Voy a cambiar de tema, o de escenario. El sábado fuimos a Manu Chao y La Maldita Vecindad, menuda fiesta que fue. Manu y Radio Bemba venían directitos de Tijuana y se les notaba el rollo que traían. Es muy auténtico verlos aquí. Cayó la del siglo, pero bueno, para arreglarlo nos mojamos de lluvia y cerveza.
El slam de poesía, a lo que iba, lo de Manu era un inciso. Ayer había un concurso de poesía en el subsuelo de un bar del centro histórico, un antro muy especial. Curiosamente son las arcas de un antiguo banco que antiguamente se hallaba encima. Como los de Lucky Luke. Pasillos tenebrosos y al fondo una caja fuerte con un timón por manija sobre una puerta de una tonelada. Y fui con Carla a última hora a ver qué onda, por suerte nos coló a tiempo W, que estaba dentro (en el DF pasan estas cosas. Te encuentras con cualquiera, hasta con tu chica, así que veinticinco millones de habitantes no evitan que unos cuernos acaben mal. No es el caso, ni mucho menos). Una tras otra, escuchábamos recitar. Pero yo me acordaba de un poemilla que había escrito días antes y lo reescribí en un momento, y sólo por la adrenalina de salir a leerlo y porque no lo había hecho nunca insistí hasta que me dejaron, pese a no estar inscrito a tiempo. Me colé entre la gente, y mis amigos que me habían perdido pusieron los ojos como platos y la boca como ensaladera al verme arriba, jeje, ahí están ellos, aquí estoy yo, jeje, risa tensa, W delante sentada en el piso para salvarme con aplausos por si la cagaba y todos me hacían vacío.
A expensas del sorteo, papelitos en un sombrero, salí a vomitar las letras justo entre el ganador y el segundo, qué putada, de veinte que había. Ellos dos eran unos poetas-raperos franceses y mexicanos que dejaban a los bertsolaris aficionados a la altura de los oinak. Estábamos entre los intelectuales del centro, amantes del jazz y la poesía, todos recitando poesía libertaria, más ahora que es el aniversario del 68, que aquí también se armó y hubo muertos, y yo con una mamada sobre las olas del mar y la luna y corazoncitos en la arena de la playa. (Está en mi Facebook, podéis verla.) Pero bien. Entre dieciocho votos del peor concursante y treinta del mejor, me dieron veinticinco. Sólo que el jurado eran tres del público, y una era de Galdakao (te debo una, Galdakao, y a la virgen de Begoña), pero bueno, creo que era mi primer poema porque siempre escribo en prosa, y me fue demasiado bien para ser así.
Como veis, mi vida de ahora es una especie de Rayuela -no es presuntuoso sino aspiracional y "admiracional"- salvando que el eco en mi cabeza es amplio y en las cabezas rebosantes de Rayuela no había espacio ni para eco. Y más cercanamente, al menos por su locación, tiene algo de Los detectives salvajes, la rayuela de Bolaño que estoy leyendo y del cual creo que me ayer me proyecté inconscientemente, quizás impertinente pero, en definitiva, irremediablemente. Es el momento. Las etapas productivas y en que uno se lanza a todo no son eternas, y no vean qué divertido es, y qué intenso y… oh, no, W está en el calabozo.
Mañana os cuento.
Abrazos,
*Zulo.
---
Nota del día después: Todo bien, chicos. Nada de lo que yo me creía, como suele suceder. Resultó que W.se metió al metro por la salida, boleto en mano, porque llevaba prisa y había entradas cerradas. Creyó que le decían de coña que se la iban a llevar y eso empeoró las cosas. Se la llevaron junto a una niña que vendía dulces en la calle y que había hecho lo mismo. A W., al verle el carné de la uni -una un de pago- le multaron con 50 pesos (3 euros) y a la niña con 24 horas de arresto. Wen se emputó, porque la otra era una niña y la estaban tratando mucho peor y dijo que ella pagaría 100 pesos por las dos. La jueza dijo que aquí se hace lo que yo mando y la metió para adentro, entre putas y ladronzuelos. W. estaba encantada de lo que aprendía hablando con esta gente -más que en cualquier día de clase- pero luego se dio cuenta de que esa gente estaba en problemas de verdad y ya no le gustó su experimento, le pareció frívolo. A las cinco horas, la soltaron. Pagó el porcentaje de horas que no había estado entre rejas, 30 pesos. Ridícula justicia.
Amigos:
Hoy os voy a contar la Biblia.
En orden de intensidad, los meses más sentis son diciembre -uno ya sabe-, agosto -fiestas y antiguos interraíles- y octubre, por lo de los cumpleaños del grupo, y porque se caen las hojas y porque cambian la hora y hay menos luz y porque, oooh, octubre sin duda suena más senti que *mayo*. Aquí también. Creo que octubre es especial, al menos este octubre.
En estos días el depa marcha increíble. Hace dos semanas que tenemos ya el equipo completo y el piso vuelve a ser un popurrí de lo más interesante, como en los viejos tiempos, pero esta vez en México. Es rara la noche en que llego a casa, a menudo tarde por eso de las horas extras, y no hay tertulia en la sala. Frente al balcón acristalado y el horizonte de luces de la ciudad, en los sofás o sobre el suelo de madera, luz tenue o ninguna y una botellita de vino. Es el bálsamo ideal tras cada larga jornada. Y si quiero estar solo, si quiero leer tranquilo y todavía hay luz, sólo tengo que subirme a la azotea: presidiendo la colonia, diez pisos por sobre la vorágine urbana, tiene toda la paz de un faro sobre la mar picada.
