmediatos. El autor ignora todas esas pruebas en un texto ilustrado con dibujos que dirán algo a quienes tengan formación arqueológica, pero no al lector medio. Contiene, además, apuntes claramente racistas, como cuando habla de "las razas afro-asiáticas de las regiones tropicales, como los negros, negroides, australoides", y afirma que pasaron de América a África y "alcanzaron una evolución mayor que las anteriores, pero todavía muy inferior a la rama siguiente del Homo sapiens", la que da lugar a "las razas cáucaso-mongólicas"
No falta un capítulo dedicado a la Atlántida -"un continente entre Europa-África y América"-, nada sorprendente en un autor que ha escrito otro libro titulado Una biblioteca lítica, en el cual defiende la autenticidad de las piedras de Ica, uno de los más descarados fraudes de la arqueología del siglo XX. Que Germiniano González, quien muestra en Sudamérica: ¿cuna de la Humanidad? una clara propensión al disparate y una supina ignorancia sobre nuestros orígenes, de clases de Secundaria resulta inquietante.
González, Germiniano [2004]: Sudamérica: ¿cuna de la Humanidad? Editorial Club Universitario. San Vicente. 127 páginas.
25 Oct 2004
Marisol y José Antonio Roldán quieren creer. Pero con eso no basta para hacer ciencia y avanzar en el conocimiento del Universo. La existencia de algo hay que demostrarla. La prueba la tiene que presentar quien sostiene que una cosa existe y en Buscando misterios, como en todos los demás libros sobre lo paranormal que se han publicado desde que el mundo es mundo, no hay nada sólido a lo que agarrarse, sólo testimonios, ya sean de terceras personas o de los autores. Y un testimonio únicamente prueba que el protagonista cree haber vivido algo, no que lo haya vivido. Falta la prueba objetiva, ésa que algunos fabricantes de misterios -no buscadores- se inventan un mes sí y otro también en las revistas del ramo cuando, si realmente la tuvieran, pasarían a la Historia, con mayúscula.
Los hechos de los que dan cuenta los hermanos Roldán en este libro pueden tener explicaciones convencionales muy variadas, desde el fraude hasta la errónea percepción de los hechos por parte de los testigos, pasando por la casualidad y el fenómeno natural. La explicación paranormal, por la que reconocen su inclinación los autores, no está demostrada en ninguno de los casos. Además, que no se consiga explicar algo no conlleva que su origen sea extraordinario. Un crimen inexplicado no tiene por qué ser inexplicable y, al igual que no se recurre a vampiros y hombres lobo para solucionar crímenes no resueltos, tampoco hay que echar mano de fenómenos extraordinarios para buscar respuestas a la medida de sucesos que nos parecen misteriosos.
"Concéntrate en las pruebas; ellas nunca mienten", suele recordar a sus subalternos el forense Virgil Grissom, protagonista de la serie CSI. Quien mantiene que detrás de un suceso extraño hay un episodio de comunicación telepática deberá demostrar primero que la telepatía existe y después que se ha dado en esa ocasión concreta. Lamentablemente, esa hipótesis tiene cimientos muy frágiles. La telepatía es una facultad que nadie ha probado -aunque nos vendría muy bien para eludir los abultados recibos de las compañías telefónicas- y, por tanto, recurrir a ella para explicar otra cosa es levantar un castillo en el aire. Lo mismo sucede si achacamos los ruidos de una casa a fantasmas, unas luces que se vean en el cielo a naves extraterrestres o una sucesión de accidentes a una maldición.
Después de más de un cuarto de siglo estudiando lo paranormal, no he encontrado ninguna prueba de que exista algo que merezca tal calificativo y la he buscado. Soy escéptico. Estoy en las antípodas de los hermanos Roldán, a pesar de lo cual se han arriesgado a pedirme un prólogo sincero a su obra. Marisol y José Antonio son jóvenes y confían en que haya algún tipo de caldero al final del arco iris. "Las personas buscan un milagro con tanta fuerza que consiguen ver lo que quieren ver", dice el agente Fox Mulder en un episodio de Expediente X. Sin pruebas, hay fe, la misma que tuvieron nuestros antepasados en la existencia de dragones, brujas y hadas. La ciencia es otra cosa.
Publicado originalmente como prólogo a Buscando misterios.
17 Oct 2004
"En su insaciable búsqueda de beneficios, las editoriales persiguen siempre obsesivamente el sensacionalismo. Durante veinte años, mis libros, víctimas de esa obsesión, han sido tan manipulados y tergiversados que, muchas veces, ni siquiera me reconozco en ellos... Ha habido portadas en las que podía leerse con sonrojante falsedad: ¡Pruebas científicas de que existe la vida después de la vida!", decía Moody en 1997 a la revista Más Allá (número 100). "Lo declaro nulo y vacío", añadía respecto a Vida después de la vida. Aseguraba que los parapsicólogos "no son más que pseudocientíficos" y que "lo paranormal tiene su encaje en el mundo del humor y del entretenimiento, antes que en el de la ciencia. Creo que es un error monumental perseguir científicamente los fenómenos paranormales. A mi juicio, urge desdramatizarlos y situarlos en el contexto que les corresponde". El sorprendente ataque de vergüenza formaba parte de la promoción del libro que en aquel entonces había sacado al mercado, The last laugh, cuya lectura consideraba imprescindible para poner la primera obra en el sitio que realmente la correspondía.
