09 Feb 2006

Lo que no ha habido es ningún criptozoólogo implicado en el descubrimiento, aunque supuestamente se dedican a la búsqueda de especies desconocidas. Pero es que ha ocurrido lo de siempre: mientras los criptozoólogos intentan dar caza al monstruo del lago Ness, al yeti o a un pterodáctilo, los biólogos se topan con animales nuevos y los presentan al mundo. Lo mismo sucede en otras disciplinas. No hay ni un avance del conocimiento que pueda atribuirse a parapsicólogos, pseudohistoriadores, ufólogos y médicos alternativos. Sin embargo, los psicólogos y neurólogos nos ayudan a entender cada vez mejor cómo funciona nuestro cerebro; los historiadores nos aclaran episodios oscuros del pasado reciente y hasta de los tiempos en que éramos chimpancés bípedos; los astrónomos nos abren los ojos a un cosmos siempre sobrecogedor; y los médicos desarrollan terapias para ayudarnos a superar o sobrellevar la enfermedad. La ciencia nos ayuda, nos ofrece beneficios y conocimiento; la pseudociencia nos promete una y otra vez la piedra filosofal en forma de seres asombrosos o superpoderes, pero ¿qué ha aportado al ser humano? Nada. Exactamente lo mismo que los criptozoólogos al hallazgo del mundo perdido de la isla de Nueva Guinea y los pseudohistoriadores al descubrimiento del hombre de Flores, el pequeño antepasado nuestro que se extinguió hace sólo 18.000 años y del que hasta 2004 no sabíamos que hubiera existido.
30 Ene 2006
La versión local del Bigfoot, el peludo homínido de los bosques estadounidenses, causa furor en Malasia, donde se han sucedido desde noviembre las apariciones del monstruo. Hace tres meses, los trabajadores que excavaban un estanque vieron a tres individuos -miembros de una misma familia, dicen- en la orilla de un río en la reserva de Kota Tinggi, en el Estado sureño de Johor. La mejor prueba de la realidad de esa y otras observaciones es una huella de 45 centímetros, encontrada en una ciénaga de la región, que correspondería a un ejemplar de entre 2,5 y 3 metros de altura. El ministro del Estado, Abdul Ghani Othman, ha organizado ya una búsqueda del primate, en la que es la primera operación oficial de estas características en el mundo. Que una población de homínidos de grandes dimensiones haya pasado desapercibida hasta ahora me parece harto improbable, hasta en las selvas malayas. Por eso, aunque jugar a adivinos tiene sus riesgos, creo que el del Bigfoot no va a ser el descubrimiento de 2006.
25 Oct 2005
Después del intenso fin de semana vivido en Vizcaya cerca del hospital de Gorliz por el presunto avistamiento de una pantera, ayer amanecimos sin felino. La Policía autónoma vasca suspendió el domingo la búsqueda del animal en el pinar en el que se habría refugiado, al no hallar ni una prueba de que se encontrara allí ni de que hubiera estado alguna vez. La pantera se esfumó, como era de esperar, y la Ertzaintza y los guardas forestales de la Diputación vizcaína se retiraron después de haber cerrado durante casi 24 horas la zona al público, haber montado un rastreo de película y que uno de los policías asegurara haber disparado contra el animal. Una fiera de cuya existencia ahora duda el Departamento de Interior del Gobierno vasco. La crisis criptozoológica -la criptozoología es la pseudociencia que estudia los animales ocultos, fuera de lugar en el espacio o el tiempo- se ha cerrado como hace dos años, sin siquiera un mechón de pelo del amenazador felino que llevarnos al laboratorio. Habrá que ver si reaparece, supera su timidez, posa diligentemente ante las cámaras -no valen fotos movidas y sin puntos de referencia- y deja algún rastro, que otros bichos como Nessie y el Bigfoot también tuvieron inicios humildes en el imaginario popular y su fama ya es universal. Tiene nuestro monstruo una ventaja sobre sus colegas del lago Ness y de los bosques norteamericanos: las panteras existen.
Sin embargo, antes de dar por zanjado el asunto, no está de más exponer algunas preguntas y sus posibles respuestas:
1. ¿Qué vieron Emilio Torvisco y su sobrino de 14 años el sábado por la tarde junto al sanatorio de Gorliz? No hay ninguna prueba de que vieran lo que dicen haber visto. Esto no quiere decir que engañaran conscientemente a nadie, sino que pudieron tomar un perro o un gato por un gran felino. Es la hipótesis que, según el diario El Mundo, manejan ahora la Ertzaintza y el personal de seguridad del centro sanitario.
2. ¿Contra qué disparó el agente de la Ertzaintza que se adentró en el pinar a la caza de la fiera a unas horas en las que, en esta época el año, el Sol ya está poniéndose? Fuentes de la Policía autónoma enmendaron ayer la plana al agente que decía haber disparado contra el animal. Un portavoz del cuerpo dijo que el ertzaina "disparó contra algo que se movía detrás de unos matorrales, sin saber si era la pantera, un perro o un gato. Lo que sí está claro es que no se encontraron rastros de sangre". En otras palabras, no se sabe contra qué disparó el agente; sólo que apuntó hacia unos matorrales detrás de los cuales creyó ver algo.
