31 Jul 2007

¡Impresionante! Todavía no me he recuperado de las dos últimas entregas del magazín que emite ETB-2 los sábados y domingos a las 14.30 horas. No es que lo siga. En realidad, más allá de algunos informativos, no sigo ningún canal generalista para evitar daños cerebrales irreparables, pero el climatólogo Jon Sáenz, azote de temporólogos, me avisó el viernes de la que parecía que se venía encima. Y se vino, ¡vaya si se vino! Vuelta de Tuerca, como se llama el programa en cuestión, es el típico magazín de presentadores graciosillos que sirve para rellenar la media hora anterior al informativo. Pues bien, dos componentes del equipo, Belén Esteve e Iñigo Agirre, pasaron una noche en Ochate con Pedro Amorós y Pedro Fernández, miembros de la Sociedad Española de Investigaciones Parapsicológicas (SEIP), y grabaron "las primeras parapsicofonías" -¿de dónde ha salido este nuevo vocablo?- registradas en ese pueblo abandonado, según dijeron los entusiastas presentadores.


Resulta increíble que a estas alturas alguien se trague en la televisión pública vasca la leyenda de Ochate, inventada por los expertos en lo paranormal en los últimos 26 años. Uno esperaba que en algún momento del show los presentadores aludieran, siquiera, al libro Ochate. Realidad y leyenda del pueblo maldito, de Julio Corral y Antonio Arroyo, o entrevistaran a algún historiador acerca de la veracidad de la leyenda. Pero no. Siguiendo la doctrina Benítez -"Los enigmas no deber ser desvelados", sentenció el ufólogo en la última entrega de Planeta encantado-, el equipo de Vuelta de Tuerca contó la historia de siempre sobre las epidemias, el ovni de Treviño, las psicofonías y toda la quincalla ocultista de Ochate y se lanzó a los brazos de Amorós, un parapsicólogo con un currículo como ingeniero informático, miembro del Instituto SETI, asesor de la serie Expediente X y colaborador de la BBC tan auténtico como el de Luis Roldán.

Prudencio Muguruza echando las cartas en una televisión local de Bilbao. El vídeo -disculpen la mala calidad de la segunda parte- reúne los fragmentos del programa en que sus autores despiezaron el supuesto reportaje sobre la leyenda de Ochate. En realidad, se trata de una repetición machacona de cuatro ideas y cuatro escenas que aporta poco y deja bien claro el nivel de cierto periodismo televisivo. Aparece Prudencio Muguruza, el primero que habló de la leyenda en abril de 1982 en la revista Mundo Desconocido, y le presentan como estudioso esoterista, cuando en realidad se gana la vida echando las cartas en televisiones locales y con un tarot telefónico. Además, repite la cantinela de que Juan José Benítez envió la foto del ovni de Trevino a la NASA, y en concreto al coronel Colman S. von Kevinczky (1908-1998), para que la analizara. Lo cierto es que este militar no trabajaba para la agencia espacial, sino que era el fundador de la Red Internacional de Análisis y Búsqueda de Naves Galácticas Ovni (ICUFON), y estaba obsesionado con una inminente invasión alienígena.


La guinda del pastel la ponen Iñigo Agirre y Maite Esparza. El primero -que no deja de decir que es un escéptico, ay- presenta lo registrado en el pueblo por los miembros de la SEIP ante las cámaras de ETB como "las primeras psicofonías grabadas en Ochate". La segunda, después de lavarse las manos -"nosotros os presentamos las pruebas y vosotros decidís"-, afirma: "Por primera vez se han grabado psicofonías o voces del Más Allá, como queráis llamarlas, en este legendario pueblo por parte de un equipo de científicos y Vuelta de Tuerca ha tenido la suerte de estra allí en primera línea". Otra vez: ¡Impresionante! Lo es, para empezar, porque psicofonías ha grabado en Ochate hasta el último mono y, para terminar, porque Pedro Amorós y Pedro Fernández son tan científicos como Pepe Gotera y Otilio. ¿Y qué decir del proceso de grabación y de los extraordinarios resultados que los psicofónicos expertos presentan? Pues que, conociendo sus imbestigaciones anteriores, no me los creo y me pregunto si los dos reporteros que pasaron la noche con ellos se molestaron en comprobar que usaban cintas vírgenes o que no había nada grabado en ellas, y si controlaron en todo momento la grabación para que no incurriera nadie en la tentación de presentar como del Más Allá voces del Más Acá.


Les dejo con esta joya de reporterismo contemporáneo y  parapsicología de pandereta.


