13 Oct 2008

La ignorancia viste a De Prada, titulaba con gran tino hace una semana Mauricio-José Schwarz su comentario al penúltimo desvarío anticientífico de Juan Manuel de Prada en XL Semanal. Penúltimo, porque ayer el novelista salía en las páginas del colorín en respuesta a quienes le han escrito y, según él, le han tildado "de fanático, supersticioso, botarate y no sé cuántas enormidades más" por su alegato antievolucionista de hace quince días. Si en 'Creacionismo' y en el posterior 'Ciencia demente' demostraba no saber de lo que hablaba, en su artículo de ayer, 'Incrédulos', retuerce la realidad para aparentar que responde a las críticas al primero, aunque en realidad no lo hace.

De Prada es creacionista y torpe en sus argumentaciones, pero no tonto. Su artículo 'Incrédulos' caricaturiza a los críticos de su antievolucionismo mediante la tergiversación. "Los incrédulos suelen ser, precisamente, las personas que más denodadamente creen en aquellas cosas que el sentido común juzga increíbles", escribe. Y añade después: "El mismo incrédulo que se burla de la existencia de un cielo donde los justos se están quietecitos, contemplando el rostro de Dios, cree a pies juntillas en la existencia de espectros viajeros que acuden a la llamada de un espiritista".

¡No, no es así! Los incrédulos -identificados como los partidarios del llamado escepticismo científico- no rechazamos unas afirmaciones sobrenaturalesen favor de otras, rechazamos todas las afirmaciones extraordinarias sin pruebas. Sobra decir que De Prada lo sabe, pero necesita recurrir a esa falacia para hacer digerible su apuesta por el diseño inteligente, que es de lo que en el fondo, y Chesterton mediante, estamos hablando. Es cierto que hay quienes dejan de creer en Dios para creer en cualquier otra cosa, pero es falso que quienes hemos criticado abiertamente su apuesta creacionista creamos a pies juntillas en otras cosas asombrosas.

Más le valdría De Prada dejar de leer a Chesterton para intentar justificar intelectualmente su antievolucionismo visceral y aprender algo de lo que es la teoría de la evolución antes de volver a hablar. Podría leer Darwin y el diseño inteligente. Creacionismo, cristianismo y evolución (Alianza Editorial, 2007), de Francisco J. Ayala. "Quien dice que Dios es el diseñador de todo está blasfemando", me decía en febrero el biólogo estadounidense de origen español. Y recordaba que el 20% de los embarazos acaba en aborto espontáneo durante los dos primeros meses. "Dado que los partidarios del diseño inteligente mantienen que hay un ser humano desde el momento de la concepción, Dios sería el mayor asesino de la Historia", sentenciaba Ayala. Pues, eso.

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09 Oct 2008

Almudena Cacho y yo hablamos el 8 de octubre en Protagonistas Bizkaia, en Punto Radio Bilbao, del Instituto Carl Sagan de ufología y de Juan Manuel de Prada y el creacionismo, en la primera entrega de la temporada 2008-2009 del espacio que la emisora de Vocento dedica semanalmente al pensamiento crítico.

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30 Sep 2008

Juan Manuel de Prada se confirma con su artículo del último número del XL Semanal como uno de los principales propagandistas en España del creacionismo. Ya dio un gran paso en esa dirección en julio de 2006, en una lamentable columna -publicada en la misma revista- en la cual rechazaba la teoría de la evolución recurriendo a Gilbert K. Chesterton, autor a quien vuelve a sacar a relucir ahora para dejarnos claro que no ha aprendido nada en los dos últimos años, que sigue sin saber de lo que habla.

Juan Manuel de Prada. Foto: Efe."Que los medios de comunicación alteran la realidad, introduciendo a su conveniencia tergiversaciones más o menos gruesas que dificultan o impiden una cabal comprensión de los acontecimientos, no parece asunto que admita demasiada controversia. Más estupefaciente resulta que tales tergiversaciones gruesas puedan ejercer sobre sus destinatarios una suerte de abducción plácida, un estado de hipnosis que reformatea su capacidad de juicio y les hace tragarse sin rechistar las trolas más rocambolescas y desquiciadas", empieza el novelista. Es cierto que en los medios, hasta en los serios, sucede eso. Su texto lo demuestra. Porque pone su pluma al servicio del credo creacionista, aunque eso conlleve falsear la realidad y hacer gala de una supina ignorancia.