Willis leyó hace años Embraced by the light (1992), libro en el que Betty J. Eadie narra su ECM y el mensaje que recibió de Dios antes de regresar al mundo de los vivos. "Me pareció abominable. Pensé que se trataba de un libro malvado, muy malvado. Sentí que, como en el espiritismo a la vieja usanza, se alimenta de los temores y deseos de la gente. Y que la halaga de la manera más vergonzosa diciéndole: 'No temas. No sólo no morirás, sino que seguirás siendo tú, y tus seres amados estarán contigo. Y no hay nada terrorífico en la muerte'. Para mí, sea lo que sea lo que la muerte aporte, es algo enorme, mayor, aterrador. Impone un temor reverencial", afirma la autora de ciencia ficción. En Tránsito, Maurice Mandrake, autor de un best seller sobre lo paranormal, intenta a toda costa que la realidad no derribe el castillo de naipes que ha construido sobre las ECM mediante la manipulación. Resulta fácil ver reflejado en este personaje y sus ruines métodos a Moody y otros vendedores de misterios. La contrapartida es una pareja formada por una psicóloga y un neurólogo que simula ECM mediante drogas: sus experimentos se rigen por el método científico, con resultados sorprendentes y no siempre acordes con sus expectativas.
La de Connie Willis es un novela entretenida, quizá demasiado larga, pero basada en una buena historia. Se trata de ficción pura y dura, con un claro mensaje: no se fíen de quienes hacen afirmaciones extraordinarias sin presentar pruebas igualmente extraordinarias. Todo ello sin olvidar una escritura cuidada y que el objetivo no es sermonear al lector. Tránsito divulga el pensamiento crítico con humor e inteligencia y está a años luz de lo que algunos expertos españoles consideran un ejemplo de ficción racionalista, Polvo de estrellas (2003), de María Teresa Giménez Barbat. A diferencia de la de Willis, esta novela es un tostón: es a Tránsito lo que Campo de batalla: la Tierra (2000) a Blade runner (1982). De ahí que se haya estrellado en las librerías y que no haya acabado de leerla ni alguno de los más fervientes incondicionales de Giménez Barbat, aunque sorprendentemente haya recibido una mención honorífica en los premios de divulgación científica de la Casa de las Ciencias de La Coruña en la modalidad de libros editados en 2003, año en el que vio la luz la traducción de Tránsito de Rafael Marín. ¡País...!
Willis, Connie [2001]: Tránsito [Passage]. Prologado por Miquel Barceló. Trad. de Rafael Marín. Ediciones B (Col. "Nova", Nº 156). Barcelona 2003. 748 páginas.
23 Ago 2004
Hay libros que a uno le gustaría haber escrito. Captured by aliens (1999), de Joel Achenbach, es uno de ellos. Una joya en la que las elogiosas citas de la contraportada responden al contenido, que le engancha a uno desde la primera línea. El autor, redactor de The Washington Post, hace una descripción inteligente, bien documentada y magníficamente escrita de lo que une a astrobiólogos, buscadores de señales de radio de civilizaciones alienígenas y ufólogos: la pasión por los extraterrestres. Periodismo en estado puro, divulgación de la mejor, es lo que encontrará quien se acerque a una obra en la que no falta el humor y predomina la lucidez, con reflexiones que le hacen a uno en más de una ocasión cerrar el libro, echar la cabeza para atrás y pensar: "¡Qué bueno es este tío!". Achenbach demuestra la distancia cósmica que separa al buen contador de historias tanto del copipasteador de la era de Internet como del adicto a los adjetivos grandilocuentes, los juegos de palabras previsibles y las construcciones sintácticas tan impactantes como erróneas.
Captured by aliens es una obra escrita desde la racionalidad, en la que el autor no se deja llevar ni siquiera por las ideas seductoras sobre los extraterrestres de científicos de prestigio. Carl Sagan resulta omnipresente -a veces uno puede oír al creador de Cosmos-, pero no por eso Achenbach cae seducido por el optimismo del fallecido astrofísico. Al contrario, este viaje personal por el planeta extraterrestre supondrá un mazazo para aquéllos que no se hayan parado a reflexionar sobre los inconvenientes a los que se enfrenta "la búsqueda de la vida y la verdad en un Universo muy grande", como se subtitula el libro. Estructurado en tres secciones que acaban fusionándose, la obra tiene como cimientos reportajes publicados en The Washington Post para los cuales el periodista entrevistó a Daniel Goldin, el director de la NASA de la era Clinton; a Carl Sagan; a Gillian Anderson, la protagonista de Expediente X; a Frank Drake, Jill Tarter y Seth Shostak, científicos involucrados en la detección de emisiones de radio extraterrestres; y a individuos que se consideran seres de otros mundos encarnados o que creen estar en contacto con alienígenas, entre otros.