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04 Jul 2007

Carlos J. Álvarez, Almudena Cacho y yo hablamos el 13 de junio en Protagonistas Bizkaia, en Punto Radio Bilbao, del polígrafo, en la decimotercera entrega del espacio que la emisora de Vocento dedica semanalmente al escepticismo.
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24 Abr 2007

Intervención sobre el espiritismo en el programa Bilbao la Nuit, de Bilbovisión, el 20 de marzo de 2007.
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19 Abr 2007

Uri Geller, en Cannes. Foto: Efe.Parece mentira, pero Uri Geller sigue de moda. Su última aparición pública ha tenido lugar en Cannes, en el mercado audiovisual más grande del mundo. Ha visitado esta semana la ciudad francesa para promocionar The successor, el reality show paranormal en el que busca heredero y que ha emitido la televisión israelí. Sorprende que este pícaro continúe en el candelero con sus cucharas dobladas cuando fue desenmascarado hace décadas por el ilusionista como James Randi y en programas de televisión como el Tonight Show, de Johnny Carson. En España, no, claro. Aquí se tragaron su cuento, entre otros, José María Íñigo en los años 70 del siglo pasado y Javier Sardá en sus más recientes Crónicas Marcianas. El primero todavía asegura de vez en cuando estar impresionado por los trucos -él no los llama así, obviamente- que hizo Geller ante sus ojos y da la impresión su fe no se resentirá por muchas pruebas que se le presenten. Randi ha concedido este año al israelí su premio Pigasus 2006 -consistente en una placa con un cerdo volador-, en la categoría correspondientes al psíquico que ha engañado a más de gente con la menor cantidad de talento, por el truco de escuela en el que vuelve loca una brújula con un imán. Hace unos años, lo hizo ante Manuel Carballal, vendedor de misterios al que encandiló también con sus trucos de telepatía y que cree en los poderes Geller. Abraham Lincoln dijo: "Puedes engañar a algunas personas todo el tiempo y durante un tiempo a todo el mundo, pero no puedes engañar todo el tiempo a todo el mundo". Hace tiempo que Geller sólo engaña a los periodistas ávidos de espectáculo fácil y a los misteriólogos necesitados de mercancía que vender. Porque todo el mundo sabe que basta que le pongan un ilusionista delante para que se le fundan los poderes.
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12 Feb 2007

Lo comentaba ayer por la noche Antonio Lazcano, biólogo de la Universidad Nacional Autónoma de México, en una cena familiar. "¿Ya sabéis que se cierra el laboratorio universitario de parapsicología más importante?", dijo. "¿El de Princeton?", le pregunté. "Sí", respondió. A ninguno de los comensales nos sorprendió. Y ahí quedó la cosa, porque había asuntos más interesantes de los que hablar, como la situación política internacional, la divulgación de la ciencia y los orígenes de la vida, entre otras cosas. Hoy, he recurrido a esa maravillosa herramienta que es Google News y he visto que la noticia la dio The New York Times el sábado. El laboratorio de Investigación de Anomalías en Ingeniería de Princeton (PEAR) cierra sus puertas a fin de mes porque su fundador, Robert G. Jahn, asegura que, después de 28 años y más de 10 millones de dólares gastados, han hecho todo lo que podían hacer. "Si la gente no nos cree ya, después de los resultados que hemos producido, nunca nos creerá", ha dicho el que fue decano de la Escuela de Ingenieros de Princeton. La prestigiosa universidad no ha emitido ningún comunicado, aunque sabido es que sus gestores han vivido con sonrojo la existencia del centro desde su puesta en marcha en 1979. Algunos científicos sí han dicho, ahora y antes, lo que piensan del laboratorio parapsicológico. "Ha sido una vergüenza para la ciencia, y creo que una vergüenza para Princeton", ha declarado Robert L. Park, físico de la Universidad de Maryland y autor del libro Ciencia o vudú (2000), a The New York Times. Los trabajos sobre la percepción extrasensorial de Jahn y su equipo no han superado en todos estos años los filtros de ninguna revista científica, nadie ha podido replicarlos y no han supuesto ningún avance en el conocimiento. Es la misma historia parapsicológica de siempre.
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05 Feb 2007

"¿Por qué Albert Einstein o Carl Jung creían en fenómenos como la telepatía, y hoy universidades tan prestigiosas como Princeton los investigan desde un punto científico?". Me encontré está pregunta hace unos días en el dossier de prensa de 666. Todo es Infierno (Plaza & Janés), el nuevo libro de David Zurdo y Ángel Gutiérrez, autores de Sindonem (2000), rebautizado después como El último secreto de Da Vinci (2004) para aprovechar el tirón de la obra de Dan Brown. La interrogante da por hecho que Einstein creía, al menos, en la telepatía. No sé si es uno de los hechos reales en los que se apoya la novela de Zurdo y Gutiérrez; lo que sé es que es falso.
La idea de que Einstein creía en la telepatía se basa en el prólogo que escribió para el libro Mental radio, de su amigo Upton Sinclair. El texto de Einstein, tomado de la obra de Martin Gardner
La ciencia. Lo bueno, lo malo y lo falso (1981), dice:

