Por César Coca, Óscar Beltrán de Otalora e Iñaki Esteban
04 Abr 2007

Muchos años atrás, escuché en un rincón de Praga a un cuarteto de cuerda que bordaba una obra de Beethoven. Luego he podido ver muchas estatuas vivientes, pintores de pavimento, músicos de todo pelaje y en otro contexto -el de las playas-, escultores en arena.
Pueden ser mejores o peores pero en bastantes casos (no en todos, algunos son muy malos incluso aunque tengamos el listón de la exigencia por los suelos) realizan su trabajo con gran dignidad. Y me surge la duda de si entre el éxito y el fracaso, entre la fama y el anonimato, a veces no hay más que una pequeña diferencia en cuanto a talento y una gran distancia en cuanto a suerte, contactos o capacidad de cada uno para vender lo suyo.
Sobre este blog
Divergencias
César Coca
Otra manera de enterarse de lo que pasa en el brillante, competitivo y no siempre noble mundo de la cultura, con opiniones heterodoxas y análisis con bisturí sobre la creación en todos sus ámbitos
Mis tags
Últimos comentarios
- Recomendaciones para hacer frente a los malos tiempos 10 comentarios alessandro alessandro JL Valentina Valentina
- Los guionistas de la Historia 9 comentarios condor Monfreid Francisco Francisco Dubious
- "Queridísimos verdugos" 8 comentarios condor fernando Fye Federico Zurita vitoriana
- Últimas apuestas para el Nobel 1 comentario I. Olivera
- Un regalo para Magonia 29 comentarios ximo alma Marina PACO paco
- Otro año a las puertas del Nobel 13 comentarios Valentina tser Javi Edu e. laporte
- Steiner y la supremacía de algunas literaturas 9 comentarios DiegoAlonso JL DiegoAlonso Castellanohablante César Coca
- Las nacionalidades de los Nobel 3 comentarios Inem NOMAR ONASU Javi
- Bucay, cazado 29 comentarios Valentina carlos Marcos teresa barakka
- Cien años del Museo de Bellas Artes 1 comentario Webmessenger
Secciones
Archivos por meses
- Octubre 2008
- Septiembre 2008
- Agosto 2008
- Julio 2008
- Junio 2008
- Mayo 2008
- Abril 2008
- Marzo 2008
- Febrero 2008
- Enero 2008
- Diciembre 2007
- Noviembre 2007
- Octubre 2007
- Septiembre 2007
- Agosto 2007
- Julio 2007
- Junio 2007
- Mayo 2007
- Abril 2007
- Marzo 2007
- Febrero 2007
- Enero 2007
- Diciembre 2006
- Noviembre 2006
- Octubre 2006
- Septiembre 2006
- Agosto 2006
- Julio 2006
- Junio 2006
- Mayo 2006
- Abril 2006
- Marzo 2006
- Febrero 2006
- Enero 2006
- Diciembre 2005
- Noviembre 2005
- Octubre 2005
- Septiembre 2005
Suscríbete
Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

5 comentarios · Escribe aquí tu comentario
Lucía dijo
Yo creo que la diferencia no es sino de oportunidad. He visto salir de las aulas de la Facultad a gente sin talento pero con suerte (me alegro) y sus contrarios. En estas ocasiones, siempre lo he lamentado profundamente: No hay orden en el universo.
Náufrago dijo
Yo he tomado chocolate en el pasadizo de San Ginés, en la famosa chocolatería, donde una de esas placas que marcan el decadente itinerario de Max Estrella y puedo afirmar que tiene mucho de arte, grumoso y pesado, como debe ser.
consuelo dijo
Me gustan los artistas callejeros de Madrid o Barcelona, dan alegria y colorido a la ciudad y a los viandantes. El pasado miércoles, en Madrid (Plaza Mayor), un virtuoso de violín interpretaba tangos y pasión por la vida a raudales, gracias y... MIERDA, mucha mierda
Cris dijo
Tengo que añadir que el éxito no es sinónimo de talento, y mucho menos la fama es sinónimo de éxito.
Es muy triste pensar que la diferencia no es sino de oportunidad, y que gran parte de nuestra vida depende de la suerte.
jmr dijo
César, aquí tienes algo muy revelador:
http://fogonazos.blogspot.com/2007/04/el-violinista-entre-la-multitud.html
Escribe tu comentario