15 Feb 2004
Al igual que Carlos y Pablo, los clones artificiales, de existir, se parecerían entre sí físicamente; pero serían individuos diferentes. Ya fueran uno o cien. Pensar que un clon humano no es más que una especie de fotocopia del original es reducir la personalidad a los genes. Es afirmar que todo está escrito en ellos, que el ambiente no tiene nada que ver en nuestro desarrollo personal y que los hermanos gemelos son un único individuo. La genética condiciona en gran medida nuestro futuro biológico; pero no lo es todo. Craig Venter, director de Celera Genomics, reconoció, en la presentación pública del borrador de nuestro genoma el 12 de febrero de 2001, que "el entorno es tan importante como nuestro código genético" en la aparición de las enfermedades. Si hablamos de la personalidad, el tan se queda corto.
Hitler surgió donde surgió y en una época determinada. Como Einstein, al que también se suele citar como ejemplo de sujeto susceptible de clonación, aunque en sentido positivo. Para que de una célula clonada procedente de Einstein naciera otro Einstein, éste habría de tener idéntico desarrollo embrionario que el original -los gemelos poseen diferentes cableados neuronales, lo que ya es una dificultad insalvable- y vivir, después, todas y cada una de las experiencias del genio de Ulm, algo imposible simplemente porque estamos en el siglo XXI y el padre de la teoría de la relatividad nació en el XIX. Así pues, ahuyentemos de nuestras cabezas algunos fantasmas, y también ilusas esperanzas de vida eterna.
La clonación humana, temida por muchos, ha suscitado en algunos la pretensión de revivir a sus muertos. Así, un matrimonio estadounidense estaba hace un par de años dispuesto a pagar 200.000 dólares a una empresa radicada en Bahamas para que resucitase a su hijo, un bebé de diez meses fallecido durante una operación en principio sin importancia. Los desesperados padres, una pareja todavía en edad fértil, iban a gastarse en ese sueño imposible la indemnización que les otorgó la Justicia como víctimas de una negligencia médica. El dinero iba a acabar en las arcas de Clonaid, una compañía filial de la secta de los raëlianos, organización cuyo fundador dice estar en contacto con los extraterrestres.
Los raëlianos, que hace unos años intentaron sin éxito abrir una embajada alienígena en Israel -no les ayudó precisamente que su símbolo fuera entonces (a raíz de ese fracaso lo sometieron a un rediseño) muy parecido a la cruz gamada-, se embarcaron en febrero de 1997 en un proyecto de clonación humana cuyo momento cumbre se vivió el 26 de diciembre de 2002, cuando anunciaron el nacimiento de Eva en lo que el tiempo ha demostrado que no fue sino una operación publicitaria. La secta dispone del equipamiento adecuado, de científicos capacitados, de donantes de óvulos y de madres de alquiler dispuestas a llevar en su interior embriones ajenos. Con tal rampa de lanzamiento -los expertos no dudan de su capacidad para intentar clonar humanos-, han centrado su negocio en personas que han perdido a seres queridos, un auténtico filón en el que se aprovechan de esa idea tan popular como errónea de que la clonación reproductiva sería un medio para duplicar personas, cuando lo que se duplican en realidad son células a partir de las cuales se pueden desarrollar luego individuos.
"¿Quién, hoy en día, se escandalizaría por devolver a la vida a un bebé de diez meses que murió accidentalmente? La tecnología lo hace posible, los padres lo desean y no veo en ello ningún problema ético", afirma Brigitte Boisselier, directora científica de Clonaid en la web de la compañía. A pocos escandalizaría devolver a la vida a personas, si se pudiera. Sin embargo, la publicidad de los raëlianos es falsa. La tecnología no puede resucitar a nadie. Ni por los 200.000 dólares que cobran los raëlianos por sus servicios, ni multiplicando esa cantidad hasta el infinito. No hay resurrección posible. La mente, la personalidad, reside en el cerebro y, cuando éste muere, aquélla deja de existir. Quienes, por ignorancia, paguen a estos sectarios por revivir a un familiar serán estafados económica y emocionalmente, y posiblemente causen indirectamente un gran daño al nuevo ser. Si nace sin ninguna de las malformaciones detectadas hasta ahora en los clones de animales de granja y domésticos, el daño que sufra no tendrá su origen en que sea o no clonado, sino en las expectativas puestas erróneamente en él por sus progenitores.
Por lo que se refiere al bebé antes citado, sería difícil que el nuevo niño defraudara las falsas expectativas de los padres: su corta edad al morir jugaría a favor de la creencia de que el clon es el original redivivo. Sin embargo, si el clon fuera de un adulto -hay varios clientes de los raëlianos en esa situación-, sufriría en sus carnes el ser considerado su hermano gemelo resucitado. Por desgracia, únicamente los hechos y el tiempo convencerían traumáticamente a esos clientes de Clonaid de su inmenso error. Sólo años después del nacimiento del nuevo ser comprenderían que también en la clonación las apariencias engañan, que el gran parecido físico entre el original y la presunta fotocopia no implica que sean la misma persona. Serían, simple y llanamente, gemelos; aunque hubieran nacido con años de diferencia.
