Por César Coca, Óscar Beltrán de Otalora e Iñaki Esteban
20 Mar 2006
Soy uno de los muchísimos vizcaínos que utilizan el metro
a diario. Y también uno de los muchos que emplean el tiempo de las
esperas, el recorrido y el trayecto en escalera mecánica para leer. Al
cabo del día, suma casi una hora y eso da para leer un buen puñado de
páginas. En realidad, daría para leer un buen puñado de páginas si los responsables del metro no hicieran lo posible por impedir la lectura.
Paso porque el metro sea muy caro, no esté tan limpio como dice la
propaganda oficial, su personal no destaque por su amabilidad exquisita
y en horas punta parezca un suburbano japonés, por la cantidad de gente
que lleva (¿a qué esperan para poner el quinto vagón que permiten las
estaciones?). Pero por lo que no paso es por la música infame y a un
volumen intolerable que el usuario encuentra en algunas estaciones y no
pocos convoyes.

¿Quién le ha dicho a los responsables del metro que los usuarios
quieren escuchar la música que ellos proponen y al volumen con el que
nos torturan? Sencillamente nadie. Quien desea oír durante el trayecto
a sus músicos favoritos ya lleva su ipod o su mp3,
con sus temas preferidos. ¿Por qué tenemos los demás que sufrir esa
agresión cuando sólo queremos desplazarnos de un lugar a otro y
aprovechar el rato para avanzar en el libro que tenemos entre manos?
La música al volumen al que acostumbran a ponerla los conductores
de los trenes o los jefes de estación simplemente no permite concentrarse en la
lectura.
Allá donde existe, el metro ha hecho que muchas personas dispongan cada
día de un tiempo extra para leer. Un beneficio cultural añadido a
las ventajas en el transporte. Ahora sólo falta que alguien con mando
en el de Bilbao se dé cuenta de que el silencio es necesario para
aprovechar esos minutos de cada viaje. De momento, al menos hasta que
programen de forma ininterrumpida 4.33, de John Cage, lo que hacen es combatir la lectura y perjudicar a la música.
Sobre este blog
Divergencias
César Coca
Otra manera de enterarse de lo que pasa en el brillante, competitivo y no siempre noble mundo de la cultura, con opiniones heterodoxas y análisis con bisturí sobre la creación en todos sus ámbitos
Mis tags
Últimos comentarios
- La escena del ajedrez 6 comentarios encanna alessandro Valentina I. Olivera Carlos
- Trenes, literatura y cine 22 comentarios Valentina Teresa Aristarkus Ona_ Ona_
- Gernika, un acontecimiento 1 comentario Aguirre Reiter
- Janine Jansen, superventas 15 comentarios aaaaaaaaaaaaa alessandro alessandro César Coca Aguirre Reiter
- Jaleo en la biblioteca 15 comentarios lucas Miguel k tal?¿ Carlos olaa!!!!!!!!!!!
- Terror en Bombay 7 comentarios Directorios Diseño Web Diretorios Phantom Rafa
- Los libros y la crisis 8 comentarios César Coca Ricardo Fernando eduardo laporte Rafa
- En recuerdo de la noche de los cristales rotos 4 comentarios Phantom PEPO Anónimo mapalbizua
- Favoritos para el Cervantes 12 comentarios unabuenanovela eduardo laporte Nemoroso Nemoroso eduardo laporte
- Estudiar lo ya sabido 5 comentarios Para Atrabiliario Atrabiliario Terribilis Terribilis Txetxu
Secciones
Archivos por meses
- Diciembre 2008
- Noviembre 2008
- Octubre 2008
- Septiembre 2008
- Agosto 2008
- Julio 2008
- Junio 2008
- Mayo 2008
- Abril 2008
- Marzo 2008
- Febrero 2008
- Enero 2008
- Diciembre 2007
- Noviembre 2007
- Octubre 2007
- Septiembre 2007
- Agosto 2007
- Julio 2007
- Junio 2007
- Mayo 2007
- Abril 2007
- Marzo 2007
- Febrero 2007
- Enero 2007
- Diciembre 2006
- Noviembre 2006
- Octubre 2006
- Septiembre 2006
- Agosto 2006
- Julio 2006
- Junio 2006
- Mayo 2006
- Abril 2006
- Marzo 2006
- Febrero 2006
- Enero 2006
- Diciembre 2005
- Noviembre 2005
- Octubre 2005
- Septiembre 2005
Suscríbete
Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

9 comentarios · Escribe aquí tu comentario
Náufrago dijo
Aunque no lo creas, César, hoy me he acordado de un comentario tuyo en una de tus clases, respecto a la cantidad de música (ruidosa) que entra por nuestros oídos a lo largo del día. Estaba en un burger king leyendo el periódico y Ricky Martín a ritmo discotequero. El oído es un sentido cruel, porque no tiene párpados para seleccionar lo que no queremos oír, como pasa con la vista. Por esta razón, los organismos oficiales (metros) y los locales de comida rápida, entre otros, deberían tener más consideración con nuestros crispados tímpanos.
