21 May 2007

"Nos encontramos al borde de un segundo Diluvio Universal; pero todavía no es demasiado tarde", ha dicho Andree Böhling, experto en energía de Greenpeace que identifica esa hipotética segunda tromba de agua planetaria con la que se nos vendrá encima con el cambio climático. "Los políticos deben asumir su responsabilidad y no pueden seguir mirando como el mundo amenaza con verse sumergido en mareas, tormentas e inundaciones, mientras cientos de miles de personas pierden sus hogares, plantas y animales de extinguen, y se extienden las enfermedades y las sequías", advierte. Para llamar la atención sobre este riesgo, la organización ecologista está construyendo una réplica de 10 metros de eslora del Arca de Noé en lo alto del monte Ararat, en Turquía.
El cambio climático es un asunto serio. Pero la última ocurrencia de Greenpeace resulta desafortunada no por el símbolo elegido, sino por vender la idea de "un segundo Diluvio Universal" cuando no hubo un primero -sólo creen en él los literalistas bíblicos- y, además, ningún escenario científico apunta en esa dirección. Todo parece indicar que estamos empezando a vivir un calentamiento global cuyas últimas consecuencias dependerán de las decisiones que tomemos en los próximos años respecto a la quema de combustibles fósiles y la emisión de gases de efecto invernadero, pero hablar de un Diluvio Universal es una estupidez. Además, a mí me lleva a pensar que en la cúpula de esa organización ecologista creen en la historicidad del relato bíblico. Si no, ¿cómo se explica que Böhling haya destacado que "el cambio climático es la mayor amenaza para nuestro planeta desde tiempos de Noé"?
02 May 2007
Johan Huibers soñó en febrero de 1992 que Holanda se inundaba. "Al día siguiente, encontré en una librería un libro sobre el Arca de Noé y, desde entonces, mi sueño ha sido construirla", ha declarado a varios medios de comunicación. Se puso manos a la obra en mayo de 2005 y, un millón de euros después, el barco abrió sus puertas al público el sábado en los muelles de Schagen, a 45 kilómetros al norte de Amsterdam.
El nuevo Noé es un contratista de 48 años que cree en la verdad literal de la Biblia. Ha construido el barco con ayuda de su mujer -que fue la que lo diseñó-, su hijo adolescente y algunos amigos. Para él, la historia del Diluvio Universal ocurrió tal cual se narra en el Génesis. Sucedió que los hombres decepcionaron a Dios con su maldad y éste decidió acabar con ellos; pero encontró a uno justo, Noé, en el que confió la pervivencia de la especie. El elegido y los suyos construyeron un barco el doble de largo que el de Huibers, y metieron en él siete parejas de cada animal puro y una de cada especie impura. Después, jarreó durante cuarenta días y sus noches, hasta que las aguas cubrieron las cimas más altas. Cuando se retiraron, la familia de Noé y los animales que les acompañaban repoblaron el mundo.
No importa que nadie sepa dónde ha ido a parar tanta agua, que sea imposible meter a dos ejemplares de cada especie en el barco más grande conocido y que un relato mesopotámico anterior contara la misma historia, aunque sin el Dios de los judíos y protagonizada por Utnapishtim, en vez de Noé. Como buen creacionista, Huibers cree que, si estamos aquí, es gracias a Noé, quien, según el Génesis, había cumplido ya 600 años cuando empezó a caer agua a mares, y quiere difundir su credo.
Con animales de granja a bordo y réplicas de otros poco manejables -como elefantes, leones y jirafas-, el Arca de Huibers llevará su mensaje creacionista a puertos de Bélgica, Alemania y Holanda. Por de pronto, está atracada en Schagen, donde los curiosos pueden visitarla y documentarse gracias a folletos y al fragmento de la película Fantasía, de Walt Disney, sobre la historia de Noé que se proyecta en un auditorio con capacidad para cincuenta espectadores.
El contratista dice que no corremos el riesgo de enfrentarnos a un nuevo Diluvio porque sigue apareciendo en el cielo el arco iris, la señal del pacto postdiluviano de Dios con el hombre. Pero Lois Poppema, una turista estadounidense que ha visitado la nueva Arca, teme próximas inundaciones catastróficas. "Hace unas semanas, vimos a Al Gore en televisión diciendo que toda Holanda quedará inundada (a consecuencia del cambio climático)", ha declarado a AP.
Publicado originalmente en el diario El Correo.
22 Mar 2007
Ibon Areso, primer teniente de alcalde de Bilbao, lee un fragmento de El origen de las especies y abre oficialmente los actos del Día de Darwin en la capital vizcaína.