09 Dic 2004
El mundillo esotérico español carece prácticamente de ejemplos de literatura digerible. Los autores más vendidos y famosos -con la excepción de un Antonio Ribera que sobrepasaba la media de calidad, aunque sin hacer alharacas- resultan mediocres y aburridos, cuando no ágrafos. Fernández Bueno es uno de los últimos. La retórica barata que inunda sus páginas -una de las marcas de la generación de misteriólogos de la que forma parte- pide a gritos un redactor-jefe que le enseñe a escribir, que le explique que hablar de un "zagal adolescente" (p. 148) es como decir persona humana. Un disparate. Empecé a leer Los guardianes del secreto como un libro esotérico, buscando las insensateces, los disparates, las contradicciones. Me topé con el pretendido mentor del autor, un personaje que está como un cencerro y cuyos consejos Fernández Bueno sigue al pie de la letra, y me estuvo a punto de dar algo cuando el investigador habla en el cementerio de Rénnes le Chateau con el cura François Bérenger Saunière, muerto nada menos que en 1917. Pero nada es equiparable a las grotescas adjetivaciones o expresiones con que el fabulador decora su relato.
"Fría y misteriosa era la historia del abad Saunière, como gélida e inhóspita se estaba levantando la madrugada" (p. 105), nos cuenta, antes de ver un crucifijo "a la vera de un triste haz de luz". Luego, en el cementerio de Rénnes le Chateau, observa "decenas de tumbas maltratadas por los años, pedazos de piedra que se precipitaban a los cielos en un intento piadoso por acallar la agonía del difunto" (p. 108) y se adentra en el camposanto mientras, "en lo alto, un claro se abría entre las amenazantes nubes mostrando la magnificencia de una luna llena misteriosa, irónica, con un inolvidable tono rojizo". Ignoro muchas cosas: cómo se levanta la madrugada, qué hace que un haz de luz sea triste o no, cómo puede agonizar alguien que ya está muerto, qué es una luna llena irónica. Ya sé que es lo de menos, lo importante es que parezca que se dice algo cuando no se hace más que meter en el texto efectos especiales de baratillo, quincalla que sólo demuestra que el autor debería volver a la escuela para aprender a escribir.
Según uno avanza en la lectura del libro, se hace más patente que Fernández Bueno no sabe para qué existe el diccionario ni que hay una cosa que se llama sentido común. Él junta las palabras al tuntún, como mejor le suenan, como cree que dan una mayor grandilocuencia a su relato. Geofroy, su mentor, le explica algo y, humildemente, él confiesa su ignorancia; a su manera, claro: "Me sonaba a chino. En el transcurso de la conversación siempre intentaba despejar mis imberbes malentendidos" (p.123). Marie, una amiga francesa tan crédula como él, le muestra un presunto hallazgo "con los ojos chirriando vida" (138) y luego los dos avanzan por un "escuálido trozo de tierra". En Rénnes le Chateau, en un momento épico, nos dice que "el silencio era doloroso; la tensión esculpía el bello (sic) en forma de escarpias" (p.145). "A lo lejos, encaramado en un alto inexpugnable se encontraba aquel templo a la sabiduría, a la magia y al conocimiento oculto" (149), explica cuando visita una comuna de trasnochados hippies pasados de vueltas.
Los guardianes del secreto tiene, sin embargo, su utilidad: yo leo algunos fragmentos escogidos a jóvenes periodistas para dejarles claro cómo ser un redicho puede llevarle a uno al ridículo y cómo se puede llenar de adjetivos y adverbios sin sentido un texto para enmascarar que no se dice nada. Que Lorenzo Fernández Bueno sea subdirector de una revista merece una investigación. Ése sí que es "el mayor enigma de Occidente" para cualquiera que lea Los Guardianes del secreto.
Fernández, Lorenzo [2003]: Los guardianes del secreto. La revelación del mayor enigma de Occidente. Editorial EDAF (Col. "Mundo Mágico y Heterodoxo", Nº 24). Madrid. 333 págs.
