Por César Coca
12 Dic 2008

Recibí la nota hace un par de días. Una empresa dedicada al turismo anunciaba que dispone de dos entradas para el Concierto de Año Nuevo en Viena. Dos entradas muy buenas, de las que, dice la nota, están entre “las que más enfocan las cámaras de TV en la retransmisión a todo el mundo”. “Se trata, continúa, “de una ocasión excepcional, para un momento único en la vida”.
Al margen del interés que pueda tener alguien en que se le vea en las primeras filas de la sala durante la retransmisión (no entro a juzgarlo, hay perversiones para todos los gustos), lo más llamativo es el precio al que se venden las entradas: 3.800 euros cada una. ¿Les digo el precio oficial de la más cara para ese concierto? 940 euros. Es decir, que el precio se ha multiplicado por más de cuatro. ¿No les parece un margen de beneficio un poco excesivo, máxime en tiempo de crisis?
29 Jun 2008

Hoy toca hablar de fútbol. O más bien de sus aledaños. Esta mañana he escuchado en la radio que las visitas a los museos, los palacios, los teatros y la Ópera de Viena han caído en picado durante los últimos días. Me produce no sé si sorpresa pero sí un cierto desánimo. Estoy convencido de que los turistas no aficionados al fútbol (o sin interés en acudir a ninguno de los partidos de la Eurocopa) han eludido viajar a Viena durante la competición. Yo habría hecho lo mismo: precios más caros en una ciudad que no es precisamente barata, demasiada gente y ruido en la calle...
Eso reduce el número de visitas a esos lugares de gran interés cultural. Pero, por otro lado, hay unos cuantos miles de personas en la capital austriaca que llevan allí unos días (no hablo de quienes cogen el avión por la mañana, ven el partido y regresan de inmediato) y no sé muy bien en qué han empleado el tiempo entre un partido y otro, teniendo en cuenta además que viernes y sábado no ha habido competición. ¿Han estado tres, cuatro o más días en la bellísima Viena y no han aprovechado para visitar algún palacio, darse una vuelta por la catedral de San Esteban o curiosear un rato en alguno de sus célebres museos? ¿Y por qué no ir a una función teatral o a un concierto? De verdad que no los entiendo.
Sobre este blog
Tags
Enlaces
Suscríbete
Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):
Archivos
- Noviembre 2009
- Octubre 2009
- Septiembre 2009
- Agosto 2009
- Julio 2009
- Junio 2009
- Mayo 2009
- Abril 2009
- Marzo 2009
- Febrero 2009
- Enero 2009
- Diciembre 2008
- Noviembre 2008
- Octubre 2008
- Septiembre 2008
- Agosto 2008
- Julio 2008
- Junio 2008
- Mayo 2008
- Abril 2008
- Marzo 2008
- Febrero 2008
- Enero 2008
- Diciembre 2007
- Noviembre 2007
- Octubre 2007
- Septiembre 2007
- Agosto 2007
- Julio 2007
- Junio 2007
- Mayo 2007
- Abril 2007
- Marzo 2007
- Febrero 2007
- Enero 2007
- Diciembre 2006
- Noviembre 2006
- Octubre 2006
- Septiembre 2006
- Agosto 2006
- Julio 2006
- Junio 2006
- Mayo 2006
- Abril 2006
- Marzo 2006
- Febrero 2006
- Enero 2006
- Diciembre 2005
- Noviembre 2005
- Octubre 2005
- Septiembre 2005
Secciones
Últimos Comentarios
- Divergencias, en Radio Clásica de RNE 5 comentarios Carlos Benito María Carlos Benito César Coca Carlos Benito
- Un poco de Dvorak en el Día de la Música 4 comentarios Diego Fernández Anónimo itziar Isabel
- Sólo es un gorrión 13 comentarios Mario de nuevo... Mario Txonitxwan Fernando Anasan
- Alcántara en Bilbao y un agradecimiento 5 comentarios Félix G. Modroño AR Tashunka Celia Ruiz Fernando
- Operación Walkiria y la triste historia de los Dohnányi 6 comentarios Héctor Felipe Ortega V. César Coca A. R. Fernando ISABEL
- A veces preferiríamos no haber estado allí... 4 comentarios el náuGrafo Aristarkus Anasan Jose A. Serrano
- ¿La cúpula del Vaticano se caería así? 10 comentarios Para Flush Flush Para Flush Fernando el náuGrafo
- La ABAO patrocina a la Diputación 27 comentarios ojo al dato Tcagas César Coca sin fausto ojo al dato
- Sakamoto y la música de 'El cielo protector' 2 comentarios Florencio Anasan
- Los libros arden bien 1 comentario L.