He leído el libro de Upton Sinclair
con gran interés y estoy convencido de que merece la más atenta
consideración no sólo por parte de los legos, sino también de los
psicólogos profesionales. Los resultados de los experimentos
telepáticos minuciosa y exhaustivamente expuestos en este libro, desde
luego van mucho más allá de lo que considera imaginable un investigador
de la naturaleza. Por otra parte, en el caso de un observador y
escritor tan meticuloso como Upton Sinclair, está absolutamente
descartada la posibilidad del ejercicio de fraude consciente del mundo
sometido a estudio; su buena fe y confiabilidad no admiten ninguna
duda. así pues, si de alguna manera los hechos que aquí se exponen
carecen de base telepática, pero tienen su origen en cierta influencia
hipnótica inconsciente entre dos personas, eso también sería de un gran
interŽres psicológico. En ningún caso, los círculos interesados en
materia de psicología deben ignorar este libro.

Esta cita suele ser usada por los partidarios de lo paranormal para destacar el apoyo de Einstein a la parapsicología. Sin embargo, ignoran otra carta posterior en la que explica por qué dice en esas líneas lo que dice. La misiva se la escribió al psicoanalista Jan Ehrenwald -que falleció el 5 de febrero-, tras haber recibido de él un ejemplar de su libro Telepathy and medical psychology (1946) para ver si se lo prologaba, está tomada de la misma obra de Gardner y dice así:


13 mayo 1946

Estimado Dr. Ehrenwald:

He leído con gran interés la
introducción a su libro, así como el relato de todas las experiencias
desagradables que ha padecido, como tantos otros de los nuestros. me
alegra mucho que haya conseguido emigrar a este país, y espero que
encuentre aquí las posibilidades de realizar una labor fructífera.
Hace varios años leí el libro del D. Rhine. No he conseguido encontrar
explicaicón a los hechos que él enumeraba. Considero muy extraño que la
distancia espacial entre dos sujetos (telepáticos) carezca de
relevancia de cara al éxito de los experimentos estadísticos. Esto me
sugiere un indicio muy firme de la posibilidad de implicación de una
fuente nol identificada de errores sistemáticos.

Elaboré la introducción al libro de
Upton Sinclair debido a mi amistad personal con el autor, y lo hice sin
revelar mi falta de convicción, pero también sin ser deshonesto. Admito
francamente mi escepticismo con respecto a todas estas creencias y
teorías, escepticismo que nos es producto de un conocimiento adecuado
de los hechos experimentales relevantes, sino más bien de toda una vida
dedicada a la física. Más aún, debo admitir que jamás he tenido una
experiencia que arroje luz alguna sobre la posibilidad de comunicación
entre dos seres humanos que no estuviera basada en procesos mentales
normales. Me gustaría añadir que, dado que el público tiende a conceder
más peso a mis afirmaciones de lo que está justificado, debido a mi
ignorancia en tantas y tantas áreas de conocimiento, me siento en la
necesidad de prácticar la máxima cautela y limitación en el campo que
nos ocupa. Sin embargo, me alegraría mucho recibir un ejemplar de su
publicación.

Un amistoso saludo,

Albert Einstein


Einstein lo deja claro: "Admito francamente mi escepticismo
con respecto a todas estas creencias y teorías, escepticismo que nos es
producto de un conocimiento adecuado de los hechos experimentales
relevantes, sino más bien de toda una vida dedicada a la física". En otra carta posterior, del 8 de julio, explica que ha leído el libro de
Ehrenwald "con gran interés" y que no puede llegar, como lego, a ninguna posición respecto al tema. Reconoce que negar a priori la telepatía no sería lógico, pero añade que sigue encontrando "sospechoso" que los efectos de los poderes paranormales no disminuyan con la distancia. Al final, rehúsa escribir el prólogo porque no se siente "lo suficientemente competente para hacerlo". No sé a ustedes, pero a mí la publicidad del nuevo libro de Zurdo y Gutiérrez  me parece en lo que se refiere a Einstein, como poco, engañosa.


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30 Dic 2006


Más de 75.000 personas tienen instalado en su ordenador un detector de mentiras. Diseñado como complemento de Skype, un programa para hablar gratis por teléfono con cualquier parte del mundo a través de Internet, KishKish Lie Detector promete descubrir, mediante el análisis de la voz, a quien no diga la verdad al otro lado de la línea. Puede descargarse en la Red desde hace veinte días y se basa en la idea de que mentir provoca variaciones involuntarias en nuestra voz, un principio parecido al del polígrafo, ahora de moda por su uso en programas televisivos de cotilleo.

