02 Jul 2009

Proyecto de acosador

Pongamos que hablamos de una historia cercana que he oído. Pongamos que entro en el mundo de la ficción. Tanto da, puesto que en el primer caso el boca a boca nos lleva a perder matices claves para una correcta interpretación de la historia.

Nos situamos en el mundo infantil de los once años, un paso después o a punto de alcanzar el umbral de la pubertad ellas, aún niños ellos. En esta época su mayor responsabilidad es crecer como personas, cultivándose en el colegio y madurando en la vida. Sin embargo, como seres humanos que son, empiezan a tejer a veces complicadas redes sociales, sobre todo en el colegio.

Digamos que él se llama Pepe y ella María. Además en esta historia pululan, entre otros, las principales amigas de ella: Ana, Rosa y Ángela.

Pepe es un niño especial. Mejor decir que es normal, pero que el resto de los niños le tratan de forma especial. No le rechazan, simplemente pasan de él. Entonces Pepe, para eludir el desierto de la soledad, mosconea –iba a decir mariposea, pero no quiero entrar en un juicio de intenciones- sobre los grupos de niñas. La mayoría de ellas también le rechazan. Sólo unas pocas aceptan su amistad: María y sus amigas. Desde lejos eso es así, aunque el verdadero vínculo de amistad se da entre Pepe y María, mientras que el resto del grupito soporta su presencia. Este es el resumen del estatus quo de los últimos años.

Aunque desde nuestra perspectiva de adulto ellos son niños, es en esta época donde aparecen los primeros síntomas de afinidades sentimentales. A una velocidad de vértigo hablan de gustarse, de salir, de cortar, de… ¡Dios mío es increíble cómo se pueden hacer tantas cosas a la hora del patio!… porque su horario no deja de ser el de su edad en la época que les tocó vivir: de casa al colegio y viceversa.

Ea ahora cuando María y compañía ansían más privacidad para hablar de sus cosas. Es ahora cuando Pepe empieza a sobrar. Llevan todo este último curso lanzándole indirectas, a veces haciéndole algún desplante, para que sepa que ya no es bien recibido en el grupo. Y es ahora cuando María tiene un problema que no sabe cómo manejar. La amistad con él es incompatible con la de ellas. Sin embargo como María es un poco tímida, cuando sus amigas han salido de caza, ella se queda con él.

La amistad empieza a diluirse cuando él se le declara y le pide salir. Como ella no siente nada, le dice que tururú. Él insiste y ella se bate en retirada. Lo peor de todo es que no se trata de una vez, sino de un acoso frontal de meses. Añadido a que el resto de las amigas ya no quieren verlo ni en pintura, el deterioro de la amistad empieza a fraguarse.

Repito que estamos hablando de gente de once años.

María tiene un problema: al igual que cientos de miles de personas no saben decir no. Bueno, en este caso lo ha dicho un par de veces al día. Pero nunca supo mandarle a la mierda.

Él, o bien para llamar la atención o bien por despecho, empieza un acoso más sutil. Se enfurece cuando un compañero de clase se acerca a ella, inventa chismes entre compañeros de clase y María, le espeta que ella que ya no le gusta y empieza a insultar su físico y su forma de ser, tanto en privado como en público, en otro momento le recrimina que no salga con él.

El mail también empieza a ser un medio más para seguir haciendo lo mismo.

En las últimas semanas el acoso fue físico, tocándole el trasero.

Justo después de empezar las vacaciones la madre de María le bloquea su correo en el Messenger para que deje de molestarla.

Hace un par de días el móvil no dejaba de sonar. La misma cantinela de siempre. Y María seguía sin tener fuerzas para mandarle al diablo. El padre de María, harto y sabiendo que el asunto se había tornado muy peligroso, llamó al móvil de Pepe. A pesar de hablar con un niño de once años, le advirtió que nunca, nunca más debía acercarse a María, ni dirigirla la palabra bajo ninguna circunstancia o que le denunciaría a la policía por acosador.