Y es que en México no les gusta mucho vivir juntos. Se busca pareja como si en ello fuera la salvación, si no, se renta un cuarto solo y si sucede que no hay dinero, mejor se está uno con los padres. Por lo general, no es mucha la gente que se avienta a vivir con los amigos por puro deseo, y menos aún con desconocidos. En esto, incluso en la fría Barcelona, les ganamos en calidez a los mexicanos. Yo he conseguido que siempre haya alguien en mi casa, alguien a quien me apetece ver.
Oficialmente, vivimos cuatro. Mau es músico, y qué músico. Muy polifacético. A sus veinticuatro, ya ha tocado con Cold War Kids y miembros de The Stills. Su aspecto es el de un palillo con gafas grandes y las barbas del doctor Bacterio. Defeño de nacimiento, crecido en San Antonio, Texas, y curtido por los caminos de Brasil y en la ciudad de Buenos Aires, donde coincidimos en un concierto de Jethro Tull antes de conocernos: una tarde, hace poco, me vio la camiseta conmemortiva y dedujimos que aquel día estuvimos al ladito. Carla es chihuachueña, es la niña querida del depa y apenas lleva unos años de Derecho, pero es muy consciente de la realidad mexicana y nos instruye a menudo. Su tez linda de modelo francesa y su licenciatura no se corresponden con el trasfondo. Tiene algo de femme fatal que luego se diluye en cada uno de sus abrazos. Es candorosa, se apunta a todo y nos ofrece un buen balance entre fiestera y responsable. María es de Cubalemania. Su historia no es una historia de las de todos los días. Nació en La Habana hace veintimuchos, y a sus tempranos veinte se fue a Berlín con una beca de estudiante, acogiéndose legalmente a un padrino, que era el marido alemán de su mejor amiga. Dicho así suena muy fácil, seguro no lo fue, menos con su aspecto menudo y frágil, su sonrisa inocente y vocecita que habla para adentro. En Berlín tuvo que adaptarse sin poder mirar atrás. Aprendió el idioma, terminó Filosofía y Teatrología y se quedó por siete años, hasta que buscando un poco de calidez y cercanía a su entonces pareja ¡pamplonica! recaló en Madrid. Pero quién lo diría, Madrid no le conquistó el corazón, extrañaba Berlín. Así fue que se volvió, hasta que ganó una plaza en un programa de promoción de la cultura alemana en México.
El cuarto soy yo, y el quinto Lázaro, el perrito de Mau.
No sé qué es lo que tiene pero hemos logrado algo muy lindo. Un lugar donde la gente viene y no se quiere ir, y así, hace un mes y por tiempo indefinido llegó Nubia, una chica paulista del medio audiovisual que hospedó a Mau y Juan en su viaje por Brasil. Juan es colaborador habitual de Mau y por eso vive a tiempo parcial con nosotros. Se dedica al arte, expone sus dibujos, hace instalaciones conceptuales y triunfa a menudo. Y sólo tiene veintitrés. Por cuestiones históricas de uso, desde que conoció el piso, él es el amo del sofá.
Claro que con el permiso de Ruca. Ruca es barcelonés y se dedica al diseño gráfico, al cartelismo y ahora planea también impartir unas clases universitarias (a las que quizás le ayudo en la parte de redacción). Ya tiene treinta y tantos, aunque sinceramente yo me enteré hace poco. Un desarraigo amoroso reciente le llevó a rentar el cuarto que ahora tiene María, luego se buscó otro piso pero en sus visitas nocturnas se ha hecho asiduo del sofá, siempre que no está Juan.
Coninuará. (I/III)
Sobre este blog
Yo era muy casero y tuve una novia que no lo era. Luego terminamos pero me quitó lo de casero. Salí de Vitoria y desde ahí viví en Pamplona, Utrecht, Buenos Aires, Barcelona, Guadalajara (MX) y desde agosto de 2007 en Ciudad de México. Soy redactor de publicidad en Terán\TBWA y extraño al Tau y al Alavés, y a San Lorenzo de Almagro. Pero este blog versa sobre México, y en unos tags más, sobre montaña, greografía, ferrocarril, genealogía, fotografía, lectura y viajes, muchos viajes.
Tags
Suscríbete
Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):
Archivos
Secciones
Últimos Comentarios
La historia de la casa del Hombre que Mató al Animal
4 comentarios angel hikaru tamilla Pablo Zulaica Parra alejandra maldonadoInventario de la cerveza mexicana (con un toque vasconavarro)
13 comentarios MANOLY Pedro Rodrigo daniel Carlos LeyBucareli, antiguos esplendores en la calle de las ratas
8 comentarios francisco Rodriguez Raúl Briseño karen Pablo Zulaica Parra AnónimoLo vasco en México, algo más que coincidencia en los colores.
57 comentarios Zatarain claudia lizarraga Antonio Apodaca Gerardo Puente Zavala Gerardo Puente ZavalaCómo encontrar un perro en la Ciudad de México (III/III)
6 comentarios claudia Pablo Zulaica Parra jarrillerorojiblanco IVENNA Pablo Zulaica ParraPor qué la Pampa no está en México
2 comentarios Pepe Villatoro Julio MartinezAcentos Perdidos, viento en popa. Prensa.
26 comentarios Pablo Zulaica Parra noel Pablo Zulaica Parra Pablo Zulaica Parra Eugenia Barrientos- 12 comentarios Karla Vizuett jarrillerorojiblanco LOre CHERYL Ser-Lore-eta-Amaia
- 5 comentarios Ale Arreola Tamara elregio Interesado Anasan
Euskara eguna’08: creatividad, participación y por supuesto, buena cocina.
4 comentarios teresa Pablo Zulaica Parra jarrillerorojiblanco Omar Bucio
PUBLICIDAD

