20 Mar 2007

El titular de esta anotación es el resumen de lo que piensan los integrantes del Tribunal Supremo de la actividad de brujos, curanderos, videntes y demás personajes que viven de engañar al personal, de sacar los cuartos a la gente, muchas veces aprovechándose de la desesperación ante una enfermedad incurable. Con pocas víctimas de lo paranormal me siento tan solidario como con quienes recurren a brujos angustiados por una enfermedad. Tienen mi solidaridad porque la esperanza es algo muy humano, que puede cegar a cualquiera. Y el curandero, todo mi desprecio: merece que caiga sobre él todo el peso de la Ley. Por sinvergüenza.

Por eso, me ha indignado la sentencia del Supremo que absuelve una curandera que estafó 18.000 euros a dos hermanos, prometiéndoles que iba a sanar a su padre de un cáncer hepático incurable. Nuria Montero Gallardo, que así se llama la acusada, sacó a sus víctimas el dinero y sacrificó un pájaro como parte de un ritual de sanación que, como es lógico, resultó inútil. El enfermo murió a los seis meses, y sus hijos se sintieron engañados y denunciaron a la sanadora. Un tribunal la condenó a dos años y medio de cárcel y una multa, y ahora la Sala de lo Penal del Supremo la ha absuelto en una sentencia del 2 de febrero y deja a los demandantes la más costosa vía civil como única salida.

"El ciudadano medio de nuestra sociedad tiene un nivel de información sobre estas enfermedades y sus características que difícilmente puede alegar confianza racional en poderes paranormales. Se considera que no existe estafa cuando el sujeto pasivo acude a médiums, magos, poseedores de poderes ocultos, echadores de cartas o de buenaventura o falsos adivinos, cuyas actividades no puedan considerarse como generadors de un engaño socialmente admisible que origine o sea la base para una respuesta penal", dice la sentencia en uno de los fundamentos de derecho en el que se añade que, en estos casos, "se considera que el engaño es tan burdo e inadmisible que resulta inidóneo para erigirse en el fundamento de un delito de estafa". "La esperanza es humanamente entendida, pero la confianza en la magia no puede recabar la protección del derecho penal", concluyen los jueces.

Entiendo los argumentos de los magistrados -que, según cuenta en su blog el abogado Fernando L. Frías, son los mismos desde hace tiempo-, pero no puedo compartirlos. Dicen que cualquier españolito de a pie tiene que saber que hay enfermedades como el cáncer ante las que no caben hechizos, sino la medicina, y que la esperanza es comprensible, pero la confianza en la magia no. Estoy de acuerdo con esos dos presupuestos; pero me parecen alejados de la realidad. La sentencia, firmada por Joaquín Jiménez García, José Manuel maza Martín y José Antonio Martín Pallín, pasa por alto que en España hay mucha gente que cree en la magia, que la mayoría de los medios de comunicación alimenta ésa y otras creencias irracionales, y que el espíritu crítico no está lo suficientemente extendido ni siquiera entre el sector de población con estudios superiores. Argumentar que no es creíble que un administrativo y un auxiliar de clínica -profesiones de los demandantes- actúen bajo el error o el engaño en casos como el que nos ocupa es dar la espalda a la calle.

Si fuera de otro modo, vivir de engañar a la gente no sería el negocio que es para videntes, brujos, chamanes, ufólogos, astrólogos, periodistas esotéricos, médicos alternativos, sanadores y una interminable lista de caraduras. "Hasta donde me alcanza el entendimiento, y llevo años estudiando este hecho con profundidad y empleando a gente para que me ayude en la investigación, jamás nadie en este mundo ha perdido dinero al subestimar la inteligencia de las grandes masas. Tampoco nadie ha perdido por eso su cargo público", escribió el periodista estadounidense Henry Louis Mencken en 1926. En países como Estados Unidos y España, si uno sabe contar trolas sobre fantasmas, maldiciones y ovnis con aplomo, puede forrarse y convertirse en gurú de una comunidad creyentes. Ésa es la realidad social, no la defendida por el Supremo en esta sentencia. Claro que, si la Justicia tuviera que perseguir a todos los estafadores que se presentan en la tele, la radio y la prensa como poseedores de poderes paranormales o que venden como misterios lo que no lo son, no iba a dar abasto.



