15 Ene 2009

Lo del cierre del Kafe Antzokia durante un mes por haber duplicado el aforo una noche de marzo es un asunto complicado. De partida está claro que, si una inspección cuenta 920 personas en un local donde no está permitido meter a más de 420, el establecimiento debe ser sancionado. Discutir eso sería de cenutrios y, en cierto modo, equivaldría a asumir parte de la responsabilidad ante un hipotético desastre. Pero yo creo que a los clientes de este bar, que vienen a ser todas las personas que hayan salido alguna vez por Bilbao en los últimos quince años, la situación nos ha dejado perplejos y un poco inquietos. Las dudas están relacionadas con la peculiar condición del Kafe Antzokia, que es bastante más que un bar, y me van a permitir que las sintetice de manera más bien directa: tiene narices que, en un país repleto de bebederos que superan sus aforos sin mayor problema, la mano dura se aplique a uno de los pocos locales con una programación cultural abundante, interesante y diversa; tiene narices que el Ayuntamiento hable de "saturación" en la zona sin discernir entre churras y merinas, entre tocinos y velocidades; y, sobre todo, tiene narices que, en una ciudad que se precia de su vocación turística y cultural, no se haya logrado llegar a un acuerdo para aumentar ese aforo legal absolutamente ridículo para un recinto de la amplitud y las características del Antzokia, envidia de muchos visitantes venidos de fuera. Desde luego, a mis amigos es lo que más les gusta de Bilbao, y hablamos de respetables señores casi cuarentones, no de adolescentes dipsómanos y vomitantes.

Aquí tienen el manifiesto del Antzoki, por si quieren echar una firmita. Y no se confundan, que no se trata de un documento en contra de la sanción: simplemente reivindica... ¡una puerta trasera!

(la foto es de Borja Agudo)

3 comentarios | Enlace permanente | Compartir

3 comentarios · Escribe aquí tu comentario

Pato

Pato dijo

El Antzokia es el mejor lugar para disfrutar de un concierto, tiene la magia del teatro, la acústica es perfecta, tiene tres hermosas barras y además esta en el centro de Bilbao. La primera vez que lo vi lleno, no dejó de sobrevolarme la idea de un incendio y por donde escapar (si me ha costado tanto entrar hasta las primeras filas, para salir...imposible). Así que voy a firmar a hora mismo el manifiesto y por favor señores, lleguen a un acuerdo y abran esa puerta trasera ya! porque si no, la afición va a perder un gran templo musical.

Borja Marcos

Borja Marcos dijo

Por desgracia, los locales más perseguidos en muchas ciudades son los que ofrecen música en directo. No hace falta que sea una sala con conciertos heavy, alguien tocando la armónica ya es "música en directo".

Parece que es "mejor" que haya música enlatada. ¿O no?

rockalipsis

rockalipsis dijo

Lo que me parece increíble es que los señores que mandan en Bilbao, y que a primera vista no parecen anarkopunkies, hayan adoptado esa forma de pensar nihilista del cuanto peor mejor.

¿Que el tráfico está mal? Jodemos la circulación hasta que ya no se pueda mover nadie.
¿Que no hay quien aparque? Ensanchamos las aceras y dejamos un carril por el que cabe un coche de milagro.
¿Que los garitos molestan? Los cerramos todos, y así TODOS LOS QUE TOMAN COPAS POR LA NOCHE ESTARÁN EN LA CALLE A LA VEZ, A LAS DOS DE LA MAÑANA, DANDO VUELTAS COMO ZOMBIES BUSCANDO DÓNDE METERSE.

Y luego pedirán a los hosteleros que abran los domingos, cuando no hay nadie en la calle, salvo, seguramente, el que come pinchitos de merluza y sus amigos.

Escribe tu comentario


Si prefieres firmar con tu avatar, haz login

Sobre este blog

Evadidos

Música y otros planes de fuga

ver otros blogs »

Suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):