Achenbach toca todos los palos de la moderna obsesión extraterrestre, desde la locura de contactados como los suicidas de la Puerta del Cielo hasta el trabajo de los investigadores de la NASA que creyeron haber encontrado rastros de vida en el meteorito marciano ALH84001, pasando por los delirios de Richard Hoagland acerca de la artificialidad de la cara de Cydonia, en Marte, y el sueño de Robert Zubrin de que sería posible emprender ahora mismo la colonización del planeta rojo. El autor no es un recién llegado a la caza real o ficticia del alienígena. Lleva años intentando comprender a quienes se sienten atraídos por otros de los que no sabemos ni si existen, tratando de separar el grano de la paja, la auténtica o posible ciencia de lo que no son sino tonterías y disparates. El resultado es un libro indispensable para todo aquél que quiera aproximarse de forma rigurosa y divertida al fenómeno de la pasión por los extraterrestres. Sin duda, la mejor opción que hay en la actualidad en las librerías.
Achenbach, Joel [1999]: Captured by aliens. The search for life and truth in a very large universe. Citadel Press. Nueva York 2003. 415 páginas.
20 May 2004
En 1973, el biólogo Rémy Chauvin escribió el prólogo a una obra de su "amigo Pierre Duval" porque "su manuscrito sobre La ciencia ante lo extraño me interesó y aun me apasionó en más de un sentido". El libro era uno de tantos dedicados a Stonehenge, Gauquelin, los ovnis, Velikovsky, el mapa de Piri Reis y ese baúl de misterios que ha atraído a varias generaciones hasta los límites de la realidad y a algunos les ha llevado a caer en el abismo. El texto de Chauvin era entusiasta respecto a lo que defendía el autor y sumamente elogioso con la capacidad intelectual de su amigo: "Su libro debería ser redactado por un equipo de especialistas y no por un solo hombre. Él no es al mismo tiempo un físico, un paleontólogo, un geólogo y un astrónomo. Por lo tanto es más que probable que haya cometido en los detalles más de un error, lo que a la larga va a servirle para curarse en salud. Los demás se apoyarán en sus fallos, que yo creo menores, para rebatir la totalidad de sus tesis. Ya se lo he advertido, pero él me ha contestado que "a esos especialistas haría falta en primer lugar encontrarlos. Hay cien jóvenes investigadores que podrían redactar estos capítulos, pero ¿es que tú sabes a lo que se exponen? ¡Se exponen a la Santa Inquisición, ni más ni menos! ¡Oh! Nadie les diría nada, pero el informe pasaría de boca a oreja, después de lo cual una persona de este tipo ya deja de ser alguien serio, puesto que ha escrito sobre astrología y sobre los platillos volantes y luego los créditos para investigación se agotarán y el progreso volverá a marcar el paso. Tú sabes bien que todo eso sigue sucediendo". ¡Oh, sí! Desgraciadamente hay una sola cosa que de veras causa placer a los hombres: impedir a sus congéneres que piensen lo que ellos quieran. Ya no se les pone en la hoguera, es cierto, pero muy bien se les puede impedir que vivan o que trabajen. Esto se hace todos los días". Precioso, ¿verdad? Además, dice mucho de la honestidad intelectual de los dos autores que se traten del mismo, que Pierre Duval sea el pseudónimo con que Remy Chauvin escribe sus obras sobre lo paranormal.
El mundo del misterio rebosa de autores que nunca existieron o que se ocultan tras alias conocidos por todos. En algunos casos, es para tener varias marcas bajo las que vender sus repetitivos productos; en uno actual muy sonado es simplemente para esconder el pasado esotérico de un personaje menos fiable que Pedro el del lobo. A ese gusto por el disfraz, se han sumado últimamente la publicación de libros y artículos sobre conspiraciones traducidos literalmente de originales anglosajones y presentados como si fueran fruto del trabajo del autor e intertextualizaciones en las que han incurrido también algunos escépticos españoles en cuyos ordenadores han aparecido por arte de Ana Rosa Quintana párrafos de colegas procedentes de revistas como El Escéptico. Pero, si esto puede ser indignante para la víctima del robo, lo que es de risa son las solapas de algunos libros, en las cuales el sabio se nos presenta como director de una publicación que consiste en realidad en cuatro hojas fotocopiadas, presidente de una organización cuyos socios no son los suficientes ni para jugar una partida de mus, criminólogo y teólogo por correspondencia, o integrante de prestigiosas instituciones académicas extranjeras. No me dirán que no queda bien decir que uno de es miembro de la Academia de Ciencias de Nueva York o de la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia (AAAS). Quienes hacen esto último se creen que los demás somos tontos. Son socios de ambas entidades porque pagan una cuota. Nada más. Pertenecer a la Academia de Ciencias de Nueva York cuesta como máximo 115 dólares anuales y para serlo de la AAAS basta con pagar la suscripción a la revista Science, que le cuesta a cualquier españolito 215 dólares al año como máximo. Otra cosa es ser fellow -que podríamos traducir por miembro electo- de la AAAS, que no está al alcance de cualquiera, por muy gorda que tenga la cartera. Yo, por de pronto, voy a ver si me fabrico un título por el Instituto Ufológico de Apatamonasterio (Vizcaya), paraje por el que parece que tienen debilidad los tripulantes de los platillos volantes. Ya saben, hay mucho fantasma suelto.
