Hay 3 artículos con el tag merindades en el blog Basabide. Otros artículos en Blogs El Correo Digital clasificados con merindades

15 Ene 2009

El PRC-BU 34 pertenece a la nueva Red ‘Senderos Ojo Guareña’ y permite visitar dos pueblecitos, Butrera y Linares, es uno de los rincones más secretos de las Merindades. La ruta tiene una dificultad media, con una distancia de 8,7 kilómetros, que se pueden recorrer en tres horas largas de marcha a buen paso.
Lo ideal es salir de Butrera, una aldea tranquila, donde se eleva en pleno descampado la iglesia románica de Nuestra Señora la Antigua. Además de su singularidad arquitectónica, lo que más destaca del templo es el gran relieve que se encuentra junto al arco de la puerta -castigado por los siglos- de la expulsión de Adán y Eva del paraíso. El escultor consiguió plasmar el manzano y la serpiente. Dentro (habitualmente está cerrado) hay que ver el frontal de altar de la Adoración de los Magos y la talla de Nuestra Señora.
El sendero sale de Butrera por una pista parcelaria bien balizada, y rodea el Pico de Pantarra (917 m). Sube hasta un collado con un tramo bastante duro, pero afortunadamente corto, y llega hasta Linares, donde también hay una iglesia con ábside y espadaña románicas que ha sido recientemente reconstruida.
Desde el collado se disfruta del excepcional paisaje del valle, retornando nuevamente hasta Butrera por la cara sur. Si en la vertiente norte predominan los encinares y los trigales, enmarcados por las cimas de Cornejo, en el valle de Linares, más abrigado, predominan prados y cultivos, salpicados por una chopera en el arroyo.
Pantarra es una cima menor, de difícil acceso. En sus laderas cubiertas de encinas, quejigos y pinos, se refugia una fauna muy diversa. Son numerosos los jabalíes, corzos, zorros, gatos monteses y las pequeñas aves forestales.
Nosotros recorrimos el sendero antes del gran nevada de diciembre. Fue un día de sol, excepcionalmente frío, con el termómetro muy por debajo de cero grados. Los animales estaban entumecidos y nos fue fácil ver varios corzos, además de numerosas rapaces.

Fotografía de mi compañero de caminatas Javier Muñoz

2 comentarios | Enlace permanente | Compartir

26 Dic 2008

El senderismo era una de sus grandes aficiones y practicándolo, el día de Navidad, perdió la vida. Evelio Pereda González, un conocido empresario de Villarcayo de 58 años, falleció ayer al caerse por un desnivel de 200 metros en el pico Castro Valnera, de 1.707 metros, en la zona de Espinosa de los Monteros.
El trágico suceso ocurrió poco después de la una del mediodía, cuando una llamada al 112 alertó de que una persona se había resbalado y había caído por un desnivel mientras practicaba alpinismo, concretamente a unos 4 kilómetros de la carretera que se dirige al sendero del Bernacho, al otro lado de la estación de esquí de Lunada. El aviso lo dio el compañero de travesía de Evelio. Al parecer, el accidente se produjo cuando ambos, con piolet y grampones, descendían por una zona sombría cubierta de nieve helada, pero no de especial peligro. Por causas que se desconocen, Pereda resbaló, rodó por un desnivel y quedó inconsciente.
El percance se produjo en una zona de difícil acceso, por lo que se hizo precisa la intervención del Grupo de Rescate de la Consejería de Interior y Justicia. Comunicada la incidencia al Centro de Atención Ciudadana de la Agencia de Protección Civil, se activó el helicóptero de salvamento con dos rescatadores. Tras establecer contacto visual, el equipo de salvamento descendió hasta el lugar en el que se encontraba el herido, pero sólo pudieron confirmar el fallecimiento.
Evelio Pereda, estaba casado y era padre de un hijo. Era una persona muy querida y conocida en los ambientes montañeros de Villarcayo. Junto con su hermano era propietario de un almacén de bebidas en el polígono industrial, que distribuían por la zona de Las Merindades. Montañero federado, recorría semanalmente los montes de la zona, y era uno de los encargados de colocar el belén de Peña Corba, en La Tesla. Descanse en paz.

La amenazadora cara del Castro Valnera que cae sobre el valle encajado de El Bernacho. Foto Mauricio Martín (febrero 2008).

0 comentarios | Enlace permanente | Compartir

19 Jun 2008

La Sociedad Montañera de Bilbao cumplió el pasado sábado 14 con una tradición que estaba cayendo en desuso. 22 de sus integrantes procedieron a colocar un buzón en el Zalama, cima de 1.336 metros que establece el punto culminante de los Montes de Ordunte y lugar donde se unen Vizcaya, Cantabria y Burgos.
Estos 22 aguerridos montañeros atacaron la cima por la vía 'directa' que sale del puerto de Los Tornos. Pertrechados con sacos de arena y cemento, picos, palas, azadas y el buzón, emprendieron una larga subida por la empinada cuesta que lleva a este excelente mirador de los valles de Carranza, Soba y Las Merindades.
La cumbre del Zalama es una turbera parcialmente destruída por la acción de una empresa de extracción de áridos, en este caso turba, que con excavadoras y camiones estuvo a punto de arrasar el llano cimero. Allí comenzaron los problemas. El terreno acumula agua y los diluvios de los últimos meses lo han convertido en una esponja, donde es muy difícil cavar. Picaban y salía agua, pero a base de esfuerzo, arena y cemento finalmente coronaron con éxito su esfuerzo.
Desde el sábado un nuevo buzón, éste del Zalama, se une a la larga lista que coronan la mayoría de las cimas de nuestra geografía más próxima. Ocupa un lugar de excepción junto a un vértice geodésico, antiguo y maltrecho, y una placa que muestra los efectos del paso del tiempo. Esperemos que dure.La moda de los buzones es tan antigua como el montañismo desde que se reglamentó como deporte federado. En los Alpes y Pirineos comenzaron a profilerar desde comienzos del siglo XX. En el País Vasco, su número aumentó tras la institución del Concurso de los Cien Montes. Los montañeros necesitan un buzón donde echar la tarjeta y los clubes y asociaciones deportivas se desvivieron colocándolos.
A mediados de los 80 surgió una moda iconoclasta, de purismo, y muchos fueron arrancados o sencillamente robados. Afortunamente las aguas han vuelto a su cauce. Los buzones son necesarios, bonitos y en muchas cumbres necesarios, puesto que nos señalan el punto exacto de la cima.
En la fotos de Borja Muñoyerro se aprecian dos momentos de la 'aventura'. Los pioneros por un lado y el buzón por el otro.

Los interesados en incluir fotos de buzones en esta sección pueden enviar las fotos al e-mail: monte.correo@diario-elcorreo.es

5 comentarios | Enlace permanente | Compartir

Sobre este blog

Basabide

Un espacio abierto a los aficionados a la montaña en el que encontrar un punto de vista incisivo y diferente sobre el mundo de la escalada y el alpinismo y donde se descubre la trastienda de las excursiones.

ver otros blogs »

Suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):