12 Mar 2008
Lo de Vizcaya con los conciertos de rock se aproxima ya a lo increíble. En menos de una semana hemos sabido que nos van a visitar los Stray Cats, Bad Religion, Wendy James, ZZ Top, Motörhead (¡dos días seguidos!) y los Sonics, bien repartidos por escenarios de Barakaldo, Bilbao y Durango. Supongo que es resultado de una feliz coincidencia: el miedo a que la piratería e Internet les vacíen los bolsillos ha empujado a los artistas a actuar más que nunca, a la vez que el ahorro en discos alienta al público a consumir música en directo, y todo esto se ha producido justo cuando Vizcaya acaba de añadir a su red de salas dos recintos de aforo competitivo como Santana 27 y el Rock Star Live. Algunos me dirán que todos los grupos que he enumerado, y la mayoría de las bandas importantes que se animan a venir por aquí, comparten unos cuantos rasgos definitorios: son... mmmmm... antiguos (ayer estuve explicando a un par de veinteañeros quiénes son los Sonics y me sentí un brontosaurio, aunque lógicamente yo tampoco los viví en su época) y son descaradamente rockistas, de manera que un fan del pop contemporáneo no encuentra muchos motivos para dar brincos de alegría a los sones de Patrick Wolf o Hercules And Love Affair. Es cierto.
Pero hoy no tengo mucho tiempo para compadecerme porque yo sí estoy dando saltos de alegría a los sones de Psycho, de Strychnine, de The Witch y de todas esas canciones concisas, salvajes e irresistibles que los Sonics grabaron allá por los 60. Hace medio año, cuando se anunció su reunión para el Cavestomp neoyorquino, ya escribí por aquí mi elogio por su presencia y mi lamento por nuestra ausencia. Hoy sólo cabe proferir tremendos alaridos de felicidad como hacía el mejor gritador de la historia del rock, que, a juzgar por este vídeo de aquí abajo, se mantiene en plena forma: WAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAH!!!!!
10 Mar 2008
Voy a decir algo muy impopular: los conciertos de rock son demasiado largos. La gente suele quejarse de lo contrario, se deja la garganta pidiendo bises para rentabilizar la pasta invertida en la entrada, incluso los hay que sacan cuentas para ver a cuánto les ha salido el minuto de actuación, pero la mayor parte de los grupos se hacen redundantes en su intento de alcanzar ese estándar de alrededor de una hora que se considera tolerable. Para mí, la duración ideal de un concierto es media horita: si los que están en el escenario son unos mantas, la cosa se sobrelleva buenamente sin dejar cicatrices en el ánimo; si merecen la pena, seguro que el efecto se optimiza al comprimir el repertorio en lugar de dilatarlo. Vale, sí, yo también disfruté en su momento viendo a los Cure durante tres horas sin quedar saciado, pero en la mayoría de los casos me reafirmo en mi postura de que menos es mejor.
Por eso me encanta el formato de los conciertos del concurso Villa de Bilbao, que empezaron el pasado jueves en Bilborock: media hora para que cada grupo demuestre, con el estímulo que implica competir, todo lo que sabe hacer. Entre los seleccionados e invitados de esta edición abundan las bandas de renombre comarcal –Mamba Beat, Las Culebras (en la foto), Dynamo, On Benito, Munlet, Eureka Hot IV y más– que ya están lo suficientemente rodadas para no decepcionar las expectativas, y los grupos extranjeros sirven para dar un toque cosmopolita aunque muchas veces sean peores que la representación canterana. A mí me encantaría bajar a Bilborock como hacía antaño, tomar unas cervezas de máquina y escuchar rock de base, pero... a las ocho de la tarde sigo aquí, en el tajo: la jornada laboral también es demasiado larga.