04 Mar 2004
La hermandad de la sábana santa parece, por lo demás, escrita a rebufo del éxito de El código Da Vinci, la obra de Dan Brown de la que hasta ahora se han vendido más de 6 millones de ejemplares en todo el mundo y que figuró 45 semanas en lo más alto de la lista de libros de The New York Times. Es una novela fácil de leer -como se supone que tiene que ser un best seller-, en la que todo parece demasiado evidente desde el principio. Se echan en falta sorpresas y tanto los malos -los integrantes de una secta cristiana y los modernos templarios- como los buenos -los policías y una periodista española- son por sus hechos torpes aprendices, más que los profesionales expertos que pretende Navarro. Así, la joven y brillante reportera del siglo XXI tarda más de media novela en dar con una curiosa coincidencia: que el nombre del primer propietario de la sábana, Geoffroy de Charny en 1350, sólo se diferencia en una letra del de Geoffroy de Charney, preceptor templario de Normandía que fue ejecutado en París en 1314 junto a Jacques de Molay, el gran maestre de la orden. Esta coincidencia -históricamente no se ha demostrado el parentesco entre ambos personajes- es conocida desde hace décadas y objeto de especulaciones hoy en día en muchísimas webs, a pesar de lo cual la periodista de la novela es la primera que informa de ello a unos especialistas en enigmas históricos. En otra ocasión, la reportera telefonea "al jefe de informática de su periódico" para que le diga a nombre de quién está registrado un dominio de Internet, cuando hubiera podido averiguarlo ella misma en un sitio como Register.com. Lo triste es que el resto de los personajes principales están a la altura de la sagaz reportera.
Un incendio en la catedral de Turín, en el que muere un hombre con la lengua cortada, es el detonante de la acción. La novela es un viaje por dos milenios de historia y conspiraciones en torno a la tela de lino que se venera en Turín desde 1578 como la mortaja de Jesucristo y que la ciencia ha datado entre 1260 y 1390. Dos tramas paralelas -una abarca desde la Pasión bíblica hasta el Medievo y la otra se sitúa en el presente- confluyen en un desenlace que da por bueno el dictamen del carbono 14 y, al mismo tiempo, la autenticidad de la reliquia. Dado que no hay pruebas de que el lienzo existiera antes de su aparición en Francia a mediados del siglo XIV, la autora rellena catorce siglos de vacío con total libertad, hasta el punto de que el lector que se acerque por primera vez a la historia del sudario de Turín lo tendrá difícil para separar la ficción de la realidad. Donde Navarro no se inventa los hechos, da por buenos los imaginados por defensores de la autenticidad de la reliquia. El resultado son veinte siglos de lucha entre sociedades secretas, de conspiración. "Yo juego en la novela con lo auténtico y lo falso, con la verdad y la mentira", ha dicho la autora. El problema es que no aclara al lector en el epílogo de rigor dónde está el límite entre la ficción y la realidad en los hechos históricos que narra, algo habitual en muchos autores de best sellers, con lo que seguro que en el futuro veremos algunas de sus fantasías presentadas por los sindonólogos como hechos comprobados. Tiempo al tiempo.
