07 Oct 2005

Detrás y de izquierda a derecha: Widson Porto Reis, Tim Delaney, Hugo Estrella, Mariano Moldes, Richard Branham y Márquez. Delante, Tim Madigan, Celso Aldao, Benjamin Radford, Luis Alfonso Gámez, Alejandro J. Borgo, Pablo Capanna, Diego Zúniga, Jorge Alfonso Ramírez y Norman Allen. Foto cortesía de Alejandro J. Borgo.

"No hay asunto que no podamos investigar y discutir: los ovnis, la astrología, la parapsicología, la clonación terapéutica, el aborto, la eutanasia, la separación de la Iglesia y el Estado, lo políticamente correcto...", dijo el periodista Alejandro J. Borgo, el 18 de septiembre en Buenos Aires, durante su charla en la Primera Conferencia Iberoamericana sobre Pensamiento Crítico, en la que incitó a los presentes a "pensar en los pequeños cambios como medio para lograr una gran transformación social". Ya en el acto de clausura, el director de la revista Pensar lanzó un reto: "Mucha gente se ha conocido aquí estos días. Ahora, el asunto es: ¿qué vamos a hacer respecto a todo aquello en lo que estamos de acuerdo?".

Dos apretadas jornadas de conferencias y conversaciones informales fueron la plasmación, el 17 y 18 de septiembre, de lo que Paul Kurtz, presidente del Center for Inquiry (CfI), calificó previamente de "encuentro histórico". El vaticinio del filósofo estadounidense se cumplió, aunque lamentablemente él no pudo comprobarlo, ya que no asistió al encuentro y mandó su intervención grabada en vídeo. El apoyo económico del Comité para la Investigación Científica de las Afirmaciones de lo Paranormal (CSICOP) y del CfI, y el magnífico trabajo de Borgo hicieron realidad un congreso en el que participaron representantes de media docena de países sudamericanos, además de escépticos estadounidenses y españoles.

Soler, al pie del cañón en la mesa del Círculo Escéptico. Foto: L.A. Gámez"Bertrand Russell dijo una vez que la tesis más arriesgada que se podría presentar era la de pedir que una creencia se basara en pruebas y que no debería creerse en algo que no fuera comprobado. Sin embargo, este punto de vista no es habitualmente escuchado en aquellos lugares donde se espera que la gente crea cosas basadas en la autoridad, el dogma, el apasionamiento o la costumbre", afirmó Kurtz en su charla. El presidente del CfI resumió en tres los objetivos de su organización: conseguir que la gente no admita una creencia o afirmación mientras no esté suficientemente demostrada, "promover el punto de vista científico del Universo y de la especie humana", y aplicar estos conocimientos a cuestiones que atañen a la ética y los valores. Lamentó que "países como Estados Unidos sean prisioneros de una visión arcaica y fundamentalista", y concluyó que lo que necesita en estos momentos el mundo es una nueva Ilustración.

La otra intervención inaugural corrió a cargo del filósofo Mario Bunge, si bien la leyó Borgo, ya que el pensador argentino no pudo viajar a Buenos Aires desde Canadá por motivos de salud. "El pensamiento crítico supera tanto al mágico como al religioso, a las ideologías tradicionales, a las pseudociencias y a las pseudofilosofías como la fenomenología y el existencialismo. Todas estas doctrinas son dogmáticas. Por ello todas ellas merecen la crítica del pensador riguroso", apuntó Bunge. Lanzó dardos al psicoanálisis -se refirió a La interpretación de los sueños como "el Evangelio según San Segismundo"- y aseguró que, desde 1930, en Argentina "los avances de la ciencia fueron anulados por los de las seudociencias", lo que ha convertido el país "en el paraíso de astrólogos, homeópatas, psicoanalistas y chamanes de otras escuelas, todas ellas lucrativas y ninguna exploradora de la realidad". El psicoanálisis fue objeto de una pormenorizada crítica del psicólogo Gerardo Primero, quien desveló a los asistentes por qué falla esta práctica.