Se queja De Prada de que el creacionismo "se suele pintar como una quimera urdida por cuatro friquis fanáticos, según la cual el origen de la vida debe ser explicado mediante una lectura literal del primer capítulo del Génesis. Esta caracterización paródica de los llamados creacionistas resulta tan inverosímil como otra que caracterizase a los evolucionistas como friquis que aceptan sin empacho que el hombre desciende por vía directa del mosquito del vinagre, puesto que comparte con él un altísimo porcentaje de su material genético". Es verdad que no todos los creacionistas leen literalmente el primer capítulo Génesis, pero los hay que sí. Por el contrario, no existe evolucionista alguno que sostenga que descendemos "por via directa" de la mosca del vinagre, insecto que es un pariente lejano nuestro, pero no un ancestro del ser humano.

"Seguramente existan necios que sostengan que el mundo fue creado en seis días de reloj por un taumaturgo de abracadabra, como sin duda existirán necios que cuando se tropiezan con un mosquito del vinagre se enternezcan, pensando que se hallan ante un pariente lejano", continúa el escritor. Y sigue confundiéndose. Los primeros necios existen; los segundos no. La razón es muy simple: la mosca del vinagre, como cualquier otro ser vivo, es pariente nuestro; lejano, pero pariente. Toda la vida en la Tierra está emparentada como una gran familia con un árbol genealógico de miles de millones de años y millones de integrantes. Al negar el parentesco con el insecto, De Prada demuestra que no sabe de lo que habla.

Darwin y Dios

Luego nos dice que "el propio Darwin nunca negó la intervención divina en su obra canónica, El origen de las especies; pero, misteriosamente, la prensa que lo jalea -que, por supuesto, no se ha tomado la molestia de leerlo- suele esgrimirlo como autoridad irrefutable para negar tal intervención, condenando a quienes la afirman al gueto de los indoctos y los oscurantistas". Darwin ni mete ni saca a Dios en su teoría porque los seres sobrenaturales no pintan nada en un trabajo científico. El naturalista británico explica la evolución por medio de la selección natural, no mediante milagros, porque la idea de la Creación es ajena a la ciencia.

Por si esa tergiversación fuera poca, De Prada añade que "lo cierto es que tal intervención (la divina), por mucho que avance la ciencia, nunca podrá ser probada ni refutada categóricamente". Vamos a ver: quien tiene que demostrar algo es quien defiende ese algo. Quien sostiene que una divinidad ha actuado a lo largo de la Historia debe presentar las pruebas de ello, si quiere que esa afirmación sea tomada como algo más que una creencia. Mientras no haya pruebas, no hay divinidad que valga, se llame ésta Zeus, Odín, Yahvé, Papá Pitufo... Como De Prada no puede refutar la existencia de Papá Pitufo, ¿quiere eso decir que somos una creación de un barbudo duende azul con barretina? Sobrecoge que el novelista aproveche una tribuna como el XL Semanal para intentar vender al público una idea tan rocambolesca y desquiciada.

Por último, regresa a Chesterton y el arte rupestre, repitiendo argumentos que ya utilizó en julio de 2006. Dice que "las pinturas rupestres no fueron comenzadas por monos y terminadas por hombres; los monos no pintan mejor a medida que evolucionan: simplemente, no pintarán jamás. Ese rasgo exclusivo de la personalidad humana plantea un desafío a nuestra inteligencia que la prensa occidental se niega a afrontar". Para él, el arte paleolítico rebate la tería de la evolución. Permítanme que repita lo que ya escribí hace dos años. Las pinturas rupestres fueron hechas por hombres -es cierto-, pero hubo muchas generaciones de hombres con anterioridad que no pintaron en las paredes de las cuevas. Y los hubo antes que no tuvieron arte. Hoy, un número creciente de paleontólogos cree que el comportamiento humano moderno -que se caracteriza por el pensamiento abstracto y el simbolismo, la talla de huesos por razones religiosas, las herramientas del tipo de arpones...- emergió gradualmente en nuestra especie durante decenas de miles de años. No, Altamira no la empezó un mono y la acabó un hombre. La acabó el mismo primate que la empezó a pintar, un hombre descendiente de otros homínidos que habían vivido en África hace millones de años y que nos costaría identificar como algo más que chimpancés bípedos. Somos diferentes a las demás criaturas, pero no somos el fin de un camino. Si hoy cayera un asteroide de gran tamaño -¿por qué fue la divinidad tan cruel de crear a los dinosaurios y luego exterminarlos en masa?-, con el tiempo la vida resurgiría y la historia del hombre no habría sido nada más que un pequeño intermedio en la de la Tierra.