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16 Mar 2007

El abogado Fernando L. Frías, presidente del Círculo Escéptico, Almudena Cacho y yo hablamos el miércoles en Protagonistas Bizkaia, en Punto Radio Bilbao, De la estafa de los brujos. ¿El motivo? La reciente sentencia del Tribunal Supremo que absuelve a una curandera que timó 18.000 euros a dos hermanos que acudieron a ella para ver si acababa con el cáncer que estaba matando a su padre. Aunque voy a escribir sobre el caso -no quería hacerlo hasta no leer la sentencia-, pueden escuchar como adelanto la primera entrega del espacio que Punto Radio Bilbao dedica semanalmente al escepticismo.
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31 May 2006

Una jueza brasileña, Jacqueline Hofler, aceptó la semana pasada el testimonio del espíritu de una víctima de homicidio como prueba de la defensa en un juicio con jurado celebrado en Viamao, en el estado de Rio Grande do Sul. La vista concluyó con la absolución de la acusada, a la que exculpaban dos mensajes desde el Más Allá dictados por el muerto al médium Jorge José Santa María, según un despacho de la agencia Efe publicado por Univisión. "No sé si las cartas realmente pesaron en la decisión de los jurados. No era una prueba aislada y no había sólo esa evidencia en favor de la acusada. Mi impresión es que esa prueba no fue fundamental para el resultado del juicio", ha declarado la magistrada al diario O Globo. El abogado defensor, Lucio de Contantino, cree, sin embargo, que la psicografía tuvo "un valor fundamental en la decisión de los jurados".

La acusada era Iara Marques Barcelos, de 63 años y supuesta amante del notario Ercy da Silva Cardoso, de 71 años. El letrado fue asesinado a tiros en su casa el 1 de julio de 2003 y el autor del crimen confesó que había sido la mujer la que le había encargado el asesinato. En el juicio contra Marques Barcelos, la defensa presentó como prueba dos cartas dictadas por la víctima desde el Más Allá en una sesión espiritista. "Lo que más me pesa en el corazón es ver a Iara acusada de esa forma por mentes astutas como las de mis verdugos. Por eso he estado triste y rezo diariamente en favor de nuestra amiga para que la verdad prevalezca", decía el espíritu del notario en una de las comunicaciones. Lo increíble es que la jueza aceptó la prueba inventada por la defensa, la Fiscalía no hizo nada por evitarlo y el jurado -con cinco votos contra dos- absolvió a la acusada.

Da miedo pensar lo que puede ocurrirle a cualquiera que sea juzgado por un tribunal presidido por Jacqueline Hofler a nada que haya un abogado listillo de por medio. Y pánico que cunda el ejemplo entre otros magistrados.

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11 Jul 2004

Ray Hemphill, pastor de la Iglesia de la Fe Apostólica, se enfrenta a una pena de hasta cinco años de cárcel y otros cinco de libertad condicional al haber sido declarado culpable de la muerte de Terrance Cottrell, un niño autista de 8 años que falleció el 22 agosto de 2003 durante un exorcismo en Milwaukee. Un jurado compuesto por seis hombres y seis mujeres tomó la decisión el viernes después de cuatro horas de deliberaciones, y está previsto que el juez dicte sentencia el 18 de agosto. El padre del pequeño se ha mostrado satisfecho por el fallo, aunque ha lamentado que el fiscal no pidiera una pena mayor para el acusado, de 47 años, quien mató al niño al permanecer sentado en su pecho mientras profería cantos y oraciones. "Lo ataron, lo sujetaron... hasta que murió", declaraba hace un año Mary Luckett, abuela de Terrance, a una cadena de televisión. Quienes agarraron al pequeño para facilitar la labor del exorcista fueron Patricia Cooper, madre de Terrance, y otras dos parroquianas.

