02 Nov 2009

Unos 10.000 católicos irlandeses esperaron infructuosamente a la Virgen el sábado en el santuario de Nuestra Señora de Knock, según Irish Central. El vidente y sanador espiritual dublinés Joe Coleman había predicho que iba a aparecerse a las 15 horas ante las personas de buen corazón. No debía de haber ninguna entre la fervorosa multitud que llenó la basílica del Lourdes irlandés, que recibe 1,5 millones de peregrinos al año. A principios de octubre, el vidente ya había reunido con el mismo cuento a 5.000 fieles, algunos de las cuales dijeron después haber visto bailar el Sol, un clásico de las apariciones marianas.

"Estos acontecimientos son más para lamentar que para alentar", comentó hace una semana el arzobispo de Tuam, Michael Neary, quien añadió que "no es sano" buscar "fenómenos extraordinarios" en unas concentraciones que "corren el riesgo de inducir a error al pueblo de Dios y debilitar su fe". Está bien que la Iglesia reconozca que las peregrinaciones milagreras son una tomadura de pelo. Podía hacerlo también con las de Lourdes y otros santuarios marianos que movilizan cada año a decenas de miles de personas tan desesperadas como rebosantes de fe, gente que viaja en busca de curaciones milagrosas como, si de existir y meterse en los asuntos humanos, la Virgen no hubiera mostrado ya su infinita crueldad haciendo enfermar a los peregrinos o sus seres queridos.

Por si el plantón de la Virgen de Knock no fuera bastante, el periodista irlandés Eoghan Harris ha dicho que la aparición original de 1879 fue un fraude. Ha contado que su abuelo, un granjero de la región, creía, como otros lugareños, que todo fue una creación de dos policías equipados con una linterna mágica, un aparato que permite proyectar imágenes sobre paredes y era muy popular entonces. De hecho, las quince personas que presenciaron el fenómeno el 21 de agosto de 1879 vieron las imágenes de la Virgen, san José y san Juan Evangelista en la fachada sur de la iglesia parroquial, que recordaban bañada por una extraña luz.

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19 Oct 2009

Almudena Cacho y yo hablamos el 14 de octubre en Protagonistas Bizkaia, en Punto Radio Bilbao, sobre los falsos ovnis de Terra Noticias y Pepe El Brujo y la lesión de Cristiano Ronaldo, en la primera entrega del curso 2009-2010 del espacio que la emisora de Vocento dedica semanalmente al pensamiento crítico.

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14 Oct 2009

Ángel Carmona y yo hemos hablado hoyde la réplica de la sábana santa en Hoy empieza todo, en Radio 3. ¡Pensamiento crítico a mil por hora a primera hora de la mañana!

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12 Oct 2009

Los creyentes en la sábana santa esgrimen desde hace años a favor de la autenticidad de la falsa reliquia que nadie ha conseguido replicarla. Es una manera como otra cualquiera de desviar la atención de los resultados del nunca científicamente cuestionado análisis del carbono 14, que en 1988 determinó que el lienzo se había confeccionado "entre 1260 y 1390 (±10 años), con una fiabilidad del 95%"; de que no existan pruebas de la existencia de la tela anteriores a mediados del siglo XIV; de la admisión en 1390 de Clemente VII, papa de Avignon, de que "la figura o representación no es el verdadero Sudario de Nuestro Señor, sino que se trata de una pintura o un cuadro de la Sábana Santa"; y de las imposibilidades físicas de la figura, como que las piernas estén estiradas en la imagen frontal, pero se vea la planta del pie izquierdo en la dorsal. A todo esto, los creyentes en la autenticidad del lienzo responden que nadie ha conseguido replicarlo, como si ignorar cómo se formó la imagen invalidara todas las demas pruebas. Que la sábana santa es de origen medieval se sabe desde hace décadas y que no sepamos cómo se hizo no cambia su antigüedad: ignorar cómo hicieron algo nuestros antepasados no es una carta blanca para atribuirlo a extraterrestres o resurrecciones de muertos.

