30 Abr 2009

Intuíamos hace tiempo que, si a alguien le iba a perjudicar la epidemia de obesidad que recorre el mundo desarrollado, sería a las líneas aéreas estando como están acostumbradas a empaquetar con la mayor eficacia tanto a las maletas como a los pasajeros. Hace unos días la prensa nos anunciaba que varias líneas aéreas (Ryanair, United Airlines) obligarán a los viajeros obesos a comprar dos billetes. Ryanair establece que "La compañía da varias opciones: aplicar la tasa a los varones que pesen más de 130 kilos y a las mujeres que superen los 100, encarecer el billete de los varones con más de 114 centímetros de contorno de cintura y de las mujeres con más de 101, o bien penalizar a quienes superen en 40 puntos su Índice de Masa Corporal (IMC) óptimo -superarlo en 30 puntos indica obesidad-. La última opción consiste en obligar a los pasajeros a que compren dos billetes si tocan con su cintura los dos reposabrazos de forma simultánea."

En Estados Unidos, fueron las autoridades reguladoras las que, visto que los americanos habían subido de peso una media de 4,5 kilogramos durante la década de los 90, ya habían ordenado que se calculase un peso por pasajero de 82 kilogramos en verano y 84 en invierno, tal como nos cuentan Andrew Dannenberg y sus colegas, del Centro para el Control y Prevención de Enfermedades de Atlanta. Además, como en 2003 hubo un accidente en el que quizá el peso tuvo algo que ver, la autoridad ordenó añadir 4,5 kilogramos a todas estas cifras.

Según Dannenberg y para el año 2000, este aumento de peso en los americanos supone un aumento de combustible de un 2,4%, con un gasto de 275 millones de dólares y, por si fuera poco, con un gran coste medioambiental debido a la emisión de 3,8 millones de toneladas de CO2 y pequeñas cantidades de NO2 y CO. En fin, la epidemia de obesidad y el cambio climático están relacionados, más o menos.

Pero han sido Phil Edwards y Ian Roberts, de la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres, quienes han podido demostrar una relación entre el Índice de Masa Corporal y la emisión de gases con efecto invernadero. Para ello han tenido en cuenta el gasto de energía necesario para alimentar (y engordar) a la población, así como el mayor gasto de combustible para transportar a unos pasajeros cada vez más pesados. Según sus resultados, mantener a una población con un 40% de obesos (más o menos, Estados Unidos en la actualidad) requiere un 19% más de energía en alimentos, y si a esta cantidad le sumamos el gasto en transporte, para una población de mil millones las emisiones de dióxido de carbono creceran entre 400 y mil millones de toneladas por año.Y en casi todos los países del mundo el IMC sigue creciendo.

En resumen, manténganse sanos y esbeltos y ayudarán a la lucha contra el cambio climático. Un IMC óptimo equivale a un mundo sano: Mens sana in corpore sano en un mundo sano (esto último no sé decirlo en latín; perdonen mi ignorancia inexcusable).

*Dannenberg, A.L., D.C. Burton & R.J. Jackson. 2004. Economic and environmental costs of obesity. The impact on airlines. American Journal of Preventive Medicine 27: 264.

*Edwards, P. & I. Roberts. 2009. Population adiposity and climate change. International Journal of Epidemiology doi:10.1093/ije/dyp172

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Juan Ignacio Pérez dijo

Hola Eduardo:
Me voy a poner macabro. Esos estudios tienen un fallo (al menos). Como resulta que las personas obesas viven menos (esto está perfectamente cuantificado), lo que no consumen los años que dejan de vivir supone un importante ahorro de alimentos y energía. Quizás no compense el exceso en que incurren antes, o quizás sí.
Salud

ana

ana dijo

deberiamos comer como lo hacian nuestros antepasados, esos que vivian en Altamira, sin alimentos refinados ni procesados, que son los que estan cargados de grasas, azucares y sal, esto y el engaño de las tiendas naturhouse en dietapaleolitica. es