05 Mar 2008
Me van a perdonar que tenga la semana un poco autobiográfica, pero han coincidido la visita a Euskadi de Mike Oldfield (mi ídolo absoluto de los 12 a los 14 años) y los conciertos en España de los Cure (mis semidioses de los 15 a los 18 años y, seguramente, los artistas que más me han marcado). Soy consciente de que, a ustedes, mis derivas vitales y mis dramas adolescentes se la traerán más que floja, pero vienen bien para ilustrar cómo el grupo británico sirve de puente entre el pop de FM y la música más declaradamente anticomercial: en el espacio que queda entre Why Can’t I Be You y Carnage Visors caben muchas cosas. Así que les cuento mi batallita, que, para mayor comodidad de los indiferentes que leen en diagonal, ocupará hasta el final de este párrafo. Yo me enganché a los Cure con Inbetween Days, canción perfecta que me llevó a comprarme allá por 1986 el recopilatorio Standing On A Beach: como estaba ordenado cronológicamente, al principio prefería la cara B, con sus canciones más recientes, comerciales y asequibles, pero a las diez o doce escuchas (en aquellos tiempos remotos, jovencitos, los discos se escuchaban decenas de veces) me enganché a la cara A, donde se recogían sus inicios post-punk (Boys Don’t Cry, Killing An Arab, Jumping Someone Else’s Train) y su influyente periodo siniestro (A Forest, Primary, Charlotte Sometimes...). Me volví un adicto, hasta el punto de que algunos compañeros de instituto todavía recuerdan las intolerables chapas que les metía a diario, y mi obsesión alcanzó su pico con Disintegration (1989), obra magna donde las distintas facetas del grupo encajaron sin fisuras. Después, pese a destellos esporádicos, me temo que todo ha sido decadencia y fallidos intentos de recuperar la buena forma.
Quizá por esa facilidad con que transportan al oyente de lo luminoso a lo oscuro y de lo consumible por cualquiera a lo insoportable para la mayoría, la masa de seguidores de los Cure ha sido una auténtica cantera de críticos musicales: eso se nota cada vez que sacan disco nuevo, cuando se adivinan entre líneas las ganas que tienen todos los expertos de que Robert Smith vuelva a firmar una obra maestra. Este año toca ilusionarse, porque editarán un álbum presuntamente doble, pero yo prefiero adoptar la muy curesca postura de esperar una decepción. Lo que jamás defrauda es su directo, como podrán comprobar estos días miles de afortunados en Madrid, Barcelona y –¡gratis hasta completar aforo!– Valencia. Les dejo con Shake Dog Shake, que va bien con mi envidioso estado de ánimo.
04 Mar 2008
Quizá lo de Chikilicuatre sea de mucha risa, no diré que no, pero a mí me da bastante rabia. Aunque hablemos de algo tan intrascendente y viciado como el festival de Eurovisión, me fastidia que los programas de humor conviertan cualquier convocatoria en excusa para un chiste y aborten, con su poder de movilización, toda posibilidad de seriedad o, lo que es más importante, de gracia espontánea. Que sí, que yo también me río y hago el robocop, pero me habría dejado mucho mejor cuerpo que La Casa Azul quedaran los primeros en la votación: habría sido un estímulo para confiar en la humanidad y no una prueba más de que la humanidad es fácilmente manipulable, tan dócil que sólo se pone traviesa cuando se lo mandan desde una pantalla.
Dicho esto, unos señores tan serios como los austriacos enviaron al cómico Alf Poier en 2003 y obtuvieron un merecido sexto puesto, así que no deberíamos desconfiar de las posibilidades de Chikilicuatre en caso de salir escogido (el representante irlandés, Dustin el Pavo, compite en la misma liga). Pero yo me quedo con La Casa Azul, desde luego: su último disco me parece un hito del pop español sin más calificativos, que lo mismo puede gustar a los indies que a un señor mayor aficionado a la ELO, y la única duda es cómo adaptarán al directo ese lujo de producción y cómo será capaz de hacerlo Guille Milkyway: “Está claro que no soy ningún portento cantando y que tiendo a olvidarme las letras y muchas veces hasta las melodías. Pero creo que, en esta ocasión, la gente que ha votado a La Casa Azul ha votado por algo muy distinto a eso”, escribe en su Myspace. Eso sí, como sé que muchos de ustedes quieren hacerse hijos adoptivos de Finlandia, les dejo con la canción que manda este año el país de las saunas y el metal: Missä Miehet Ratsastaa, del grupo Teräsbetoni.