De Prada cree que "el asunto primordial no es otro sino aceptar que la Creación es fruto de un azar complejo o asumir que obedece a un designio divino". Y vuelve a confundirse. Porque el azar es sólo una parte del proceso: la vida ha evolucionado en la Tierra durante unos 3.800 millones de años condicionada por mutaciones aleatorias y la selección natural. Ésta ultima es el mecanismo que guía de forma natural, sin intervención mágica alguna, el proceso evolutivo. Es la clave y, por eso, Darwin la llevó al título de su obra: El origen de las especies mediante la selección natural, o la preservación de la razas favorecidas en la lucha por la existencia. La reducción de la evolución al mero azar es una prueba más de que el novelista habla de oídas y de cómo los creacionistas "alteran la realidad, introduciendo a su conveniencia tergiversaciones más o menos gruesas que dificultan o impiden una cabal comprensión" de la teoría de la evolución.

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19 Sep 2008

El creacionismo ha conseguido una victoria judicial en Turquía, donde un tribunal de Estambul ha ordenado a Turk Telekom bloquear el acceso de los internautas a la web del biólogo Richard Dawkins, uno de los más firmes defensores de la Teoría de la Evolución. Según la NTV, quienes intentan acceder a la página del científico británico desde Turquía se encuentran con el siguiente aviso: "El acceso a este sitio ha sido suspendido de acuerdo con una decisión judicial".

El promotor de la medida ha sido Adnan Oktar, autor del Atlas de la Creación, un tocho antievolucionista de 700 páginas del que han sido enviados miles de ejemplares a profesores universitarios. Oktar, quien firma el libro con el pseudónimo de Harun Yahya, sostiene que "la evolucion no existe" porque, "si hubiese existido, estaría escrito en el Corán, la Biblia y la Torá". Los abogados del creacionista islámico han argumentado ante el tribunal que Dawkins ha difamado en su sitio tanto a su representado como a su obra, de la cual ha destacado el contraste entre lo costoso de su lujosa edición y lo inane de sus contenidos.

Oktar ya intentó a comienzos de este año que se prohibiera en su país la venta de El espejismo de Dios porque, según él, el libro de Dawkins insulta a la religión. Además, ha conseguido este año que los tribunales de su país bloqueen el acceso a todo WordPress.com, porque acoge bitácoras cuyo contenido le ofende.

Turquía y Estados Unidos son los dos países más antievolucionistas de Occidente, según un estudio comparativo publicado en la revista Science hace dos años. Con bloqueos a sitios de Internet como el de Dawkins, Turquía demuestra, además, lo lejos que está de cumplir el mínimo necesario de respeto a la libertad de expresión que se da en la Unión Europea.

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26 Ago 2008

Llovió a mares durante cuarenta días y cuarenta noches. "Subió el nivel de las aguas mucho, muchísimo sobre la tierra, y quedaron cubiertos los montes más altos que hay debajo del cielo" (Génesis 7, 19). No se recuerda una tragedia igual; las aguas tardaron 150 días en retirarse. "Yahvé exterminó todo ser que había sobre la faz del suelo, desde el hombre hasta los ganados, hasta los reptiles y hasta las aves del cielo: todos fueron exterminados de la tierra, quedando sólo Noé y los que con él estaban en el arca" (Gén. 7, 23). El dios del Antiguo Testamento inundó el mundo para castigar al ser humano por su maldad, pero antes avisó a un hombre con la antelación necesaria para que pusiera a salvo a su familia y gran número de animales. Para quienes creen en la literalidad de la Biblia, el Diluvio Universal es un suceso histórico.