Todo esto viene a cuento de la réplica del sudario de Turín que ha presentado el químico italiano Luigi Garlaschelli, quien ya publicó en 1991 en Nature una posible receta de la famosa sangre de san Genaro. Por ahora, toda la información que tenemos es la que se ha hecho pública con motivo del XI Congreso del Comité Italiano para el Control de las Afirmaciones de lo Paranormal (CICAP), entidad de la cual el científico es miembro destacado. Lo que ha trascendido es que la imagen se realizó a partir del cuerpo de un voluntario y el rostro de un bajorrelieve, que se tardó una semana en hacerla y que el proyecto costó "varios miles de euros". Supongo que Garlaschelli ofrecerá pronto todos los detalles técnicos del proceso que ha seguido para, con medios al alcance de un artistas del sglo XIV, confeccionar una imagen que se parece extraordinariamente a la de la sábana santa. Entonces, los expertos tendrán la información necesaria para pronunciarse sobre la viabilidad de que su procedimiento diera como resultado, a mediados del siglo XIV, una reliquia como la de Turín. Si es así, será un avance más en el desvelamiento de este engaño religioso; si no, no supondrá ningún cambio en la consideración que merece la tela turinesa: seguirá siendo una obra medieval, aunque no sepamos cómo se hizo. Lo mismo que la Gran Pirámide data de mediados del tercer milenio antes de Cristo, al margen de cómo la construyeran los egipcios.

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28 Ago 2009

"¿Te das cuenta de lo que es el Arca? ¡Es un transmisor! ¡Una radio para hablar con Dios! ¡Y ahora está a mi alcance!", dice Emile Belloq, el arqueólogo francés al servicio de los nazis, a Indiana Jones en En busca del Arca perdida (1981). La idea de que el cofre en el cual Moisés y los suyos guardaban las Tablas de la Ley era una especie de radio es, sin embargo, muy posterior a 1936, año en el que está ambientada la primera aventura cinematográfica del arqueólogo más famoso. La propuso Erich von Däniken en Recuerdos del futuro (1968), libro en el cual defiende que los dioses del pasado eran extraterrestres.

El autor suizo interpretaba literalmente lo dicho por Yahvé a Moisés en el Éxodo sobre el Arca: "Allí me encontraré contigo; desde encima del propiciatorio, de en medio de los dos querubines colocados sobre el Arca del Testimonio, te comunicaré todo lo que haya de sordenarte para los israelitas". Antes, Yahvé ha precisado que el cofre ha de medir dos codos y medio (130 centímetros) de largo y un codo y medio (78 centímetros) de ancho y alto, ser de madera de acacia, estar revestido de oro y tener cuatro anillas de oro para los dos varales de madera, forrados también en oro, que servirán para transportarla. La tapa estará coronada por dos querubines de oro macizo cuyas alas se desplegarán sobre la caja.

Fue el antisemita Robert Charroux quien, en su libro Cien mil años de historia desconocida (1963), popularizó la idea del Arca como "un condensador eléctrico", formulada por primera vez por Maurice Denis-Papin en 1948. Estos autores y otros incluyen en su relato del Éxodo palabras que no existen en el original, como chisporroteos, pero ayudan a ver la reliquia como algo más que un cajón de madera. El Arca del Antiguo Testamento es un objeto mágico, símbolo de la alianza entre el pueblo de Israel y su dios; pero de ahí a considerarla un aparato eléctrico, un equipo de radio o un arma de destrucción masiva -como hace el ufólogo Juan José Benítez- va más que un trecho.

De Jerusalén a Etiopía

Que el Arca de la Alianza fuera un condensador eléctrico choca con su diseño. El artefacto carece de polos positivo y negativo, y, en vez de estar aislado, está recubierto de oro, con lo que dejaría fritos a sus portadores, de los que el meticuloso dios de los judíos no dice en ningún momento que tengan que llevar una vestimenta especial protectora. Que Yahvé necesite una radio para hablar con Moisés, y viceversa, carece de sentido cuando ya han conversado varias veces antes de que se construya el artefacto. Y la caída de las murallas de Jericó, que Benítez atribuye al Arca y cuyas víctimas mortales cifra en más de un millón, es una ficción romántica: Jericó en la época era una pobre aldea sin fortificar.