Joder.
Viva Roma dijo
Es curioso lo que uno escucha sin proponérselo. Y, sin embargo, en mis frecuentes viajes a Roma durante los últimos años, una de las cosas más sorprendentes, aparte de la impresionante ciudad, es la poca música que uno escucha allá donde vaya, claro, salvo está, que acabe en algún club. Si no tienen amigos en la ciudad, vayan olvidándose de ello. Vale, la gente grita mucho y los automovilistas aman el claxon, pero música, lo que se dice música, se escucha poco. Incluso en las terrazas de verano es difícil escuchar alguna canción. ¿Quizá deberían darse una vuelta los responsables del metro bilbaíno por tierras italianas, César?
NULL dijo
En los últimos días, he sufrido varias veces la tortura musical del metro y la imposibilidad de leer. Es un horror. Hay estaciones como la de San Ignacio donde parece que los responsables sufren 'horror vacui' y nunca pueden estar en silencio.
¿Por qué Metro Bilbao usa los altavoces para torturarnos musicalemnte y no para informar de incidencias?
Eduardo dijo
Los directivos del metro nos toman por tontos. Nos cobran un billete carísimo (vayan a cualquier ciudad europea importante y descubrirán que el metro es mucho más barato que aquí, aunque el nivel de vida sea más alto), nos llevan como borregos a las ocho de la mañana (¡qué sudadas me doy tanto en verano como en invierno) y encima nos obligan a escuchar, queramos o no, su música. Que cuando se junta con un tren que entra o sale de la estación hace que el ruido sea insoportable porque la acústica es terrible. Claro que las estaciones fueron diseñadas para ser eso, estaciones, y no auditorios, que es en lo que ahora han sido reconvertidas. ¡Señor, qué cruz!
LMO dijo
Os habéis olvidado de otro detalle importante:
En el momento en que el metro parte, baja la intensidad de la luz hasta que llega el siguiente, de forma que, por la diferencia, te vuelves pistojo.
Claro, el ahorro de energía debe ser tal que justifica la medida.
¿Y Julio Ibarra qué opina de todo esto?
Esme dijo
Menos protestar y mas hacer.
Los vascos tenemos esa mala costumbre.
Si algo os molesta,nota al buzón de sugerencias y si no,mail que es mas cómodo.
El que pueda,que vaya en Renfe que es música suave y no te hielas.
Además,en caso de pararse,hay paisaje al cual mirar.
Ya sabéis,el que algo quiere,que se moje......
LAS COSAS NO SE SOLUCIONAN SI NO SE LAS EMPUJA
rafa dijo
No es mala idea lo de 4:33 de John Cage, pero seria mejor "A minute's silence" de Mike Batt; aunque tuvo que pagar una indemnización multimillonaria por plagio, lo cierto es que transmite en un minuto el mismo contenido que Cage en 4:33...
bibs dijo
Hablando de nuestro flamante Metro Bilbao de lujo... (y digo de lujo por el precio que nos hacen pagar)...el hilo musical al que nos someten me parece lo menos insoportable dentro del servicio. Lo que me resulta realmente inaguantable, (averías, retrasos e incomodidades aparte) es el trato y amabilidad "exquisita" del personal que allí trabaja. Como ejemplo, valgan las palabras (o bufidos) que tuve que encajar por parte de una miembro del servicio de seguridad del metro.
"eh tú, -con chasquido de dedos incluido- quitasapierna da ahí" -Por supuesto, yo iba únicamente con la pierna cruzada sobre mi otra pierna y sin molestar a nadie, ni apoyándome sobre ningún asiento.
Recuerdo otra ocasión en la que pedí explicaciones al eficiente servicio de seguridad por haberme prohibido beber agua del botellín de agua que llevaba en pleno agosto. "¿ Y por qué no?-pregunté- Porque lo digo yo y punto -me respondió el subnormal.
No quiero ni pensar como será el tipo que conduce. Sí sí, el de los frenazos entre estación y estación y el aire acondicionado de 2 posiciones: 1) demasiado calor 2)demasiado frío.
Pero claro, -me dirán algunos- siempre tengo la posiblidad de rellenar una hoja para hacer la reclamación pertinente con la que algún responsable se lo pasa teta haciendo avioncitos.
Metro Bilbao...que orgullo, oye
Andrea dijo
Curiosos que en una crítica al metro aparezca por aquí Cage con su 4.33, ha estado gracioso =D
Pero sigo pensando, que... sin fuerza, no hay respuesta.
Escribe tu comentario