06 Oct 2007

Tenía la secreta esperanza de que la Diputación vizcaína, que está adquiriendo cierto renombre en la contratación de artistas de edad avanzada, trajera por aquí a los Cure en su próxima gira europea: ya que destinan fondos públicos a lo que un amigo llama "artistas en franca decadencia", me queda desear que al menos alguna vez sean de los míos. Pero no, al final Robert Smith y sus actuales secuaces sólo tocarán en Madrid y Barcelona, en conciertos de tres horas programados para el 6 y el 10 de marzo del año que viene. Y encima caen entre semana, maldición. En fin, me he consolado recurriendo al otro grupo más importante de mi vida, Joy Division, a los que espero no tener jamás la posibilidad de ver en directo, ya que eso implicaría que han cometido el tentador sacrilegio de sustituir al cantante difunto. Con motivo del estreno de Control (no, no la vi en el Zinemaldia, ya me contarán), Pitchfork ha mostrado al mundo este vídeo tan resultón que les enlazo, donde se combinan imágenes del filme con metraje auténtico de la banda. Qué bonito. Y qué buenos eran, Dios. Y el trío The Wombats, de Liverpool, ha grabado una canción muy chula y demasiado oportuna que se titula Let's Dance To Joy Division, cuyo videoclip está aquí. La letra es un consejo para evitar esa autoconmiseración que se suele atribuir (¿injustamente?) a los autores de Love Will Tear Us Apart y a sus seguidores: "Bailemos con Joy Division y celebremos la ironía: todo va mal pero nosotros estamos muy felices", recomiendan. ¡Como si no fuésemos gente dada al baile!

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format c: dijo

Oh si! Aun sigo metiendo "Warsaw" en mis regalitos recopilatorios...como me ponen

Belategui

Belategui dijo

Saludos desde Dublin. No recuerdo la clave para figurar como propietario en el nombre, pero soy el de Pantallazos. No me resisto a defraudarte, amigo Carlos. Vi 'Control' ayer en el Irish Film Institute, una cinemateca con restaurante chic, libreria apabullante y chicas leyendo solas por los rincones. Y '24 Hour Party' People le da mil vueltas. El director Anton Corbjin, fotografo oficial de U2 y esteta de revista de modas, se limita a exponer en blanco y negro un unico conflicto en la atormentada vida del genial Ian Curtis: no sabia si ser una estrella del rock o un marido y padre con casita en los suburbios. La peli se basa en un libro de la viuda, que ademas figura como productora, asi que...

El prota no lo hace mal: se va dejando ojeras, tiene un par de ataques epilepticos y mueve los bracitos ante el micro como el autentico Ian Curtis. Si, suena 'Love will tear us apart', pero no hay ni una gota de los excesos y la magia de Joy Division. Una pena. En fin, me voy a tomar una Guinness al Clarence, el hotel de cinco estrellas propiedad de U2, pegadito al Irish Film Intitute. Al menos, Curtis no acabo como Bono, no?

NULL

NULL dijo

Bueno, más que defraudarme, lo que ha hecho es darme envidia, señor Belateguinness. No por Control (uno siempre espera que las películas sobre sus ídolos no estén a la altura de las expectativas), sino por su plácida estadía dublinesa. Have a great time!



(y a mí ni siquiera me gustó '24 Hour Party People', así que me voy preparando)

Bodegas Riojanas

Bodegas Riojanas dijo

¿Y quién le ha dicho a usted que Joy Division no se reunirán? Sabe bien que el hecho de que el señor Curtis esté muerto es una cuestión menor en estos tiempos de reencuentros, venta de marcas musicales y resurrecciones mágicas.

NULL

NULL dijo

Ay, Bodegas, no me torture: alguna gente mala ha llegado a decir que se preparaba una gira de Joy Division con el prota de Control como vocalista.

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