3. ¿Se cerró la zona al público después de que expertos en detectaran algún rastro de un posible animal salvaje o sólo a partir de las declaraciones de los testigos? Da la impresión de que primero se actuó y luego se empezaron a buscar indicios de la presencia de un gran felino en la zona. Resulta justificable por el carácter de la posible amenaza y por que, dada la proximidad del anochecer, los expertos poco podían hacer el sábado. Por eso, no fue hasta el domingo a primera hora de la tarde cuando se levantó el cerco policial, después de una mañana de rastreo infructuoso. Y, entonces, tomaron el pinar los vecinos de la Gorliz -niños y mayores-, ya que es una de las principales zonas de recreo de un pueblo en el que pocos se creyeron la historia. Casi sobra decir que, si la seguridad no fuera total, no se habría eliminado toda vigilancia en la tarde del domingo.
4. ¿Alguien pensó en algún momento en que una pantera tiene que dejar numerosas pruebas de su presencia, desde huellas hasta heces, pasando por restos de presas? La mayoría de los medios de comunicación ha dado poca importancia a las pruebas y se ha dejado llevar por las declaraciones de los testigos. No estaría mal que después el fiasco felino hicieramos nuestra la máxima de Hume y no nos dejáramos llevar por declaraciones extraordinarias -las haga quien las haga-, a no ser que vayan acompañadas de pruebas igualmente extraordinarias. Parémonos a pensar unos segundos: lo mismo que en 2003, seguimos sin ninguna prueba concluyente de que alguna vez haya habido una pantera suelta por Vizcaya, a pesar de las llamativas declaraciones de los testigos y del despliegue policial.
5. ¿Quién puede creerse que una pantera huya espantada por un estornudo, como dijo a los periodistas Isabel García, una mujer que sostiene que vio al felino en compañía de su marido y que la fiera salió por patas cuando el hombre estornudó? Si se hubiera tratado de un auténtico animal salvaje, habría hecho falta el hipohuracanado grito de Pepe Pótamo para espantarlo. Si se hubiera tratado de un animal doméstico, estaría más que acostumbrado a los estornudos humanos. En cualquier caso, que una pantera se asuste por un estornudo demuestra lo absurdo de toda esta historia. ¿O no?
23 Oct 2005
Ya tenemos serpiente de verano, aunque estemos en otoño y sea más apropiado hablar de felino. Ayer denunciaron en Gorliz (Vizcaya) la presencia de una pantera negra cerca de un hospital próximo a la playa del pueblo. Allá fue la Ertzaintza dispuesta a todo y un agente entró en un bosque próximo a buscar al animal y disparó contra él. Pero la pantera se escapó. Así que estamos como al principio, compuestos y sin el gran gato, pero con gente que asegura haberlo visto. Es la misma historia que hace dos años, cuando se montó una espectacular operación de rastreo de otro gran felino, ¿o era el mismo?
"Estaba paseando con mi sobrino de 14 años por la zona del aparcamiento, junto al pinar que hay detrás del centro, cuando vimos a la pantera. Estaba a diez metros de nosotros. Avanzó despacio unos cinco metros, se paró, volvió la cabeza y nos miró muy fijamente. Le brillaban los ojos como a un demonio. Después salió corriendo y se introdujo en el pinar. Nos quedamos paralizados, a mí me temblaban las piernas", cuenta hoy en El Correo el vecino de Erandio que vio el animal hacia las 18.30 horas. Emilio Torvisco, que así se llama el testigo principal, telefoneó a la Policía autónoma, un agente se metió en el pinar armado con una escopeta y, al cabo de un tiempo, se escuchó un disparo. Luego, el ertzaina aseguró que el blanco al que había apuntado era la pantera. Hubo el consiguiente rastreo de la zona, sin resultados, y hoy se ha reanudado la búsqueda del animal. ¿Pero hay algo que encontrar?
La historia parece, a primera vista, una más de esas visiones de cosas o seres extraños por gente normal y corriente. Ciertamente, un gran felino en Vizcaya entra dentro de lo inusual, aunque no es la primera vez que alguien dice haber visto un pantera por estas tierras. Hace dos años, en abril de 2003, hubo un depliegue policial de película durante días para intentar capturar a un animal "muy grande" que "tenía la cola larguísima y andaba como un felino", y que había sido visto en las proximidades de Armintza. Al final, la pantera se esfumó sin dejar rastro ni pruebas de su existencia real. Es lo que ocurre desde los años 60 con los numerosos grandes felinos vistos en el Reino Unido, conocidos popularmente como alien big cats (grandes gatos extraños) y cuya existencia está tan demostrada como la del monstruo del lago Ness y el Yeti.
