En caída libre
Resignado. Resignado tras la derrota del Athletic en Getafe por 2-0. Resignado por haber sumado sólo un punto de los últimos 15 posibles. Resignado por ver a un equipo en caída libre y sin claridad de ideas. En definitiva, resignado a sufrir pese a que el descenso aún se encuentra a cuatro puntos. Ése es mi actual estado anímico. Y lo triste de todo es que ya ni me cabreo.
Llegábamos al Coliseum después de superar al Nacional con la intención de recuperar la autoestima y romper varias rachas negativas. La primera, la de ganar por primera vez en el estadio madrileño; y la segunda, la de volver a sumar un triunfo en Liga tras más de un mes. Ni una ni otra, todo lo contrario. Y es que poco, por no decir nada, se puede extraer de positivo de la visita a Getafe.
Las dos expulsiones de Gurpegui y Ustaritz no nos deben abstraer de la realidad. Antes de que el navarro dejara a su equipo en inferioridad numérica -dos tarjetas claras a la vez que innecesarias-, el Athletic tampoco había demostrado mucho más que su rival. Sólo Susaeta -otra vez de los mejores- y Llorente, quien ha renovado hasta 2013, eran capaces de crear algo de peligro. Suyas fueron las mejores y únicas ocasiones de la primera parte y del partido.
Tras el descanso, con uno menos, el encuentro fue de claro color azulón. Era cuestión de tiempo que llegara el primer tanto de los de Michel. Tan esperado era que, el gol de Soldado tras un mal despeje de Ustaritz, no sorprendió a nadie. Era el minuto 59 pero el choque ya estaba visto para sentencia. Y Parejo no hizo más que confirmarlo tras materializar un penalti por manos de Castillo.
Quedaban los minutos de la basura, ya que los de Caparrós hacía tiempo que habían arrojado la toalla. Pero aún hubo tiempo para otra expulsión, la de un Ustaritz que continúa gafado. Triste final de un relato de lo que ha sido un verdadero suplicio. Un suplicio que no hace más que generar dudas en una plantilla que el miércoles tiene que hacer frente a su primer compromiso copero ante el Rayo. Sinceramente, a día de hoy, no apuesto ni un euro por ellos.
¡AUPA ATHLETIC!
El extraño 'caso San José'
En el día en el que todas las televisiones han destacado la figura de Iker Muniain -es de agradecer- quiero hablar de otro rojiblanco: Mikel San José. Pretendido durante todo el verano, el regreso de este central de 20 años no se concretó hasta el 14 de agosto, con la pretemporada ya muy avanzada. Athletic y Liverpool cerraban ese día su cesión por un año con opción de compra por un valor de entre 1,5 y 3 millones.
Caparrós ya tenía su refuerzo soñado para la zaga o, al menos, eso es lo que yo creía. Llevamos seis partidos de Liga y dos más de competición europea y no hay rastro de San José. Perdón, ante el Austria de Viena disputó siete minutos de la 'basura' con el partido ya sentenciado hacía tiempo.
Así las cosas, la única referencia que tenemos de él es el amistoso de principios de septiembre ante el Sestao. En ese encuentro, el defensa de Villava marcó un gol de cabeza y completó, según la crónica de J. Ortiz de Lazcano, una actuación soberbia. Con su debut y tras la insistencia mostrada por su contratación, la lógica me llevaba a situarle como la tercera opción en el eje de la zaga tras Ocio y Amorebieta.
Sin embargo, con Caparrós la lógica no existe. Este joven de 1,86 metros de estatura parece no entrar, de momento, en los planes del técnico utrerano. Según lo visto, en la lucha por un puesto de central se sitúan por delante de él Ustaritz y hasta Etxeita, a quien en pretemporada se le quería ceder para que llegara el propio San José.
En favor de Etxeita está que casi siempre cumple, algo que no puede decir Ustaritz. Sus diferencias con Caparrós le dejaron en mal lugar la pasada campaña. En lugar de llorar en la sala de prensa, lo mejor para quitar la razón al técnico es responder en el campo y una vez tras otra está defraudando.
Por todo ello creo que está llegando la hora de dar una oportunidad a San José. Si los informes eran tan buenos, ¿qué razón hay para que no haya disputado ni un solo minuto en Liga? Sería una lástima que desaprovecháramos a un jugador llamado a ser el central del futuro del Athletic, aunque con 'Jokin' nunca se sabe. La altura de Mikel y su buen manejo de balón son sus virtudes. ¿Las podremos disfrutar algún día?
¡AUPA ATHLETIC!
Poco fútbol; mucha emoción
Minuto 78 de partido. Las pulsaciones se disparan. ¡¡¡GOLLL de Muniain!!! La adrenalina está por las nubes. Habían sido muchos minutos de tensión, casi una hora, desde la expulsión de Ustaritz 'desaprovecha-ocasiones'. Muchos minutos de sufrimiento entre la hinchada pucelana. Muchos minutos de aguantar a un jubilado llamándonos "hijos de puta, cabrones…" (quiero aclarar que fue una excepción).