18 Dic 2003
Dawkins, Richard [1998]: Destejiendo el arco iris. Ciencia, ilusión y el deseo de asombro [Unweaving the rainbow]. Trad. de Joandomènec Ros. Ediciones Tusquets (Col. "Metatemas", Nº 61). Barcelona 2000. 352 páginas. Feder, Kenneth L. [1990]: Fraudes, mitos y misterios [Frauds, myths and mysteries. Science and pseudoscience in archaeology]. Trad. de... Editorial Atlántida. Buenos Aires 1991. 309 páginas. Finkelstein, Israel; y Silberman, Neil Asher [2001]: La Biblia desenterrada. Una nueva visión arqueológica del antiguo Israel y de los orígenes de sus textos sagrados [The Bible unearthed. Archaeology's new vision of ancient Israel and the origin of its sacred texts]. Prologado por Gonzalo Puente Ojea. Trad. de José Luis Gil Aristu. Siglo Veintiuno de España Editores. Madrid 2003. 414 páginas. Gardner, Martin [1988]: La nueva era. Notas de un observador de lo marginal [The New Age. Notes of a fringe watcher]. Trad. de Juan Pedro Campos Gómez. Alianza Editorial (Col. "El Libro de Bolsillo", Nº 1.463). Madrid 1990. 396 páginas. Park, Robert L. [2000]: Ciencia o vudú. De la ingenuidad al fraude científico [Voodoo science. The road from foolishness to fraud]. Trad. de Francisco Ramos. Ediciones Grijalbo (Col. "Arena Abierta"). Barcelona 2001. 326 páginas. Randi, James [1982]: Fraudes paranormales. Fenómenos ocultos, percepción extransensorial y otros engaños [Flim-flam! Psychic, esp, unicorns and other delusions]. Prologado por Isaac Asimov. Trad. de Alejandro G. Tiscornia. Tikal Ediciones (Col. "Eleusis"). Gerona 1994. xv + 348 páginas. Sagan, Carl [1995]: El mundo y sus demonios. La ciencia como una luz en la oscuridad [The demon-haunted world]. Trad. de Dolors Udina. Editorial Planeta (Col. "La Línea del Horizonte"). Barcelona 1997. 493 páginas. Stoczkowski, Wiktor [1999]: Para entender a los extraterrestres. Estudio etnológico de una creencia contemporánea [Des hommes, des dieux et des extraterrestres]. Trad. de Anne-Marie Ledoux. Acento Editorial (Col. "Acento Agudo"). Madrid 2001. 383 páginas. Sheaffer, Robert [1981]: Veredicto ovni. Examen de la evidencia [The ufo verdict: examining the evidence]. Prologado por James Oberg. Trad. de Alberto Coscarelli. Tikal Ediciones (Col. "Eleusis"). Gerona 1994. 343 páginas. Alonso del Real, Carlos [1971]: Superstición y supersticiones. Editorial Espasa-Calpe (Col. "Austral", Nº 1.487). Madrid. 230 páginas. Asimov, Isaac [1989]: Objetos voladores no identificados [Unidentified flying objects]. Trad. de María Córdoba. Ediciones SM (Col. "Biblioteca Isaac Asimov del Universo"). Madrid. 32 páginas. Booth, John [1984]: Paradojas psíquicas []. Prologado por John Robert Clarke. Trad. de Dafne Sabanes Plou. Tikal Ediciones (Col. "Eleusis"). Gerona 1994. xiv + 265 páginas. Borgo, Alejandro; y Márquez, Enrique [1998]: Puede fallar. Predicciones fallidas de astrólogos, videntes y mentalistas en la Argentina. Editorial Planeta (Col. "Planeta Singular"). Buenos Aires 1998. 197 páginas. Bunge, Mario [1985]: Seudociencia e ideología. Alianza Editorial (Col. "Alianza Universidad", Nº 440). Madrid. 253 páginas. Broch, Henri [1976]: La misteriosa pirámide de Falicón [La mysterieuse pyramide de Falicón]. Editorial ATE. Barcelona 1978. 183 páginas. Broch, Henri [1985]: Los fenómenos paranormales. Una reflexión crítica [Le paranormal]. Trad. de Juana Bignozzi. Editorial Crítica (Serie "General" (Col. "Estudios y Ensayos"), Nº 107). Barcelona 1987. 206 páginas. Brookesmith, Peter [1995]: Documentos Ufo. Catálogo completo [Ufo: the complete sighting catalogue]. Trad. de... Editorial Libsa. Madrid 1996. 176 páginas. Brookesmith, Peter [1998]: Alien abducciones [Alien abductions]. Libsa. Madrid 1999. 176 páginas. Cabria, Ignacio [1993]: Entre ufólogos, creyentes y contactados. Una historia social de los ovnis en España. Edita Cuadernos de Ufología. Santander 1993. 306 páginas. Cabria, Ignacio [2002]: Ovnis y ciencias humanas. Un estudio temático de 50 años de bibliografía (1947-2000). Edita Fundación Anomalía (Col. "Biblioteca Camille Flammarion", Nº 4). Santander. 307 páginas. Cantril, Hadley [1940]: La invasión desde Marte. Estudio de la psicología del pánico [The invasion from Mars. A study in the psychology of panic with the complete script of the famous Orson Welles broadcast]. Trad. de Carlos Reyles. Revista de Occidente (Col. "Cosas que Importan") Madrid 1942. 