Se dirá que a nuestra pantera la ha visto un policía. ¿Y qué? El mundo está lleno de policías, militares y pilotos de avión que dicen haber visto naves extraterrestres. Un agente de la Ertzaintza es un ser humano tan proclive a ser engañado por sus sentidos como otro cualquiera. Él cree sinceramente haber visto la pantera, pero es que iba buscándola. También hubo mucha gente fiable que, entre el 13 de noviembre de 1992 y el 22 de enero de 1993, aseguró haber visto a las niñas de Alcàsser vivas cuando habían sido asesinadas semanas antes, el mismo día de su desaparición. Y no nos olvidemos del que podía haber pasado a la Historia como uno de los más importantes casos ovni sucedidos en el País Vasco. Ocurrió en el verano de 1985, cuando coches de la Ertzaintza, varias policías municipales, la Cruz Roja y la DYA persiguieron un ovni de noche durante horas por media Guipúzcoa. Al final, resultó que se trataba del planeta Júpiter.
Toda afirmación extraordinaria ha de estar repaldada por pruebas igualmente extraordinarias. Si un gran felino anda suelto por Vizcaya y ayer se refugió en el pinar de Gorliz, tiene que haber allí huellas, restos de presas, heces del animal y hasta -si resultó herido por el disparo del ertzaina- un rastro de sangre susceptible de ser sometido a análisis de ADN. Sin embargo, por ahora, en la historia de la pantera vizcaína, no tenemos nada más que afirmaciones. Hasta que haya pruebas, estamos ante un caso digno del inspector Clousseau.
25 Ago 2005

Hay noticias sorprendentes que se cuelan en los periódicos, la radio y la televisión, y que, sin embargo, tienen pocos visos de ser ciertas, cuando no son descaradamente falsas. Sucede, especialmente, en julio y agosto. Cuando la actividad política, social y económica decae, asoma un monstruo en un lago, se licúa la sangre de un santo, se encuentran piedras que prueban hechos bíblicos y la Atlántida reaparece. Se las llama serpientes de verano; aunque también se dan en otras épocas vacacionales.
Arqueología bíblica
Israel
Piedras para la fe
No pasa un año sin que se desentierren restos arqueológicos que confirman algún episodio bíblico. En 2004, fue una cueva presentada como el lugar donde Juan Bautista iniciaba a seguidores; aunque los hallazgos eran de época bizantina, de cientos de años después del profeta. Este mes, se han descubierto el palacio del rey David y la piscina de Siloé, en la que Jesús curó a un paralítico, según los Evangelios.
Ligar piedras a hechos de las Escrituras garantiza la atención de los medios a hallazgos que, si no, pasarían desapercibidos. La línea de razonamiento de los arqueólogos sensacionalistas suele ser del estilo de: hemos descubierto una barca de hace dos milenios en el mar de Galilea; Jesús vivió hace dos milenios en Galilea; luego Jesús pudo navegar en esa barca. Así que el titular que se vende es: encontrada la barca en la que Jesús navegó por el mar de Galilea. Eso ha pasado con la piscina de Siloé.
"En Jerusalén hay un montón de mikvaot, de piscinas rituales de los judíos. Entre 1969 y 1975, el arqueólogo Benjamin Mazar descubrió 40 sólo en la zona sudeste del Monte del Templo. La de este verano es una más. ¿La de Siloé? Puede que sí y puede que no. Además, ya hay otra piscina que se enseña a los turistas desde hace años como la de Siloé, con la misma base que la de ahora", indica el historiador José Luis Calvo. Respecto al palacio de David, el Jerusalén de la época -siglo X antes de Cristo- era una aldea y David, como Salomón, un caudillo tribal, por lo que la existencia de un palacio es muy improbable. "Sabemos que no hubo ningún éxodo de Egipto y que otros episodios del Antiguo Testamento nunca sucedieron. La Biblia no es un libro de Historia; es una obra que crea un pasado para un pueblo, con objetivos nacionalistas", sentencia el experto.
Cuando el ovni se estrella
Roswell (Nuevo México, EE UU)
Autopsia de serie B
No hay estío sin ufólogos que monten vigilias nocturnas a la caza de platillos volantes. El mito nació en junio de 1947, cuando Kenneth Arnold, un hombre de negocios estadounidense, vio nueve objetos extraños cerca del monte Rainier. Quince días después, la prensa anunció que un platillo se había estrellado en Roswell. Desde entonces, los alienígenas desembarcan en los medios cuando las noticias flojean, aunque, como hace años que ellos mismos flojean, se han acabado refugiando en revistas donde hasta los coches tienen alma.
La última vez que salieron en la tele y la prensa a todo trapo fue en el verano de 1995, por una película de una autopsia a uno de los extraterrestres de Roswell. Los forenses y técnicos en efectos especiales que la vieron concluyeron que era un montaje: los médicos no llevan ni guantes ni trajes anticontaminación -se supone que están ante a un ser de otro mundo-, el cámara rueda de lejos y eludiendo los detalles, el cadáver está en una camilla y no en una mesa de autopsias... "Se trató de un burdo fraude con ánimo crematístico, en el que lo sorprendente es que se le otorgara crédito a un montón de especulaciones, suposiciones, licencias periodísticas y falta de sentido crítico", comenta Ricardo Campo, del Departamento de Filosofía de la Universidad de La Laguna y miembro de la Fundación Anomalía.