El detector de mentiras fue inventado en 1921 por John A. Larson, un estudiante de Medicina de la Universidad de California. Mide los cambios en la respiración, el ritmo cardiaco, la presión sanguínea y la capacidad de la piel para conducir electricidad, indicadores a partir de los cuales Larson postuló que se puede descubrir a un mentiroso. "La teoría que subyace es que estamos socializados para decir la verdad y, si mentimos, se da un cierto conflicto interno que provoca una activación fisiológica", explica José Cáceres, profesor de Psicofisiología en la Universidad de Deusto.

Los psicólogos clínicos utilizan el polígrafo como una herramienta de diagnóstico más. Les sirve, por ejemplo, para averiguar cuándo un paciente está relajado o en qué situaciones sufre de ansiedad. "Es lógico. Las variables que mide la máquina son reveladoras de la relajación e implicadas en un estado de ansiedad", indica Carlos J. Álvarez, profesor de Psicología Cognitiva de la Universidad de La Laguna y escéptico respecto a la utilidad del polígrafo como máquina de la verdad. Desde hace treinta años, Cáceres adiestra a sus alumnos en el uso clínico del aparato y, a veces, lo emplea en clase como detector de mentiras, ya que así resulta más atractivo para los estudiantes.

"El polígrafo no detecta ni verdades ni mentiras, sino cambios fisiológicos en la medida en que nos emocionamos", puntualiza el psicólogo de Deusto. Como descubridor de engaños, se basa en la presunción de que el mentiroso se pone nervioso por miedo a que le pillen, y eso se refleja en las variables controladas por la máquina. Los críticos niegan la mayor. "Casi un siglo de investigación en psicología científica y fisiología proporciona pocas bases a la esperanza de que la prueba del polígrafo pueda tener un muy alto nivel de aciertos", sentenciaba en octubre de 2002 un comité de expertos de la Academia Nacional de Ciencias (NAS) de Estados Unidos, que alertaba de que la respuesta fisiológica asociada al engaño puede deberse en muchos casos a la ansiedad del sujeto por el riesgo de fracasar en la prueba. Sólo por conectarse a la máquina, un inocente puede ponerse nervioso ante el temor de fallar y ser acusado de un delito, y acabar fallando.

Aciertos y errores

Rick Deckard (Harrison Ford), con la máquina Voight-Kampff."¿Ha retirado alguna vez a un humano por error?", pregunta Rachael Rosen (Sean Young) al policía Rick Deckard (Harrison Ford) en una escena de Blade runner (1982). "No", responde el cazador de androides. Un largo interrogatorio a la joven -de más de cien preguntas- demuestra al agente que detectar a un replicante de última generación no es sencillo. Ni siquiera con el auxilio de la amenazadora máquina Voight-Kampff, un polígrafo avanzado que monitoriza la respiración, el ritmo cardiaco, el sonrojo del rostro y la pupila y el iris del sujeto.

Cáceres mantiene que, en los experimentos que hacen en Deusto con la máquina, él y sus alumnos dan con la mentira en el 90% de las ocasiones. Los escépticos calculan, sin embargo, que el nivel de aciertos del polígrafo ronda el 70%. En cualquier caso, muchos inocentes pasarán por mentirosos y muchos mentirosos, por sinceros. Elie Shneour, biofísico que ha investigado este aparato durante treinta años, recomienda que, "si eres inocente, nunca hagas la prueba del detector de mentiras. Pero, si eres culpable, hazla siempre: podrías ser exonerado".

El detector de mentiras se emplea en Estados Unidos en la persecución del crimen, aunque no de un modo generalizado. En España, el Cuerpo Nacional de Policía, la Guardia Civil y la Ertzaintza no lo utilizan por su falta de fiabilidad científica y por no admitirse como prueba judicial. Su uso más habitual en EE UU es en la selección y el control de personal del FBI, la CIA, la DEA y otras agencias implicadas en la seguridad nacional. Un porcentaje reducido de empresas e instituciones españolas lo utilizan para elegir a los candidatos a puestos de gran responsabilidad, han indicado a este periódico varios expertos.

Tras los ataques del 11-S, el informe de la NAS de 2002 reveló lo erróneo de confiar en esta máquina la caza de posibles traidores, espías y terroristas. Según el grupo de sabios, en un colectivo de 10.000 empleados gubernamentales que incluyera 10 espías de los que se quisiera atrapar a ocho, 1.606 personas fallarían en la prueba del polígrafo. Después, habría que investigar más para separar a los 8 espías -se escaparían 2- de los 1.598 trabajadores leales falsamente acusados por el aparato. Si el test se diseñara para reducir el alto número de falsas alarmas a sólo 40 de los 9.990 empleados honrados, se clasificaría correctamente al 99,5% de los examinados, pero ocho de los 10 espías pasarían la prueba. Hace cuatro años, los expertos de la NAS concluían que la precisión del polígrafo "para distinguir entre potenciales o reales amenazas a la seguridad e inocentes es insuficiente para justificar la confianza en su uso en investigaciones de empleados de agencias gubernamentales". En octubre, el Departamento de Energía de EE UU -del que dependen los tres grandes laboratorios nacionales de armamento: Los Álamos, Lawrence Livermore y Sandia- anunció que, con excepciones, sus trabajadores no volverán a someterse al detector de mentiras.

