23 Jun 2008

Luis R. González, de la Fundación Anomalía, Almudena Cacho y yo hablamos el 11 de junio en Protagonistas Bizkaia, en Punto Radio Bilbao, de las abducciones, con motivo de la publicación del libro Las abducciones ¡vaya timo!, en la trigésimo tercera entrega de la temporada 2007-2008 del espacio que la emisora de Vocento dedica semanalmente al escepticismo.


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17 Jun 2008

Mi biblioteca cuenta con un nuevo libro escéptico que se distribuirá después del verano, pero que quien quiera puede conseguir ya de la editorial pidiéndolo personalmente o a través de su librería. Se titula Misterios a la luz de la ciencia y ha sido publicado por la Universidad del País Vasco (UPV), como estreno del nuevo sello de divulgación EHU Press. Es una obra de los biólogos Eduardo Angulo y Juan Ignacio Pérez, el biofísico Félix Goñi, el meteorólogo Jon Sáenz, el astrofísico Agustín Sánchez Lavega y el periodista Mauricio-José Schwarz, con una introducción mía, en calidad de editor. La aportaciones de los autores toman como punto de partida sus intervenciones en la jornada de divulgación Misterios, a la luz de la ciencia, organizada en Bilbao en noviembre de 2007 por la UPV, el diario El Correo y el Círculo Escéptico; pero no estamos ante una, siempre horrorosa, transcripción de charlas: los textos han sido escritos expresamente para este volumen y revisados concienzudamente por sus firmantes y quien esto escribe.

Nunca había pensado en coordinar una obra de estas características y no sé si volvere a hacerlo porque, aunque trabajar codo con codo con los autores ha sido un lujo -las cosas como son-, he leído tantas veces el original con el bolígrafo rojo que no veía el momento de que se independizara y se fuera de librerías. El trabajo ha sido intenso y me hizo rebajar la actividad en otros frentes entre enero y mayo, cuando con cada lectura de pruebas descubría nuevas irritantes erratas que antes se me habían escapado. Si queda alguna, es culpa mía. Creo, sinceramente, que el libro merece la pena y espero ansioso las críticas. Formalmente, Misterios a la luz de la ciencia está muy bien editado: en tapa dura, con vistosa portada, un papel extraordinario e imágenes a todo color. Y todo ello por 11 euros, el precio de un libro de bolsillo. Mucha gente ha colaborado para que este proyecto sea una realidad. Quiero agradecer su trabajo especialmente a Ander González, vicerrector de Extensión Universitaria, a Pedro Ugarte, a Matxalen Sotillo, a todo el personal del Servicio Editorial y a la periodista Luisa Idoate.

Es bueno que nos preguntemos cosas, que busquemos explicación a lo aparentemente misterioso. Misterios a la luz de la ciencia responde a esa inquietud -aquí tienen el índice- y da pistas para comprender mejor la trascendencia de algunas empresas y la imposibilidad de otras. Los tres primeros capítulos analizan la posibilidad de que haya vida en otros mundos, monstruos en el nuestro y sistemas de predicción meteorológica fiables basados en la sabiduría popular, de la mano de Agustín Sánchez Lavega, Eduardo Angulo y Jon Sáenz. Después, Mauricio-José Schwarz ofrece una guía para la detección de camelos en un mundo donde cada vez más gente quiere engañarnos. Juan Ignacio Pérez y Félix Goñi reflexionan, por último, sobre el peligro que supone el auge del pensamiento mágico para sociedades democráticas como la nuestra.¿Merece la pena perder el tiempo explicando a la gente qué hay de cierto y de falso en las visitas extraterrestres, los monstruos, la comunicación con los espíritus, las témporas, el feng sui…? Los autores de Misterios a la luz de la ciencia creemos que sí, que, ahora que en la televisión, la radio y los periódicos ha vuelto a cobrar auge el pensamiento mágico, es más necesaria que nunca una comunidad científica comprometida que divulgue sus trabajos e ideas con claridad y de un modo atractivo, y al mismo tiempo guíe a sus conciudadanos por los lindes entre lo real y lo imaginario.