El principal avalista de la cinta en España fue Javier Sierra, ufólogo ahora metido a autor de novelas históricas. Defendió su autenticidad en la prensa esotérica y en un libro -Roswell: secreto de Estado- en el que sostiene que el transistor es un invento basado en tecnología del platillo estrellado, que en realidad fue un globo para detectar ondas causadas por pruebas nucleares soviéticas. "Roswell es representativo de la ufología mundial: un bulo alimentado por los medios de comunicación y sistemáticamente explotado por los comerciantes de misterios imaginados", concluye Campo.
La soledad del monstruo
Lago Ness (Escocia, Reino Unido)
Un reptil longevo
Nessie es la serpiente de verano por antonomasia. Debutó en 1933 y, un año después, su imagen fue capturada en una foto en la que se ve un largo cuello y una pequeña cabeza que asoman sobre el agua del lago Ness. Eso atrajo a mucha gente hasta la región de Inverness, donde se estima que hoy en día el turismo del monstruo deja anualmente unos 40 millones de euros.
En 1994, se supo que la foto de 1933 -la más famosa y fiable- es un montaje hecho con una figura flotante; pero Nessie se resiste a morir. No hay verano que no acapare titulares, bien porque se va a explorar el lago con sónar, bien porque los organizadores de un triatlón contratan un seguro por 2,2 millones de euros -como pasó en julio- por si los participantes son atacados por el monstruo.
Sus seguidores lo presentan como un plesiosaurio, un reptil acuático de la era de los dinosaurios. Pero ¿cómo ha podido sobrevivir un único animal durante millones de años?, ¿es un monstruo de longevidad matusalénica?, ¿de qué se alimenta en el lago Ness, donde hay muy pocos peces? Si se trata de una población de varios ejemplares, ¿por qué no se ha encontrado nunca un cadáver? Además, el lago se formó hace sólo 12.000 años: ¿dónde estuvo Nessie hasta entonces?
Ecos del Tardofranquismo
Bélmez de la Moraleda (Jaén, España)
Caras de cemento
Fue considerado el "mayor misterio paranormal de todos los tiempos". Las caras de Bélmez aparecieron en el suelo de cemento de la cocina de una humilde vivienda de la localidad jienense el 23 de agosto de 1971. Pronto se llenó el pueblo de defensores de la paranormalidad del fenómeno que, sin embargo, no mostraban ninguna prueba... y de turistas.
"En el primer artículo que se publicó -en el Ideal de Granada el 18 de septiembre de 1971-, se ve una imagen de la dueña de la casa, María Gómez Cámara, llevando en la mano un fajo de fotos que vendía a los turistas por el entonces muy respetable precio de diez pesetas. La mujer aseguraba que no cobraba por visitar la casa, pero reconocía que los visitantes le pagaban un duro por cabeza", indica Fernando Frías, presidente del Círculo Escéptico, una organización dedicada al análisis crítico de lo paranormal de la que también forman parte Calvo y Campo. Se habló de fraude y, poco a poco, la historia fue apagándose. "Se decía que las caras las pintaba un pariente de María Gómez Cámara, fotógrafo de profesión y pintor aficionado. Nunca se sabrá con seguridad, pero lo cierto es que las caras que aparecieron tras la muerte de este hombre mostraban una técnica mucho más torpe, menos elaborada".
El misterio resucitó hace año y medio, después del fallecimiento de la dueña de la casa. Convencida por unos cazafantasmas, la alcaldesa, María Rodríguez, quiso comprar la vivienda para montar una centro de interpretación; pero el precio se disparó hasta 600.000 euros. Milagro de los milagros, aparecieron entonces caras en otras casas mucho más baratas. Los cazafantasmas certificaron su autenticidad; pero el parapsicólogo Francisco Máñez desveló cómo pueden hacerse caras de Bélmez con agua y aceite, y les acusó de fraude: "Les enseñé un método para fabricar falsas teleplastias, lo usaron y obtuvieron lo que se esperaba".
Graffitis alienígenas
Sur de Inglaterra (Reino Unido)
Cosechas de arte
Los círculos de las cosechas se han vinculado a los alienígenas y a los lamentos de una Madre Tierra agonizante por la acción del hombre. Nacieron a mediados de los años 70 en el Reino Unido, donde han alcanzado una gran complejidad. En otros países, como Chequia -donde aparecieron en julio-, son ahora muy sencillos, como en Inglaterra hace treinta años. La razón no es que los alienígenas tengan una especial predilección por el campo inglés.
Los primeros fabricantes de círculos fueron una pareja de jubilados armados con una barra metálica para aplastar el cereal, cuerdas y estacas. Se llamaban Doug Bower y David Chorley, y confesaron sus fechorías en 1991. Ahora, hay en el Reino Unido varios grupos de artistas que usan ordenadores para sus diseños, pero sobre el terreno emplean los mismos útiles que los pioneros. Llevan años haciéndolo y esa experiencia hace sus obras más complejas que las de sus colegas de otros países. Y los campesinos, tan contentos: cobran a buen precio la entrada a sus propiedades a miles de incautos.
Criaturas feroces
Reino Unido
Una pantera en el jardín
Los alien big cats (grandes gatos extraños) son un clásico de la campiña inglesa, donde hay registrados avistamientos de grandes felinos desde los años 60. No se ha capturado ninguno, en las fotos jamás hay elementos de referencia -si no existen, es imposible calcular el tamaño y el animal puede ser un gato doméstico- y se han llegado a fotografiar peluches y hacerlos pasar por panteras, según revela en su último número la revista Fortean Times sobre el caso de la Bestia de Cwmbran.
