Regresan los viejos fantasmas
No sé vosotros, pero yo ya tengo el miedo metido en el cuerpo de nuevo. Muchos me llamabais alarmista, sin embargo, el tiempo me ha acabado dando la razón. Podemos acabar la jornada -esta noche lo sabremos- a dos puntos del descenso. Ya sabéis lo que significa eso, ¿verdad? A partir de ahora todos los partidos vuelven a ser 'finales'.
Esa es la primera consecuencia que nos trae la derrota de ayer en Villarreal. Finalmente se consumó. Somos el único equipo, de momento, que no ha sido capaz de puntuar ante los cuatro 'grandes'. Los Alpes, el Tourmalet o como se le quiera llamar ha sido demasiado para nosotros. No hemos estado a la altura y cerramos este particular periplo con un cero en nuestro casillero.
Tampoco es que ayer me desagradara la puesta en escena de los de Caparrós. Pero lo cierto es que a día de hoy el 'submarino amarillo' está un nivel por encima nuestro. Cuartofinalista de la Champions, el conjunto castellonense es capaz de desequilibrar un partido en cualquier momento. Lo peor de todo es la forma en la que lo hizo, por un error nuestro. Garmendia roba un balón en campo contrario, pero su pase impreciso unido al resbalón de Iraola es aprovechado por los de Pellegrini para montar un contragolpe de libro que Cazorla lo culmina a la perfección.
¿Dónde queda el colchón de puntos?
Con el 1-0 el Athletic se vino abajo. Llegó la expulsión de Susaeta -un tanto rigurosa a mi entender- y ahí se acabó definitivamente el partido. El Villarreal se hizo amo y señor del balón en busca de la sentencia. Ésta no llegó hasta el descuento -el individualismo de Rossi evitó antes el 2-0-, cuando 'Matigol' superó por raso a Iraizoz. Pitido final. No quiero dejar escapar, no obstante, el penalti no señalado al Athletic en el primer tiempo por manos de Godín. El encuentro, seguramente, hubiera sido otro, pero tampoco es día de entrar en batallas perdidas.
La realidad es que la Liga se ha vuelto a complicar. El colchón de más de 10 puntos del que disfrutábamos hace no mucho se ha esfumado. Toca volver a remar todos juntos para sacar este barco a flote. Sabemos que sin nosotros -la afición- este equipo se puede venir abajo. Tenemos 15 días para preparar el partido ante el Mallorca, la primera de nuestras 'finales'. Entonces, volveremos a darlo todo.
¡AUPA ATHLETIC!
Villarreal, la otra 'semifinal'
Vuelve la Liga. Lo cierto es que nunca se había ido, pero la semana tan ajetreada que hemos tenido ha hecho que el partido del Madrid parezca muy lejano ya en el tiempo. Aquí estamos, sin embargo, un sábado más y con las mismas urgencias de hace siete días.
Los Alpes -está más que demostrado- no son lo nuestro y cuanto antes los dejemos atrás, mucho mejor. A falta del encuentro de hoy ante el Villarreal, nuestro balance con los 'cocos' de la Liga se salda con un rosco mayúsculo. Ni al Sevilla, ni al Barcelona, ni tampoco al Madrid hemos sido capaces de rascarles un punto.
Sólo nos queda el equipo de Pellegrini para evitar el descalabro absoluto. Además, para mí el choque de este sábado es como si de una 'semifinal' se tratara. Y es que si no obtenemos algo positivo de El Madrigal, los próximos compromisos ligueros serán auténticas finales. Apenas cinco puntos nos separan del descenso, un peligro que creíamos olvidado pero que sigue ahí presente.
Los presagios no son, ni mucho menos, halagüeños. El duelo ante el Real Madrid dejó, al margen de la derrota, otras consecuencias negativas: las sanciones de Yeste, Veléz y Gurpegui; y la lesión de David López. El equipo, por tanto, llega en cuadro a tierras castellonenses. Aun así, la tropa de Caparrós debe ser capaz de sobreponerse a todas estas circunstancias y lograr un buen resultado que nos evite esas 'finales' tan poco deseadas. ¡Confiamos en vosotros, leones!
¡AUPA ATHLETIC!
El mal de las segundas partes
Un dicho asegura que las segundas partes nunca fueron buenas. El Athletic tiene últimamente la mala costumbre de cumplir esta premisa a rajatabla. Otra mala costumbre, ésta aún más preocupante, es la de sumar semana tras semana derrotas. Llevamos cinco consecutivas en Liga y todas las alarmas posibles ya han saltado. San Mamés sigue siendo un chollo para los rivales y ayer lo volvimos a demostrar ante el Villarreal.
Lo volvimos a demostrar después de completar una gran primera mitad, en la que los de Caparrós se merecieron ir a los vestuarios con ventaja en el marcador. Sin embargo, al descanso se llegó con 1-1 (otro gol de Etxebe), pero con buenos augurios de cara a la reanudación. Todos esos buenos presagios se vinieron abajo con el tempranero gol del francés Pires. Fue el principio del fin. Iraizoz tuvo un día desastroso, Balenziaga e Iraola fallaron en los dos primeros goles… poco más se podía pedir. Luego llegarían otros dos tantos, sin que el Athletic diera sensaciones de poder reaccionar.