La liberación de la teología

Zúñiga, Alfonso Ramírez y Borgo charlan durante un descanso. Foto: L.A. GámezJorge Alfonso Ramírez, representante de Pensar en Paraguay, protagonizó una de las intervenciones más destacadas del encuentro, al hablar de La tiranía de la fe y el futuro de la razón. En una charla políticamente incorrecta -¡cómo se agradece en los tiempos ñoños en los que vivimos!-, argumentó en favor del desmantelamiento de la incubadora de intolerancia y fanatismo que puede llegar a ser la religión, recordando que un dios estuvo detrás de los ataques contra las Torres Gemelas de septiembre de 2001. "Palabras como Dios y Alá deben seguir el camino de Apolo y Baal o los primeros alcanzarán su significado en nuevos holocaustos", advirtió. Ya en la sesión final, Alfonso Ramírez abogó por la "liberación de la teología, frente a la teología de la liberación". Hugo Estrella, periodista y fundador del grupo Joven Pugwash Internacional, centró su charla en la relación entre la Iglesia y el Estado en Argentina, y reclamó el final de lo que considera "una asociación ilícita" perjudicial para la democracia y la libertad. Y Norman Allen, del CfI, habó sobre el impacto del pensamiento religioso en los estadounidenses de origen latino y africano.

La intervención anticreacionista del encuentro fue obra de Richard Branham, del Centro Regional de Investigaciones Científicas y Tecnológicas (Cricyt) de Mendoza (Argentina). Branham, en una brillante disertación, presentó el "montón de evidencias" procedentes de diferentes disciplinas científicas que demuestran que el Universo nació hace unos 14.000 millones de años. "¿Qué dicen los creacionistas? Que Dios creó el Universo hace unos 6.000 años; pero con la apariencia de que tiene 14.000 millones de años. ¿Es Dios un bromista? El argumento fatal para esa idea es que no hay nada especial que ocurriera hace 6.000 años". Branham indicó que también podría decir cualquiera que Dios creó el Universo hace un segundo, pero con todo trucado -incluidos nuestros recuerdos y aspecto- para que parezca mucho más antiguo, y que únicamente desde el fanatismo se puede negar que la historia empezó con el Big Bang.

Agostinelli, durante su exposición. Foto: L.A. Gámez.Ya en el ámbito paranormal, Joe Nickell, investigador del CSICOP, hizo una breve exposición de su trabajo y dejó clara cuál es su postura ante los enigmas. "No necesitamos ir de promotores ni de detractores de misterios; sólo investigar. Yo voy al sitio e investigo". Dos días después, cuando le comenté que me iba a Bariloche, me animó a intentar atrapar a Nahuelito, el monstruo que supuestamente habita el lago Nahuel Huapi. Siguiendo el consejo de este veterano cazafantasmas, busqué en el lago al primo argentino de Nessie durante días con desigual fortuna. El periodista Alejandro C. Agostinelli habló sobre los orígenes culturales del fenómeno ovni, en una interesante charla en la que demostró su profundo conocimiento de la mitología ufológica. El ilusionista Enrique Márquez expuso los tejemanejes de los cirujanos psíquicos, ayudado de una serie de vídeos escalofriantes en los que enfermos de cáncer llegaban a ser golpedados por esos desaprensivos que dicen practicar intervenciones quirúrgicas sin anestesia ni bisturí, cuando en el fondo lo que están haciendo es un juego de ilusionismo. "La única manera de ser efectivo (en la divulgación del pensamiento escéptico) es hacer circo, que es lo que quieren los medios", señaló Márquez al tiempo que se proyectaban algunas de sus numerosas apariciones televisivas. Y a mí me tocó hablar de conspiraciones en una charla titulada Sé algo que ustedes no saben.

La medicina y la pseudomedicina fueron el eje de la disertación de Ernesto Gil Deza, oncólogo del Instituto Henry Moore de Buenos Aires que puso el listón muy alto al resto de los ponentes. Gil Deza es un auténtico showman del escepticismo que cautivó a este escribano hasta el punto de que no tomó ni una sola nota de su intervención. Es decir, disfruté de ella y me reí de lo lindo, como la mayoría del centenar de personas que llenaba la sala. Lo mismo estuvo a punto de pasarme con Celso Aldao, físico de la Universidad Nacional de Mar del Plata con un parecido sorprendente a Salman Rushdie y que cree que no tiene gancho con el público, pero es mentira. Aldao dio una interesantísima y pedagógica conferencia sobre lo que es y lo que no es ciencia, y dijo que "la creencia en lo paranormal es algo incentivado por una industria". "Tenemos el deber de informar, de alertar, desde el punto de vista de la ciencia y la razón; y no sólo los científicos, sino todos", indicó.