Estas escurridizas fieras -tan celosas de su intimidad como Nessie, el Yeti y el Bigfoot- llegaron a España hace unos años. En abril de 2003, una vecina de la localidad vizcaína de Armintza vio un animal "muy grande" que "tenía la cola larguísima y andaba como un felino". Y se montó la caza de la pantera, con ertzainas y guardas forestales batiendo los montes, helicópteros, jaulas-trampa con carne que ningún animal tocó, huellas consideradas por un biólogo de un gran felino y un vídeo que no sirve para descartar que se tratara de un gato negro. Al final, la fiera se esfumó. Nunca más se supo de ella.
Publicado originalmente en el diario El Correo.
20 Ago 2005
Centenares de personas han presenciado este verano las evoluciones de una criatura de 4,8 metros de longitud en el lago Ness. "No es un tronco", ha dicho uno de los testigos. "Sé que he visto algo no hecho por el hombre", ha indicado otro. Lo que vieron no era un tronco, efectivamente; pero sí algo de manufactura humana. En concreto, obra de Jez Harris y su equipo, creadores de animatronics como Jabba el Hut, el gángster alienígena de El retorno del jedi, el último capítulo de la primera trilogía galáctica de George Lucas.
La cadena de televisión británica Channel Five quería comprobar cómo reaccionarían algunos de los miles de turistas que cada año viajan a Escocia para ver a Nessie si, de repente, apareciera ante sus narices. Para ello, se ha gastado 150.000 euros. La historia se cuenta en Loch Ness monster: the ultimate experiment (El monstruo del Lago Ness: el último experimento), documental que se estrenará el 28 de agosto en el Reino Unido.
El proyecto nació tarde y sólo había catorce semanas para tener todo listo antes de que acabara la temporada turística. La idea inicial era montar a Lucy, como fue bautizado el monstruo, encima de un minisubmarino pintado de camuflaje. La criatura de fibra de vidrio era una reproducción de un plesiosaurio, un reptil acuático que se extinguió hace 65 millones de años. Cuando faltaba un mes para el día D, en la primera prueba acuática, la nave y el monstruo se hundieron. Acabaron en el taller. Al final, se descartó el uso del sumergible y James Wakerford, un ex comando experto en operaciones encubiertas, propuso un plan B: que tres submarinistas nadaran junto a Lucy y controlaran sus movimientos.
Después de un viaje de 800 kilómetros, el monstruo llegó sano y salvo al lago Ness, donde el equipo de rodaje eligió como base un punto situado a 800 metros de un camping lleno de turistas. Aprovechando la noche, Wakerford dirigió la maniobra de inmersión del plesiosaurio, que a la mañana siguiente debutó ante el público con magníficos resultados. Aunque hubo gente que sospechó, la mayoría se tragó el anzuelo. "Esto demuestra que la gente quiere creer en el mito", argumentan los productores.
En los días siguientes, Lucy apareció, con el mismo éxito, ante los pasajeros de un barco de 111 plazas, cuyo capitán estaba conchabado con los chicos de la tele, y cerca de las ruinas del castillo de Urquhart. "Creíamos que sería fascinante ver si el público, con una dieta a base de efectos especiales, creería en Nessie. Los resultados son muy sorprendentes", admite Chris Shaw, programador de Channel Five.
Publicado originalmente en el diario El Correo.
31 Jul 2005

El Bigfoot no levanta cabeza. En diciembre de 2002, se supo que Ray Wallace, un constructor de la costa oeste de Estados Unidos, había creado en 1958 las más famosas huellas del homínido americano para ahuyentar a los vándalos que destrozaban por las noches la maquinaria con la que construía carreteras en California. El año pasado, un libro desveló la identidad del hombre que se metió en 1967 en el disfraz de la mejor filmación del Yeti de los bosques de EE UU y Canadá: era Bob Heironimous, un embotellador de Pepsi al que los autores de la cinta prometieron 1.000 dólares que no pagaron. Ahora, el ADN ha demostrado que pelo atribuido al Sasquatch -como también se conoce al monstruo- corresponde a un bisonte.
El mechón llegó el 18 de julio a la Universidad de Alberta, en Canadá. Lo habían recogido, a principios de mes en Teslin (Yukon), los testigos de una aparición de un homínido peludo de tres metros. El ser había dejado en el barro huellas dos veces más grandes que las de un humano, haciendo honor al nombre popular de Bigfoot (pie grande). Y el genetista David Coltman se ofreció a hacer los análisis pertinentes para ver si se trataba de restos de un animal conocido -sospechaba de un oso o un bisonte- o de algo "potencialmente interesante".
El trabajo de los científicos no ha sido fácil. La muestra de ADN estaba tan degradada y era de tan poca calidad que tuvieron que hacer varios intentos antes de disponer del material genético necesario, lo que, según Coltman, no casa con la idea de que el propietario del mechón lo había perdido recientemente. "Por nuestra experiencia, sabemos que los mechones de pelo recogidos en el campo son una fuente fiable de ADN mitocondrial, aunque hayan estado semanas expuestos a condiciones ambientales".