Nada de nada. Entre otras cosas porque los cambios del técnico utrerano no los entiende nadie. Con 1-3 en el luminoso, saca del campo a Yeste y Etxeberria, dos hombres de corte ofensivo, para dar entrada a Javi Martínez -éste más defensivo- y Ion Vélez. Así difícilmente se podía remontar. Con ese resultado, no queda otra que arriesgar, que jugártela, pero él no debe pensar así.
Desastre tras desastre
Está claro que si el equipo no tiene capacidad de reacción, el técnico tiene menos aún. Yo ya me echo a temblar cada vez que comienzan las segundas partes. Contra el Getafe, Casquero nos apuntilló en el minuto 87; ante el Sevilla no tuvimos opciones; frente al Barcelona fue Eto'o el que nos fulminó en el 63' en una segunda mitad para olvidar; Higuaín fue el encargado en Madrid de sentenciarnos tras el descanso; en Copa, ante el Recre, dimos pena en superioridad numérica; y ayer, más de lo mismo.
Está claro que algo falla. No sé si será la preparación física, las papillas que parece ser se toman en el intermedio o el mal planteamiento del entrenador, pero algo no funciona. Seguimos penúltimos en la clasificación gracias a la derrota de Osasuna y afortunadamente sólo estamos a dos puntos de abandonar los puestos de descenso. Con lo mal que estamos -hemos pasado los cuatro colosos con un rosco en el casillero de puntos-, el futuro no pinta tan negro. Llega el calendario más asequible y ahora sí que no se puede fallar. Caparrós debe tener un ultimátum de dos partidos.
¡AUPA ATHLETIC!
Fundidos físicamente
Han pasado 48 horas desde que el Villarreal nos borrara de un plumazo la sonrisa de nuestra boca. Las dos victorias consecutivas del Athletic habían devuelto la ilusión a una parroquia rojiblanca cansada de sufrir y sufrir. Pero, tras lo visto el domingo, creo que nos debemos amarrar bien los machos para lo que se avecina: un nuevo final de temporada de infarto.
Volviendo al partido. La sensación que me quedó al término del encuentro es que “esto se veía venir”. Con esa reflexión abandonaban cabizbajos los aficionados San Mamés. Y eso que el comienzo del choque no podía ser más propicio. Para el minuto 4, los de Caparrós ya mandaban en el luminoso gracias al gol de Llorente, un jugador que poco a poco se está ganando el cariño de ‘La Catedral’ con su entrega.
Ese primer cuarto de hora fue de lo mejor que he visto al Athletic en los últimos años. Sin embargo, esa llama de buen juego se fue apagando poco a poco a medida que pasaban los minutos (mención especial merece el árbitro). Los de Caparrós, incomprensiblemente, estaban fundidos para el minuto 35. Se veía a los jugadores agotados ante un Villarreal muy superior físicamente pese a venir de jugar un partido de UEFA.
Como bien dice mi amigo Mikel, no entiendo cómo unos profesionales del fútbol, que sólo se dedican a ello, pueden acabar exhaustos en tan poco tiempo. Es hora y media lo que deben rendir a la semana, y muchas veces ni llegan a la mitad, salvo contadas excepciones como Javi Martínez. En mi opinión, algo ha fallado en la preparación de estos chavales. ¿De quién es responsabilidad?
Así, la segunda parte fue lo más parecido a la crónica de una muerte anunciada. El Athletic ha demostrado que le cuesta una barbaridad mantener el resultado y más, como fue el caso, si se encierra de forma descarada en su ‘cueva’. Los goles del ‘submarino amarrillo’ eran cuestión de tiempo y así llegaron. El segundo, tras un fallo de concentración clamoroso, algo que no se debe dejar pasar por alto.
Toque de atención, por tanto, no sólo a los jugadores, sino también al técnico, al cual le exijo mayor ambición. No podemos especular con el resultado porque luego así nos van las cosas. Si se marca un gol, hay que ir a por el segundo, y después a por el tercero… Confío en que el rumbo se vuelva a enderezar el domingo, aunque tampoco las tengo todas conmigo.
¡AUPA ATHLETIC!
Sobre este blog
La Tribuna
iker alavaEl aficionado crítico del Athletic, siempre intentando buscar el lado positivo de cada tema, pero sin evitar la polémica y el debate. Un lugar de opinión donde buscar la mayor transparencia de nuestro querido club rojiblanco.
Últimos Comentarios
- Hay que eliminar los 'días del club' 9 comentarios si socio no socio artatza un socio MC
- K.O. 6 comentarios MC Jon Garay Donosti rojiblanca iker alava tu peor pesadilla
- Una victoria diferente 3 comentarios Donosti rojiblanca Pájaro Anónimo
- Habrá que darlo por bueno 1 comentario Donosti rojiblanca
- Ganada la primera batalla de la Copa 2 comentarios Pájaro Donosti rojiblanca
Tags
Enlaces
Buscar
Suscríbete
Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):