Librerías y particulares pueden solicitar ya Misterios a la luz de la ciencia al Servicio Editorial de la UPV (Apartado 1397, 48080 Bilbao; Tel. 946 012 000; e-mail: luxedito@lg.ehu.es).

Luis Alfonso Gámez (Ed.): Misterios a la luz de la ciencia. EHU Press. Bilbao 2008. 226 páginas. 11 €.

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05 May 2008

El Ararat es más que un volcán situado en una región conflictiva del planeta. Para quienes fuimos educados en el cristianismo, es el monte donde encalló el Arca de Noé con los supervivientes del Diluvio bíblico. Ése es el punto de partida de Frank Westerman en Ararat. Tras el arca de Noé, un viaje entre el mito y la ciencia, obra que explora lo que esta montaña turca significa para creyentes, lugareños, científicos, políticos, militares... Es también un viaje personal de una búsqueda motivada por un desengaño que el autor vivió con 20 años, cuando leyó el Poema de Gilgamesh, la narración mesopotámica del Diluvio que copiaron los autores del Génesis. "Cuando lo terminé sentí sobre todo rabia. ¿Por qué no me lo había contado nadie, si no en la escuela, por lo menos en la catequesis? Me habían ocultado información esencial para evitar que me apartase del cándido rebaño de fieles", escribe Westerman. El sentimiento no me es ajeno, como supongo que no lo es para muchos que se han educado en un colegio religioso. El libro es muy recomendable por su exploración del mito y de la pérdida de la fe de la infancia, cuyo símbolo bien podrían ser el monte Ararat y la embarcación nunca encontrada.

Westerman, Frank [2007]: Ararat. Tras el arca de Noé, un viaje entre el mito y la ciencia [Ararat]. Trad. de Goedele de Sterck. Ediciones Siruela (Col. "El Ojo del Tiempo", Nº 26). Madrid 2008. 296 páginas.

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26 Abr 2008

Ricardo Campo, Almudena Cacho y yo hablamos el 23 de abril en Protagonistas Bizkaia, en Punto Radio Bilbao, de libros recomendables para ver lo paranormal tal cual es, en la vigesimoséptima entrega de la temporada 2007-2008 del espacio que la emisora de Vocento dedica semanalmente al escepticismo.

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09 Dic 2007

Robot que una cadena de televisión británica sumergió en el lago Ness y que hubo gente que tomó por el monstruo. Foto: Channel Five


Hay miedo en el lago Ness. No a un ataque del monstruo, sino a que haya muerto. Desde enero hasta el 30 de septiembre, se le ha visto nada más que dos veces, y en 2006 sacó sólo en tres ocasiones su corpachón fuera del agua ante testigos. "Nessie y sus crías están bien", declaraba Gary Campbell, presidente del Club de Fans del Monstruo del Lago Ness, a The Mail on Sunday hace unas semanas. Pero en las Tierras Altas escocesas están preocupados, y con razón: los turistas que persiguen al más famoso de los monstruos dejan unos 8,5 millones de euros anuales.

"Nessie ha sido visto miles de veces", asegura Eduardo Angulo. Biólogo de la Universidad del País Vasco y miembro del Círculo Escéptico, acaba de publicar Monstruos (451 Editores), una aproximación científica a la criptozoología. Esta disciplina, definida por el zoólogo Bernard Heuvelmans en 1955, estudia los animales desconocidos para la ciencia, pero presentes en las tradiciones populares. "Los criptozoólogos buscan algo que no existe basándose en algo que existe: las leyendas. Intentan demostrar que las leyendas son reales. Hasta hay un pequeño grupo de ellos que busca dragones".