Cáceres admite que existe ese alto porcentaje de errores y que resultaría inquietante si el polígrafo fuera utilizado como la única herramienta y no "como un complemento. Sería como si quisiéramos hacernos una idea de cómo es el interior de una casa mirando sólo por una ventana". Álvarez cree que el principal problema del sistema es que "no existe ningún otro método de detección de mentiras independiente con el que podamos contrastar los resultados del polígrafo. Y no sirve la confesión, porque el sujeto puede mentir o confesar algo que no ha hecho, por encontrarse bajo coacción". Para el psicólogo de la Universidad de La Laguna, la fiabilidad de la máquina de la verdad es equiparable a la de una persona adiestrada para detectar mentiras. En los sistemas basados en el análisis de la voz, como el incorporado a Skype, el índice de aciertos es todavía menor: no supera el esperado por el azar.


Engañar al polígrafo

Pipi Estrada se somete al polígrafo de Antena 3."El polígrafo no puede detectar a los mentirosos más peligrosos y honestos: aquéllos a quienes no les importa estar mintiendo, no saben que están haciéndolo o que han sido entrenados para mentir deliberadamente. Tampoco puede detectar a mentirosos que lo hacen y no pierden nada en el caso de ser detectados o a los fanáticos que están dispuestos a morir por su causa", sostiene el psicólogo Bejamín Domínguez Trejo, de la Universidad Nacional Autónoma de México, en un informe. Carlos J. Álvarez añade que "hay estudios que demuestran que uno aprende en una hora a controlar la respuesta fisiológica".

José Cáceres, de la Universidad de Deusto, discrepa de sus colegas y advierte de que la prueba tiene poco que ver con el espectáculo que ofrecen en su sobremesa Antena 3 y Telecinco. "Es un show absolutamente ridículo. Este test mide variables muy sutiles y requiere controlar la humedad y la temperatura del entorno, el ruido...". Este periódico ha intentado conocer la opinión de José Antonio Fernández de Landa. El poligrafista de Antena 3, codiciado por Telecinco, aseguró el miércoles que no tenía tiempo libre para atender una llamada telefónica.

Publicado originalmente en el diario El Correo.



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25 Mar 2006

Las niñas fantasma del cementerio de Navalperal de Pinares (Ávila) debutaron en Internet en mayo de 2005, en sospechosa coincidencia con la campaña de promoción de Camposanto, primera novela de Iker Jiménez. El periodista publicaba la imagen "después de un año de estudios minuciosos"."La fotografía de las niñas ha causado gran asombro a los profesionales de la informática y la fotografía que la han estudiado. Si bien en un principio todos, por lógica, pensamos en un fraude o en algún tipo de ilusión gráfica, a lo largo de este año los detalles observados en el lugar y el estudio exhaustivo de éstas tomas nos demuestran que estamos a un 99% de posibilidades de admitir que eso efectivamente estaba allí", decía Jiménez hace casi un año. Sin embargo, por esas fechas, nada sabían de la imagen ni los dos peritos que salieron en Cuarto milenio el pasado 22 de enero ni la Guardia Civil, cuyo coronel jefe del Servicio Criminalística, José Antonio García Sánchez-Molero, fue, según Jiménez, "una de las primeras grandes autoridades que tuvieron acceso a estas fotografías".
Para empezar, la carta del coronel García Sánchez-Molero -mostrada en televisión de forma confusa- tiene fecha del 27 de julio de 2005, dos meses después de que Jiménez asegurara que había expertos que llevaban estudiando las imágenes un año. Además, la misiva -como puede comprobarse en la transcripción adjunta- tampoco es la conclusión de un examen pericial, sino una carta de agradecimiento por el envío de un libro y un cederrón, en la que el militar indica a Jiménez que, "en principio, es bastante difícil determinar la autenticidad de una fotografía digital, sobre todo si el supuesto montaje se ha realizado con el necesario cuidado". Y añade: "En cualquier caso realizaremos sobre ellas un primer estudio que nos indique el camino a seguir". Seis meses más tarde, el pasado 22 de enero, el misteriólogo de Cuatro decía en televisión: "Después de muchos análisis, (los expertos de la Guardia Civil) no han llegado a una determinación concreta. No saben cómo se ha hecho exactamente ese montaje. Tengo que decir también que gran parte de los analistas que han visto las fotografías coinciden también en que, si es un montaje, es un montaje excelente, un montaje en el que se ha trabajado mucho y durante mucho tiempo para dar ese efecto. Pero ¿es o no es (un montaje)?", se preguntaba Jiménez sin dar, claro, el nombre de ningún experto y atribuyendo al instituto armado algo que no había hecho. Además, como ha demostrado Mauricio-José Schwarz, fabricar una foto de fantasmas es algo sencillo con unos mínimos conocimientos.