Eduardo Angulo

Eduardo Angulo dijo

Hola Iñako,
Tienes razón, los obesos mueren antes y su gasto es más corto en años de derroche. Y está cuantificado, como dices, pero no he conseguido encontrar ningún trabajo que relacione la causa de la muerte con el peso del muerto ¡No sabes lo difícil que es saber cuánto pesan los muertos! Seguro que existe algún trabajo sobre esto, pero he sido incapaz de encontrarlo. En fin, si alguien puede ayudarme, ¿cuánto pesan los muertos?

Querida Ana, antes comían más sano pero comían menos y era difícil vivir más allá de 30 años. William Golding, el autor del libro "El señor de las moscas" y Premio Nobel, escribió una novela sobre la vida del Hombre de Neandertal y decía que "la vida es hambre exquisitamente aliviada". Creo que era así, y para muchos sigue siendo así.

Juan Ignacio Pérez dijo

Hola de nuevo Eduardo:
Dos cosas. 1) Por una extraña casualidad, esta tarde, revisando números atarasados de New Scientist, me he encontrado que en el del 15 de noviembre de 2008, en respuesta a una duda que se suscita a partir del estudio de Edwards y Roberts que has manejado tú, la revista da una respuesta que coincide casi literalmente con lo que he dicho en el comentario anterior. En fin, que no he sido nada original.
2) No estoy seguro de que antes se comiera mejor. Vale decir que la comida era más rica, y alguna más sana, pero antes las intoxicaciones alimenticias por ingerir alimentos en mal estado (por problemas de refrigeración, sobre todo), estaban a la orden del día. Y la gente se moría. Recuerda los estragos que podía causar una salmonelosis, por ejemplo. Y luego estaban las enfermedades del ganado. por eso digo que no estoy seguro. Ahora tenemos unos alimentos con los que no nos solemos intoxicar.
Saludos.

plb

plb dijo

Buenas noches Eduardo y compañía, ¿creía que había hecho un comentario de este artículo?, debe ser el aleman que me esconde las cosas. Como escribía, a las compañias aéreas lo que les importa es la cuenta de resultados y no el medio ambiente, a los pasajeros nos importa que ya que pagamos y vamos como sardinas lo podamos hacer lo menos incomodo posible, y teniendo un compañero que invade tu espacio vital, no es lo mas apetecible, y por último manténganse sanos y esbeltos no por la lucha contra el cambio climático sino por su salud, sus seres queridos se lo agradecerán.

Eduardo Angulo

Eduardo Angulo dijo

Sí, plb, habías hecho un comentario; me llegó el aviso a mi mail pero no apareció el comentario en el blog. Me pasa de vez en cuando y no sé cuál es la causa, aparte de los fallos inherentes a la alta tecnología y que nos llevan al caos (repasar Parque Jurásico).
Y tienes razón, a las compañías aéreas sólo les importa la carga que lleva el avión y cuánto han cobrado por transportarla, y supongo que ajustan el precio hasta el máximo de carga posible. Sobre la obesidad y la salud, no discuto los datos conocidos y muy estudiados, algún día escribiré sobre ello, pero me sigue faltando la prueba final: la relación entre la causa de la muerte y el peso del muerto y la relación de ambos con la edad, la raza, la enfermedad, etcétera. Como decía en un comentario anterior, nadie pesa a los muertos.

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Sobre este blog

La biología estupenda

Eduardo Angulo es doctor en Biología y profesor de la Universidad del País Vasco. Su área de investigación es el estudio microscópico de células y tejidos, y su relación con los cambios ambientales. Ha publicado más de cien artículos de investigación en revistas científicas y es autor de los libros 'Julio Verne y la cocina: la vuelta al mundo en 80 recetas' y 'Monstruos'. Es miembro del Círculo Escéptico.

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