Radford revisa su charla, en presencia de Borgo y Aldao. Foto: cortesía de Alejandro J. Borgo.Widson Porto Reis, profesor del Instituto Militar de Ingeniería de Brasil e integrante del Projeto Ockham, habló sobre la creciente penetración de la pseudociencia en la Universidad de su país y la achacó a la inexistencia de un escepticismo organizado, la indiferencia de la comunidad científica, la tolerancia hacia la pseudociencia de las revistas de divulgación más populares, la presentación de la pseudociencia como algo emocionalmente agradable y el relativismo cultural, "la idea de que todas las ideas son igualmente válidas". El biólogo Mariano Moldes disertó sobre los bolsones pseudocientíficos en la biología. Aunque prestó especial atención a la sociobiología -"No siempre nuestros enemigos ideológicos son villanos de cine mudo"-, criticó también el neorracismo y la criptozoología. "Hay especies desconocidas, pero nunca las encuentran los cripozoólogos, sino los biólogos", apuntó acertadamente.

Después de que Tim Madigan, de la Universidad St. John Fisher (EE UU), hablara de La ética de la creencia y de que Tim Delaney, de la Universidad Estatal de Nueva York (EE UU), disertara sobre la filosofía positiva como "una fuerza social para combatir el dogmatismo", Pablo Mira, de la Universidad de Buenos Aires, expuso algunos de los mitos de la economía, en línea con su artículo aparecido en Pensar y con gran sentido el humor. Benjamin Radford, editor asistente de The Skeptical Inquirer, pronunció su conferencia en español, llegando a consultar antes la pronunciación de algunas palabras con las dos magníficas traductoras simultáneas que nos acompañaron durante los dos días. El joven y polifacético psicólogo comparó nuestra mente con un jardín que hay que cuidar y en el que hay que evitar que crezca la mala hierba de la superstición. "Cuando me siento cansado, recuerdo la frase de Redfin que está al comienzo de El mundo y sus demonios, el libro de Carl Sagan: 'Es mejor encender una vela que maldecir la oscuridad'". Primero en su intervención y luego en la mesa redonda final, Radford hizo un llamamiento al trabajo de los escépticos en equipo: "Separados, somos voces solitarias contra una avalancha; pero, juntos, nuestras voces se pueden unir en un clamor".

La traca final

Max Seifert, Carlos Domínguez y Santiago Feldman. Foto: L.A. GámezA menos de tres horas de acabar el encuentro, parecía que todo el pescado estaba vendido, pero salieron a escena el periodista chileno Diego Zúñiga y su colega argentino Pablo Capanna. Juventud y veteranía se dieron la mano en dos charlas dedicadas al análisis del trabajo y el rigor de los periodistas. Zúñiga, redactor del diario Las Últimas Noticias y director de la revista La Nave de los Locos, destacó que los jóvenes reporteros de su país han crecido "en un ambiente proclive al pensamiento mágico", con duendes que habitan en la casas, extraterrestres que se pasean por todos lados y espíritus que llegan a abusar de "bellas estudiantes". Después de ofrecer múltiples ejemplos de noticias sobre lo paranormal publicadas en la Prensa chilena -que me hicieron retroceder mentalmente en el tiempo a los diarios españoles de finales de los años 70 y principios de los 80-, se mostró muy crítico con el gremio. "Los periodistas hemos sido resortes del engaño, dándole un impulso que no se merece". Capanna expuso las pruebas que demuestran que el desconocimiento sobre el lenguaje y las profundas lagunas en su formación, unidos a la falta de métodos de control en las redacciones, que se plasman día a día en noticias sin sentido y hallazgos que no son tales que se publican a todo trapo en los medios de comunicación. Profesor de Filosofía de la Universidad Tecnológica Nacional de Argentina, Capanna animó a la gente a "no dejar pasar estas cosas, escribir al diario y llamar a la radio y la televisión ante cualquier disparate".

Las jornadas no hubieran sido posibles sin la entrega de Alejandro J. Borgo, con quien colaboró estrechamente un español: Juan Soler, representante del Círculo Escéptico (CE) que se encargó durante los dos días de atender a quienes solicitaban información del CE, la revista Pensar y ARP-Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico, que tuvo sus ojos y oídos en Sergio López Borgoñóz. Al margen de las conferencias, fue un placer conocer en persona a escépticos como Carlos Domínguez, Juan de Gennaro, responsable de Argentina Skeptics, Max Seifert y Armando Sosto. Con ellos, Borgo y Márquez, tuvimos Luisa Idoate y yo el placer de compartir dos semanas después una larga cena en la que reflexionamos sobre el congreso y las posibles vías de colaboración transoceánica. Quedan también en el recuerdo los espectáculos de los magos Marduk y Merpin, las conversaciones con el escéptico mallorquín Paolo Zerbato -a quien no había visto desde nuestras andanzas en Abano Terme, cerca de Venecia, en octubre del año pasado durante el último congreso escéptico mundial-, las dos veladas que pasé con la familia de Borgo y la visita a La Boca con los escépticos argentinos Mario y Graciela Blaum.