Texto de la carta de la Guardia Civil que Jiménez presentó en Cuatro como prueba de un análisis que, en realidad, no existión.

La Guardia Civil no hizo ningún análisis

Tras la emisión de Cuarto milenio, escribí al instituto armado. Me interesé por su implicación real en los hechos y pedí una copia del informe del examen de las fotos. "Se han presentado los hechos como si la Guardia Civil hubiera hecho un análisis de esas fotos, y no es así", me ha explicado recientemente un portavoz la Dirección General del cuerpo, después de consultar con sus colegas del Servicio de Criminalística. "No existe ningún informe ni nada parecido. La Guardia Civil no ha analizado esas fotos. Eso es una tergiversación", ha añadido la misma fuente. Así pues, Jiménez mintió en su programa sobre la participación en el caso de la Guardia Civil, cuyos expertos se limitaron a apuntar lo que dice el coronel García Sánchez-Molero en la carta: que siempre es posible falsificar una fotografía digital.

La foto original del cementerio sin fantasmas y la foto recortada, oscurecida y con los fantasmas pegados. Recuadrado en rojo, el lugar donde 'están' las fantasmas.El periodista esotérico ocultó, además, información clave a los dos peritos que aparecieron en su programa de televisión el 22 de enero. Javier Pagès ni Eugenio Picón no supieron de los hechos de Navalperal de Pinares hasta que a principios de enero se pusieron en contacto con ellos desde Cuarto milenio, según han declarado ambos a Schwarz y a mí, que hemos trabajado juntos en este caso y compartido todos los datos. Los expertos no tuvieron acceso tampoco a toda la información. Sólo recibieron de Jiménez la foto en la que se ve a las niñas fantasma. Hasta que Schwarz y yo no se la enviamos, no conocían la otra imagen del cementerio sin fantasmas, cuya información interna prueba el fraude.

Comparativa de el 'carné de identidad' de las dos imágenes, que demuestra que en relaidad se trata de una.

Los datos EXIF -como se denomina esa información técnica- demuestran que las dos fotos fueron tomadas a las 4 horas, 14 minutos y 2 segundos del 29 de agosto de 2004. La cámara Sony DSC P92, que fue la que utilizaron los protagonistas, no puede, sin embargo, sacar dos instantáneas en un mismo segundo. Además, las dos fotos fueron manipuladas posteriormente con el programa Adobe Photoshop CS. Todo esto lo demostró Schwarz -que hoy también publica sus conclusiones sobre esta escandalosa historia- el 20 de diciembre del año pasado a partir de copias digitales de las imágenes que llegaron a su poder y de las que Pagès y Picón sólo conocieron la que no tiene fantasmas cuando se la mandamos nosotros. ¿Por qué Jiménez escamoteó información a los peritos? Porque, si hubieran comparado la información EXIF de las dos fotos se habrían dado cuenta de que todo era un fraude, de que alguien había ampliado la instantánea el cementerio de Navalperal sin fantasmas y pegado a las niñas en ella. Sin esa información, todo lo que podían decir los peritos es lo que dijeron, que la fotografía fantasmal había sido manipulada con un programa de retoque fotográfico y, por tanto, no podía descartarse el fotomontaje.

Sin originales que examinar

Los dos expertos que aparecieron en Cuarto milenio pidieron desde el primer momento a Jiménez que les enviara los archivos originales, las fotos grabadas en la tarjeta de memoria de la cámara a partir de las que se habían obtenido las manipuladas con el Adobe Photoshop CS. "Yo reclamé al programa las fotografías originales, tal como salieron de la cámara, y parece ser que no las tenían, que no existen", dijo Pagès días después de la emisión del programa. Al no conocer la foto del cementerio sin fantasmas y no tener acceso a los archivos digitales originales, los peritos no podían pronunciarse sobre la autenticidad de las instantáneas. Cuando Pagès fue informado por nosotros de la existencia de la foto sin niñas y accedió a la información EXIF, concluyó que todo parecía indicar que la imagen con los fantasmas era un recorte de la foto sin ellos en la que se habían pegado las niñas. Él ya había plasmado ya antes sus dudas en su bitácora y no le sorprendió ni la existencia de la foto sin espectros ni el reciente anuncio, en la web del periodista esotérico, del hallazgo de la imagen original de la que se habían recortado las niñas para pegarlas en el cementerio abulense.

