26 Feb 2008

Ya hace varios años que mis dos columnistas de cabecera, Arturo Pérez-Reverte y Javier Marías , vienen escribiendo acerca de cómo la mala educación se ha apoderado de este país. Algunos hasta consideran que ser educado es algo completamente antiguo y de derechas. Más o menos como negarse a duplicar el género de las palabras para ser políticamente correcto. Y aprovecho para recomendarles el artículo de Pérez-Reverte en Xl Semanal el pasado domingo.

Pero yo quiero hablarles hoy de mala educación. Ayer por la noche presencié un ejemplo de dimensión notable en un acto cultural, así que me parece que no me desvío del tema de este blog si lo cuento. Se lo explico brevemente: entrega de los premios Ercilla de Teatro y Toros . Calculo que asisten unas 300 personas. El acto se inicia con una cena durante la cual todo el mundo habla con los de su alrededor. Ahí empiezo a percibir que muy cerca de mí, en dos mesas, todos lo hacen con un tono altísimo, pero lo justifico pensando que quizá en su zona haya un problema de acústica y se debe a esa circunstancia.

Empieza la entrega de premios y los galardonados van pasando a recogerlos y hablan unos minutos, agradeciendo, recordando su carrera, confesando sus sueños y sus temores. Todo el mundo escucha en silencio, menos los ocupantes de las mismas dos mesas, que siguen hablando y riéndose, y haciendo tanto ruido que casi no se escucha a la presentadora ni a los premiados. En varias ocasiones, algunos asistentes al acto se vuelven hacia los ruidosos y les piden silencio. Empeño inútil. Cada vez hablan más alto y por tanto resulta más difícil oír a los galardonados. Las recriminaciones suben de tono pero el volumen de las risas y las voces no baja. Y así hasta que acaba el acto.

¿En algún momento pensaron quienes no pararon de hablar y reír que lo suyo era una falta de educación extraordinaria y un comportamiento irrespetuoso para con los premiados, los organizadores y los asistentes al acto? Y, por último, ¿a qué fueron si no les interesaban ni los premios ni lo que decían quienes los recibieron? Quizá sólo a cenar...

14 comentarios | Enlace permanente

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Ramón Aparicio

Ramón Aparicio dijo

Vale, tío. Si crees que Arturo Pérez Reverte es un tío educado, está todo dicho.

Borja Marcos

Borja Marcos dijo

Bienvenido al club. Pásate por algún concierto de jazz en Bilbao y me cuentas ;)

Precisamente estoy en pie de guerra con eso ahora. Hay gente que se dedica a hablar a gritos "para dar ambiente" (palabras textuales), aunque cada vez menos.

César Coca dijo

Ramón:
No tengo ninguna duda de que Pérez-Reverte lo es. Y le aseguro que he estado un montón de veces con él, incluso fuera de los roles de periodista y entrevistado; tomando cañas, por ejemplo. Pero es que, además, hablamos de educación y yo no me refiero a decir tacos o ciscarse en quien haga falta en algún momento. Creo que no son cosas incompatibles. Uno puede decir tacos, sobre todo si lo hace en su momento adecuado y con el término preciso, y luego guardar silencio cuando procede, pedir las cosas por favor, dar las gracias cuando alguien nos presta algún servicio, no interrumpir a quien está en el uso de la palabra, ceder el paso, etc. Y, por supuesto, apreciar la inteligencia de los demás. Me parece que eso es lo que define por encima de todo a una persona educada. Pero admito que no comparta mi opinión, por supuesto.

Maestro

Maestro dijo

Ojalá la mala educación se quedara en estos eventos...habemos docentes que tenemos que lidiar con chicas y chicos que atienden sus celulares y conversan lo del día durante la cátedra que se está tratando de impartir.

I.Olivera

I.Olivera dijo

Completo apoyo por mi parte a tu tesis, César. Conciertos, teatro, exposiciones, entregas de premios, actos de cualquier índole... Argumentan este tipo de individuos que están en su derecho y olvidan que el derecho de uno termina donde empieza la libertad del otro... Nada tiene que ver esto con la ideología, si no con la falta de empatía absoluta del que este género de personas (cada vez más numeroso, por cierto) son bandera. No hablemos ya del cine, actividad que casi uno se resiste a practicar sabiendo lo que se va a encontrar... Y nada tiene que ver ni con la edad ni con el estatus social, porque maleducados los hay de todas las edades y de todos los colores de corbata.