Según el Génesis, poco después de la Creación, la corrupción se generalizó entre los hombres hasta tal punto que Yahvé se arrepintió de su obra y decidió acabar con todos los seres vivos. Sin embargo, mostró piedad hacia Noé -"el varón más justo y cabal de su tiempo" (Gén. 6, 9)- y le dio instrucciones para que construyera una embarcación de tres cubiertas en la que encontraran refugio él, su mujer, sus tres hijos y las esposas de éstos. Además, le pidió que metiera en ella una pareja "de todo ser viviente" (Gén. 6, 19) -posteriormente, le dijo que fueran siete parejas de cada ave y animal puro, y una de cada impuro-, después de lo cual empezó a diluviar. Cuando bajaron las aguas, el arca encalló "sobre los montes de Ararat" (Gén. 8, 4), desde donde los supervivientes -animales y seres humanos- partieron para repoblar la Tierra. Hasta aquí, el relato bíblico; pero ¿hubo un Diluvio Universal?

Un barco inmenso

Quienes consideran la Biblia un libro de historia dicen que sí. Son millones de personas en Occidente. Otros muchos millones creen que la narración del Antiguo Testamento se refiere a lo ocurrido durante una inundación en Mesopotamia, la región del Tigris y el Éufrates, y también hay quien piensa que todo es un mito: que nunca hubo un arca, ni un Noé, ni nada parecido. La idea de una inundación universal se ve aparentemente respaldada porque existen en el mundo más de 250 relatos de esta naturaleza, desde Mesopotamia hasta los pueblos indígenas americanos, pasando por India y China. Así, pues, examinemos si fue posible.

No se conoce ningún mecanismo natural por el cual pueda quedar sumergido todo el planeta, hasta las montañas más altas. Además, ¿dónde fue a parar después toda esa agua? Cabe aducir que cayó de la nada y fue a parar a la nada gracias a sendos milagros divinos; pero la historia y la ciencia no entienden de milagros, fenómenos que, por cierto, han ido desapareciendo según ha ido avanzando el conocimiento humano. Desde el punto de vista logístico, tampoco resulta factible que Noé y los suyos -cuatro hombres y cuatro mujeres- afrontaran con éxito la tarea que Yahvé encargó al primero.

El dios del Antiguo Testamento pide a Noé que construya un arca de madera de 140 metros de largo, 23 de ancho y 14 de alto. Un navío grande; pero no lo suficiente como para meter en él a una pareja de cada especie viviente. Porque, en 2005, había identificadas en la Tierra 1.085.000 especies de insectos, 400.000 de bacterias, 270.000 de plantas, 72.000 de hongos, 19.000 de peces, 9.700 de aves, 6.300 de reptiles, 5.000 de virus, 4.300 de mamíferos, 4.200 de anfibios, según el Programa de Medio Ambiente de Naciones Unidas. Y se cree que hay muchas más que no conocemos.

Los problemas de Noé

"Noé contaba 600 años cuando acaeció el diluvio" (Gén. 7, 6) y, aun ayudado por su mujer, sus hijos y sus nueras, nunca pudo construir una embarcación capaz de acoger una pareja de todo bicho viviente. Nadie podría hacerlo. Además, había que disponer a los animales estratégicamente -el león lejos de la gacela o cualquier otra sabrosa presa; las aves, de los insectos...- y disponer de miles de metros cúbicos para almacenar el alimento para que subsistieran todos hasta la retirada de las aguas. Eso por no hablar de cómo llegaron hasta el arca los pingüinos, los dragones de Komodo, los canguros, los pandas...; y de cómo repoblaron luego el mundo de tal manera que, nada más salir, el lobo no se merendara al conejo o éste no se comiera la zanahoria recién brotada.

Los geólogos no han encontrado ni rastro de una inundación planetaria hace miles o millones de años. Las pruebas contra la veracidad histórica del relato bíblico son tan sólidas, que mucha gente se inclina por un fenómeno local ocurrido en Mesopotamia para explicar lo vivido por Noé. ¿Pero cómo va a acabar Yahvé con todos los seres vivos de la Tierra inundando sólo una región? ¿Por qué Noé construye un arca cuando podía, simplemente, haberse ido con los suyos caminando a otra parte? ¿Por qué tiene que coger una pareja de cada especie, incluidas aves que podían salir volando más allá de la zona anegada?... Demasiadas preguntas sin respuesta. La que lo tiene es la de por qué existen múltiples tradiciones diluviales.

