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Los partidos políticos, la democracia, internet, ...

“Protocolo” sobre el uso de internet… ¿Para militantes xxxxxxxlistas?

Con la edad que tengo hay pocas cosas que me ruboricen, he llegado a un punto en el que incluso la vergüenza ajena me pasa de largo, a lo más que llego es a echar una sonrisa… pero está visto que nunca deja uno de sorprenderse, y lo peor de todo es que, en general, cuando me sorprenden para mal, suele ser en aquello que se supone jamás debería pasar.

...nunca, nunca nadie en este partido me ha dicho qué podía escribir, nadie ha intentado jamás coartar mi derecho a decir lo que pienso, y menos escribirlo. Por eso esto es, con mucho, lo más vergonzoso que...

...nunca, nunca nadie en este partido me ha dicho qué podía escribir, nadie ha intentado jamás coartar mi derecho a decir lo que pienso, y menos escribirlo. Por eso esto es, con mucho, lo más vergonzoso que ...

Y es que no aprenden. Ya el título tiene choteo, Protocolo sobre el uso de internet… ¿Dirigido a militantes?, cuando son ellos los que no tienen ni la más repajolera idea de cómo usarlo. Esteprotocolo demuestra lo mismo de siempre, un más que absoluto desconocimiento del medio que intentan controlar y, cómo no, de los militantes que intentan controlar. Para empezar, querer imponer límites a aquello de lo que se puede o no se puede, o a la forma en que se puede o no se puede expresar algo en internet… es de… ¿Cómo lo diría siendo suave? ¡Es que no hay forma de ser suave!. Internet no es delimitable, no es censurable en una Democracia y menos por un partido político, o por unos cuantos. Es más, yo, como militante, diré lo que me dé la real gana, cuando me dé la real gana y de la forma que me dé la real gana, porque sino le permití a FE/La Falange imponerme qué podía o no podía escribir, menos se lo voy a permitir al partido político en el que milito.

...permítanme un consejo, o unos cuantos, tengan en cuenta que no sé lo que, al final, me dará por decir, ya saben, como digo lo que me da la gana…
Primero, encima de lo mal que lo están haciendo en la red, porque mira que es difícil superar lo mal que lo hacen, resulta que ahora lo que preocupa, en vez de intentar crear red, opinión y debate, es controlar la libertad de expresión de los militantes, o de las redes que los militantes creen.

Segundo, en vez de intentar controlar, lo que deberían hacer es leer más a sus militantes y simpatizantes en la red –ellos son los que dan y quitan intención de voto, no ustedes, ustedes existen porque los militantes lo permitimos, a ver si les entra en la mollera-, a lo mejor se sorprenden con lo que lean, hay gente que tiene opinión propia, y hasta buenas ideas,

Tercero, ya está bien de hacer endogamia interiorista, que quedará bien para quien no conozca el partido, pero es que al resto… no hace más que señalarnos los males que acomplejan a Organización...

Mal vamos cuando no son capaces de aprovechar lo que tienen y, encima, quieren limitar el uso de lo que no les pertenece.


En definitiva, en todos los partidos políticos "cuecen habas", aunque en unos más que en otros, pero de esto hablaré mas adelante.

El polo soberanista y el bálsamo de Fierabrás

La, para algunos, deseable unidad entre patriotas vascos es un mito recurrente, que se invoca con frecuencia, pero que aflora con especial intensidad en ciertas ocasiones. La última, "El acuerdo de Lizarra", fue el único caso en el que se alcanzó la tan, para algunos, ansiada unidad patriótica. Claro que aquella experiencia duró poco más que lo que la organización terrorista tardó en volver a las andadas; esto es, menos de dos años. Vuelven a sonar tambores llamando a la unidad soberanista. Lo hacen, creo yo, empujados por tres elementos:
El primero es la constitución de un gobierno sustentado en los dos partidos vascos de ámbito español. Se supone que esa acumulación de fuerzas serviría para facilitar la recuperación del poder por parte de fuerzas nacionalistas y además, para iniciar una dinámica que acabara conduciendo al reconocimiento, en términos jurídicos, del denominado derecho a decidir.
El segundo elemento que ha ayudado a reactivar el discurso a favor de una alianza patriótica es la suposición de que la configuración de una suerte de frente nacional vasco podría coadyuvar al abandono de la violencia por parte de ETA. Se postula que la unidad nacional actuaría a modo de bálsamo de Fierabrás: una sola pero continuada aplicación serviría para curar el terrorismo, para aupar al poder al conglomerado patriótico y para alcanzar el reconocimiento definitivo del derecho a decidir en alguna de sus versiones.
Y el tercer elemento, por paradójico que resulte, radica en el interés que tienen los partidos que sustentan al Ejecutivo vasco de alentar la constitución de un frente nacionalista. Ese frente, real o virtual, ayuda a justificar y consolidar el propio y, una vez más, permite asociar de manera interesada nacionalismo vasco y violencia.