237 páginas. Culver, Roger B.; y Ianna, Philip A. [1988]: El secreto de las estrellas. Astrología: ¿mito o realidad? [The Gemini syndrome]. Trad. de Dafne Sabanes Plou. Tikal Ediciones (Col. "Eleusis"). Gerona 1994. 252 páginas. Ellis, Richard [1998]: En busca de la Atlántida. Mitos y realidad del continente perdido [Imagining Atlantis]. Trad. de Jordi Beltran. Editorial Grijalbo (Col. "Huellas Perdidas"). Barcelona 2000. 393 páginas. Erben, Heinrich K. [1984]: Estamos solos en el cosmos [Intelligenzen im Kosmos? Die Antwort der Evolutionsbiologie]. Trad. de Juan Antonio Gutiérrez Larraya. Editorial Planeta (Col. "Al Filo del Tiempo", Nº ). Barcelona 1985. 211 páginas. Eslava Galán, Juan [1997]: El fraude de la sábana santa y las reliquias de Cristo. Editorial Planeta (Col. "Documento"). Barcelona. 352 páginas. Fernández Peris, Juan Antonio [2000]: El expediente Manises. Prologado por Vicente-Juan Ballester Olmos. Edita Fundación Anomalía (Col. "Biblioteca Camille Flammarion", Nº 1). Santander. 220 páginas. Galifret, Yves (Ed.) [1965]: El fracaso de los brujos. El realismo fantástico contra la cultura [Le crepuscule des magiciens]. Prologado por Yves Galifret. Trad. de Susana Lugones. Editorial Jorge Alvarez. Buenos Aires 1966. 279 páginas. Gardner, Martin [1981]: La ciencia. Lo bueno, lo malo y lo falso [Science. Good, bad and bogus]. Trad. de Natividad Sánchez Sáinz de Trapaga. Alianza Editorial (Col. "El Libro de Bolsillo", Nº 1.365). Madrid 1988. 636 páginas. Gardner, Martin [1983]: Orden y sorpresa [Order and surprise]. Trad. de Néstor Míguez. Alianza Editorial (Col. "El Libro de Bolsillo", Nº 1.255). Madrid 1987. 272 páginas. Gardner, Martin [1992]: Extravagancias y tonterías [On the wild side]. Prologado por Vladimir de Semir. Trad. de Jordi Fibla. Ediciones Alcor (Col. "Campo de Agramante"). Barcelona 1993. 284 páginas. Gardner, Martin [1995]: Urantia. ¿Revelación divina o negocio editorial? [Urantia: the great cult mystery]. Trad. de Pilar Tutor. Tikal Ediciones (Col. "Eleusis"). Gerona. xv + 348 páginas. Gardner, Martin [2000]: ¿Tenían ombligo Adán y Eva? La falsedad de la seudociencia al descubierto [Did Adam and Eve have navels?]. Trad. de Juan Manuel Bas. Editorial Debate (Col. "Temas de Debate"). Madrid 2001. 395 páginas. Gómez Pérez, Rafael [1990]: La invasión del ocultismo. Ediciones del Drac (Col. "Contrastes", Nº 15). Barcelona 1990. 178 páginas. Hernández Franch, Luis [1984]: Los ovnis desmitificados. Informes I y II. Edición del Autor. Bilbao. 172 páginas. Heredia, Carlos M. [1930]: Fraudes espiritistas y fenómenos metapsíquicos. Prologado por Andrés Aberasturi. Editorial Acervo. Barcelona 1993. iii + 381 páginas. Kaminer, Wendy [1999]: Durmiendo con extraterrestres. El auge del irracionalismo y los peligros de la devoción. [Sleeping with extra-terrestrials: the rise of irrationalism and perils of piety]. Trad. de Elena Llorens Pujol. Alba Editorial (Col. "Trayectos", Nº 25). Barcelona 2001. 322 páginas. Kusche, Lawrence David [1975]: El misterio del triángulo de las Bermudas solucionado [The Bermuda triangle mystery - solved]. Trad. de Carme Collell. Ediciones Sagitario. Barcelona 1977. 320 páginas. Lizondo, Joaquín [1984]: El fin del mundo para el 85. La amenaza del Halley. Editorial Planeta (Col. "Documento", Nº 152). Barcelona. 235 páginas. Lizondo, Joaquín [1995]: El lado oscuro de las sectas (El retorno del Becerro de Oro). Ultramar Editores. Barcelona. 447 páginas. Martínez-Pereda, José Manuel [1991]: 'Magia y delito en España'. Prologado por Julio Caro Baroja. Laida edición e Imagen (Col. "Almadia"). Bilbao. 275 páginas. Molina, Eustoquio; Carreras, Alberto; y Puertas, Jesús (Eds.) [1997]: Conferencia Internacional sobre Evolucionismo y Racionalismo. Edita Universidad de Zaragoza. Zaragoza. 80 páginas. Molina, Eustoquio; Carreras, Alberto; y Puertas, Jesús (Eds.) [1998]: Evolucionismo y racionalismo. Institución Fernando el Católico. Zaragoza. 408 páginas. Molina, Eustoquio; y Sabadell, Miguel Ángel (Eds.) [1993]: Actas del I Congreso Nacional sobre Pseudociencia. Edita ARP y Universidad de Zaragoza. Zaragoza. 141 páginas. Montfaucon de Villars, Nicolás [1670]: Coloquios sobre las ciencias ocultas [Le Comte de Gabalis ou entretiens sur les sciences secrètes]. Prologado por Horacio Vázquez Rial. Trad. de Ernesto Posse. Editorial Bruguera (Col. "Biblioteca de El Sol", nº 259). Madrid 1992. 