Yo no sé si hubiera hecho lo mismo. Si mi hija hubiera tenido un problema similar, tal vez, ahora pienso que tal vez, me habría dirigido a los padres del niño para abordar el asunto entre adultos.

El caso parece no haber acabado aquí. Un día después de la charla entre el padre de ella y el niño, han sido los padres de él quienes han llamado por teléfono pidiendo explicaciones y acusándole de acoso. Además avisan con demandarle por amenazar a un niño. Por cierto, en su increíble alegato a favor de su hijo han puesto verde a María.

Dejemos los desagradables detalles para los programas del corazón. Lo triste es que sean tantas veces los padres los que arengan conductas reprobables de sus hijos. La defensa de quien tanto queremos no debe llevar a engañarlos ocultando sus problemas. Las enfermedades -y el acosador es un enfermo- sólo sanan con un diagnóstico precoz y certero.

Una última reflexión es para nuestros hijos. Debemos advertirles que en sus relaciones siempre nos comuniquen aquellas actitudes de otros que no son capaces de reconducir. Siempre es bueno enseñarles a que arreglen ellos sus problemas, diciendo tantas veces no como sea necesario. Sin embargo, deben estar seguros que nos tienen ahí cuando un problema les supera.

Carlos Benito CBC

26 Jun 2009

Ministro de deporte

En algún sitio he leído referirse a ZP como Presidente del Gobierno y Ministro de Deporte. En términos institucionales no sé cuánta verdad hay en ello.

El caso es que inducido por uno de los Vicario, al ZP se le metió entre ceja y ceja lo del ministerio de deporte. Tras ganar las elecciones, y con la que estaba cayendo, no tuvo el valor de crearlo.

Lo importante es hacer balance del ministro ZP desde que, en la sombra, se responsabiliza de la gestión del deporte.

El palmarés 2009 del Roland Garros y de Wimbledon ya no es de Nadal.

La selección de fútbol hace el ridículo en el primer torneo serio en el que juega (ganar a Sudáfrica, Irán y Nueva Zelanda no es para estar orgulloso).

Fernando Alonso se harta de luchar por un puntito en cada carrera.

El único deportista que brilla con luz propia es Pau Gasol, en la cima del baloncesto mundial.

El post pretende ironizar el enfoque político, por supuesto. Ya que en el aspecto deportivo nada más lejos de la realidad. Puesto que cientos, miles de deportistas amateurs, e incluso profesionales de los que no salen en la tele, son grandes campeones anónimos desde el momento en que un par de veces a la semana se ponen un chándal y unos tenis para practicar su deporte preferido.

Carlos Benito CBC

24 Jun 2009

Despertando en el día de San Juan

En el pozo de los recuerdos, junto al reflejo de una noche estrellada de luna creciente, veo un niño ilusionado que en la tarde de la víspera de San Juan recorría en cuadrilla toda la manzana preguntando piso por piso por algo viejo para la fogata. Aunque las más de las veces una sonrisa nos cerraba la puerta, otras veces llegamos a acarrear algún pesado viejo mueble o colchón escaleras abajo. Y luego el problema era colocarlo en la cima de la pira, pisando inestables maderas, libros o lo que fuera y tirando de él con músculos aún sin desarrollar.

Era una época que las generaciones de ahora no pueden entender. Aquellos días la calle era nuestro campo de fútbol –con cuatro piedras señalábamos las porterías-, nuestra cancha de tenis sin red –con una tiza marcábamos las rectangulares zonas de juego-, y el 23 de junio también era nuestra la calle. Mi calle de Portugalete, por supuesto asfaltada, podíamos cerrarla al tráfico durante un día montando una hoguera en mitad de la misma, sin pedir permisos, sin que nadie se molestara.

Algunos años conseguimos incluso montar una considerable hoguera de más de cuatro metros donde trabajamos codo con codo diferentes cuadrillas de distintas edades. El muñeco de trapo, que alguna madre se encargaba de confeccionar, se sentaba en la cima en alguna vieja silla de madera.