Actualizado al final de la gala: pues nada, mandamos a Chikilicuatre. Y me alegro, porque por un momento he temido que iba a ganar Coral, y eso sí que me espantaba. Creo que a Uribarri no le ha hecho mucha gracia la decisión popular, porque negaba con el dedo, como reprendiendo a la audiencia por su poco criterio. Por cierto, ¿qué pasaría si Chikilicuatre, en vez de concursar en la gala de esta noche, se presentase a las elecciones de dentro de unas horas?
03 Mar 2008
El hilarante Metal Inquisition publicaba el otro día un post en el que uno de sus colaboradores se hacía visitar por su yo adolescente de 1991. El chaval, fanático de bandas como Anthrax y Nuclear Assault, se indignaba al comprobar que su yo del futuro no llevaba el pelo largo ni parches en la ropa, tenía “almacenadas” sus viejas casetes e incluso acudía a conciertos de jazz. Pues bien, si mi yo de mediados de los 80 me visitase esta semana, fliparía al comprobar mi total indiferencia por la restringidísima actuación que Mike Oldfield va a dar el viernes en el Guggenheim de Bilbao. El Benito de 1983 inició su colección de discos con Crises, un elepé que le sirvió para aprender un par de cosas: Mike Oldfield no era, como él pensaba, la voz que cantaba Moonlight Shadow, sino un señor que se dedicaba a tocar muchos instrumentos (yo sospecho que algunos sólo los metía para lucirse en las larguísimas enumeraciones de sus carpetas) y que combinaba las canciones pop con largos temas de corte más ambicioso. El Benito de 1984 poseía quizá ya una docena de discos, de los que seis o siete estaban firmados por Oldfield, y recibió con entusiasmo las dos novedades que el multiinstrumentista editó aquel año: Discovery y la banda sonora de The Killing Fields.
Y se acabó el idilio. Seguro que influyeron nuevos gustos como los Cure o los Smiths, pero también tengo la impresión de que la carrera de Oldfield entró en una decadencia imparable a partir de ese momento. Veo que la All Music Guide puntúa con tres estrellas su siguiente álbum, Islands (¡las mismas que da a Ommadawn y Hergest Ridge!), pero yo lo recuerdo como una decepcionante sinsorgada. Y, a partir de ahí, ya saben: más y más versiones del tubo tubular, cuelgues ibicencos y declaraciones que muestran a Oldfield como un personaje antipático y petulante. Sigo escuchando a menudo los viejos discos de este hombre, pero seguramente nunca llegaré a oír el nuevo Music Of The Spheres, porque ya el título me da pavorcito. Eso sí, confieso que me encantaría saber qué habría pensado de él aquel Benito sin malear de 1984.
28 Feb 2008
A este paso me voy a ganar fama de gafe, como Juan Pardo o Isabel Pantoja, y ya saben que citarlos de una tirada representa todo un alarde de valentía. Me tiré quince años sin sentir especial interés por el grupo asturiano Manta Ray, pero el fantástico concierto que dieron en Bilbao hace dos semanas me hizo recapacitar e inoculó en mí el propósito de la enmienda: tengo que seguirles más, me dije, y no debo perderme sus actuaciones. Pues bien, ya no hay nada que seguir ni actuaciones a las que ir, porque estos veteranos del Xixón Sound –qué chulo era aquel eslogan del movimiento, el de “córtate el pelo y cambia de vida”– acaban de anunciar oficialmente su separación. “Hemos decidido dar por finalizada nuestra trayectoria musical”, explican en un escueto comunicado difundido por Acuarela.
En vista de los resultados, si quieren, me hago seguidor de Andy y Lucas o algo así, para ver si hay suerte.