Muy viejo y solitario

La leyenda de Nessie se remonta al siglo VI. Tras haber matado la bestia a un hombre, san Columba, introductor del cristianismo en la región, habría navegado por el lago al encuentro del monstruo para exigirle que cesara en sus ataques. Le salió bien: no se tienen noticias de ningún otro percance similar. La primera aparición de Nessie debidamente documentada data de 1871, pero los avistamientos sólo se multiplican a partir de los años 30 del siglo pasado, tras la construcción de la carretera que discurre por la orilla oeste del lago. En 1934, se tomó la más famosa de las imágenes, una foto en blanco y negro en la que se ve un largo cuello, coronado por una cabeza de serpiente, que emerge de las aguas. Fue una de las mejores pruebas de la existencia de Nessie durante sesenta años, pero en 1993 Chris Spurling confesó que, a petición de su padrastro, él -entonces un niño- modeló la figura y la puso sobre una base de madera para que el conjunto fuera fotografiado. Ninguna de las posteriores imágenes de la bestia ha sido concluyente.

La famosa fotografía de Nessie de 1934.Estaríamos, de ser cierta la leyenda, ante un monstruo de longevidad matusalénica, ya que muchos criptozoólogos lo presentan como un plesiosaurio. Con cuatro aletas, cuello largo y cabeza pequeña, este reptil acuático pesaba de 10 a 20 toneladas, fue contemporáneo de los dinosaurios y se extinguió con ellos hace 65 millones de años. "Pero el lago Ness estuvo congelado durante un largo periodo de tiempo hasta hace 12.000 años", indica Angulo. ¿Dónde vivió el monstruo hasta entonces? Admitamos que, cuando los hielos retrocedieron al final de la última glaciación, entró al lago desde el mar, pero ¿qué come?, ¿es sólo un animal muy, muy viejo?, ¿hay una población de Nessies en la masa de agua dulce más grande de las islas Británicas?

Es imposible que Nessie tenga miles de años. Así que hay que pensar en que lo que vive en Escocia es una familia de monstruos. "Para que una población de animales de ese tipo resulte viable, debe haber un mínimo de treinta individuos", explica Angulo. Treinta carnívoros de entre 15 y 20 metros de longitud comen lo suyo. Sin embargo, en el lago Ness no hay alimento suficiente. "Es una masa de agua estrecha y muy profunda. Tiene poca superficie que reciba la luz solar suficiente para el desarrollo del fitoplancton, las algas microscópicas que están en la base de la pirámide alimenticia. Así que también hay poco zooplancton, animales microscópicos que se alimentan del fitoplancton y que son a su vez comidos por otros más grandes. Los pocos animales grandes que hay son, a su vez, insuficientes para sostener a Nessie y su familia".

Extensa parentela

El biólogo bibaíno Edardo Angulo. Foto: Mitxel Atrio.Una población continuada de plesiosaurios durante milenios habría producido, además, gran número de rastros y restos en forma de osamentas. Nada de eso se ha encontrado nunca en el lago Ness, cuyo tímido inquilino se aparece cada vez menos precisamente ahora que las cámaras fotográficas abundan. Los criptozoólogos no cejan, sin embargo, en su empeño y periódicamente organizan proyectos de rastreo del lago por sonar, en los que cualquier cosa es interpretada como la bestia. Robert Rines, un cazador de monstruos, es famoso por una serie de fotografías subacuáticas tomadas en 1972 y 1975 en las cuales se intuía una especie de plesiosaurio. Las imágenes habían sido retocadas y, además, en 1987 la cámara de vídeo de un minisubmarino comprobó que una de ellas era de un tronco caído al fondo del lago.