Era nuestra hoguera, y se reconocía. Así, sobre las once, después de cenar, todo el barrio bajaba a celebrar la noche de San Juan. Los adultos se encargaban de encender la hoguera. Sin música, sin verbena, sin petardos, unos charlaban, otros dábamos vueltas alrededor del fuego formando una cadena humana y cantando. Mucha gente acababa yéndose mientras el fuego aún no había terminado su poder destructivo. Nosotros siempre esperábamos hasta el final, fascinados con el espectáculo.

Creo recordar que en aquella época nadie hablaba de purificación, de ritos ancestrales, de solsticio.

Un año ya no hubo hoguera en nuestra calle. La trasladaron a una campa cercana. Por eso ya no era nuestra, era de todo el barrio. En ese momento esta noche perdió parte de su encanto.

El mismo pozo de los recuerdos me muestra un adolescente que pasaba bastante de la hoguera y se interesaba más por la fiesta, por la verbena.

Más recientemente me llega a la memoria alguna noche de vigilia en la playa barcelonesa de La Barceloneta. Una playa repleta de gente tumbada sobre toallas, con sus cirios encendidos y, en algún caso, con su equipo de música portátil –los más afortunados formando un círculo alrededor de una guitarra-. El olor a pólvora quemada, petardos de vuelo rasante, las latas esparcidas sobre la arena y algún que otro capullo maleducado acaban obligando a marcharse a las personas de bien.

Sin embargo anoche fue especial. Una velada con buena gente, así lo resumiría yo. A la mayoría les acababa de conocer. Pivotando alrededor de una agradable conversación, así lo resumiría yo. Lo de menos fue la barbacoa que incluía sardinas asadas a la brasa de carbón –al más genuino estilo santurtziarra- bañada con sangría y lambrusco. Tampoco importa la zampada de cocas bañada esta vez con un cava espectacular de venta limitada y numerada.

A las doce en punto encendimos unos cuantos troncos y cuando las llamas amainaron hicimos los tres preceptivos saltos sobre la hoguera, pidiendo un deseo.

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La “petardada”, dentro de su humildad para lo que se lleva en Cataluña, fue de aupa. Las niñas corrían a esconderse del acoso de los petarderos. El perro, Itoiz, otro mexicano en mi vida, en una danza continua de éxtasis tras la luz instantánea de cada petardo, acabó extenuado.

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La sobremesa se alargó tras bien entradas las dos de la madrugada. No plácidamente para alguna de las niñas, que acabaron en la piscina, con ropa y todo. Eso sí, nadie lloró. Nos lo pasamos estupendamente.

Carlos Benito CBC

16 Jun 2009

El equipo del reino

Como en tiempos pretéritos… el reino apoya a su equipo. Vender la imagen del reino en el césped…

Tal vez estemos empezando a pagar la pitada monumental a la Corona y al himno.

Si miramos unos meses atrás veíamos un sistema financiero egoísta que amenazaba con un órdago si no les dábamos lana. Rescate bancario, avales, préstamos… qué se yo; con tanta opacidad aún no sé ni cómo ni cuánto dinero ha recibido nuestra banca. Lo seguro es que han acaparado caridad presupuestal a espuertas, a manos llenas.

Con el compromiso de repartirlo a las empresas, autónomos y familias han amasado con una avaricia propia del personaje de Moliere. Miento, sus accionistas, sus directivos aún sonríen.

Ahora abrieron la bolsa para entregar unos milloncejos para que los fichajes fluyan hacia el Bernabeu.

¿Ético? ¡qué más da! ¿Justo? creo que no, desde el momento en que el rescate bancario se reconvierte en el rescate merengue. ¿Legal? sí.

15 de junio, primer error arbitral a favor de los blancos.

¡Qué poco falta para que circulen monedas de un euro con el Rey en una cara y el escudo del Madrid en la otra!

Carlos Benito CBC

08 Jun 2009

Domingo de junio

Las urnas invitan.

Dos azules, el del cielo y el del mar, se abrazan, allá en el horizonte, mientras desayuno. El sol agradable de la mañana rubrica una estampa de ensueño.