Nickell y De Gennaro. Foto: L.A. GámezSi algo hay que lamentar respecto a la Primera Conferencia Iberoamericana sobre Pensamiento Crítico, es lo que denunció con valentía Zúñiga en la mesa redonda final y ha reflejado en su crónica del encuentro: "A modo de autocrítica, valga comentar que no todas las agrupaciones escépticas de Latinoamérica, reunidas gracias a la revista Pensar, dieron un apoyo cerrado a la organización de este debate de dos días sobre El impacto social del dogmatismo y el engaño. Muchas de ellas ni siquiera dieron cabida al programa del encuentro en sus páginas web, lo que finalmente jugó en contra de una mayor difusión de un acontecimiento único en este lado del planeta". Es cierto. El encuentro ha topado con un inexplicable silencio por parte de asociaciones escépticas de ambas orillas del Atlántico. Si no me creen, visiten las webs de las organizaciones iberoamericanas. Pero antes, para hacerse una cabal idea de todo y no dar por buena mi opinión sin más, lean las reflexiones sobre este encuentro de Alejandro C. Agostinelli, de Widson Porto Reis y de Diego Zúñiga, y los enlaces de prensa incluidos en la web del Círculo Escéptico, además de ver la galería fotográfica de Juan de Gennaro. Quien lo desee podrá dentro de poco disponer de las jornadas en DVD.

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20 comentarios · Escribe aquí tu comentario

Un fantasma

Un fantasma dijo

Vaya panda de freaks.

Jacinto

Jacinto dijo

Mejor unos freaks de estos que unos fraudes de los otros.

Un fantasma

Un fantasma dijo

Freaks todos, Jacinto, freaks todos.

Alien

Alien dijo

La gran verdad de esta gente es que no se creen ni entre ellos. No creen en nada más que en lo que pueden demostrar... aunque se equivoquen. (A lo que nos tienen acostumbrados)



Allá ellos. Ni entre ellos se apoyan, ni se ponen de acuerdo. El movimiento escéptico está muerto antes de nacer.

Alien

Alien dijo

Por cierto ¿a que no han dicho en su congreso que lo que mas les molesta es que los parapsicólogos venden libros y ellos no venden nada, porque nadie compra sus "tochos"?



Pues que sean sinceros y lo digan.



En el fondo todo es cuestión de dinero.

refoiros

refoiros dijo

Yo sí que estoy molesto porque sean los magufos quienes vendan libros y no los escépticos, fastidiado porque se prefiere creer en lo increíble antes que a pararse a pensar, triste porque convenciones como esta no tienen repercusión en el gran público (habría que invitar a algún futbolista o concursante de Gran Hermano, digo yo). No sé si el movimiento escéptico estará muerto antes de nacer, como decía alguien, pero mientras haya webs como www.piramicasa.com (carcajadas garantizadas para los que la visiten con espíritu crítico) habrá que mantenerlo con vida por el bien de todos.

Macías P.

Macías P. dijo

Tienes razón, Refoiros, pero deja a los trolls tranquilos: Se cree el ladrón que son todos de su condición.

conundrum

conundrum dijo

Por lo menos alguien puede vivir de esto de la ciencia, aunque sea a nivel letrero, y por lo que se ve bastante bien. Si miramos a los pobres becarios, postdoc y cientificos que las pasan canutas para sobrevivir, con sueldos de hambre, estos escépticos que viven de la divulgación son muy afortunados. Desde luego todo menos ser científico tiene sus ventajas económicas.



Quería comer y deje la investigación por la divulgación.

(nota anónima en el laboratorio de una facultad de Biología)





popo

popo dijo

Joer, que poquitos que son! si parece un congreso de amiguetes para tapeo y cervezas!

Macías P.

Macías P. dijo

Por cierto, Luis Alfonso. Olvidé cargarme el RSS de la anterior dirección de Magonia y me doy cuenta de que ¿Sigues actualizándola? Que extraño...