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28 Ago 2003

La autopsia de Terrance Cottrel, el niño autista que murió durante un exorcismo en Milwaukee el 22 de agosto, indica que "sufrió una asfixia mecánica por compresión externa del pecho". Tumbado en el suelo, fue inmovilizado por varias mujeres que le agarraron de pies y manos mientras Ray Hemphill, el pastor, intentaba sacar los demonios de su interior. El predicador, de 71 kilos y hermano del fundador del credo, la Iglesia de la Fe Apostólica, llegó a sentarse sobre el pecho del niño durante el ritual. El pequeño, según los testigos, luchó en todo momento por liberarse. Al final, murió asfixiado. El fanático clérigo está en la cárcel y puede llegar a ser condenado a un máximo de diez años de prisión y una multa de 25.000 dólares, aunque leyes de Wisconsin sobre daños causados durante tratamientos a través de la oración podrían jugar a su favor.

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26 Ago 2003

Terrance Cottrell, un niño autista de 8 años, murió el 22 de agosto en Milwaukee (EE UU) durante una sesión de exorcismo en la que feligreses de Iglesia de la Fe Apostólica intentaban liberarle de los espíritus a los cuales achacaban la enfermedad del pequeño. Envuelto en sábanas e inmovilizados sus pies y manos por su madre y otros miembros de la secta, el niño se asfixió. "Lo ataron, lo sujetaron... hasta que murió", ha declarado Mary Luckett, abuela de Terrance, a una cadena de televisión. David Hemphill, ministro y fundador de la secta en 1997, dijo que la muerte del niño había sido voluntad de Dios. Por de pronto, su hermano, Ray Hemphill, también predicador del credo, ha sido arrestado y, a la espera de los resultados de la autopsia, Linda Haynes, capitana de la Policía de Milwaukee, ya ha dejado claro que el niño "no murió por causas naturales".

Dos hechos me vinieron a la memoria al enterarme de la noticia. El primero fue el exorcismo de Almansa (Albacete, España), en el que una niña de 11 años, Rosa, fue asesinada en septiembre de 1990 por su madre y otras dos mujeres que, convencidas de que la pequeña estaba "embarazada del Diablo", le metieron las manos por la vagina y le arrancaron las entrañas. Literalmente. El segundo fue el caso de Candace Newmaker, de 10 años y natural de Carolina del Norte (EE UU), que el 18 de abril de 2000 murió asfixiada en Colorado durante una sesión de terapia de renacimiento, ritual de la Nueva Era que consiste en envolver al sujeto en mantas o sábanas y luego empujar para que vuelva a nacer. El desgraciado final de Terrance Cottrell parece una mezcla de estos dos comportamientos supersticiosos. El primero -la creencia en la posesión demoniaca- cuenta en España con defensores dentro la Iglesia católica, como el sacerdote José Antonio Fortea, un cura de 35 años que viste siempre de sotana, cree que el demonio anda suelto por el mundo y está convencido de que ha luchado contra él en varias ocasiones. La segunda práctica, la terapia del renacimiento, nos es ajena; de momento.

La muerte de Terrance Cottrell parece un macabro remake de la de Candace Newmaker, con el añadido del diablo. El asesinato de la niña de Carolina del Norte inspiró uno de los casos del vigesimoquinto episodio de la segunda temporada de CSI, titulado "Overload". En este episodio, emitido en España por AXN, un adolescente con problemas afectivos muere asfixiado en una manta mientras le someten a terapia de renacimiento para que vuelva al mundo como un hijo amante de su madre. En la televisión y en la vida real, la superstición mata.

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magonia

Una ventana crítica al mundo del misterio

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