26 Feb 2008
Bufff... Con esta costumbre de anunciar los festivales por entregas, los blogs parecemos iguales todos los días: que si Amy Winehouse viene al Rock In Rio, que si Portishead tocarán en el Primavera, que si Leonard Cohen estará en Benicàssim, que si Yazoo actuarán juntitos en el Sónar... Un torturante goteo de noticias que, sinceramente, a muchos nos dan igual cuando nos convertimos en lectores. Pero qué le vamos a hacer: si se hacen públicas las nuevas incorporaciones al Kobetasonik, el nuevo festival metalero bilbaíno, habrá que difundirlas, ¿no? Enumerando, a Judas y a Kiss se suman Helloween, Gamma Ray, Blind Guardian, Cavalera Conspiracy, Apocalyptica, Gotthard y Latzen... A los dos primeros los hemos tenido estas últimas semanas en Barakaldo, a los quintos en Bergara y a los sextos, en Bilbao, así que la cosa no es como para morirse de la emoción, pero seguro que garantizan un llenazo y proporcionan satisfacción plena a la facción más conservadora del género. Yo me sumo a la comedida valoración de Gamma Ray y Helloween que hizo para GPS el vocalista de los poderosos Rhino: “Esta clase de grupos representan para mí una de las partes más indeseables y aborrecibles del metal, junto con los combos de metal operístico y demás chusma. Todo esto desde el cariño, ¿eh?”.
Bueno, por lo menos vienen los Cavalera (en la foto), que a lo mejor en directo están bien. ¿Ustedes saben algo?
Actualizado el 4 de marzo: sumen a Saxon, Tesla, Death Angel y Airbourne.
24 Feb 2008
En cuanto tuve noticia de la existencia de Songs To Make Dogs Happy, me puse a buscar por la red como un... sabueso. Se trata del primer disco para perros "aprobado por los perros", según se ufanan sus autores, que aseguran haber realizado pruebas con más de 200 animales de distintas nacionalidades para ratificar que les satisfacía la música. Yo me esperaba que el gusto canino tuviese algo más de distinción y categoría, incluso me imaginaba cortes inaudibles para el ser humano pero repletos de armónicos ultrasonidos que dibujarían sonrisas hociqueras, pero me he llevado una decepción al comprobar que los perros tienen más o menos las mismas preferencias musicales que las personas de 0 a 3 años, cuya melomanía siempre es cuestionable. Pinchen aquí y escuchen la versión española del gran hit del disco, Squeaky deaky, que reza así: "Squeaky deaky, me encanta mi juguete. / Squeaky deaky, brinco brinco brinco. / Squeaky deaky, lo abrazo y lo beso". Buffff, hasta en Hijos de Babel se escucha alguna cosa mejor. Pero, claro, esto no está pensado para ustedes a menos que ustedes sean golden retrievers aficionados a las cosas de Internet, así que habrá que remitirse a los verdaderos interesados: de las 23 valoraciones en Amazon, amablemente traducidas por los dueños, 18 son de cinco estrellas. "Mis tres border collies encontraron este cedé muy interesante", y cosas así.
Y yo que pensaba que a los perros les gustaría Caninus, el mítico grupo de metal encabezado por dos pitbulls... Les dejo con sus ladridos, para que hagan el experimento con su desprevenida mascota.
22 Feb 2008
Ayer estuve husmeando por Internet para escribir un Planeador sobre Art Brut, de quienes sólo he escuchado los singles y alguna cosita suelta, y me hicieron tanta gracia estos tipos que he decidido copiarme a mí mismo para optimizar los resultados del esfuerzo laboral. La banda británica, que actúa mañana en Bilbao dentro del festival Noise On Tour Pops, despegó como un cohete cuando apenas había compuesto tres o cuatro canciones. Los propulsó la siempre exagerada prensa musical de su país, y eso les convierte en sospechosos por defecto, pero a mí me parecen un grupo muy interesante, con esa mezcla de vocación artística y maneras burdas que han convertido en su inconfundible estilo. Por lo que he ido oyendo de su producción, entroncan con la muy respetable tradición británica de grupos un poco vanguardistas, un poco humoristas y un poco gamberros, como The Fall o Half Man Half Biscuit.