La narración más antigua del un Diluvio Universal está en el Poema de Gilgamesh, un relato mítico mesopotámico -posiblemente inspirado en una gran inundación- que adaptaron los autores del Génesis a sus necesidades. Con el paso de los siglos, como apunta el geólogo Xabier Pereda Suberbiola, el relato de Upnapishtim, el Noé sumerio, pasó de pueblo en pueblo y, ya transformado en su versión bíblica, fue divulgado por los misioneros cristianos, hasta que acabó siendo asimilado y adaptado a su realidad por distantes culturas. Así pudo universalizarse una historia poco ejemplarizante, en la cual un padre omnipotente decide ahogar a todos sus hijos porque uno de ellos -el hombre- no se porta como es debido.


El libro

Ararat. Tras el arca de Noé, un viaje entre el mito y la ciencia (2007): El periodista Frank Westerman protagoniza un viaje con la historia bíblica del Diluvio como leitmotif.

Publicado originalmente en el diario El Correo.

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16 Jun 2008

Bilbao acogerá el 30 de junio la jornada Impactos extraterrestres: Tunguska, 100 años después, un acto organizado por el Círculo Escéptico (CE), la Universidad del País Vasco (UPV), el diario El Correo, el Center for Inquiry (CfI) y el Ayuntamiento de Bilbao. Josep Maria Trigo-Rodríguez, Xabier Orue-Etxebarria y Agustín Sánchez Lavega ofrecerán sendas conferencias y participarán en una mesa redonda en el salón de actos de la Biblioteca de Bidebarrieta (c/ Bidebarrieta, 4), entre las 18 y las 21 horas. El primero, astrofísico del Instituto de Ciencias del Espacio (CSIC-IEEC), hablará sobre el peligro de cometas y asteroides; el segundo, paleontólogo de la UPV, acerca de las extinciones masivas por impactos; y el tercero, astrofísico de la UPV y miembro del CE, del suceso de Tunguska y qué puede hacerse ante este tipo de amenazas. La explosión de Tunguska arrasó unos 2.200 kilómetros cuadrados -el equivalente a Guipúzcoa- de bosque en Siberia el 30 de junio de 1908 y, según los últimos estudios, pudo haber sido causada por un asteroide de menos de 30 metros de diámetro.

La jornada Impactos extraterrestres: Tunguska, 100 años después cierra el segundo curso de divulgación del pensamiento crítico programado en la capital vizcaína por el CE, asociación nacida hace hoy tres años. Las seis actividades públicas organizadas hasta el momento en Bilbao han contado con más de un millar participantes, siendo especialmente destacable el éxito de las dos celebraciones del Día de Darwin, en las cuales el salón de actos de la Biblioteca de Bidebarrieta -con capacidad para más de 300 personas- se quedó pequeño. Además de otras dos jornadas de charlas enmarcadas en la Semana de la Ciencia en 2006 y 2007, el CE organizó una especial con motivo de los 60 años de platillos volantes y otra dedicada a la polémica de las antenas de telefonía. Casi una ventena de científicos y divulgadores ha intervenido ya en las actividades de promoción del pensamiento crítico celebradas en Bilbao desde noviembre de 2006, gracias al apoyo desinteresado de todas las instituciones participantes, que ya estan preparando los actos del próximo curso.

Pensamiento crítico en la calle

En las primeras jornadas de Misterios, a la luz de la ciencia, Eduardo Angulo, biólogo de la UPV y miembro del CE, nos acercó a la criptozoología en Me pareció haber visto un lindo monstruito. Nessie, el yeti y otros seres enigmáticos; Jon Sáenz, físico de la UPV, expuso algunos métodos populares de predicción meteorológica en ¿Sirven las témporas para predecir el tiempo del próximo invierno?; Agustín Sánchez Lavega examinó las posibilidades de vida en otros mundos en ¿Hay alguien ahí? La búsqueda de extraterrestres; Mauricio-José Schwarz, periodista científico y miembro del CE, denunció los engaños de lo paranormal en Ferraris a 1.000 euros. Las afirmaciones extravagantes y cómo someterlas a prueba; y Félix Goñi, catedrático de Bioquímica y Biología Molecular de lla UPV y director de la Unidad de Biofísica de la UPV y el CSIC, y Juan Ignacio Pérez, rector de la UPV, reflexionaron sobre los riesgos delpensamiento mágico. En la segunda edición de Misterios, a la luz de la ciencia, Carlos J. Álvarez, psicólogo de la Universidad de La Laguna, habló de Algunas creencias erróneas sobre nuestro cerebro; Javier Cavanilles, periodista del diario El Mundo, disertó sobre Las caras de Bélmez: ¿falsa ciencia o mal periodismo?; José Carlos Pérez Cobo, biólogo de la UPV, analizó el Agua depurativa y otros engaños de la nutrición y la cosmética; y Joseba Zubia, físico de la UPV, nos ilustró sobre Ondas electromagnéticas y salud.