NULL

NULL dijo

Macías,

Lo que hago es actualizar con las primeras líneas del texto y un enlace a ésta, para que la gente que visitaba 'Magonia' sólo ocasionalmente no se encuentre con nada.

Alien

Alien dijo

Macias, lo que más me gusta es que siempre teneis que recurrir al insulto fácil, a la descalificación grosera y carente de educación. "Si no piensas como yo eres un troll"



Y con ineducados y groseros es mejor no hablar.

Macías P.

Macías P. dijo

¿Pero que dices? La manía persecutoria es algo muy feo, Alien. Mira los comentarios anteriores al tuyo. O tu acusación esa de "lo que mas les molesta es que los parapsicólogos venden libros y ellos no venden nada, porque nadie compra sus "tochos"" y tal vez comprendas el mío.

Así puede que comprendas quienes son los ineducados y los groseros.Si te molesta que te llamen troll, procura no serlo.

P.D: Por cierto, que además de maleducado eres un soberbio: "No creen en nada más que en lo que pueden demostrar... aunque se equivoquen"

Que tío, sabe que estamos equivocados y nos dice que tenemos que creer.

ignotum

ignotum dijo

La verdad es que hay veces que lo que debería ser un lugar de intercambio de ideas, se convierte en un intercambio de acusaciones e insultos.



¿No podemos hacerlo un poco mas relajadamente y sin ser tan ariscos?

Arnold

Arnold dijo

¡Pero qué guapo que ha salido en la foto ese tal Soler del círculo escéptico!!!!!

Tiene cara de buena persona.

Alien

Alien dijo

Lo dicho.



Me retiro. No vale la pena perder el tiempo en un sitio donde solo se respeta UNA opinión.



De ahí debe venir el "éxito" de ciertos "congresos".



Adios.

Asigan

Asigan dijo

"De ahí debe venir el "éxito" de ciertos "congresos".



Ahí, ahí, eso es solo una opinión, y muy respetuosa.

Alien

Alien dijo

Los irrespetuosos parecen ser los escépticos que no han secundado el congreso. Por algo será. Quizá porque saben que algunos se están beneficiando personalmente de la labor de otros bienintencionados. Quizá. O porque se han dado cuenta de que no se hacen caso ni entre ellos.

Bueno, que me he ido. Pero no quería dejar este solar baldío sin saludar a Asigan. Aunque ya no sea amigo.

Luis Sebastian Martinez Morinigo

Luis Sebastian Martinez Morinigo dijo

Hola:



Me llamo Luis y vivo en la localidad de Remedios de Escalada, partido de Lanus Bs. As.



Realmente no se de que manera puedo dar con alguien para que me aclare una interrogante.

En febrero de este año 2006 me permití junto con un amigo irme de vacaciones al sur de argentina. Más precisamente Bariloche. En resumen sacamos unas cuantas fotos de una cámara común (no digital), distintos paisajes etc. No somos fotógrafos así que era para de alguna manera inmortalizar nuestras vacaciones. Luego de estar unos días nos vinimos. Mi amigo revelo las fotos he izo una copia para cada uno con sus respectivos negativos. En una de ellas, que fue la ultima foto; ya que recuerdo el momento. Es la que esta el lago Nahuel Huapi. La foto fue sacada porque me encanto el paisaje y apunta a la isla martín garcía.

Mi interrogante es que en la parte inferior de la foto hay algo que sale del mar y me tiene bastante intrigado. Es muy raro, se ve claro que hay algo y no me quiero aventurar a definir lo que es, ya que escapa a mis conocimientos. Necesito dar con gente entendida en el tema, profesionales, científicos o lo que fuere. La foto no la voy a mostrar asta que este seguro de los que quieren contactar sean allegados a mis deseos ya mencionados.

Por el momento contactar con mi correo luisbandido@hotmail.com

Fabio

Fabio dijo

Luis Sebastian:

Lo tuyo debe de ser cierto, todos sabemos del mounstuo que habita en Bariloche, y sobre todo en el "mar" barilochence.

Dejá de entretenerte con posibles pavadas y dale bola a las verades, que son más apasionantes descubrirlas.

Fabioi

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Misterios a la luz de la ciencia
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Sobre este blog

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Luis Alfonso Gámez es periodista de EL CORREO, donde ha cubierto la información de ciencia durante ocho años. Fundador del Círculo Escéptico, es consultor del Comité para la Investigación Escéptica (CSI), la organización científica más importante dedicada al estudio de lo extraordinario.

Para contactar con el autor:
lagamez@gmail.com

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