95 páginas. Morin, Edgar; Petrossian, Lena; Fischler, Claude; y Defrance, Philippe [1971]: El retorno de los astrólogos. Diagnóstico sociológico [Le retour des astrologues. Una enquete-diagnostic]. Prologado por Edgar Morin. Trad. de Carlos Gerhard. Editorial Extemporáneos (Col. "El Viento Cambia", Nº 8). México 1972. 271 páginas. Muñoz Goulin, Julián [2002]: Las brujas. Acento Editorial (Col. "Flash Cultura", Nº 188). Madrid. 91 páginas. Olimón, Manuel [2002]: La búsqueda de Juan Diego. Editorial Plaza & Janés. México. 207 páginas. Perera, Ramos [1975]: Uri Geller al descubierto. Prologado por Vintila Horia. Sedmay Ediciones. Madrid. 228 páginas. Polidoro, Massimo [2002]: Los grandes misterios de la Historia [Grandi misteri della Storia]. Trad. de Mario Lamberti. Ediciones Robinbook (Col. "Grandes Enigmas". Barcelona 2003. 267 páginas. Romero, Aurelio; y Martín, José Luis [1984]: Ovnis a mogollón. Editorial Planeta (Col. "Fábula", Nº 141). Barcelona. 213 páginas. Ruiz de Gopegui, Luis [1992]: Extraterrestres. ¿Mito o realidad? Edita Equipo Sirius. Madrid 1992. 123 páginas. Ruffat, A. [1962]: La superstición a través de los tiempos [La superstition a travers les ages]. Trad. de M. Rossell Pesant. Editorial Mateu (Col. "Todo Para Muchos", Nº 60). Barcelona. 318 páginas. Sabadell, Miguel Ángel [1997]: La tentación espiritista. La ciencia ante el Más Allá'. Edición del Autor. Zaragoza. xvii + 356 páginas. Sabadell, Miguel Ángel [1998]: Hablando con fantasmas. Historia crítica del espiritismo y los fenómenos paranormales. Ediciones Temas de Hoy. Madrid. 277 páginas. Sagan, Carl [1974]: El cerebro de Broca. El apasionante mundo de la ciencia [Broca's brain]. Trad. de Domenec Bergadá y José Chabas. Ediciones Grijalbo (Col. "Biología y Psicología de Hoy" (Serie "Mayor"), Nº 4). Buenos Aires 1982. 428 páginas. Sanz Larrínaga, Víctor-Javier [2000]: La medicina, su naturaleza y sus fraudes. Edición del Autor. Aranda de Duero. 332 páginas. Schmitt, Jean-Claude [1988]: Historia de la superstición [Les superstitions]. Trad. de Teresa Clavel. Editorial Crítica (Col. "Drakontos"). Barcelona 1992. 185 páginas. Stiebing, William H. [1984]: Astronautas de la Antigüedad. Colisiones cósmicas y otras teorías populares sobre el pasado del hombre [Ancient astronauts, cosmic collisions and other popular theories about man's past]. Trad. de Alberto Coscarelli. Tikal Ediciones (Col. "Eleusis"). Gerona 1994. 198 páginas. Stierlin, Henri [1983]: Nazca. La solución de un enigma arqueológico [Nazca. La cle du mystere]. Trad. de Joaquín Adsuar. Editorial Planeta (Col. "Al Filo del Tiempo", Nº 45). Barcelona 1985. 187 páginas. Tellería, Carlos; Sabadell, Miguel Ángel; y Armentia, Javier [1996]: Actas del II Congreso Nacional sobre Pseudociencias. Ciencia y pseudociencia ante el III milenio. Edita Alternativa Racional a las Pseudociencias. Zaragoza. 136 páginas. Tellería, Carlos; Sanz, Víctor Javier; y Sabadell, Miguel Ángel [1996]: La homeopatía. Historia, descripción y análisis crítico. Edita Alternativa Racional a las Pseudociencias. Zaragoza. 80 páginas. Toharia, Manuel [1992]: Astrología. ¿Ciencia o creencia? Editorial McGraw-Hill (Serie "Divulgación Científica"). Madrid. xii + 204 páginas. Torbado, Jesús [2000]: ¡Milagro, milagro! Editorial Plaza & Janés. Barcelona. 495 páginas. Vazeilles, Daniele [1991]: Los chamanes, señores del universo. Persistencia y exportaciones del chamanismo [Les chamanes, maîtres de l'univers. Persistance et exportations du chamanisme] Trad. de Ramón Alfonso Díez Aragón. Editorial Desclée de Brouwer (Col. "Breve"). Bilbao 1995. 118 páginas. Vidal Manzanares, César [1995]: Historias curiosas del ocultismo. Editorial Espasa-calpe (Col. "Grandes de Bolsillo", Nº 22). Madrid. 227 páginas. Villanueva Hering, Peter [1998]: Errores, falacias y mentiras. Ediciones del Prado (Col. "Palabras Mayores"). Madrid. 397 páginas. Washington, Peter [1993]: El mandril de madame Blavatsky. Historia de la teosofía y del gurú occidental [Madame Blavatsky's Baboon. Theosophy and the emergence of the western guru]. Trad. de José Luis Fernández-Villanueva. Ediciones Destino (Col. "Oráculo Manual"). Barcelona 1995. 449 páginas.