Según una leyenda -no según la Biblia-, la reliquia habría sido sacada de Jerusalén por un hijo de Salomón y la reina de Saba que la habría llevado a Etiopía. El patriarca de la Iglesia ortodoxa etíope dice que el artefacto está en su país desde hace siglos y que él lo ha visto, pero no está dispuesto a mostrarlo al mundo. En realidad, como todo el libro del Éxodo es ficción, la búsqueda del Arca de la Alianza está condenada al fracaso. Es la búsqueda de una ilusión.

Publicado originalmente en el diario El Correo.

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18 Ago 2009

Todos los años se repite un milagro en fechas fijas en Madrid y Nápoles: la sangre coagulada de dos santos se licúa. En España, es la de san Pantaleón el 26 de julio; en Italia, la de san Genaro lo hace tres veces al año: el primer sábado de mayo, el 19 de septiembre -festividad del santo- y el 16 de diciembre. "A veces la sustancia se licúa como consecuencia de las plegarias... o se licúa muy rápidamente aún antes de que los fieles hayan empezado sus invocaciones", indicaba en los años 70 el parapsicólogo alemán Hans Bender respecto a la reliquia napolitana.

San Genaro y san Pantaleón vivieron a caballo entre los siglos III y IV, y siguieron trayectorias tan parecidas que da la impresión de que se trata de un único individuo dividido en dos santos. De familia patricia, san Genaro fue obispo de Benevento, al noroeste de Nápoles. Durante la persecución a los cristianos de Diocleciano, en 305 fue torturado y echado a las fieras, pero éstas se volvieron mansas ante él, por lo que fue decapitado. San Pantaleón nació en lo que ahora es Turquía a finales del siglo III, fue médico del procónsul Galerio Máximo, sufrió persecución y su martirio es calcado al de san Genaro, con sumisión de fieras y decapitación incluidas en 305.

La primera noticia escrita del milagro del mártir italiano data de 1389, y el español dicen que se repite desde hace unos 400 años. La no licuefacción de la sangre, contenida en ampollas en la catedral de Nápoles y el monasterio de La Encarnación de Madrid, en las fechas señaladas es señal de desgracia. La Iglesia católica, que no ha reconocido estos milagros, tampoco ha autorizado análisis científicos con las mismas garantías que el que se hizo de la sábana santa y dictaminó su falsedad.

Milagro a pedido

Hay pistas que apuntan a que la sangre de san Genaro y san Pantaleón es más que sangre: tiende a licuarse bien cuando aumenta la temperatura ambiental, bien cuando se agita el relicario, por lo que cabe pensar que existe alguna relación entre calor o movimiento y milagro. El físico francés Henri Broch consiguió hace veinte años duplicar el efecto con una receta para la sangre de san Genaro, basada en esperma de ballena, que ofrece Henri Larousse en su Gran Diccionario Universal del siglo XIX: la sustancia resultante, sólida a -10º C, se fundía y hervía a 20º C. Luigi Garlaschelli, químico de la Universidad de Pavia, presentó en 1991 en la revista Nature un compuesto gelatinoso hecho a partir de cloruro férrico -abundante en la región de Nápoles- que se licúa al agitarse.

La razón real de ambos milagros no se conocerá hasta que la ciencia examine esas sangres coaguladas que se licúan, eso está claro, a voluntad de sus custodios. Larousse recuerda en su enciclopedia que en 1799, durante la ocupación napoleónica, el milagro no se produjo cuando debía. Ante el temor de que el retraso fuera una maniobra del clero para provocar una revuelta, el general francés Championnet amenazó al oficiante con bombardear la ciudad. La sangre del santo se licuó inmediatamente y el sacerdote salvó el pellejo.

Publicado originalmente en el diario El Correo.

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06 Ago 2009

El punto más inaccesible de la Tierra está en la meseta tibetana, a 34,7º N y 85,7º E, según un estudio del Banco Mundial y el Centro de Investigaciones de la Comisión Europea. Se encuentra a 5.200 metros de altitud y a tres semanas de viaje de Lhasa -la capital de Tíbet-, un día de coche y veinte a pie. Es el lugar ideal para el valle de la Luna Azul, el "paraíso de asombrosa fertilidad" donde el novelista británico James Hilton ubicó el monasterio de Shangri-La en Horizontes perdidos (1933).