Iker Jiménez aseguró, en Cuarto milenio el 22 de enero, que había puesto en su web las fotos "a disposición de todo el mundo para que pudieran analizarlas. Nuestra opción era clara: absoluta presencia de luz y taquígrafos para saber qué era eso". Mentira. Una cosa es lo que anunció en Internet -y repitióen la tele- y otra lo que en realidad ha hecho. Porque el reportero paranormal de Cuatro no ha enviado las fotos de las niñas fantasma a todos los que se las han pedido, además de inventarse un análisis de la Guardia Civil y ocultar información a dos peritos. Nunca creí que fuera a mandar copias de las fotos a cualquiera y por eso no me tomé en serio hace unos meses su oferta en Internet. Sin embargo, cuando repitió el ofrecimiento en el canal de televisión de Sogecable, decidí pedirle por correo electrónico los archivos digitales de dos imágenes: la del cementerio sin fantamas y la del camposanto con ellos.

Le pedí los originales el pasado 29 de enero, en un mensaje que le volví a mandar el 3 de febrero. En ambos casos, advertí a Jiménez de que tenía ya los archivos digitales de las imágenes mostradas por él en la tele y en Internet -los mismos sobre los que había trabajado su equipo-, pero que prefería disponer de los originales tal como salieron de la cámara. "Mi intención es someter esas dos imágenes a diversos análisis por especialistas y dispongo ya de dos ficheros que corresponderían a esas fotos. Sin embargo, para no hacer perder el tiempo a los peritos ni que luego haya quien diga que no son las mismas fotos, me interesaría contar con archivos procedentes de ti", le expliqué en un mensaje que acababa diciendo: "Imagínate que los expertos consultados por los malvados escépticos, descartan el fraude, ¿no sería todo un aval para este misterio? Naturalmente, si consigo algún peritaje, daré a conocer los resultados del mismo sean cuales sean". Jiménez ha dado la callada por respuesta a esta petición, como hizo antes con la cursada por Schwarz en diciembre.

La oportuna 'aparición' de las niñas

El pasado sábado, Jiménez anunció en su web el hallazgo de la foto de la que se habrían recortado las niñas y que no habían contado nunca con los originales porque la cámara y la tarjeta original se habían averiado. ¿Por qué el director de Cuarto milenio ha tardado casi un año en contarnos que las fotos originales no existen? A mí, me suena a la típica justificación para encubrir un fraude. Además, no es casual que Jiménez revele ahora la existencia de la foto antigua de la que se recortaron las niñas. Estudiosos honrados de lo paranormal buscan desde hace meses esa imagen en Internet y en libros, y hace nueve días Lois López Vilas publicó un anuncio al respecto en El Ojo Crítico, un fanzine publicado por el misteriólogo gallego Manuel Carballal, que tiene de escéptico lo mismo que Jiménez, pero con el que no puede ni verse. ¿No es mucha casualidad que Jiménez haya dado con esa foto un par de días después de ese anuncio? Para mí, sí. Tras la sistemática manipulación y ocultación de información por parte de los equipos de Milenio 3 y Cuarto Milenio -los programas que dirige y presenta en la Cadena SER y Cuatro, respectivamente-, resulta difícil de creer que estemos ante una simple coincidencia.

La presunta foto original de las niñas fantasma, según Iker Jiménez, y las pequeñas oscurecidas, recortadas, bajadas de resolución y pegadas en el cementerio de Navalperal de Pinares.Jiménez sostiene en la actualidad que la foto de las niñas fantasma de Navalperal es lo que ya concluyeron hace meses en sus análisis López Vilas, Schwarz, Macías Pajas, Gerardo García-Trío y Rafael Cabello: un fraude. Da así la razón a quienes desde el principio sospecharon de la autenticidad de la foto. Y eso que él hace un año decía: "El estudio exhaustivo de éstas tomas nos demuestran que estamos a un 99% de posibilidades de admitir que eso efectivamente estaba allí". ¿Dónde está ese "estudio exhaustivo"?, ¿cómo justifica el haberse inventado un análisis de la Guardia Civil que nunca existió?, ¿pensó en serio alguna vez que nadie iba a darse cuenta de que había escamoteado información vital a Pagès y Picón? ¿desde cuándo tiene en su poder la foto antigua de las niñas?, ¿quién pegó a las pequeñas en la instantánea del cementerio de Navalperal de Pinares?, ¿ha visto y examinado alguien la cámara averiada o tenemos que seguir creyendo en su poco fiable palabra? Éstas son algunas de las preguntas que quedan todavía por responder de lo que se vendió hasta hace unos días como un gran enigma y que, en realidad, se sustentaba en una chapucera -en el mejor de los casos- investigación, en la ocultación a los expertos de información que demostraba el engaño, en la mentira y en la tergiversación. Todo, con el único objetivo de que los ingenuos pasen por caja, como ha hecho nuestro protagonista en el caso de la leyenda de Ochate y la de las caras cambiantes de Bélmez. ¡Es el negocio de lo paranormal y una nueva muesca en el extenso historial de Iker Jiménez como vendedor de falsos misterios!





