07 Ago 2007

En consonancia con mi baja forma neuronal, producto de mi genética y de los estados abúlicos propios del verano, iba a meterme en este post con Rosa Regás; sí, esa gran directora de la Biblioteca Nacional que dice no haber leído periódicos en los últimos dos meses y que se alegra de que, según ella, haya cada vez menos gente que los lea.

¡Viva la ilustración! ¡Abajo la lectura!
, tenía que haber gritado la primera bibliotecaria del país, que sin embargo no perdió el tiempo en poner sus libros en la tienda de la Nacional en cuanto le dieron el cargo.

Voy a tratar de hilar más fino, aunque no quiero levantar falsas expectativas. Vayamos a la Documenta 12, la gran muestra de arte más aguerrido, vanguardista, político, impulsor de las grandes causas, etc., que se celebra cada cinco años en la ciudad alemana de Kassel.

La revista Artforum publica un interesante artículo sobre un conflicto legal entre la propia Documenta y una agencia de viajes, que tenía un servicio de guías para explicar las a veces audaces e inteligentes y otras veces inanes e insulsas obras. Los jefes de la Documenta establecieron que sólo su personal podía hablar de ellas.

Creo que lo mismo pasa en la mayoría de los museos. ¿No es esto coartar la libertad de expresión Si uno quiere poner a parir lo que se expone y consigue gente para que lo escuche, ¿por qué no le dejan?



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Lucía

Lucía dijo

No lo había pensado. Pero... quizá estén haciendo algo mal.

Me fijo en la primera de 'El jueves', la de la polémica, y estoy segura de que nunca habían tenido tanto éxito de audiencia (no hablo de ventas).

Si hubiera mentes críticas en los museos, si criticaran (a lo malo) ciertas novelas... seguramente tendrían mayor éxito, no de ventas, sino de audiencias.

Si no fuera tan de noche, correría a crear ahora mismo esa empresa cuya estrategia comunicativa fuera exactamente la contraria a lo que hoy se practica.

miguel

miguel dijo

Las "catedrales" en general son para los fieles y curiosos. Los que no estan en comunion pueden montar su púlpito en alguna esquina previa autorizacion.



Pero las palabras se la lleva el viento, maxime si te han concedido un descampado.



En estas condiciones quien quiere escucharte si eres "nada"?

miguel

miguel dijo

Desencantado. Así está el artista chino Ai Weiwei, persona que ideó el estadio olímpico chino en colaboración con el equipo de arquitectos suizos Herzog & De Meuron. El motivo: la propaganda que hará China con su obra.



El Nido, como se conoce popularmente al Estadio Olímpico de Pekín, destaca por estar construido con una especie de entramado de acero que tendrá capacidad para 100.000 espectadores.



"Me disgustan profundamente todas las emociones que suscitan con la propaganda. Es apartarse de los hechos e inventarse algo para engañar a la gente e impedir todo debate auténtico", confesó Weiwei.

"Diseñarlo fue un auténtico gozo. El resto es una basura", explicó sobre su implicación en el estadio. Weiwei ha sido perseguido por el gobierno chino

NULL

NULL dijo

Pues admiro a Weiwei. Es ya tan difícil encontrarse con resistentes a la propaganda...

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