En los actos del Día de Darwin de 2007, Enrique Cerdá-Olmedo, genetista de la Universidad de Sevilla, disertó sobre Evolución ciega y 'diseño inteligente'; Antonio Lazcano, biólogo de la Universidad Nacional Autónoma de México, nos llevó hasta El origen de la vida; y Ana Rallo, bióloga de la UPV, habló acerca de la llegada de las ideas evolucionistas a España en Darwin, imported from England. En el Día de Darwin 2008, Ricardo Amils, profesor de Microbiología de la Universidad Autónoma de Madrid e investigador asociado al Centro de Astrobiología, reflexionó sobre la vida más primitiva en ¿Minerales o azúcares? ¿Qué prefirieron los primeros seres vivos?; Eustoquio Molina, catedrático de Paleontología de la Universidad de Zaragoza, dedicó su charla a Creacionismo contra evolución: la estrategia del 'diseño inteligente'; y José Carlos Pérez Cobo, biólogo de la UPV, disertó sobre la evolución del cerebro humano en ¿Somos listos porque comemos almejas? En las mesas redondas de ambas jornadas, intervinieron, además, Eduardo Angulo, Félix Goñi, Juan Ignacio Pérez y Agustín Sánchez Lavega.

Celebramos los 60 años de platillos volantes con conferencias de Eduardo Angulo, quien nos presentó a los extraterrestres de la ciencia ficción en ¡Marciano, ven a casa!; Ricardo Campo, filósofo de la Universidad de La Laguna, y miembro de la Fundación Anomalía y el CE, quien resumió la historia del mito ovni en La invasión que nunca llegó; Fernando L. Frías, abogado y presidente del CE, que provocó carcajadas con La chapuza galáctica: ufología a la española; y el autor de estas líneas, que dio su punto de vista sobre el origen del prototipo de extraterrestre en 40 años de hombrecillos grises. Además, Agustín Sánchez Lavega participó en la mesa redonda. La jornada Antenas y salud: verdades y mentiras contó, por su parte, con las inestimables aportaciones de Félix Goñi y Joseba Zubia.

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27 Feb 2008

Peter Bowler ha dedicado gran parte de su vida profesional a la historia de la teoría de la evolución. Ayer, pronunció en Bilbao la conferencia inaugural de un ciclo sobre sus codescubridores, Charles Darwin y Alfred Russell Wallace. Organizado por la Fundación BBVA, el CIC bioGUNE, el British Council y la Unidad de Biofísica del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y la Universidad del País Vasco (UPV), conmemora la presentación de su teoría en la Sociedad Linneana de Londres hace 150 años.

–¿Es la intromisión de lo sobrenatural en la evolución humana la principal discrepancia entre Darwin y Wallace?

–Diez años después de la publicación de El origen de las especies en 1859, Darwin escribió El origen del hombre para explicar la evolución del mono al ser humano. Por aquel entonces, Wallace ya hablaba de lo sobrenatural. Para él, las facultades humanas tenían que ser fruto de algo más que la selección natural. Suele decirse que Wallace y Darwin propusieron una misma teoría, aunque hay diferencias sustanciales entre ellos.

–También puntos en común.

–El principal, la biogeografía. Los dos exploraron el mundo y se preguntaron por la distribución de las especies. ¿Por qué están donde están? En las Galápagos, Darwin se dio cuenta de que había especies diferentes de un animal en diferentes islas. Defender que Dios había ido plantando una especie diferente en cada isla era de un reduccionismo absurdo y, en cierta forma, un insulto al Creador. Concluyeron que la diferenciación se debía a animales que habían emigrado de un territorio a otro y luego habían quedado aislados por barreras naturales.