La casa está en silencio. Para algunos las sábanas se aliaron con el último descanso del fin de semana.

Esta soledad facilita que salga de casa, sin preguntas, sin respuestas, sin justificaciones.

Voy a votar -en el colegio electoral de mi anterior domicilio-. Por la carretera de la costa, entre semáforo y paso de cebra me hacen compañía decenas de veleros, surfistas y tempraneras sombrillas de playa.

Sí… me ha costado ejercer el voto: no sólo más de una hora y media de mi mañana de asueto, sino que, además, el coche consumió unos litritos de diesel para los cuarenta y tantos kilómetros de viaje.

Voto de castigo. Para todos.

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Mes de exámenes.

La agenda de esta tarde prioriza el examen de Naturales del lunes de Alazne. Aprovecho para reconciliarme con mi blog.

No hay lugar para el paseo. Tampoco importa. Cambió el tiempo. Las nubes altas cubren el paisaje y el fresquito se adueñó de la terraza.

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Una tarea pendiente.

Cambié la siesta -¡que nunca la hago, por cierto!... pero hoy venía como anillo al dedo- por leer el aclamado discurso de Obama. Tenía mucho interés en saber de primera mano lo que dijo este nuevo líder en El Cairo.

Buenas palabras, hermosas declaraciones de intenciones, quizás, que, sin embargo, no ocultan la realidad tozuda.

“…Y mi primer deber como Presidente es proteger a los americanos”.

“… reconociendo que el cambio no puede ocurrir de la noche a la mañana”.

El contexto de ambas frases es el acercamiento y cooperación del mundo musulmán y occidental. Pero, me temo, son extrapolables a cualquier acción de su mandato.

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Sin engaños.

Y lo que dijo Obama fue:

“… Por eso agradecemos… el liderazgo de Turquía en la Alianza de Civilizaciones”.

No, no fue un espaldarazo a Zapatero. Sin mencionarlo, le quitó de en medio del tapiz estratégico internacional.

Ahora ni estamos en la champions… ni contamos con el juguetito de la Alianza de Civilizaciones. ¿Qué nos queda?

Yo al menos, hoy, tengo trabajo y un voto en la urna.

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Carlos Benito CBC

01 Jun 2009

Capítulo cerrado

Quizás el post del que mejor recuerdo tengo sea uno escrito en un ya lejano septiembre. Acabo de recrearme leyéndolo de nuevo. Es una pura alegoría. Las claves para entenderla están en un post anterior y en otro posterior. Y leyendo sus comentarios disfruto analizando las interpretaciones al mismo.

Pues bien, aquel último párrafo lo entregué, justo en el último momento.

Y de seguido mi editor me recordó el compromiso adquirido y me puso delante del teclado. El nuevo capítulo no pudo esperar.

Cuando me refiera a él deberé utilizar el tiempo pretérito simple (terminó) en lugar del pretérito perfecto compuesto (ha acabado). Y es que ya todo quedó muy atrás.

Fue duro escribir. La desazón de la derrota, la amargura del sin-futuro, el acoso de la economía doméstica tejían líneas plenas de realismo (quien quiera puede leer pesimismo). Lo peor fue el estigma grabado en cada uno de los espacios, entre palabra y palabra: parado, cero a la izquierda, lastre social. Sin embargo, la trama dejaba leer entre líneas un poso de esperanza y lucha, la apertura hacia nuevos frentes laborales, la constancia por mantener la cordura.

El hilo conductor de este capítulo se resume en un guiño del destino. Una vida anhelando un sueño, y por fin éste se cumple, entre las últimas de sus páginas grises.

Y ahora ya todo quedó muy atrás. Incluso ya estoy cerrando la segunda frase de otro nuevo capítulo. En este su primer párrafo muestro un amanecer, como signo semántico del cambio. En la primera frase palabras como mudanza y oferta de trabajo clarean en la noche que ya languidece.

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clarean en la noche que ya languidece.