César Coca dijo

Por supuesto, Israel. Todos los que ayer gritaban sin importarle que los demás no pudiéramos escuchar nada llevaban corbata o traje de noche. Y se suponía que eran personas 'notables' de la sociedad vizcaína.

Fernando

Fernando dijo

Suscribo lo dicho por César e Israel.
La idea es que todo eso es como de películas de época, del siglo XIX (no ya del XX), y por lo tanto se ha convertido la etiqueta en algo propio de carcas y vejestorios. O de pijos remilgados.
Curiosamente, en el mundo de los blogs funciona mucho la llamada "netiqueta". Cuando en una bitácora se detecta a un maleducado normalmente se le vitupera por parte de sus visitantes habituales y se le insta a no volver. Ojalá ocurriera eso también en la calle.

Borja Marcos

Borja Marcos dijo

Eso si, cuando están viendo un partido de fútbol en el bar no te atrevas a estornudar, que el fútbol sí es sagrado.

País...

Ramón Aparicio

Ramón Aparicio dijo

Tal vez en persona Arturo Pérez Reverte haga gala de una educación que, desde luego, no demuestra jamás en sus escritos. Diga usted lo que diga, insultar o ciscarse en alguien no es de buena educación. A mí también me gusta que la gente guarde silencio cuando hay que hacerlo, pero me encantaría que este señor no se dedicara a poner verde a todo el que le da la gana o no piensa como él. Me dan absolutamente igual sus guerras privadas contra las feministas (él sabrá por qué las odia), contra los nacionalistas (ídem) o, en realidad, contra todos. Arturo Pérez Reverte sólo siente verdadero respeto por sí miso. Supongo que no debería extrañarme, ¡es tan guay..!

César Coca dijo

Ramón:
Es evidente que tenemos opiniones distintas sobre lo que es la educación, pero aquí no se pretende ningún tipo de unanimidad. Es más, a mí personalmente las unanimidades siempre me han resultado aburridas o sospechosas. En cualquier caso, ¿qué opina sobre la mala educación cada vez más frecuente en nuestra sociedad?

Ramón Aparicio

Ramón Aparicio dijo

Su pregunta es retórica. Evidentemente, la mala educación me parece mal. ¿Puede parecer bien la mala educación? La diferencia es que a usted, al parecer, la mala educación no se lo parece tanto si la ejerce alguien con prestigio social y académico. Insisto, Arturo Pérez Reverte es un maleducado con todas las letras. Lo es semana tras semana. Si yo le llamara a usted imbécil ahora mismo (cosa que desde luego no hago, es sólo un ejemplo) tendría todo el derecho a considerar que le estoy faltando al respeto. Pero el asunto cambia si el que insulta es Arturo Pérez Reverte y el insultado un desconocido alienado por el lenguaje políticamente correcto, ¿verdad?

Leí el artículo que usted recomendaba y lamenté no encontrar por parte del articulistas ni un argumento a favor de sus tesis. Lo único que Arturo Pérez Reverte ofrecía era un cúmulo de descalificaciones hacia una mujer que no se podía defender. Con tal de descalificarla llegaba a cuestionar que la distinción de género en el castellano provenga del latín, cuestionamiento muy poco propio por parte de un miembro de la real academia de la lengua. Por otro lado, es un verdadero despropósito negar que el aspecto neutro del género masculino en el idioma proviene del dominio secular de los hombres sobre las mujeres. Otra cosa es que pensemos que es mejor dejar el idioma como está, cosa en lo que por cierto coincido. Pero eso hay que argumentarlo, y reírse del oponente no es ningún argumento.

No. Arturo Pérez Reverte no demuestra ninguna educación. Tomando cañas probablemente es estupendo, exquisito y majísimo, pero escribiendo le encanta ser borde, chulo y faltón. En cuanto él quiera, me dejaré invitar a unas cañas para comprobar su elegancia personal.

Y no, no me gusta la mala educación en teatros, conciertos, cines y museos. Ojalá la verdadera buena educación, el respeto mutuo y la defensa del derecho del contrario a ser diferente cale en TODOS.

César Coca dijo

Algo ha quedado claro a estas alturas del debate: que a Ramón y a mí no nos gustan los mismos columnistas...

Anónimo

Anónimo dijo

ehhhhhhhhhhhhhhhhhhhh...

la amla educacon es de lo peor,ocea mejorenlo

Anónimo

Anónimo dijo

perdon me equivoque queria decir la mala educacion es de lo peor

eso si es pasado de moda y totalmente izquierdista oceaa...mejooreeeeeenlo

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