17 Mar 2008

Hace muchos años, cuando yo era niño, la Semana Santa era un tiempo de reclusión. El único espectáculo que podía verse en la calle era el de las procesiones. Los cines estaban cerrados casi en su totalidad, y los que permanecían abiertos daban viejas películas de historias bíblicas. En la televisión sólo emitían programas religiosos, más películas bíblicas y retransmisiones de procesiones de Málaga y Zamora. Así que eran días para, una vez vista alguna de ellas, recluirse en casa a comer potaje y leer. Quien tenía un equipo de música también podía escuchar discos; lo piadoso era poner las pasiones de Bach o por lo menos alguna obra vagamente sacra.

No siento añoranza por aquel tiempo. Creo que ni siquiera la siento por la niñez perdida. Lo único que echo en falta es disponer de un espléndida tarde sin nada que hacer para poder leer durante horas y escuchar esa música que serena el espíritu, al margen del sentimiento religioso de cada uno.

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María Rego dijo

A mí esas Semanas Santas que relatas me recuerdan al pueblo de mi madre donde se guarda un gran respeto a las procesiones y a todo los 'rituales' de estos días (misas, vigilia...). Incluso el único bar que hay baja sus persianas y apaga las luces cuando el paso pasa, valga la redundancia, por delante.
En cuanto a la televisión, es un gran alivio que emita algo más que procesiones y enésimas reposiciones de 'Ben Hur', 'Espartaco' o 'Los diez mandamientos'. Aunque yo prefiero aprovechar estos días para salir de casa, pasear sin agobios y desconectar.
Un saludo.

Fernando

Fernando dijo

El tiempo es el bien más preciado. No tenerlo es no tener casi nada...
Me encantan las procesiones, sobre las que hay muchos prejuicios. Creo que es como admirar una iglesia, una "Pasión" de Bach o un cuadro sacro: no hace falta ser creyente para ser admiradas.
(La foto de Zamora muy buena)

Cupido

Cupido dijo

La semana santa es un coñazo. Menos mal que ya casi no se celebra.

cristina

cristina dijo

No se si un tiempo pasado fue mejor, pero ahora falta en muchas procesiones ese silencio que nos obligaban a tener y que ahora me gustaria volver a encontrar. La marcha Funebre de Thalberg me trae muy buenos recuerdos. No creo que ahora los niños y jovenes vayan corriendo de una calle a otra para volver a ver pasar la procesion, hay otras actividades mucho mas comerciales.

VIKY

VIKY dijo

QUE QUEREIS QUE OS DIGA, YO NO SOY MUY PRACTICANTE, PERO TODO LO QUE NOS INCULCARON EN LOS AÑOS 50- EN CUESTION DE RELIGION ME GUSTA QUE HAYAN LIBERADO

Raúl

Raúl dijo

A mí personalmente, de pequeño, a pesar de que no soy muy mayor (jejeje) y, por tanto, la Semana Santa ya no tenía esas liturgias tan rígidas, aún se celebraban en mi pueblo procesiones; y mis padres me llevaban a verlas; y yo... me ca... de miedo.

Un saludo y felices vacaciones, las disfruten como las disfruten.

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Divergencias

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