Yo, sin embargo, considero que la unidad nacionalista no es deseable. No lo es, ante todo, porque esa mayoría social nacionalista que se invoca con tanta frecuencia no existe como conjunto socio-político suficientemente homogéneo en sus aspiraciones e intereses. Dicho de otra forma, esa supuesta mayoría social alberga en su seno ideologías, sensibilidades y deseos muy diversos. Estoy persuadido de que muchos votantes nacionalistas están más cerca de votantes no nacionalistas (vascos) que de los integrantes de esa presunta mayoría sociopolítica vasca.

En realidad, podría dudarse hasta de que en ese conglomerado se comparta un mismo sentimiento identitario nacional. Hay indicios (no me atrevo a hablar de pruebas) electorales de que eso es así: véase si no, cómo varía el sentido del voto de la ciudadanía dependiendo del tipo de convocatoria electoral de que se trate. En otras palabras, ese conglomerado perdería la centralidad política y, como consecuencia, sería castigado en las elecciones.

Y finalmente, la unidad nacionalista no es posible. No lo es porque a casi nadie interesa. A la llamada izquierda abertzale histórica o mayoritaria no le interesa aliarse con el PNV. Y tampoco creo que al PNV le interese un amplio acuerdo patriótico, porque correría un serio riesgo de verse arrojado a los márgenes de la política.
En mi humilde opinión, quienes así piensan están profundamente equivocados. Es posible avanzar en el autogobierno. También es posible lograr alguna formulación jurídica de cosoberanía. Pero el camino para ello pasa por la consecución de amplios acuerdos, de acuerdos sustentados en una mayoría social articulada alrededor del centro político. Es el mismo camino que mejor ha servido a las grandes causas del pueblo vasco a lo largo de su historia política.
El camino de la unidad nacionalista, por el contrario, es quimérico y estéril, tanto como el quijotesco bálsamo de Fierabrás, por muy patriótico que pueda parecer.

Recogido parcialmente de "El patriótico bálsamo de Fierabrás" publicado en el DEIA de ayer.

Por una Navarra transversal

Estimulante resultado el que ofrece el "Navarrómetro" para las elecciones de 2012 según noticiasdenavarra.com. Aquí también se va viendo cada vez más claro que un acuerdo entre el nacionalismo democrático y el socialismo histórico puede ser la mejor base para formar un gobierno de una Navarra mejor relacionada con su entorno y con una mayor y mas transversal base social.

Si no se puede celebrar un incumplimiento ...

... habría muchas celebraciones que no tendrían sentido.

Celebrar una fecha no implica que ese día sea siempre recuerdo de buenas noticias. Hay muchas celebraciones que recuerdan grandes derrotas. Los catalanes tampoco se libran de eso, y celebran muy a gusto la caída de Barcelona en manos de tropas borbónicas en 1714, convirtiéndola en su Día Nacional.

Cuando celebramos el Aberri Eguna, festejamos el día de una patria que tiene muchísimo camino por recorrer, y nadie se ha planteado dejar de hacerlo por ese motivo.

Pero evidentemente esa no es la razón de la celebración del próximo domingo. La fecha, en mi opinión, no debe servirnos para recordar lo que nos falta por hacer y las diferencias que existen entre nosotros, sino más bien para remarcar que hace treinta años los vascos y vascas con derecho a voto en aquella fecha nos pusimos de acuerdo mayoritariamente para describir cómo queríamos que fuese nuestro marco de convivencia de las décadas siguientes. Aquella unidad no se ha vuelto a repetir y muchos la echamos de menos.

Para terminar, señalar que me parece un error de libro dejar una fecha de estas características, un estandarte de todos, en manos exclusivas de los contrincantes políticos.

Un Nobel para Obama

No voy a disimular la sorpresa que me ha causado. Me he enterado vía Twitter y lo primero que he pensado era si podía tratarse de alguna campaña publicitaria viral de esas raras que se montan en la blogosfera.
Una vez confirmada la veracidad de la noticia, he dudado sobre la idoneidad del premiado y sobre la excesiva rapidez en ser condecorado en algo que todavía no ha terminado de demostrar, puesto que no ha cumplido ni el 20% de su mandato.
Pero tras pensarmelo dos veces, y teniendo en cuenta la irreversivilidad de la decisión, he optado por alegrarme y considerar la noticia positiva para los que defendemos la paz y las vías pacíficas para resolver los conflictos. Si algo hace este premio es atar al premiado, y en este caso, queda atado a su premio de cara a las próximas decisiones que tendrá que tomar a corto plazo en las que estan en juego la vida de millones de personas y la calidad de vida de cientos de millones. Esas decisiones, a partir de hoy no las toma solo el emperador de la primera potencia mundial sino un premio Nobel de la Paz, y eso, creo, espero y deseo, que pese como una enorme losa.