Nessie es escocés, pero tiene parientes por todo el mundo. "Su familia está extendida por los cinco continentes. Hay más de 200 lagos con monstruo", señala Angulo. El más famoso es Nahuelito, habitante del lago Nahuel Huapi, en Argentina; pero también están Champi, el monstruo del lago Champlain (EEUU-Canadá) y Ogopogo, en la Columbia Británica (Canadá). Aunque la palma se la llevan en Suecia, donde hay casi una treintena de lagos con monstruo. En todos esos sitios se repite la misma historia: hay pocas fotos y borrosas, y ninguna prueba física. Lo contrario de lo que pasa con el otro gran icono de la criptozoología, el hombre salvaje que habita el Himalaya.


Monstruos cercanos


Huellas del yeti descubiertas en el Himalaya por Eric Shipton y Michael Ward en 1951.De Nessie hay fotos malas y ninguna prueba física. Todo lo contrario ocurre con el más famoso de los homínidos con los que, según algunos, compartimos la Tierra: el Yeti. "Las leyendas de hombres salvajes -como la del Basajaun vasco- son propias de regiones boscosas. La gente del Himalaya sitúa al Yeti en los bosques. Hemos sido los occidentales los que lo hemos llevado a las cumbres nevadas", asegura Eduardo Angulo.

Las pruebas del Yeti se reducen a rastros de huellas y fragmentos de piel guardados en monasterios tibetanos. El más famoso de los primeros es el descubierto por Eric Shipton y Michael Ward en 1951, una de cuyas fotos fue subastada recientemente en Christie's por casi 5.000 euros. "En 1977 y tras años de decepcionante búsqueda, Ward dijo que seguramente las huellas correspondían a un nativo del Himalaya, descalzo y resistente al frío, con alguna deformación congénita o adquirida en los dedos de los pies", explica el biólogo bilbaíno, que recuerda que en los años 50 un experto del Museo Británico las achacó al mono langur, típico de la región. El alpinista Reinhold Messner, que vio al Yeti en 1986, cree que el abominable hombre de las nieves no es tal. "Todas las pruebas apuntan a una especie de oso pardo de hábitos nocturnos", sostiene.

Los cueros cabelludos atesorados en lamaserías no corresponden, sin embargo, a plantígrados. Edmund Hillary, el escalador británico que conquistó el Everest, consiguió en 1960 que le dejaran una de esas piezas durante seis semanas. Un análisis hecho en Bélgica concluyó que se trataba de piel del cuello de una cabra del Himalaya. Últimamente, los criptozoólogos recurren a los estudios genéticos de los restos biológicos de los hombres salvajes y, aunque muchos análisis de ADN han sido anunciados, de pocos se han publicado los resultados. "No se suelen dar a conocer porque prueban que no hay nada extraordinario", apunta Angulo.

Bosques de Norteamérica

Fotograma de la famosa película de Patterson y Gimli.El pariente norteamericano del Yeti, conocido como Bigfoot -para el hombre blanco- o Sasquatch -para los indígenas-, no ha corrido mejor suerte. Los criptozoólogos han visto en los últimos años cómo las pruebas más sólidas a favor de su existencia se desmoronaban. Al igual que con el Yeti, los restos atribuibles al hombre salvaje de Norteamérica son escasos, cuando tenían que abundar si existiera una población de homínidos. Se reducen casi siempre a huellas, la primera de las cuales fue encontrada en agosto de 1958 en el condado californiano de Humboldt, cerca de la maquinaria utilizada para las obras de una carretera.

Hace cinco años, John Aumann, uno de los obreros, reveló que su jefe, Ray Wallace, había creado las huellas para meter el miedo en el cuerpo a los gamberros que de noche destrozaban sus útiles de trabajo. Un sobrino del empresario guarda todavía las plantillas de madera que ató su tío a la suela de las botas para dar vida al Bigfoot. Poco después, en 2004, se supo quién se había disfrazado de hombre-mono para la famosa película rodada por los vaqueros Roger Patterson y Bob Gimli en 1967 en Bluff Creek, California. La piel del monstruo ocultaba a Bob Hieronimus, un trabajador de Pepsi.