–Y se habían multiplicado y adaptado al entorno.

–Sí. La selección natural establece que sobreviven los mejor adaptados al medio. Explica por qué algunos individuos sobreviven y otros no. Wallace creía que la selección natural actuaba sobre grupos y subespecies, mientras que Darwin hablaba de la competencia entre individuos y presentaba como prueba la cría selectiva de animales por el hombre. Wallace nunca aceptó la analogía entre la selección natural y la cría de animales.

–Él creía que la evolución servía para otros animales, pero no para el hombre. ¿No es algo parecido a lo que sostienen los promotores del diseño inteligente, para quienes sólo la existencia de Dios puede explicar la complejidad humana?

–Wallace consideraba indispensable lo sobrenatural para explicar algunas facultades humanas. Creía que habilidades como las matemáticas, la música... eran inexplicables desde la selección natural. En ese sentido, sí existe un paralelismo con lo que sostienen los partidarios del ‘diseño inteligente’. Darwin era un materialista que abogaba por la explicación de todo por causas naturales, mientras que Wallace recurría a lo sobrenatural...

–Para explicar lo inexplicado.

–El trabajo de los científicos es buscar explicaciones naturalistas a lo que no sabemos. Cuando hay algo que no entiendes, puedes creer que nunca lo entenderás o que no lo entiendes ahora, pero posiblemente sí en el futuro. Para quien opta por la primera opción, seguir buscando una explicación no tiene sentido. Pero un científico nunca dirá: "¡Dejemos de buscar!". El gran problema de Wallace y de los modernos creacionistas es que ponen un límite, una frontera, a la ciencia y rechazan la posibilidad de dar respuesta naturalista a algunas preguntas.

–Buscan a Dios en lo que la ciencia aún desconoce.

–Sí, en algo que no entendamos ahora. Es el Dios de los huecos del conocimiento. Muchos teólogos intentan hoy conciliar ciencia y religión, y huyen del Dios de los huecos. Vienen a decir que Dios está en los orígenes, detrás de las Leyes de la Naturaleza, no de cada uno de los pequeños detalles.

–Parece que todavía no hemos digerido que Darwin, siguiendo los pasos de Copérnico, expulsara al hombre del centro del Universo.

–No. A mucha gente le cuesta aceptar que no somos algo especial, que no somos el objetivo de la evolución. No es fácil hacerlo. Incluso aquéllos que no son religiosos en el sentido convencional se resisten a creer que no somos especiales. Muchas personas aceptan la teoría de la evolución, pero sólo si nosotros somos el fin último. Sin embargo, para Darwin no somos el objetivo, sino que estamos en una de las ramas del árbol de la evolución. Darwin era un materialista. No era ateo. Era agnóstico, término que acuñó su amigo Thomas Henry Huxley. Wallace era teísta.

–Y creía en el espiritismo.

–Algunos científicos importantes creían entonces que la ciencia tenía que tomarse en serio al espiritismo e incluirlo entre los fenómenos a estudiar, pero la mayoría no estaba, ni está hoy en día, de acuerdo. Sabemos que el 99,99% de los fenómenos llamados paranormales se deben a engaños, a trucos. Tenemos razones para ser muy, muy escépticos. Además, si el fraude es la norma, el científico es el peor preparado para investigar lo paranormal.

–Es mejor el ilusionista, ¿no?

–Sí. Porque los científicos no acostumbran a engañar mientras que los ilusionistas se ganan así la vida.

–¿Cómo tienen que enfrentarse los científicos al creacionismo?

–Deben tener mucho cuidado. A menudo responden mal, como si fuera un desafío. Tienen que aprender a defender sus argumentos, explicar cuáles son los problemas, que la idea de la Creación es una excusa para no hacer ciencia, para no buscar respuestas a preguntas.


EL PERSONAJE

Peter Bowler es profesor de Historia de la Ciencia en la Universidad de la Reina, en Belfast. Es miembro de la Academia Británica, la Real Academia Irlandesa y la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia (AAAS). Ha publicado un gran número de libros sobre historia de la biología y su obra Evolution: the history of an idea (1984) es clave para entender el origen y desarrollo de la teoría de la evolución por selección natural.