Ese mismo hecho impide que la tercera de las pesadillas apuntadas al principio cobre visos de verosimilitud. Imaginar fábricas de clones humanos para proporcionar órganos de repuesto a los originales, que así evitarían cualquier tipo de rechazo, es algo a lo que indirectamente apuntan en cuanto tienen oportunidad los más fervientes opositores a la clonación. Una idea disparatada porque los clones no son fotocopias sin más contenido que el original, sino que, como hemos visto, son individuos diferentes con su propio contenido, con su propia personalidad. Es decir, sujetos que ostentan los mismos derechos fundamentales que el resto de los humanos. Pero es que, además, aunque alguien sin escrúpulos decidiera crear clones humanos para extraerles uno o varios órganos en beneficio de los originales, el coste de la empresa -tendría que crearlos y mantenerlos vivos hasta décadas antes de utilizar sus órganos, si es que es preciso- sería enorme.
Frente a ello, frente a lo que, dejando a un lado implicaciones éticas, sería el equivalente a producir coches para extraerles piezas -partiendo de la base de que las de un coche clónico sólo serían aptas para un único coche original-, los científicos ven cada vez más factible cultivar órganos individualmente a partir de las conocidas como células madre. Estas células, presentes en los primeros estadios del desarrollo embrionario, son pluripotenciales, tienen capacidad para convertirse en cualquiera de las especializadas de nuestro organismo, y se ha probado ya en mamíferos que pueden generarse a partir de otras especializadas. ¿Qué quiere decir esto? Que puede que en un futuro no muy lejano, si necesitamos un trasplante de riñón, baste con tomar una célula de nuestra piel, revertirla mediante la llamada clonación terapéutica hasta que produzca células madre y, después, darle las instrucciones oportunas para que se multiplique hasta dar lugar a un riñón. Ésa es la línea en la que trabajan varios grupos científicos punteros, entre ellos, los de los padres de Dolly y los científicos surcoreanos que esta semana han anunciado en Science que han conseguido clonar una célula adulta de una mujer en un óvulo y obtener de ese embrión células madre. Un paso histórico para la medicina reparadora al que sólo se ponen reparos éticos desde visiones religiosas fundamentalistas.
La clonación humana está ahí. La caja de Pandora se abrió con el nacimiento de la primera oveja clónica y de ella saldrán en el futuro clones humanos. No hordas de hitleres ni lázaros resurrectos, sino nuevos individuos únicos e irrepetibles. Y, posiblemente, estarán aquí antes de lo que esperamos. Quizá no pase mucho tiempo antes de que la clonación sea una técnica reproductiva más para ciertos casos de esterilidad, lo que, como augura Lee M. Silver, de la Universidad de Princeton, en su libro Vuelta al Edén, supondrá un auténtico revolcón para nuestro concepto tradicional de familia. Imaginemos que mi mujer y yo decidimos tener un hijo a partir de la clonación de una de mis células. El pequeño será socialmente nuestro hijo; pero biológicamente será mi gemelo, el cuñado de mi esposa, un hijo de mis padres y un hermano más de mis hermanos. Un cambio de mentalidad que no tendrán dificultades en asumir aquéllos que recurran a esta técnica como última posibilidad para reproducirse, para tener hijos. Como no las tienen, por fortuna, miles de parejas a la hora de considerar hijos, hermanos o nietos a niños adoptados, aunque el color de su piel sea diferente y no porten sus genes. Siempre que la técnica garantice que el ser humano producto de la clonación va a desarrollarse como cualquier otro de nosotros -sin deficiencias derivadas del proceso-, el debate social sobre esta técnica ha de tener como eje el derecho a reproducirse de aquéllos que sólo puedan hacerlo por clonación y, establecido que el nacido por este método es una persona con todos los derechos, afrontarse únicamente desde una perspectiva humanista.
Sobre este blog
magonia
Luis Alfonso Gámez
Una ventana crítica al mundo del misterio
Para contactar con el autor:
lagamez@gmail.com
Mis tags
Últimos comentarios
- ¿Hay alguien ahí? 18 comentarios No Idea Gouel Luis Alfonso No Idea Anónimo
- Seres del espacio "dieron el primer aliento civilizador" a los bereberes 37 comentarios JosVribe JosVribe JosVribe Anónimo ...