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Las ideas fluyen. Pero, al igual que dije en aquel entonces, no puedo mas que repetirme: “No puedo escribir a la ligera. No es una redacción de colegio, en la que una mala nota la suples con un buen examen. Tampoco es un artículo o reportaje, que tiene la última oportunidad de ser corregido a instancias de un redactor jefe. Es mi libro, cuyas palabras modelarán mi destino y sus ecos erosionarán el de los que me rodean”.

Carlos Benito CBC

27 May 2009

Baaarça!

Son días distintos. El apagón bloggero ha sido un hecho. Ni escribo ni leo a mis compañeros.

La torre ha ido a parar a una caja. Tal vez se aloje cerca del teclado. Todos los cables, con y sin conexiones USB, una vez desconectados acabaron en un lío que se parece más a una fideua tecnológica que a un organizado kit informático.

He hecho maletas con ropa, montado cajas para los libros y acomodado donde he podido el resto del ajuar. Y todo lo que se hace, monta y acomoda terminará deshaciéndose, desmontándose y desacomodándose. Esas son las tareas que me están ocupando estos días.

¡Mudanza habemus! Ya se sabe que cuando las cuentas no cuadran hay que reducir gastos -se nota que no soy político ¡eh?-.

Y este miércoles la afición del Barça espera apoyo. Cuenta con el mío. En la victoria o en la derrota.

Carlos Benito CBC

Este post fue escrito en los días previos a su publicación.

19 May 2009

15.30 a fin

¿Oyeron alguna vez en los últimos meses la expresión flexibilidad laboral?

Los unos se enrocan en su ideología socialista. Los otros presionan amparados en… tampoco lo tengo muy claro. Pero no he venido a hablar de política.

Que en nuestro país el despido es libre y en algunos casos barato y en otros gratis no me cabe ninguna duda. Ya hace meses ilustré mi postura.

Hoy me encontré un anuncio de una oferta de trabajo que ya no deja lugar a dudas. El mismo, entre otras cosas decía:

Horario: 9 a 14 y 15.30 a fin

¡Flexibilidad laboral for ever!

¡Muerte a la dignidad!

¡Viva la patronal!

… ah! y ¡vivan los sindicatos!

Carlos Benito CBC

18 May 2009

Carlos Arco… antes y después de Dire Straits

1978 Lau Teilatu, Itoiz. 1978 Sultans of Swing, Dire Straits. 1979 Para ti, Paraíso. 1980 Chica de ayer, Nacha Pop -la Wikipedia me ha chivado las fechas-.

¡Quien da más!

Esas canciones me devuelven olores de apuntes y libros, imágenes de mi primer transistor con FM incorporada, de fines de semana de cigarros pipas y zuritos, de veranos de piscina descubierta de Portu y de fiestas de la Virgen de la Guía y San Roque. Tengo que echar mano de mi curriculum para ubicar correctamente aquella época (un pie en el COU otro en la “Uni”).

Fueron dos… tres años musicalmente intensos. Mi vida se encontraba con la música. La radio hacía un guiño a la frecuencia modulada. Los 40 Principales eran el principio y el final del dial. Cuatro nombres, cuatro voces, cuatro sin-rostros… eran cuatro amigos anónimos que me acompañaron a diario: Agustín Herranz, Fermín Rotaetxe, Cuno Cuetos y Carlos Arco.

Radio Bilbao crecía. Las horas de emisión se ampliaban. El dial de FM admitía nuevas emisoras. El pop español era una realidad que se batía de tú a tú con los grandes anglosajones y las nuevas tendencias británicas. Y el mercado musical, en breve periodo de tiempo, pasó del chupete a la pubertad. Fue nuestro particular Big Bang del universo musical en castellano. Una matización importante: la música que escuchaban nuestros papás y quizás la generación anterior a la mía siguió su curso y su mercado continuó siendo floreciente, promocionándose en programas de televisión y en la onda media de las radios, hasta languidecer y reducirse a segmentos de público reducidos.