Para colmo, un análisis de ADN de un mechón atribuido al homínido, hecho por científicos de la Universidad de Alberta (Canadá), demostró en julio de 2005 que el Bigfoot tiene cuernos: el pelo era en realidad a un bisonte americano.


Prueb
as monstruosas

La masa gelatinosa. Apareció en junio de 2003 en una playa cercana a Puerto Montt, en Chile. Se dijo que se trataba de restos del imaginario pulpo gigante. Las pruebas de ADN demostraron que eran restos de un cachalote. Imagen de la presunta pantera vista en Vizcaya en 2003 y 2005.

La pantera fantasma. Fue vista en Vizcaya en 2003, y un ertzaina disparó contra ella en Gorliz en 2005. Los alien big cats (grandes gatos extraños) son un fenómeno británico de cuya realidad hay tantas pruebas como de la de Nessie.

La foto del cirujano. Sacada en 1934, es la más famosa de las fotos de Nessie. Ha sido utilizada frecuentemente como prueba de su existencia. Se trata, en realidad, de una figura modelada por un niño y colocada sobre una tabla.

La película del Bigfoot. Los vaqueros Roger Patterson y Bob Gimli grabaron en 1967 una película en la que se ve a un homínido huir de la cámara en California. A finales de los años 60, las sospechas apuntaban a John Chambers, ganador de un Oscar de maquillaje por El planeta de los simios. Expertos estudiaron un caminar que parecía demasido humano y vieron cremalleras en la piel, pero no fue hasta 2004 cuando se supo quién era el Bigfoot: Bob Hieronimous, un embotellador de Pepsi al que los autores de la cinta prometieron 1.000 dólares que nunca pagaron.

Publicado originalmente en el diario El Correo.

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13 Nov 2007

Fue algo automático. Nada más hojear el viernes Monstruos, llame por teléfono al biólogo Eduardo Angulo, profesor de la Universidad del País Vasco (UPV) y miembro del Círculo Escéptico, y le felicite porque no sólo es un ejemplo de magnífica divulgación científica -es un libro bien escrito e interesante-, sino que además es una obra primorosamente editada, con ilustraciones y detalles que enriquecen el original. Del texto, poco es lo que quiero decir -prefiero que lo lean-, aunque todo bueno. Lo leí hace ya dos años. Entonces, me gustó porque, entre otras cosas, me quedó claro que es un libro escrito con cariño, al que el autor ha dedicado todo el tiempo necesario. No me sorprendió. Algo similar percibí en la anterior obra de Angulo, una delicia -también muy bien editada- titulada Julio Verne y la cocina. La vuelta al mundo en 80 recetas (Algaba Ediciones, 2005).

Ayer volví a leer Monstruos y disfruté otra vez como la primera con el repaso que da a nuestros animales fantásticos más queridos -Nessie, el yeti y compañía- y a quienes los persiguen. Es un libro en el que los quienes han asistido a las charlas que el autor ha dado recientemente en Bilbao sobre criptozoología y acerca de los extraterrestres de la ciencia ficción encontrarán al mismo divulgador claro, divertido y documentado.

"La criptozoología -escribe Angulo en la introducción- conlleva dos deseos inalcanzables: encontrar sus elusivas criaturas y conseguir que los hallazgos sean aceptados. Como lo primero nunca se consigue, lo segundo es imposible. Todo ello crea la sensación de una persecución sin fin; es un Aquiles que ni siquiera persigue a la tortuga puesto que no la ve. Los criptozoólogos se sienten unos parias de la ciencia, unos apestados en la perfieria de la urbe que quieren habitar pero en la que nunca son aceptados. Todo es inútil, su lucha es una continua derrota. Nunca encuentran lo que buscan, y si creen haberlo hecho, nadie les cree. Es una aventura extraordinaria. Viven la persecución de lo inencontrable. De eso trata este libro". Después de contarnos las historias más divertidas de los cazadores de monstruos y de fraudes como el del hombre de Piltdown, el biólogo bilbaíno, uno de los organizadores de los actos del Día de Darwin, cierra  el ensayo con un magnífico alegato por el pensamiento crítico.