No eran tres los "malos-malísimos". Eran cuatro.

A algunos no nos gusto aquella reunión, ni sus terribles consecuencias, y esta semana, demostrando que la memoria no nos falla a estos niveles, hemos votado NO a su continuidad como cuasi Presidente de Europa.
Otros hace ya algunos años se encargaron de recortar la foto, dejándola solo en tres malvados que afortunadamente ya solo son historia. Los tres. Tal vez recortaron la foto en un alarde de futurismo porque preveían la posibilidad de tenerle que apoyar como lo han hecho esta semana en el parlamento europeo.
En fin, que el PP lo apoye, lo entiendo y me parece lógico, pero que lo haga el PSOE rompiendo su "disciplina de voto" con el resto de "compañeros" de grupo político en aquel hemiciclo, prioritando su origen peninsular sobre su tendencia ideológica, deja mucho, muchísimo, que desear.

¡Hurra, hurra, Barroso es el mejor!

Hoy nuestros representantes legislativos en el parlamento de la Unión elegirán, con toda probabilidad, al presidente de la Comisión Europea y, si no hay terremoto político de por medio, el elegido solo tendrá que seguir en su cargo.
Hay quienes lo defienden con un "mas vale lo malo conocido que lo bueno por conocer", "mejor de derechas y del sur que proge y del norte", o simplemente, y ante la falta de alternativa, "mejor eso que nada". Quizás sean tres buenas razones para apoyarlo, pero, no me digan ustedes, que no son tristes y poco esperanzadoras.
Seguir avanzando, aunque sea especialmente lenta y sinuosamente, hacia esa Europa más unida y fuerte, parece que pasa por la reelección de Barroso. En fin, todo sea por Europa, y si hay que aceptar pulpo como animal de compañia: ¡Hurra, hurra, Barroso es el mejor

Referendums, independencias y soberanías

No se si es empezar por el final pero no quiero marear la perdiz: la soberanía, en las sociedades democráticas actuales, simplemente no existe.

Y el que no se haya dado cuenta hasta ahora que mire si los efectos de la crisis en la que estamos metidos ha reparado en mugas, fronteras o similares. Esa idea de que hay un lugar donde está el "poder-poder", el "soberano-soberano", el que realmente decide, es ilusoria, infantil, y si me apuran, de hace mas de un siglo. La soberanía está ahora diluida en un montón de instituciones, asociaciones, grandes empresas, lobbies y personas cualificadas, cada una de las cuales tienen unas competencias. Andar persiguiendo la soberanía, como concepto del XIX, además de un error, es una pérdida de tiempo.

Y, además, en Euskadi, tal como recordaba Ruiz Soroa en una conversación mantenida en El Correo, activa todos los rechazos por parte de otro sentimiento nacional como el español, por lo que, atendiendo a las "correlaciones de fuerzas" la porstura mas inteligente no parece que sea la que encamina a la sociedad a la "polarización", la confrontación y al enfrentamiento.

Somos la gran mayoría los que hace mucho tiempo nos hemos dado cuenta de que por ahí no se va a ninguna parte. Y que a lo que hay que ir es a arreglos sobre el reparto de competencias, de reparto de poderes, de trabajos compartidos.

Por otra parte, de un articulo de Ander Muruzabal (En respuesta a “El polo del bien y el polo del mal” de Txema Landa) he entresacado un párrafo, que cuando menos, a más de uno debería de hacer reflexionar:

-El polo soberanista, bien o mal llamado así, o la mesa de Maltzaga, no es más que un intento de rescatar el fracaso de Lizarra, como bien reconoce el autor unas líneas más abajo en su escrito: "lo que debe ser es una nueva agrupación de fuerzas nacionalistas vascas donde el protagonismo de las personas se traslade a los dirigentes y si es posible a la “vanguardia” revolucionaria, y tiene como objetivo la fagocitación por parte de la IAOI (Izquierda Abertzale Oficial Ilegalizada) de todo el espacio que existe entre ella y el PNV, e incluso de la parte “soberanista” de este". (aberriberri.com).

Y uno que, como diría una buena amiga mia, ya no tiene "el coño pa ruidos", va a ser muy dificil que le pillen en semejante disparate, porque creo que ya ha habido demasiados ejemplos en este país que demuestran que los pactos con fascistas solo llevan a mas muerte y destrucción.

No quisiera terminar ente post sin comentar la editorial de Iñaki Gabilondo en su espacio televisivo. Sugiere que si existen federalistas, unitaristas e independentistas debería quedar claro que esto no se puede resolver, que no hay más salida que gestionar la complejidad. Es lo que Ortega llamó "conllevancia". La "conllevancia" es la estación termini a la que terminamos llegando muchos, tras distintos desengaños.