Cualquiera que haya leído la novela o visto la película homónima de Frank Capra sentirá una mezcla de envidia y desasosiego por la vida que llevan los monjes del padre Perrault en el recóndito paraje del Himalaya al que sólo accidentalmente llega alguien. Envidia porque tienen una esperanza de vida que se mide en siglos; desasosiego porque su razón de existir es la de ser los depositarios del saber humano ante la gran catástrofe que se avecina.

"No habrá salvación por las armas, ni socorros por las autoridades, ni cobijo en el silencio. Arrasará hasta las más diminutas florecillas de la civilización en su rabia loca y el mundo se convertirá en un caos espantoso", según las visiones de Perrault, el Gran Lama. Pero Shangri-La, aislado e ignorado por el resto del mundo, sobrevivirá "conservando las delicadas fragancias de una edad que muere y persiguiendo la sabiduría que necesitarán los hombres cuando agoten sus pasiones". Cuando llegue el momento, los monjes facilitarán a los hombres los conocimientos necesarios para el renacimiento.

Shambhala

El Shangri-La de Horizontes perdidos fue un invento de Hilton basado posiblemente en la Shambhala budista. Shambhala -en sánscrito, lugar de paz- es un reino del Himalaya mencionado en textos como el Kalachakra Tantra. Se trata de un territorio de bosques de sándalo y lagos con flores de loto en cuya capital, Kalapa, se levantan palacios de oro, plata y piedras preciosas, y cuyos habitantes no conocen la necesidad ni la enfermedad. Será el lugar desde el que partirá el ejército que en 2425 derrotará a los enemigos del budismo en una batalla que marcará el comienzo de una nueva era de paz y prosperidad mundial.

Helena Blavatsky, fundadora de la teosofía, menciona Shambhala en su obra La doctrina secreta (1888). Dice que, cuando el continente de Lemuria se hundió en el Pacífico, algunos supervivientes emigraron a la Atlántida y otros a Shambhala, que localiza en el desierto de Gobi. Algunos de los seguidores de Blavatsky creían que los maestros tibetanos que le dictaron telepáticamente sus enseñanzas vivían en esa Shambhala, aunque ella los situó en el Himalaya. El paraíso de Hilton obsesiona a los ocultistas y, en el mundo real, varios enclaves del Himalaya han reclamado ser el Shangri-La del padre Perrault por el gancho turístico del nombre. A 12.000 kilómetros de distancia, Franklin Delano Roosevelt llamó en 1942 Shangri-La a la residencia de descanso del presidente de Estados Unidos ahora conocida como Camp David.

Publicado originalmente en el diario El Correo.

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27 Jul 2009

La sangre de san Pantaleón volvió a licuarse ayer en la iglesia de La Encarnación de Madrid. Los fieles que se acercaron al templo del monasterio de las agustinas recoletas pudieron contemplar el prodigio directamente o en dos pantallas de televisión colocadas junto al altar. Ya puestos a hacer milagros, digo yo, las religiosas podían haber pedido al santo que intercediese para que se proyectase la imagen de su sangre líquida en el cielo de Madrid -o, por qué no, en todo el mundo- y nos convirtiésemos los infieles en masa. A diferencia de la de san Genaro, que parece licuarse a sacudidas, la del santo español lo hace con la ampolla metida en una vitrina que se expone en el templo sólo un par de días días -los que la sangre permanece en estado líquido- mientras que el resto del año la reliquia se guarda en el convento. A bote pronto, y partiendo del supuesto de que no hay cambiazo de por medio, lo lógico es que sean las condiciones bajo las que se expone las que propicien la licuefacción de la presunta sangre y las que soporte el resto del año las que hagan que permanezca sólida. ¿Nadie se anima a pedir a la Iglesia que permita un análisis de la sustancia y determinar si el milagro se debe simplemente a un cambio de temperatura?