La introducción ha servido para presentar a dos nombres propios, los protagonistas de este post: Carlos Arco y Dire Straits. Eso sí, entramos en el túnel del tiempo, con un guiño romántico. Y lo que escribiré es lo que recuerdo del nacimiento de este grupo –entonces, cualquier parecido con la realidad será mera coincidencia-.

Mark Knopfler junto con su hermano David lleva tiempo pateándose las calles musicales de Londres. Un grupito por aquí con no sé quién de batería, otro por allá con un nuevo batería. Hoy me llamo patatín, mañana patatán. Pero siempre es lo mismo: tocar en directo en pubs con canciones propias y versiones de otros. Lo que hacen cientos de grupos y solistas en Londres, dando nombre a una realidad musical de aquellos días: el pub-band.

Graban una maqueta con sus temas. Mark recorre todas las casas discográficas ofreciendo su maqueta. Es una de cientos de maquetas, de desconocidos aspirantes a artistas, que llegan cada mes, y muchas secretarias ya tienen órdenes de no aceptar ninguna. Otras devuelven el lacónico “ya les llamaremos”.

Mark sabe que suena distinto, que sus canciones son buenas y frescas; sin embargo, el blindaje de las casas de discos… le hace cometer una niñería. Averigua el domicilio de un jefazo de una discográfica. Mete su maqueta en un sobre junto con un teléfono de contacto, se va hasta donde vive ese tipo, toca el timbre de la puerta, deja el sobre en el descansillo y echa a correr.

Un día después una secretaria le llama para citarle con un ejecutivo de la compañía de discos. Así empieza su carrera.

Pero el batacazo es monumental. Dire Straits lanza al mercado su primer disco, homónimo, con un gran apoyo de promoción de la discográfica. El single Sultans of Swing es una gran apuesta de ésta. En el Reino Unido la respuesta es tibia, en Europa es nula. En España llega a la parrilla de Los 40 principales con la fuerza del dinero que pone la campaña de promoción. Pero pronto se diluye en las listas nacionales.

La dirección nacional de este programa, de acuerdo a su dinámica de funcionamiento, obliga a quitar el single de antena después de unas semanas. Sin embargo, en Radio Bilbao, Carlos Arco durante sus cuatro horas diarias de programa ha pasado desde el primer día de las directrices nacionales y ha pinchado la canción una vez cada hora. La canción le encanta y quiere sacarla adelante. Sus otros tres compañeros, Agustín, Fermín y Cuno, han hecho eco de Carlos y pinchan la canción de hora en hora. Es más, Carlos Arco convence a La Cadena Ser en Madrid para que se apoye la canción otra vez y que, no sólo no se retire de antena, sino que se la promocione con la misma fuerza que en Bilbao.

Carlos gana la batalla de los despachos. La nueva super promoción a nivel nacional cala en los oyentes.

Mientras la discográfica ya ha tirado la toalla y ha asumido que el grupo es un fiasco, los tres mosqueteros de Radio Bilbao (Carlos, Agustín, Fermín y Cuno) lo han elevado al número uno nacional.

De ahí a que la discográfica se tenga que replantear su estrategia a nivel continental hay sólo un paso. Un segundo esfuerzo promocional con la coletilla “número uno en España” hacen justicia a una de las mejores canciones del olimpo musical. Ahora sí que empieza verdaderamente su carrera.

Dos comentarios adicionales.

Hablamos de una época en que en la radio las canciones se pisaban. Esto es, el principio y el final de cada canción tenían que quedar en segundo plano por los comentarios del disc-jockey, con el objeto de evitar que se grabaran las canciones íntegras. Pues nuestros tres mosqueteros se empeñaron en no pisar el final de Sultans of Swing para mostrar transparentemente ese orgásmico punteo de guitarra de Mark.

Finalmente, puede ser en su cuarto o quinto disco, no lo recuerdo bien, aunque apuesto más por Brothers in Arms, que Dire Straits concedió el honor a Radio Bilbao La Cadena Ser de emitir el disco al completo en primicia, un día antes de su lanzamiento mundial. Lógicamente fue en un programa especial de Carlos Arco.