"El perfil de ADN de la muestra de pelo que recibimos de Yukon encaja con el de referencia del bisonte norteamericano, el Bison bison", indica Coltman. Un jarro de agua fría para los creyentes en el Bigfoot, que, sin embargo, seguro que no darán su brazo a torcer. "Aunque hemos probado que este mechón no es de una especie desconocida como el Sasquatch, los fieles pueden consolarse con que este descubrimiento no demuestra que tal especie no exista", concluye el biólogo.
Que las huellas de Pies Grandes de 1958 fueran prefabricadas, que el protagonista de la película de 1967 fuera un hombre vestido de gorila y que el pelo de Yukon sea de bisonte no prueban que el Bigfoot no exista, del mismo modo que que un niño sorprenda a sus padres cambiando un diente por una moneda no demuestra que el Ratoncito Pérez sea un ser de ficción. Probar la inexistencia de algo es imposible. Por eso, la carga de la prueba recae siempre en quien afirma que algo existe: desde el Bigfoot hasta los extraterrestres, pasando por los ángeles, los videntes y la vida después de la vida.
Publicado originalmente en el diario El Correo.
26 Feb 2004
El teletipo que llegó ayer a las redacciones de toda España y América estaba datado en Budapest, se titulaba "Astrólogos descubren un planeta a 650 años luz del Sistema Solar" y decía: "Un equipo de astrólogos húngaros ha descubierto un nuevo planeta a 650 años luz del sistema solar, en la constelación de Géminis, informó hoy el director del Instituto de Investigación de Astrología de la Academia Húngara de Ciencias, Lajos Balázs. El planeta descubierto gira alrededor de una estrella semejante al sol, realiza su recorrido en 1,56 días, y tiene una masa ocho veces más grande que la de Júpiter, según los primeros cálculos. Johanna Jurcsik, astróloga que encabezó al grupo de investigación, explicó que descubrieron el planeta por casualidad el pasado día 20. Balázs consideró que este hallazgo representa un "jalón importante en la investigación espacial".
Efe parece dispuesta a superarse. Hace dos años presentaba a bombo y platillo al celacanto como un animal que acababa de ser redescubierto, cuando en realidad lo fue en 1938. Ahora que Antena 3 va a encerrar a un grupo de freaks paranormales en un castillo para el típico programa al estilo de Gran hermano, la agencia de noticias española saca a los astrólogos del inframundo y les atribuye un hallazgo científico. Si no fueron capaces de 'ver' la influencia de Plutón en la personalidad de sus clientes antes de 1930 -año en el que Clyde Tombaugh descubrió el planeta-, ¿cómo van a haber detectado un mundo situado a 650 años luz? No lo han hecho, evidentemente. Los astrólogos del texto son en realidad astrónomos, disciplina a la que se dedica el organismo de la Academia Húngara de Ciencias al que pertenecen, y no a la astrología. ¡Hay que ser un analfabeto de tomo y lomo para confundir astronomía con astrología a estas alturas! ¿Quién dio el visto bueno a la emisión de ese despacho? ¿Es que nadie en la "primera agencia de noticias en español" revisa los originales antes de enviarlos a medio mundo?
Otro teletipo de Efe de los que confunden astrología con astronomía puso en su sitio hace dos años a los vendedores de misterios y en solfa el rigor de la agencia. Fechado el 19 de abril de 2002, decía, que "el coelacanth, un predador marino que se pensaba había desaparecido hace 70 millones de años, ha emergido "vivo y coleando" de aguas de la costa este de Sudáfrica, cuyo Gobierno ha lanzado una campaña para su conservación", y añadía que "una colonia de la especie fue localizada a cien metros de profundidad en Sodwana Bay, al norte de Zululandia (una región de Sudáfrica)". Esto último era la noticia. Cuando el despacho llegó a mis manos, no fui capaz de sospechar que pudiera llevar a confusión a nadie medianamente informado, y menos a quienes se pasan la vida hablando de la búsqueda de seres exóticos como el yeti y el bigfoot. Me confundí.
02 Feb 2004
La noticia de que en una playa chilena se había encontrado una gran masa informe dio el pasado verano la vuelta al mundo y pie a fantásticas especulaciones. De aspecto grumoso y gris, medía unos 12 metros de largo y 6 de ancho, pesaba 13 toneladas y, antes de que llegaran al lugar los científicos, se hablaba de que podía tratarse de restos de un pulpo o un calamar gigantes. Cuando lo examinaron investigadores del Centro de Conservación Cetácea (CCC) de Chile, dirigidos por la bióloga Elsa Cabrera, dictaminaron que eran restos de un cachalote. "No ha sido necesario un análisis de ADN para la identificación. Fue suficiente con descubrir las glándulas dérmicas que pertenecen sólo a este grupo", indicaron el 12 de julio los científicos, quienes explicaron que, cuando uno de estos animales muere, "el esqueleto se desprende y hunde, quedando el cuerpo con la grasa flotando". Los restos, añadieron, suelen ser "una bolsa de pura grasa, por lo cual su descomposición es muy lenta".