- "Los templarios conocían América antes de Colón", dice Javier Sierra 84 comentarios Alesandro Anónimo Creyente Alesandro Creyente
- La prueba de la Resurrección 236 comentarios José Luis Calvo Alberto Mo maest n0g0d
- El terror de las cabras 43 comentarios Alberto Alberto Creyente Moka Anónimo
- La gran inundación 76 comentarios Creyente Stegosauro Creyente Stegosauro Creyente
- Muere a los 90 años Charles Berlitz, autor de 'El triángulo de las Bermudas' 54 comentarios guillermo enrique mendoza malca guillermo enrique mendoza malca guillermo enrique mendoza malca guillermo enrique mendoza malca guillermo enrique mendoza malca
- Operando sin bisturí 16 comentarios Creyente Nimaloreth Creyente Nimaloreth Nimaloreth
- La mayor parte del último libro de Javier Sierra puede leerse gratis en Internet 82 comentarios Creyente que asco me das creyente de mierda Creyente Anónimo Creyente
- ¿'Cruzando al Más Allá' con John Edward? 345 comentarios Creyente juan Creyente Ligia Anónimo
Categorías
- Apariciones en Punto Radio Bilbao
- Apariciones en televisión
- Astrología, adivinación y predicciones
- Avance de la ciencia, superstición e incultura
- Bruno cardeñosa
- Caras de Bélmez
- Charlas en vídeo
- Conspiraciones
- Crónica negra de lo paranormal
- Creacionismo
- Curiosidades
- Dossier 'Planeta encantado'
- Dotados
- Enigmas de la mente
- Enigmas de la religión
- Enigmas de la Tierra
- Enigmas del espacio
- Enigmas del pasado
- Escépticos
- Fernando Jiménez del Oso
- Iker Jiménez
- Javier Sierra
- Juan José Benítez
- Libros
- Manuel Carballal
- Medios de comunicación y anticiencia
- Monstruos
- Obituarios
- Ovnis
- Pseudomedicinas
- Revistas
- Tergiversación de la Historia
- Varios
- Vendedores de misterios
Enlaces
- Círculo Escéptico
- Comité Italiano para el Control de las Afirmaciones de lo Paranormal (CICAP)
- Comité para la Investigación Escéptica (CSI)
- El Retorno de los Charlatanes
- Golem Blog
- La Biología Estupenda
- La Ciencia en Guerra
- La Nave de los Locos
- La Revolución Naturalista
- Malaprensa
- Marcianitos Verdes
- Microsiervos
- Mihteriohdelasiensia
- Misterios del Aire
- Pharyngula
- Proyecto Darwin
- Revista 'Pensar'
Secciones
Archivos por meses
- Agosto 2008
- Julio 2008
- Junio 2008
- Mayo 2008
- Abril 2008
- Marzo 2008
- Febrero 2008
- Enero 2008
- Diciembre 2007
- Noviembre 2007
- Octubre 2007
- Septiembre 2007
- Agosto 2007
- Julio 2007
- Junio 2007
- Mayo 2007
- Abril 2007
- Marzo 2007
- Febrero 2007
- Enero 2007
- Diciembre 2006
- Noviembre 2006
- Octubre 2006
- Septiembre 2006
- Agosto 2006
- Julio 2006
- Junio 2006
- Mayo 2006
- Abril 2006
- Marzo 2006
- Febrero 2006
- Enero 2006
- Diciembre 2005
- Noviembre 2005
- Octubre 2005
- Septiembre 2005
- Agosto 2005
- Julio 2005
- Junio 2005
- Mayo 2005
- Abril 2005
- Marzo 2005
- Febrero 2005
- Enero 2005
- Diciembre 2004
- Noviembre 2004
- Octubre 2004
- Septiembre 2004
- Agosto 2004
- Julio 2004
- Junio 2004
- Mayo 2004
- Abril 2004
- Marzo 2004
- Febrero 2004
- Enero 2004
- Diciembre 2003
- Noviembre 2003
- Octubre 2003
- Septiembre 2003
- Agosto 2003
- Julio 2003
- Junio 2003
Suscríbete
Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

4 comentarios · Escribe aquí tu comentario
angelica hernandez dijo
quiero que me digan para que se hace la clonacion gracias
jose cruz flores hernandez dijo
LA CLONACION NO ES UN DELITO
CELESTIAL SI SE USAN PARA FINES TERAPEUTICOS NO ESTOY DE ACUERDO CON EL PAPA SOY CATOLICO PERO NO ESTOY DEACUERDO POR ESO
COrbis dijo
Una pareja de un país en el que está prohibida la clonación reproductiva viaja a otro país en el que no está prohibido expresamente este método, para obtener un hijo clonado de uno de los padres. ¿Qué pasará con ese niño cuando llegue con sus padres de vuelta a su país? ¿Tendrá los mismos derechos, a pesar de que es un ser humano ilegal? /Corbis
Corbis dijo
Y eso sin mirar más allá, a cuando se vendan células de famosos o se obtengan sin permiso de cualquier persona para conseguir copias suyas.
Escribe tu comentario