Monstruos será presentado el viernes, a las 19.30 horas, en la Casa del Libro (Alameda Urquijo, 9) de Bilbao por Juan Ignacio Pérez, rector de la UPV, y el autor. Intentaré no perderme el acto porque Eduardo Angulo siempre ha acudido a mis llamadas de auxilio profesionales, me siento obligado por amistad y respeto, y, además, me tiene que firmar el libro.

Eduardo Angulo [2007]: Monstruos. Una visión científica de la criptozoología. 451 Editores (Col. "451.jpeg"). Madrid. 247 páginas. 24,5 euros.




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05 Oct 2007

Imagínese que tiene la oportunidad de hacer una -sólo una- pregunta cara a cara a Javier Sierra, autor de libros como Roswell: secreto de Estado (1995) y La cena secreta (2004), y que interrogante y respuesta serán publicadas en un diario de gran tirada. ¿Cuál le haría? Dígalo en los comentarios de esta anotación y, si la suya es la mejor pregunta, recibirá como premio un ejemplar de La ruta prohibida, el último título del ufólogo ahora novelista. Las condiciones son las siguientes: la pregunta tiene que ser de interés general, estar formulada educadamente y no referirse a la vida privada de nadie. Todo aquél que quiera participar en el concurso deberá dejar en su comentario una dirección de correo electrónico para que me ponga en contacto con él en caso de que gane. El plazo para la formulación de preguntas acabará el próximo miércoles a mediodía, el juez único y absoluto del concurso seré yo y, ¡lo mejor!, se han hecho las gestiones oportunas para trasladar la pregunta al propio Sierra y que la responda.
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01 Jun 2007

Javier Cavanilles, Francisco Máñez, Almudena Cacho y yo hablamos el 16 de mayo en Protagonistas Bizkaia, en Punto Radio Bilbao, de las caras de Bélmez, en la décima entrega del espacio que la emisora de Vocento dedica semanalmente al escepticismo (la novena no estará disponible por un problema en la grabación).
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04 May 2007

Portada del libro de Javier Cavanilles y Francisco Máñez.Javier Cavanilles y Francisco Máñez presentan hoy en Valencia su libro Los caras de Bélmez (Ediciones RIE),
producto de más de dos años de trabajo y del que ya sólo la portada va a escocer en el mundo del misterio español. De izquierda a
derecha y de arriba abajo, aparecen en ella los periodistas esotéricos Iker Jiménez y Luis Mariano Fernández, María Gómez Cámara -dueña de la casa en la que aparecieron las caras en 1971-, el parapsicólogo Germán de Argumosa, Fernando Jiménez del Oso, el periodista y ufólogo Bruno Cardeñosa, el parapsicólogo alemán Hans Bender, el parapsicólogo Pedro Amorós y La Pava,
el más famoso de los rostros pintados en Bélmez de la Moraleda (Jaén).
Por lo que sé del contenido, intuyo que podemos estar ante el libro
definitivo sobre el misterio más cutre de la parapsicología española,
una obra a cuyos  autores ya va descalificando por ahí un vendedor de
misterios y criminólogo de pacotillla que no aparece en la portada.


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25 Abr 2007

Julio Corral, coautor de Ochate. Realidad y leyenda del pueblo maldito, Almudena Cacho y yo hablamos el 11 de abril en Protagonistas Bizkaia, en Punto Radio Bilbao, de la leyenda de Ochate, en la quinta entrega del espacio que la emisora de Vocento dedica semanalmente al escepticismo.
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Sobre este blog

magonia

Una ventana crítica al mundo del misterio

Para contactar con el autor:
lagamez@gmail.com

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