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25 Jun 2009

Mientras en el mundo católico se sacan divinidades de paseo para invocar la lluvia o frenar epidemias, en India se celebran bodas de ranas. Los batracios de la foto se llaman Raja y Rani, y contrajeron matrimonio el sábado en Nagpur, ataviados de gala y entre sones de trompeta e himnos religiosos. Los lugareños creen que esta ceremonia propiciará la ya atrasadas lluvias monzónicas y acabará con la sequía que sufre la región, ya que, según la tradición, las bodas anfibias agradan a Indra, el dios hindú de la lluvia. Hay ciertas actitudes humanas que cada vez siento más ajenas...

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22 Jun 2009

"Debemos respetar la religión de los demás, pero sólo en el sentido y la medida en que respetamos su teoría de que su esposa es hermosa y sus hijos inteligentes", escribió Henry Louis Mencken (1880-1956), colocándonos en una situación respecto a lo sagrado equiparable a ésas por las cuales casi todos hemos pasado ante amigos enamorados y padres devotos. En el peor de los casos, hemos emprendido una huida cortés cuando, dada la falta de belleza o de inteligencia de los admirados, nos ha resultado imposible secundar a nuestro interlocutor. Con la religión, quienes no creemos nos vemos obligados siempre a esto último, aunque, por tradición cultural, aguantemos mejor que alguien nos diga que cree en la divinidad de Jesús a que confiese que sigue las enseñanzas de L. Ron Hubbard, cuando la verdad es que, en el fondo, los principios doctrinales de cualquier religión son tan irracionales como los de la más disparatada de ellas.

El matemático John Allen Paulos sigue la máxima del gran periodista estadounidense de la primera mitad del siglo XX en su libro Elogio de la irreligión (2008), en el cual desmonta lógicamente los argumentos a favor de la existencia de Dios con un punto de irreverencia, pero sin cebarse en los creyentes. "Me repele que los ateos o agnósticos dirijan ataques personales y agresivos contra la fe de otros o la tilden de bobada propia de ignorantes o algo peor. Los que así actúan merecen la etiqueta de arrogantes y déspotas", advierte Paulos. Coincido con él. Los creyentes sinceros no fanáticos tienen todo mi respeto; entiendo que haya gente que necesite creer en algo para consolarse ante la finitud de la vida, aunque me sea imposible compartir esa necesidad. Lo que resulta intolerable es que haya quienes intenten imponernos a los demás sus credos o principios, como trata de hacer la Iglesia católica española cada dos por tres y ante lo cual mi propuesta es no darle un céntimo en la declaración de Hacienda, con la esperanza de que alguna vez haya un Gobierno en Madrid que ponga fin a la injusticia que supone que los católicos detraigan dinero del fondo común de todos para pagar su credo, en vez de abonar un suplemento

Me parece sano discutir abiertamente la veracidad de las afirmaciones religiosas, desde la existencia de Dios, Alá, Zeus y Odín hasta la divinidad de Jesucristo, pasando por el Diluvio Universal y la sucesión de milagros que a casi todos los que crecimos en la España franquista nos inculcaron como verdades históricas incuestionables. Paulos se centra en este magnífico libro en demostrar, entre otras cosas, que poner a Dios al principio de todo no soluciona nada -¿quién creó a la divinidad?, ¿qué había antes?- y que los principios morales que parecen universales no lo son porque emanen de un ser supremo, del mismo modo que a nadie se le pasa por la cabeza atribuir la universalidad de las matemáticas a un origen divino. Y hace un llamamiento al activismo irreligioso que sirva para romper el matrimonio entre Iglesia y Estado en su país, algo que tambén sería de desear por estos lares.

Joan Allen Paulos [2008]: Elogio de la irreligión. Un matemático explica por qué los argumentos a favor de la existencia de Dios, sencillamente, no se sostienen [Irreligion. A mathematician explains why the arguments for God just don't add up]. Traducción de Ambrosio García Leal. Tusquets Editores (Col. "Metatemas", Nº 106). Barcelona 2009. 165 páginas.

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Misterios a la luz de la ciencia
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Sobre este blog

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Luis Alfonso Gámez es periodista de EL CORREO, donde ha cubierto la información de ciencia durante ocho años. Fundador del Círculo Escéptico, es consultor del Comité para la Investigación Escéptica (CSI), la organización científica más importante dedicada al estudio de lo extraordinario.

Para contactar con el autor:
lagamez@gmail.com

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