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25 Ene 2006

El psicólogo Jason Braithwaite. Foto: AFPJason Braithwaite, psicólogo de la Universidad de Birmingham, utilizará un castillo encantado inglés para despertar entre sus alumnos el espíritu crítico. "Al final del curso, los estudiantes estarán mucho mejor preparados para emitir sus propios juicios sobre lo que hay detrás de hechos que aparentemente no tienen una explicación racional", ha declarado el científico a la BBC.

La escuela de cazafantasmas será el castillo de Muncaster, del siglo XIII y en el que hay visitantes que dicen haber visto una dama blanca que se identifica con el espectro de Mary Bragg, una joven asesinada junto a las rejas de la finca en el siglo XIX. Según la agencia Efe, el edificio es famoso también por los gritos y gemidos de niños que se escuchan en una sala.

Psicólogo cognitivo y neurólogo, Braithwaite no cree en fantasmas ni nada parecido. Para él, las vivencias en casas encantadas tienen su origen en fenómenos físicos naturales. Por eso, utilizará a los fantasmas para fomentar el escepticismo, para enseñar a la gente a pensar, a buscar una explicación alternativa a la paranormal. "Éste es un curso para personas con mente abierta, para aquéllos que cuestionan sus experiencias y quieren averiguar más de sí mismos desde un punto de vista serio y científico", advierte.

El curso se celebrará el 29 y 30 de marzo, y matricularse cuesta 176 euros.

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19 Ene 2006

Martin Gardner. Foto: 'The Skeptical Inquirer'.Martin Gardner (Tulsa, 1914) sigue en la brecha. A los 91 años, ha abandonado su retiro para ofrecer a los lectores de The Skeptical Inquirer su visión de la polémica recuperación de recuerdos reprimidos que hizo, a finales de los años 80 y principios de los 90, que salieran a la luz numerosos falsos casos de abusos sexuales infantiles en Estados Unidos. "Las guerras de la memoria", como titula su artículo, se saldaron con multitud de familias rotas y de padres inocentes en la cárcel. "Recientes investigaciones han demostrado cómo un terapéuta incompetente puede llevar fácilmente a un niño a imaginar hechos que nunca sucedieron", escribe Gardner en la primera entrega de un trabajo que ha dividido en tres partes. Nadie niega que, por desgracia, los abusos sexuales infantiles existan. Lo que han demostrado en los últimos años científicos como la psicóloga Elizabeth Loftus es que es falso que haya recuerdos traumáticos que puedan reprimirse para, años después, recuperarse mediante hipnosis.

El escritor no olvida otros episodios vinculados a la recuperación de falsos recuerdos que sólo se diferencian del fenómeno de los abusos sexuales infantiles en las creencias previas el protagonista y en lo que va buscando el terapéuta. Variaciones del mismo tema son los casos de abducciones, los de rituales satánicos en los que se sacrifican bebés y los de narraciones de vidas pasadas. En todos estos casos, lo único que tenemos son testimonios y lo que nos faltan son pruebas: miles de secuestrados por los extraterrestres no han sido capaces de sustraer de la nave de turno ni un simple clip, nadie ha encontrado rastro de los cientos de niños sacrificados al Maligno y ningún reencarnado ha proporcionado información nueva de la época en la que presuntamente vivió antes. La conclusión es obvia: estamos ante fenómenos que no suceden en el mundo real, sino en la mente de sus protagonistas, víctimas de los manejos de terapéutas sin escrúpulos que muchas veces han hecho de lo extraordinario su modo de vida.

El regreso de Gardner a la actividad escéptica, aunque sea temporalmente, es de agradecer. No esperaba que lo hiciera después de lo que me comentó en Bruselas hace unos meses Barry Karr, director ejecutivo del Comité para la Investigación Científica de las Afirmaciones de lo Paranormal (CSICOP). Karr me dijo que los achaques propios de su avanzada edad habían obligado al veterano ensayista a retirarse a una residencia y jubilarse definitivamente. Sin embargo,Gardner, que entre 1983 y 2002 mantuvo una columna dedicada al mundo del misterio en The Skeptical Inquirer, la revista del CSICOP, ha vuelto y con la misma agudeza demostrada entre 1956 y 1981 como columnista de juegos matemático de Scientific American y en sus más de cien libros, muchos de ellos dedicados al desenmascaramiento de charlatanes.

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magonia

Una ventana crítica al mundo del misterio

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