Por Pacho Igartua
17 Feb 2008
Me siento como un auténtico veterano forjado en mil batallas, con una hoja de servicios vasta e intachable. En realidad, mi historial pesa más de la cuenta; no sé si en el gran carpetón hay mucho espacio para seguir añadiendo pruebas, biopsias, intervenciones quirúrgicas, ingresos… Y es que las células diabólicas trabajan en tres frentes: lanzan sus dardos envenenados en cirugía plástica, radiología y oncología. Yo sólo soy el burro de carga, el medio de transporte que les trae y les lleva de un sitio a otro. Procuro ir lento, pero recibo unos latigazos del ‘cochero’ que son de lo más sangrientos. El último fue hace menos de una semana y, aunque falta la confirmación, el papel que lo certifique, el bulto extraído no parece dejar lugar a dudas: es maligno.
El viernes acudí a la consulta para que el doctor me examinara la herida y para parlamentar sobre el asunto de la radio. El remiendo estaba tan sumamente bien hecho, cosas de la estética, que prácticamente no dejaba ver la cicatriz. Con el aspecto quirúrgico casi solventado, había que hablar de los posibles remedios que pudieran evitar nuevos brotes en la línea que van marcando los dos últimos ataques.
El cirujano tiene claro que hay que cortar el camino a los invasores y ve la posibilidad de hacerlo con la radioterapia, que ya se utilizó en la parte superior de la cabeza. También contempla una nueva práctica a base de lingotazos de quimioterapia, aunque para eso supongo que es necesario conocer el destino exacto de la sustancia. Este asunto debe tratarse entre las tres partes implicadas, en una comisión que va a examinar mi caso con detenimiento. Para ello debo realizarme una revisión de pies a cabeza.
Confieso que estos dilemas no me sientan muy bien, que hay momentos en los que sólo puedo mirar hacia dentro con la vista perdida en el infinito, que esta película es un auténtico tostón, que aunque la esperanza es lo último que se pierde hay sensaciones que uno no puede evitar. Me gustaría que mi familia no tuviera que soportar todo esto.
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Blog de carácter intimista en el que se describen situaciones más o menos cotidianas y en el que se abordan las cosas del día a día, desde el punto de vista de un periodista.
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9 comentarios · Escribe aquí tu comentario
Uno más dijo
Mira hacia afuera, Pacho, a lo que tienes cerca. ¡Adelante, soldado!
silvia dijo
Solo he leido tu blog un par de días suletos y no he podido evitar que se me ponga la carne de gallina. No se cómo eres pero si te tuviera que describir con una palabra seria ADMIRABLE.
Josu dijo
Ya sabes, estas cosas sólo se pueden vencer con un par y con pensamiento positivo. Tu familia y los más cercanos son en los que te tienes que apoyar, lo sé de buena tinta porque lo he vivido extremadamente cerca. ADELANTE!!!!!!
marta dijo
¡Animo Pacho!. Es duro, pero la familia que tienes es estupenda y peleona, como tú.
Por todos ellos ¡adelante!
Marta
Ángel dijo
Torres más altas han caído, querido Pacho y, a este obstinado y desgraciado “cochero”, le tienes que arrear una coz que lo deje definitivamente en la cuneta. Así que confío y espero que de esta lo envenenes de una vez y para siempre. Esperamos de todo corazón el final feliz de la película.
isabel dijo
animo, sé que es fácil decirlo y muy duro hacerlo, pero es lo más eficaz, tener valor, confianza y sobre todo ser un poco egoísta, piensa que como tú no hay dos y que la gente qe te rodea quiere tener algo único y valiosísimo: tú.
nadie dijo
hola Patxo,
Imagino que ya lo harás, pero cuando te encuentres en esos momentos bajos, acuerdate de tus hijos que son, imagino, una de las mayores alegrías que te ha podido dar esta vida. Acuerdate que también somos muchos los que día a día nos acordamos de ti y te enviamos toda la energia que nos es posible. Animo que tú estas en el batallón vencedor!!
Isabel dijo
Este blog recuerda al libro que la periodista británica Rt¡uth Picardie escribió hace unos años como legado para su marido, sus gemelos y el resto de sus seres queridos. Sus testimonios son estremecedores, al igual que los tuyos.
Sólo espero que te sientas más acompañado. Eres un valiente lobo marino. Un fuerte abrazo
azucena dijo
Tu familia no soporta nada: lucha, desea, te quiere, esta segura, goza de ti, está contigo y daría todo lo que fuera por evitarte sufrimientos.
Tu familia somos todos!
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