Sobre este blog
magonia
Luis Alfonso GámezUna ventana crítica al mundo del misterio
Para contactar con el autor:
lagamez@gmail.com
Mis tags
Últimos comentarios
- Carta al director de 'The Times' en 1908 sobre el fenómeno de Tunguska 7 comentarios Anónimo raul amado Jota Pe Luis Alfonso Anónimo
- Rumores de guerra 99 comentarios josè el mauro Alfred lokisssssssssss dice YADIS
- Las líneas de Nazca, en Punto Radio Bilbao 9 comentarios maest MelGibson ander Alejandro Luis Alfonso
- El misil de Bruno Cardeñosa contra el Pentágono el 11-S tenía tren de aterrizaje 572 comentarios Nacho_Ayala Nacho_Ayala Nacho_Ayala Aristarkus Eduardo
- El misterio de Tunguska 25 comentarios DamiFB Anónimo WWE TATO xenophon
- ¿Admitirá hoy Iker Jiménez que la foto de fantasmas que ha vendido durante meses como auténtica es un fraude? 133 comentarios lourdes lourdes daniel marip jim de la luna
- La Atlántida, ¿un continente perdido? 211 comentarios anonimo XXL David Eduardo Perico
- Los fenómenos paranormales, en 'El Programa de Ana Rosa' 21 comentarios barakka fatc Eduardo Carlos D. El Meteorito
- Extraterrestres en un centro comercial de Shanghai 15 comentarios juno comemierda Juno medicoscontrafarmaceuticas Anónimo
- Las figuras y las líneas de Nazca, en peligro 12 comentarios fernanda antony Anónimo anthony Anónimo
Categorías
- Apariciones en Punto Radio Bilbao
- Apariciones en televisión
- Astrología, adivinación y predicciones
- Avance de la ciencia, superstición e incultura
- Bruno cardeñosa
- Caras de Bélmez
- Charlas en vídeo
- Conspiraciones
- Crónica negra de lo paranormal
- Creacionismo
- Curiosidades
- Dossier 'Planeta encantado'
- Dotados
- Enigmas de la mente
- Enigmas de la religión
- Enigmas de la Tierra
- Enigmas del espacio
- Enigmas del pasado
- Escépticos
- Fernando Jiménez del Oso
- Iker Jiménez
- Javier Sierra
- Juan José Benítez
- Libros
- Manuel Carballal
- Medios de comunicación y anticiencia
- Monstruos
- Obituarios
- Ovnis
- Pseudomedicinas
- Revistas
- Tergiversación de la Historia
- Varios
- Vendedores de misterios
Enlaces
- Círculo Escéptico
- Comité Italiano para el Control de las Afirmaciones de lo Paranormal (CICAP)
- Comité para la Investigación Escéptica (CSI)
- El Retorno de los Charlatanes
- La Biología Estupenda
- La Ciencia en Guerra
- La Nave de los Locos
- Malaprensa
- Marcianitos Verdes
- Microsiervos
- Mihteriohdelasiensia
- Misterios del Aire
- Proyecto Darwin
- Revista 'Pensar'
Secciones
Archivos por meses
- Julio 2008
- Junio 2008
- Mayo 2008
- Abril 2008
- Marzo 2008
- Febrero 2008
- Enero 2008
- Diciembre 2007
- Noviembre 2007
- Octubre 2007
- Septiembre 2007
- Agosto 2007
- Julio 2007
- Junio 2007
- Mayo 2007
- Abril 2007
- Marzo 2007
- Febrero 2007
- Enero 2007
- Diciembre 2006
- Noviembre 2006
- Octubre 2006
- Septiembre 2006
- Agosto 2006
- Julio 2006
- Junio 2006
- Mayo 2006
- Abril 2006
- Marzo 2006
- Febrero 2006
- Enero 2006
- Diciembre 2005
- Noviembre 2005
- Octubre 2005
- Septiembre 2005
- Agosto 2005
- Julio 2005
- Junio 2005
- Mayo 2005
- Abril 2005
- Marzo 2005
- Febrero 2005
- Enero 2005
- Diciembre 2004
- Noviembre 2004
- Octubre 2004
- Septiembre 2004
- Agosto 2004
- Julio 2004
- Junio 2004
- Mayo 2004
- Abril 2004
- Marzo 2004
- Febrero 2004
- Enero 2004
- Diciembre 2003
- Noviembre 2003
- Octubre 2003
- Septiembre 2003
- Agosto 2003
- Julio 2003
- Junio 2003
Suscríbete
Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

3 comentarios · Escribe aquí tu comentario
refoiros dijo
Merece la pena comprarse el libro. Cereo que soltaré unas cuantas carcajadas.
skeptical inquirer dijo
Creía que nadie podía sobrepasar a Lovecraft en el abuso de adjetivos...simpre se aprende algo...
david dijo
efectivamente, habría que investigarlo, va por ahí diciendo que acabó su carrera de periodismo y nunca lo hizo, ni siquiera pasó de tercero, creo recordar, Y ESO SE NOTA. Y cuando dices que "escribe mucho sin decir nada". efectivamente el mismo es así. Habla mucho y no dice nada, como persona está vacio y no cumplidor. Sin palabra... le has calado muy bien
Escribe tu comentario