Y que nadie se jame el coco. En lo tocante a la estructura del estado, en España no se ha dicho la última palabra, ni nunca se dirá.

Para terminar, un comentario a lo de Arenys de Munt. Tal vez el sueño secreto de su Alcalde era ser mecha histórica como el de Móstoles. Y hoy ya tenemos otros sesenta municipios dispuestos a hacer otras consultas independentistas. Tampoco son los primeros. Y concluye: La desgracia de España es que demasiada gente con responsabilidad no tiene sentido de la responsabilidad.

"Condeno la violencia por imperativo legal"

El portavoz del PNV en Madrid, Josu Erkoreka, ha señalado en EL CORREO que las manifestaciones de Rubalcaba de que "Batasuna no volverá a ser legal aunque rechace la violencia" "están radicalmente en contra de la jurisprudencia del Tribunal Constitucional (TC)". No seré yo quien contradiga en estos temas tan espinosos ni a uno ni a otro, puesto que en tema de leyes están bastante mas puestos que yo.
Ahora bien, Erkoreka ha señalado que "Si ahora pudiera haber un partido político nuevo total o parcialmente integrado por gentes de la antigua Batasuna y que defendiera gran parte o la totalidad de sus postulados, pero condenase explícitamente la violencia, ..., habría que legalizarlo". ¡Lógico! E incluso creo poder asegurar que ningún demócrata pondría pegas a semejante afirmación.

Lo curioso es que eso ya ha pasado y, a veces, actuamos como si no hubiese ocurrido o lamentásemos que ya haya ocurrido. Y además, ya está legalizado, porque aunque a algunos haya que recordárselo periodicamente, en este país, las ideas no se ilegalizan, se ilegalizan los métodos antidemocráticos para conseguir objetivos políticos. El partido se llama "Aralar" y es el partido de todos aquellos y aquellas que, sintiéndose de la izquierda abertzale y sin hacer dejación de ninguno de sus objetivos, han sido capaces de romper con ETA, condenar públicamente y sin ambigüedades todas sus fechorías y defender sus postulados despreciando la "ayuda" de ningún "militroncho" armado.

Así que parece que no hay discrepancia en lo fundamental. Además, probablemente, lo que el ministro ha querido anunciar como aviso a navegantes es, simplemente, que no van a volver a caer en la trampa de aceptar "cambios tácticos" que provengan de los ámbitos de influencia de la organización armada del estilo de "condeno la violencia por imperativo legal", de tal manera que todas las ideas seguirán siendo legales, y no serán permitidas las organizaciones que demuestren una y otra vez estar ancladas en una "órbita de clara influencia militar".


¡¡Jolín con la nacionalista madrileña!!

¡Qué no hubiesen dicho los nacionalistas españoles que suelen disfrazarse de "no nacionalistas", si algunos vascos y vascas hubiesen recibido a los corredores del tour de su pueblo a los sones del himno nacional que marca nuestro Estatuto, el aprobado por casi todas las fuerzas políticas, en desagravio a una "¿equivocación?" de la organización del Tour en los Campos Elíseos.
Y hay que ver a la presidenta de la Comunidad madrileña, sin pudor ninguno, tatareando (y destrozando) el himno delante del micrófono, en plan mitinera.
Por cierto, y esto hasta los nacionalistas españoles mas radicales tendrán que reconocerme, lo ha hecho bastante mal, francamente mal, e incluso graciosa y ridículamente mal. No creo que entre sus virtudes, si es que las tiene, pueda listar la de saber entonar de una manera mínimamente aceptable, una tonadilla que, se supone, la debería de saber a la perfección.
El caso es que muchos, y muchas, de los que alardean de anti"nacionalismos aldeanos", a la mínima de turno caen como tordos en actitudes bastantes mas ridículas de las que suelen criticar.

Sobre este blog

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Erikenea, el blog de Ricardo Ibarra -Sopelana-

Vivo en Sopelana, Bizkaia, docente de profesión, afiliado al PNV y cargo electo por este partido en las dos últimas legislaturas (99-07), partidario del dialogo político y de las soluciones pactadas, condeno el uso de la violencia con supuestos fines políticos y estoy convencido de que solo a través de la transversalidad política, Euskadi encontrará la formula de convivencia tanto entre sus diferentes sensibilidades internas como con sus vecinos.

Sigo apostando, como antes también lo hacía, por un gobierno vasco formado por los dos partidos políticos claves para acordar las directrices que deben guiar nuestro país: PSE-EE y EAJ-PNV . Mas pronto que tarde el tiempo nos dará la razón a los que así pensamos.

¡Salud!

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