Publicado originalmente en el diario El Correo.

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26 Feb 2008

Almudena Cacho y yo hablamos el 12 de febrero en Protagonistas Bizkaia, en Punto Radio Bilbao, de la celebración del Día de Darwin en Bilbao, en la decimoctava entrega de la temporada 2007-2008 del espacio que la emisora de Vocento dedica semanalmente al escepticismo.

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21 Feb 2008

Bilbao acogerá desde el 26 de febrero hasta el 29 de abril el ciclo de conferencias Darwin y Wallace: 150 años del descubrimiento de la evolución, con motivo del 150 aniversario de la presentación de sus estudios en la Sociedad Linneana de Londres. Organizadas por el CIC bioGUNE, la Fundación BBVA, el British Council y la Unidad de Biofísica del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y la Universidad del País Vasco (UPV), las charlas tendrán como escenario el Salón Tapices de la Fundación BBVA (c/ Gran Vía, 12) y correrán a cargo de Peter Bowler, de la Sociedad Británica para la Historia de la Ciencia (BSHS), quien disertará sobre las diferencias y similitudes entre los enfoques de Alfred Russell Wallace y Charles Darwin (26 de febrero); Eudald Carbonell, arqueólogo de la Universidad Rovira i Virgili, que hablará de los hallazgos de las excavaciones de Atapuerca (28 de febrero); el lingüista Juan Uriagereka, de la Universidad de Maryland, que se centrará en la evolución del lenguaje (6 de marzo); la historiadora Fern Elsdon-Baker, de la BSHS, que explorará las diferencias entre el darwinismo y la interpretación que del mismo hace Wallace (11 de marzo); la bióloga Ana María Aransay, del CIC bioGUNE, que hablará de evolución y enfermedades (8 de abril); el biólogo Miguel Delibes de Castro, de la Estación Biológica de Doñana, que disertará sobre evolucionismo y conservacionismo (17 de abril); y el biólogo Ginés Morata, del Centro de Biología Molecular Severo Ochoa, que dedicará su conferencia a los genes, el desarrollo y la evolución (29 de abril).

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19 Feb 2008

Unas 300 personas asistieron el martes de la semana pasada en Bilbao a la celebración del Día de Darwin, un acto organizado por El Correo, la Universidad del País Vasco (UPV), el Ayuntamiento de Bilbao, el Círculo Escéptico y el Center for Inquiry. Fueron casi tres horas de divulgación científica a cargo del microbiólogo Ricardo Amils, de la Universidad Autónoma de Madrid e investigador asociado al Centro de Astrobiología; el biólogo José Carlos Pérez Cobo, de la UPV; y el paleontólogo Eustoquio Molina, catedrático de Paleontología de la Universidad de Zaragoza, a los que en el coloquio se sumó Félix Goñi, director de la Unidad de Biofísica del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y la UPV. Fallaron el biólogo Juan Ignacio Pérez, rector de la UPV, por razones de agenda y el biólogo Eduardo Angulo, de la UPV y el CE, por causas inevitables. La jornada fue inaugurada por el concejal Asier Abaunza, quien en representación del alcalde, Iñaki Azkuna, hizo una breve y acertada introducción al acoso que sufre la teoria de la evolución en Estados Unidos y otros países por parte de los fundamentalistas.

La segunda edición bilbaína de la conmemoración del nacimiento de Charles Darwin tuvo un amplio eco en los medios de comunicación, desde los diarios gratuitos hasta las emisoras de radio, pasando por El Correo. Lo más importante, no obstante, fue el apoyo mostrado por la calle, por cada una de esas 300 personas que permanecieron entre 18 y 21 horas sentadas en el Salón de Actos de la Biblioteca de Bidebarrieta. Es ese respaldo el que nos ha llevado a los organizadores -algunos en la sombra, como Luis Miguel Ortega Gil, tesorero del CE- a empezar a trabajar ya en próximos eventos de difusión del pensamiento crítico. Pero, antes que nada, habrá pronto en la capital vizcaína más actos de divulgación de la teoría de la evolución y sus implicaciones. Permanezcan atentos a este blog.

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Sobre este blog

magonia

Una ventana crítica al mundo del misterio

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