El trabajo de Skip Pierce confirma ahora la identificación de los científicos chilenos sobre el terreno. El ADN obtenido en el laboratorio de la USF es "100% idéntico al del cachalote (Physeter catodon)", similar al del presunto pulpo gigante varado en St. Agustine (Florida) en 1896 y al monstruo de la costa occidental de Tasmania de 1960. "Está claro que la mayoría de las masas gelatinosas de interés popular y criptozoológico son en realidad restos descompuestos de grandes cetáceos", concluyó el biólogo estadounidense en la reunión de la SICB.
12 Dic 2003
"Si ve un monstruo de ojos rojos, normalmente significa que va a morir en seis meses", advierte John A. Keel en el número 156 de la revista sobre fenómenos extraños Fortean Times. El ominoso ser al que se refiere es el hombre polilla, una entidad alada con la que se topó en Point Pleasant en 1966 cuando preparaba el reportaje "definitivo" sobre platillos volantes para Playboy. Un cuarto de siglo después de la publicación de su libro dedicado a la criatura, el reportero de lo paranormal vio cómo ésta traspasaba las fronteras estadounidenses gracias a una película de Richard Gere.
Brillantes ojos rojos
El hombre polilla debutó en la noche del 15 de noviembre de 1966. Dos jóvenes matrimonios pasaban en un coche por el área TNT, situada a unos 11 kilómetros de Point Pleasant y denominada así por haber albergado una fábrica de munición durante la Segunda Guerra Mundial, cuando vislumbraron, entre las sombras, una "figura de apariencia humana, pero más grande", alada y con brillantes ojos rojos. El conductor puso tierra de por medio y, camino del pueblo, vieron otro ser similar que, a su paso, levantó el vuelo y siguió por el aire a su Chevrolet de 1957 a más de 160 kilómetros por hora, sin batir las alas.
"¿Qué mide seis pies de alto, tiene alas, dos grandes ojos rojos distantes entre sí seis pulgadas y planea tras un automóvil a 100 millas por hora?", se preguntaba Mary Hyre, corresponsal en Point Pleasant de un diario de Ohio, al inicio de la crónica que difundió la agencia AP el 16 de noviembre. Era la época en la que Adam West daba vida a un Batman que se enfrentaba a villanos encarnados por Burgess Meredith, César Romero, Anne Baxter y Vincent Price, entre otros. Inspirado por las andanzas televisivas del hombre murciélago, un periodista bautizó al nuevo habitante del área TNT como el hombre polilla, y el nombre hizo fortuna.
Keel llegó a Point Pleasant el 7 de diciembre. Pronto descubrió, tras la "pequeña tranquila ciudad de 6.300 habitantes, docenas de iglesias y ningún bar", una Disneylandia de lo paranormal. A las apariciones del monstruo de color gris, se sumaban observaciones de ovnis, mutilaciones de ganado, casas encantadas, llamadas telefónicas de personas que hablaban idiomas desconocidos y la siempre inquietante presencia de los hombres de negro, los individuos enlutados que, según el folclore ufológico, amenazan a quienes saben demasiado sobre los platillos volantes. El escritor tenía ante sí un filón. Así que acabó haciendo varios viajes desde Nueva York hasta Point Pleasant para entrevistar a todo aquél que asegurara haber vivido una experiencia extraña.
Durante el año que siguió a la primera observación, decenas de habitantes de Virginia Occidental dijeron haber visto al humanoide alado de dos metros de altura y ojos rojos deambular entre los edificios en ruinas y los búnkeres del área TNT, un entorno antes reservado a encuentros nocturnos de enamorados. Hasta el 15 de diciembre de 1967, día en el que la tragedia del Silver Bridge, que la investigación oficial achacó a fatiga de materiales, hizo que todas las miradas de EE UU se giraran hacia Point Pleasant, y el hombre polilla, con sus más de tres metros de envergadura, desapareció para siempre.
Profecías a posteriori
Hollywood ha magnificado la catástrofe con una escena rodada "a lo 'Titanic', con aparentemente cientos de conductores precipitándose hacia la muerte", señala Joe Baltake, crítico de The Nando Times. Sin embargo, en la película, las víctimas mortales se reducen a 36, diez menos que en la realidad. El estudio "no quería matar a tanta gente", se ha justificado el director del filme, Mark Pellington. Cuando, en su apartamento de Manhattan, Keel supo del desastre por la televisión -en la cinta, Gere asiste a él en vivo y en directo-, los hechos de Point Pleasant ganaron en trascendencia.
Tras la tragedia, el reportero publicó en 1975 The mothman prophecies, libro que ahora ha vuelto a la lista de superventas. Para él, Point Pleasant había sido entre 1966 y 1967 una ventana a otra realidad y todos los fenómenos acaecidos, presagios de la catástrofe. Todavía en la actualidad, Keel sostiene que su correo fue controlado y que, además de tener el teléfono intervenido, recibió en Nueva York llamadas en las que extraterrestres y personas que decían estar en contacto con ellos anunciaban tanto la tragedia del río Ohio como el asesinato de Martin Luther King. Lástima que, al igual que los augures que posteriormente 'vieron' la muerte de Lady Di o el ataque a las Torres Gemelas, Keel no dijera nada antes del desastre.