“No soy un intelectual, soy un idiota”, puntualiza su líder, Eddie Argos, cuando le plantean preguntas de cierto vuelo filosófico, aunque todo el mundo parece esforzarse en encontrar sentidos profundos bajo sus letras sobre formar un grupo, mudarse a Los Ángeles (y “salir con Axl Rose”) o lanzarse contra un cuadro de Matisse. Mientras le dedican seminarios en universidades de Alemania, él se deleita en el absurdo: “El primer álbum me reflejaba a mí a los 17 años, y supongo que este segundo me refleja a los 19”, dice el tipo, que debe de andar por los 27. Y que es capaz de resumir de manera diáfana la esencia de su banda: “Tenemos sentido del humor, pero no somos un chiste”.
20 Feb 2008
Todos los aficionados al rock creemos llevar un crítico dentro: como siempre tenemos opinión sobre los discos que escuchamos, nos imaginamos que convertir ese juicio en crítica sería pan comido, porque bastaría con poner por escrito eso que estamos pensando. Pero no es tan fácil transformar esa impresión, a menudo difusa, en un texto mínimamente preciso y esclarecedor. “No puedes limitarte a poner ‘está de puta madre’”, suele comentar Cubillo. La obligación de analizar lo que se oye lleva a veces a insoportables disquisiciones huecas, ya que, en realidad, muy pocos aficionados llevan un buen crítico dentro. De hecho, yo a veces me radicalizo y me sobran las críticas, preferiría que me diesen una simple enumeración de referencias y una calificación de uno a diez (nunca he entendido a los utópicos que abogan por cargarse las puntuaciones, a menudo el único asidero del lector, con el argumento de que son puro reduccionismo aplicado a la música) y que me ahorrasen la palabrería y la pirotecnia verbal.
Pero, claro, de cuando en cuando uno se encuentra una crítica verdaderamente iluminadora, que descubre conexiones inadvertidas entre bandas o géneros. Y otras veces, uno da con textos como éste que les enlazo, que me tiene fascinado: “Cien redondos minutos, cien redondas, cien frases escritas en un grano de arena movida por un monje zen para formar una corchea y luego borrarla, en cuanto termina de sonar una redonda”, comenta el cronista sobre un concierto de Bobby McFerrin (en la foto). Léanlo entero.
Sobre este blog
Mis tags
Últimos comentarios
- Emos contra memos 149 comentarios krizz JONATHAN HANS POL EMO Y QUE JONATHAN HANS POL EMO Y QUE JONATHAN HANS POL EMO Y QUE diego mauricio
- ¿Ya han escuchado a The Horrors? 262 comentarios desmadre Gerardo Alvarado Castrejon J05EF1NA elora elora
- Los egipcios inventaron la música electrónica 2 comentarios jacob christian
- El regreso de T.A.T.U. 157 comentarios Anónimo Shirley [emosa Pick] Nohely ShIrLeY....iop....iop Chintia
- Mentes abiertas, orejas cerradas 3 comentarios tsustas lari Mr. Duck
- Leif Garrett se retrata 44 comentarios Natty de Buenos Aires Natty...de Buenos Aires Periquin Periquito LULU
- El punk no está muerto, pero va para viejo 196 comentarios anarkopunk murzia matias JOSU maybepunks anabel
- El rock de Marijaia 4 comentarios I.Olivera lari Carlos Benito lari
- A-ha maduros 96 comentarios kristobal LEO nardy Carlos Ruiz jazmin
- Mi deporte favorito 3 comentarios me again lari azureus
Categorías
Secciones
Archivos por meses
- Agosto 2008
- Julio 2008
- Junio 2008
- Mayo 2008
- Abril 2008
- Marzo 2008
- Febrero 2008
- Enero 2008
- Diciembre 2007
- Noviembre 2007
- Octubre 2007
- Septiembre 2007
- Agosto 2007
- Julio 2007
- Junio 2007
- Mayo 2007
- Abril 2007
- Marzo 2007
- Febrero 2007
- Enero 2007
- Diciembre 2006
- Noviembre 2006
- Octubre 2006
- Septiembre 2006
- Agosto 2006
- Julio 2006
- Junio 2006
- Mayo 2006
- Abril 2006
- Marzo 2006
- Febrero 2006
- Enero 2006
- Diciembre 2005
- Noviembre 2005
- Octubre 2005
- Septiembre 2005
Suscríbete
Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):