Pues sí que ando nostálgico. Estos han sido días de recuerdos. Primero el sabor ya añejo de la última final de copa ganada, y ahora un salto en el tiempo al nacimiento de una música, que desde entonces se vive como algo propio de nuestra generación.

Carlos Benito CBC

Bilborama es una página web que pivota sobre Los 40 Principales en Radio Bilbao de aquella época.

14 May 2009

Barcelona, sin alma

¿Del Barça tú?... así cualquiera.

13 de mayo. 9:30 AM. Recorro a pie parte de la ciudad. Cruzo arterias importantes como la Diagonal, la Gran Vía, Guipuzcoa hasta llegar a Laietana. No me lo puedo creer. Ni una bandera ni un escudo azulgrana que engalane fachadas terrazas escaparates o automóviles. La ciudad respira un día laborable, sin más.

13 de mayo. 13:25 AM. Recorrido inverso. Una enorme bandera culé ondea en la terraza de un bar. El resto de mi camino muestra un encefalograma futbolero plano.

13 de mayo. 14:05 AM a 14:50 AM. De Barcelona a Argentona, por la carretera del litoral donde se recorren varias ciudades cuento a penas una docena de sus banderas.

13 de mayo. 14:55 AM. Argentona está sin pulso azulgrana.

Esa noche se juega una final. Esa que tanto reclaman por ser el mejor equipo del mundo, por su apuesta al fútbol espectáculo.

¡Qué error! El fútbol espectáculo no sale de las botas de Messi, ni lo dibujan los pases de Xavi. La piel de gallina se pone cuando una ciudad brilla con los colores de su equipo. Y si esos colores conquistan la sede de una final días antes del partido…

Lo he comentado con ellos y se escudan en que llevan tres días de celebraciones –el 2-6, la semifinal contra el Chelsea y el “campeonato interruptus”- sin haber ganado aún ni un título. No me convencen.

El Barça es más que un club, dice su grito de guerra. En efecto, no lo dudo. Es un talonario. Y su afición ahí está… sin embargo su ciudad carece de espíritu blaugrana. Es la que sale a la calle cuando gana su equipo. Si no, prefieren las sardanas y los castillos humanos.

Ayer decía de los rojiblancos exiliados que somos los auténticos embajadores del Club, los que sufrimos, con entereza y orgullo, los escarnios cuando las cosas no van bien, los que explicamos su filosofía y los que sacamos las banderas siempre que hay algo que disputar.

Hoy todo España, muerta de envidia, se impresiona por la comunión de un pueblo con su equipo. Ganaremos… aunque perdamos en el césped, habremos ganado el partido de la afición.

Este pueblo culé sólo saca sus colores azulgranas cuando ganan, no tienen filosofía que explicar, mas que la del talonario, y si pierden se arrastran en el anonimato.

Carlos Benito CBC

Escrito a media tarde del miércoles 13 de mayo, en las horas previas al partido.

Sobre este blog

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jARRILLEROrOJIBLANCO... sin palabras

... desde los 27 que no vivo en Portu, hace ya casi dos décadas. Me convertí en un nómada, nómada laboral, en pos de un plato de garbanzos. Primero Castilla y León, más tarde Madrid... a pesar de no haber salido de la península me sentía extranjero en esas tierras -mi Portu es mucho Portu-. Más tarde viví casi diez años en México -ellos agradecen que utilicemos la x y a nosotros no nos cuesta nada- y curiosamente allí nunca me sentí extranjero. Ahora me toca vivir en Cataluña... y soy doblemente extranjero... porque añoro más que nunca mi Euskadi y porque me obligan a utilizar un idioma que me cuesta horrores aprender -yo lo siento más que nadie pero lo de los idiomas no es mi fuerte y a estas alturas de mi vida...-.
… desde la adolescencia me ha acompañado un utópico pensamiento: “Libertad… hermosa bandera, desgarrada pero erguida… que se abre paso como el trueno, contra el viento…” Que nadie se equivoque… cualquier cosa menos pretensiones políticas.
Carlos Benito CBC

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