¿Pero existió el hombre polilla? Tres días después del debut de la criatura, dos bomberos vieron en el área TNT un ser de gran tamaño y ojos rojos. "Era, clarísimamente, un ave", sentenciaron. De hecho, Keel recopiló observaciones de "pájaros gigantescos" a unos 100 kilómetros al norte. Ornitólogos de las universidades de Ohio y Virginia Occidental mantienen hoy en día que el monstruo fue en realidad una grulla arenera, ave de color gris, que puede alcanzar el metro y medio de altura y dos de envergadura. Para Joe Nickell, experto en desenmascarar fraudes, se trató de un búho. El resto de las atracciones sobrenaturales de Point Pleasant hay que atribuirlas a la histeria de masas, y a la inventiva de Keel y de su colega local Mary Hyre, quienes metieron en el ajo hasta a los hombres de negro, unos siniestros individuos creados en 1953 por el ufólogo Albert K. Bender para vender revistas.
The mothman prophecies se estrenó en marzo de 2002 en los cines españoles como Mothman, la última profecía. Cuestión de mercadotecnia. El original en inglés y la traducción a medias suenan inquietantes si se desconoce la lengua de Shakespeare. El literal Las profecías del hombre polilla tiene ecos, por el contrario, de amenaza de guardarropa, solventable con insecticida e indigna de inquietar a una megaestrella como Gere. Plantarle cara al mothman -así, en inglés- parece, sin embargo, algo serio y más si la historia reúne los ingredientes típicos de Expediente X y se presenta como "basada en hechos reales", aunque no lo sean tanto.
Realidad y ficción
Periodista: John A. Keel trabajaba en un reportaje para Playboy cuando se topó con el monstruo, mientras que John Klein, encarnado por Richard Gere, es un redactor del respetado The Washington Post.
Tragedia: 46 personas murieron en el derrumbamiento del puente de Point Pleasant. En la película, la cifra se reduce a 36 porque, según el director, el estudio "no quería matar a tanta gente".
Testigo (in)directo: Keel estaba en su apartamento de Manhattan cuando ocurrió la tragedia. En la película, Klein (Richard Gere) asiste al desastre en vivo.
Publicado originalmente en el diario El Correo.
Sobre este blog
magonia
Luis Alfonso GámezUna ventana crítica al mundo del misterio
Para contactar con el autor:
lagamez@gmail.com
Mis tags
Categorías
- Apariciones en Bilbovisión
- Apariciones en Punto Radio Bilbao
- Astrología, adivinación y predicciones
- Avance de la ciencia, superstición e incultura
- Bruno cardeñosa
- Caras de Bélmez
- Charlas en vídeo
- Conspiraciones
- Crónica negra de lo paranormal
- Creacionismo
- Curiosidades
- Dossier 'Planeta encantado'
- Dotados
- Enigmas de la mente
- Enigmas de la religión
- Enigmas de la Tierra
- Enigmas del espacio
- Enigmas del pasado
- Escépticos
- Fernando Jiménez del Oso
- Iker Jiménez
- Javier Sierra
- Juan José Benítez
- Libros
- Manuel Carballal
- Medios de comunicación y anticiencia
- Monstruos
- Obituarios
- Ovnis
- Pseudomedicinas
- Revistas
- Tergiversación de la Historia
- Varios
- Vendedores de misterios
Enlaces
- Círculo Escéptico
- Comité Italiano para el Control de las Afirmaciones de lo Paranormal (CICAP)
- Comité para la Investigación Escéptica (CSI)
- El Retorno de los Charlatanes
- La Biología Estupenda
- La Nave de los Locos
- Malaprensa
- Marcianitos Verdes
- Microsiervos
- Mihteriohdelasiensia
- Misterios del Aire
- Proyecto Darwin
- Revista 'Pensar'
Secciones
Archivos por meses
- Mayo 2008
- Abril 2008
- Marzo 2008
- Febrero 2008
- Enero 2008
- Diciembre 2007
- Noviembre 2007
- Octubre 2007
- Septiembre 2007
- Agosto 2007
- Julio 2007
- Junio 2007
- Mayo 2007
- Abril 2007
- Marzo 2007
- Febrero 2007
- Enero 2007
- Diciembre 2006
- Noviembre 2006
- Octubre 2006
- Septiembre 2006
- Agosto 2006
- Julio 2006
- Junio 2006
- Mayo 2006
- Abril 2006
- Marzo 2006
- Febrero 2006
- Enero 2006
- Diciembre 2005
- Noviembre 2005
- Octubre 2005
- Septiembre 2005
- Agosto 2005
- Julio 2005
- Junio 2005
- Mayo 2005
- Abril 2005
- Marzo 2005
- Febrero 2005
- Enero 2005
- Diciembre 2004
- Noviembre 2004
- Octubre 2004
- Septiembre 2004
- Agosto 2004
- Julio 2004
- Junio 2004
- Mayo 2004
- Abril 2004
- Marzo 2004
- Febrero 2004
- Enero 2004
- Diciembre 2003
- Noviembre 2003
- Octubre 2003
- Septiembre 2003
- Agosto 2003
- Julio 2003
- Junio 2003
Suscríbete
Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):