Mi decisión de viajar a Valladolid a última hora nos llevó a ver el encuentro en la Preferencia Esp. B (35 euros costaba la entrada), por debajo de la tribuna donde se situaba la 'marea rojiblanca'. Sus gritos de ánimo se podían escuchar desde mi localidad, pero lo de abajo era otra historia. De ahí que el 2-2 lo festejáramos como si del gol de una final de Copa se tratara.
Y es que cuando más difícil parecía, el Athletic conseguía amarrar un punto. Las cosas, sin embargo, pintaban muy diferentes en los primeros compases del choque. El golazo de Susaeta -de lo mejorcito del equipo- a los 10 minutos presagiaba algo bueno. El Athletic se sentía cómodo mientras que el Valladolid, muy criticado por su afición, no era capaz de enlazar cuatros pases seguidos.
En esas estábamos cuando llegó el susto de Llorente. Corría el minuto 14 cuando el de Rincón de Soto caía desplomado tras un encontronazo con un rival. La incertidumbre en el Nuevo Zorrilla era máxima al comprobar que el delantero no se movía. Nerviosismo. Finalmente una camilla le sacaba del terreno de juego y Etxeberria entraba en su lugar. Fue el punto de inflexión.
El Athletic se descompuso. Sin su referencia en ataque, los leones comenzaron a ceder espacio. Llegó entonces la expulsión de Ustaritz. Lo de este chaval es de juzgado de guardia. Su clamoroso fallo (aunque no discuto la decisión del colegiado, habría que preguntarle al asistente qué pretendía señalar) rompió finalmente todos los esquemas.
El Athletic regala el balón
Caparrós lo tuvo claro: tocaba defender, poner el autobús. Craso error, creo yo. Quedaban 70 minutos por delante y el Athletic se estaba cavando su propia tumba. Sin Yeste -fue sustituido por Etxeita- sobre el campo, el conjunto rojiblanco decidió regalar el balón. Incapaces de pasar de la medular, los leones se limitaron a achicar agua en forma de pelotazos sin destinatario alguno.
Sorprendentemente aguantamos hasta el descanso. El 0-1 seguía en el luminoso. El milagro estaba a 45 minutos a la vista. Pero esos 45 minutos fueron largos, muy largos. Y al cuarto de hora de la segunda mitad se cumplían nuestros peores temores: Diego Costa lograba la igualada. Quedaba todavía media hora y el Athletic seguía entregado. Los jugadores corrían como pollos sin cabeza detrás de un balón que ni olían. El 2-1 estaba cada vez más cerca. Y al final llegó. Nivaldo aprovechaba la mala salida de Iraizoz para rematar una falta y estrellar su cabezazo en las mallas.
Todo estaba perdido. Con uno menos y el equipo totalmente fundido sólo cabía esperar un milagro. Y éste llegó. Casi al instante. Fueron minutos de locura, dulce locura. Una internada de Susaeta acababa con falta y expulsión de Marcos. Volvía la esperanza. Diez contra diez y 15 minutos por delante. En una acción posterior llegaba el tanto de Muniain, que se convertía en el goleador más joven de la Liga. Subidón.
"¡Athletic, Athletic!". La afición rojiblanca volvía rugir. Más aún cuando los de Mendilibar se quedaban con nueve por doble amarilla de Nivaldo. El árbitro, que nos había machacado en el primer tiempo, cambiaba por sorpresa de criterio. Soñábamos entonces con el 2-3 pero el equipo estaba ya para el arrastre. El esfuerzo físico había sido tremendo. Aun así Muniain tuvo en sus botas la victoria pero Jacobo lo evitó. Hubiera sido el acabose. No fue posible. Pese a todo, los cerca de 4.000 aficionados que nos desplazamos hasta Pucela acabamos con un buen sabor de boca. Nuestro nuevo ídolo lo hizo posible: "¡Iker, Iker!"
¡AUPA ATHLETIC!
P.D.: Sigo sin ver ganar al Athletic fuera de casa, pero no cejaré en el empeño. Apoyar al Athletic en campo ajeno es algo especial. Es un orgullo que se lleva dentro.
Sobre este blog
La Tribuna
iker alavaEl aficionado crítico del Athletic, siempre intentando buscar el lado positivo de cada tema, pero sin evitar la polémica y el debate. Un lugar de opinión donde buscar la mayor transparencia de nuestro querido club rojiblanco.
Últimos Comentarios
- Hay que eliminar los 'días del club' 9 comentarios si socio no socio artatza un socio MC
- K.O. 6 comentarios MC Jon Garay Donosti rojiblanca iker alava tu peor pesadilla
- Una victoria diferente 3 comentarios Donosti rojiblanca Pájaro Anónimo
- Habrá que darlo por bueno 1 comentario Donosti rojiblanca
- Ganada la primera batalla de la Copa 2 comentarios Pájaro Donosti rojiblanca
Tags
Enlaces
Buscar
Suscríbete
Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):