... y algunos más
Sobre este blog
magonia
Luis Alfonso GámezUna ventana crítica al mundo del misterio
Para contactar con el autor:
lagamez@gmail.com
Mis tags
Últimos comentarios
- Robbie Williams quiere ser ufólogo 38 comentarios Reinaldo Rios yure LILIAN WILLIAMS MICHEL WILLIAMS shuka
- Cuarto Milenio se enfrenta a posibles demandas por convertir en criminal de guerra a un ingeniero alemán 140 comentarios Perico Marcel Vargas Anónimo Jorge Perico
- El Ayuntamiento de Lugo paga a una vidente para que dé un curso de elaboración de filtros de amor 44 comentarios esther.cabo@hotmail.com Marcel Vargas barakka Marcel Vargas barakka
- El Vaticano y los extraterrestres: una noticia de hace dieciséis años (como poco) 17 comentarios maest Aristarkus sergi sergi Julián Florensa Mayoral
- Serpientes de verano 6 comentarios paulina Isabel EDUARDO COCCA dani Elimar conquista
- El avispado tercer ojo de Lobsang Rampa 65 comentarios jjip Anónimo jjip jjip otoro
- ¿Usan los cienciólogos más del 10% del cerebro? 118 comentarios alejandra adios y hasta luego Mo 2012 milyuno
- La Infanta es Tauro, y Efe da importancia a la bobada 30 comentarios Anónimo Ioputa Ioputa rafa rafa
- El influjo de la Luna, en Punto Radio Bilbao 12 comentarios atropina Aristarkus PATXI Alberto Maria
- La reina de Saba deja en ridículo a los medios 110 comentarios Aristarkus Mo xenophon xenophon xenophon
Categorías
- Apariciones en Bilbovisión
- Apariciones en Punto Radio Bilbao
- Astrología, adivinación y predicciones
- Avance de la ciencia, superstición e incultura
- Bruno cardeñosa
- Caras de Bélmez
- Charlas en vídeo
- Conspiraciones
- Crónica negra de lo paranormal
- Creacionismo
- Curiosidades
- Dossier 'Planeta encantado'
- Dotados
- Enigmas de la mente
- Enigmas de la religión
- Enigmas de la Tierra
- Enigmas del espacio
- Enigmas del pasado
- Escépticos
- Fernando Jiménez del Oso
- Iker Jiménez
- Javier Sierra
- Juan José Benítez
- Libros
- Manuel Carballal
- Medios de comunicación y anticiencia
- Monstruos
- Obituarios
- Ovnis
- Pseudomedicinas
- Revistas
- Tergiversación de la Historia
- Varios
- Vendedores de misterios
Enlaces
- Círculo Escéptico
- Comité Italiano para el Control de las Afirmaciones de lo Paranormal (CICAP)
- Comité para la Investigación Escéptica (CSI)
- El Retorno de los Charlatanes
- La Biología Estupenda
- La Nave de los Locos
- Malaprensa
- Marcianitos Verdes
- Microsiervos
- Mihteriohdelasiensia
- Misterios del Aire
- Proyecto Darwin
- Revista 'Pensar'
Secciones
Archivos por meses
- Mayo 2008
- Abril 2008
- Marzo 2008
- Febrero 2008
- Enero 2008
- Diciembre 2007
- Noviembre 2007
- Octubre 2007
- Septiembre 2007
- Agosto 2007
- Julio 2007
- Junio 2007
- Mayo 2007
- Abril 2007
- Marzo 2007
- Febrero 2007
- Enero 2007
- Diciembre 2006
- Noviembre 2006
- Octubre 2006
- Septiembre 2006
- Agosto 2006
- Julio 2006
- Junio 2006
- Mayo 2006
- Abril 2006
- Marzo 2006
- Febrero 2006
- Enero 2006
- Diciembre 2005
- Noviembre 2005
- Octubre 2005
- Septiembre 2005
- Agosto 2005
- Julio 2005
- Junio 2005
- Mayo 2005
- Abril 2005
- Marzo 2005
- Febrero 2005
- Enero 2005
- Diciembre 2004
- Noviembre 2004
- Octubre 2004
- Septiembre 2004
- Agosto 2004
- Julio 2004
- Junio 2004
- Mayo 2004
- Abril 2004
- Marzo 2004
- Febrero 2004
- Enero 2004
- Diciembre 2003
- Noviembre 2003
- Octubre 2003
- Septiembre 2003
- Agosto 2003
- Julio 2003
- Junio 2003
Suscríbete
Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):
