19 Jun 2008

La Sociedad Montañera de Bilbao cumplió el pasado sábado 14 con una tradición que estaba cayendo en desuso. 22 de sus integrantes procedieron a colocar un buzón en el Zalama, cima de 1.336 metros que establece el punto culminante de los Montes de Ordunte y lugar donde se unen Vizcaya, Cantabria y Burgos.
Estos 22 aguerridos montañeros atacaron la cima por la vía 'directa' que sale del puerto de Los Tornos. Pertrechados con sacos de arena y cemento, picos, palas, azadas y el buzón, emprendieron una larga subida por la empinada cuesta que lleva a este excelente mirador de los valles de Carranza, Soba y Las Merindades.
La cumbre del Zalama es una turbera parcialmente destruída por la acción de una empresa de extracción de áridos, en este caso turba, que con excavadoras y camiones estuvo a punto de arrasar el llano cimero. Allí comenzaron los problemas. El terreno acumula agua y los diluvios de los últimos meses lo han convertido en una esponja, donde es muy difícil cavar. Picaban y salía agua, pero a base de esfuerzo, arena y cemento finalmente coronaron con éxito su esfuerzo.
Desde el sábado un nuevo buzón, éste del Zalama, se une a la larga lista que coronan la mayoría de las cimas de nuestra geografía más próxima. Ocupa un lugar de excepción junto a un vértice geodésico, antiguo y maltrecho, y una placa que muestra los efectos del paso del tiempo. Esperemos que dure.La moda de los buzones es tan antigua como el montañismo desde que se reglamentó como deporte federado. En los Alpes y Pirineos comenzaron a profilerar desde comienzos del siglo XX. En el País Vasco, su número aumentó tras la institución del Concurso de los Cien Montes. Los montañeros necesitan un buzón donde echar la tarjeta y los clubes y asociaciones deportivas se desvivieron colocándolos.
A mediados de los 80 surgió una moda iconoclasta, de purismo, y muchos fueron arrancados o sencillamente robados. Afortunamente las aguas han vuelto a su cauce. Los buzones son necesarios, bonitos y en muchas cumbres necesarios, puesto que nos señalan el punto exacto de la cima.
En la fotos de Borja Muñoyerro se aprecian dos momentos de la 'aventura'. Los pioneros por un lado y el buzón por el otro.

Los interesados en incluir fotos de buzones en esta sección pueden enviar las fotos al e-mail: monte.correo@diario-elcorreo.es

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09 Jun 2008

La primera edición del Anboto Kilometro Bertikala fue un total éxito, pese a que el tiempo se empeñó en aguar la prueba. Y efectivamente la aguó, pero no la deslució y la participación de 159 corredores sólo puede calificarse de éxito. La prueba tenía a priori un favorito claro y no defraudó. El subcampeón mundial de carreras por montaña, el segoviano Raúl García fue el más rápido en recorrer los 3,8 kilómetros del recorrido, en los que se salvaba y desnivel de 1.100 metros.

La carrera, que ascendía desde Arrazola hasta la cima del Anboto, se disputó por el sistema de contrarreloj con salidas cada 20 segundos en una jornada ligeramente lluviosa y sin caídas ni lesionados de importancia pese a las malas condiciones en las que estaba el terreno. El favorito Raúl García confirmó el pronóstico en la dura ascensión, embarrada en el primer trampo y resbaladiza en los últimos 800 metros, en los que la peligrosidad del recorrido aumentó al pasar los corredores del barro a terreno rocoso.
Sin embargo, el mal estado del terreno impidió al segoviano bajar de los 40 minutos que Gaizka Itza había realizado en un ensayo de la prueba y que servía de referencia. Aunque, dadas las condiciones del terreno, hizo un notable papel al firmar un tiempo de 42 minutos 22 segundos con poco más de un minuto de ventaja sobre Harkaitz Zubizarreta, de Otxandio, que precedió a Julen Aranguena.
Alizia Romero, de Durango, ganó en categoría femenina con un crono de 54 minutos 38 segundos que le situó en el puesto 66 de la general. También fue muy buena la actuación de Izaskun Zubizarreta, que aventajó a Patricia Althape, de Luz Ardiden, y a Oihana Askorbebeitia, cuarta, reciente subcampeona en el Pico Palomera, primera prueba de la Copa de España 2008.
Además, mención especial merece la participación de Irene Sarrionandia, de 61 años, sexta en la general femenina con un tiempo de 68.53. El último clasificado fue Imanol Amuriza, de 74 años de edad. Prueba del buen nivel de los corredores fue que 108 de los 158 clasificados terminaron el ascenso vertical al Anboto en menos de una hora.

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07 Mar 2008

La Federación Aragonesa de Montañismo ha reinaugurado el refugio Rabadá y Navarro situado a 1.530 metros en Javalambre (Teruel). Esta sierra, al SE de Teruel, es una zona de montaña muy frecuentada por valencianos y aragoneses, cuyo punto más elevado es el pico de Javalambre, a 2.018 metros de altura.
Desde hace muchos años hubo un refugio en este paraje que en 1.988 pasó a depender de la Federación Aragonesa. La FAM consideró adecuada su ampliación y conversión a refugio guardado. Y en los años 1993-1994, dentro de las actuaciones del I Plan Nacional de Refugios, se realizaron las obras de construcción de un primer refugio guardado que contó con 54 plazas.
Con el tiempo se quedó pequeño y comenzó una larga reforma que concluyó a finales de 2007. También han construido un rocódromo en la fachada del refugio.
Ha pasado de 54 a 80 plazas, distribuidas en planta baja, primera y segunda, todas ellas en habitaciones colectivas de hasta 8 plazas. Cuenta con los servicios habituales: agua caliente y calefacción en todas las habitaciones, comedor, sala polivalente, servicio de bar y comidas, taquillas y enfermería.
Es accesible a pie (1h 15’) desde Camarena por el GR-10. En coche, se llega hasta el mismo refugio por pista y tomando un desvío que sale de la pista hacia Matahombres (a 4 km.) de Camarena de la Sierra. Estará abierto todo el año.

Refugio Rabadá y Navarro
44459 Camarena de la Sierra (Teruel)
Teléfono 978 768083

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20 Feb 2008

Los responsables del club Ganzabal de Lemoa suelen cuidar con mimo su ciclo anual de proyecciones y nunca defraudan con sus invitados. Siempre es una acertada selección de alpinistas que ofrecen algunas de las mejores realizaciones del año, sea en la montaña o en el estudio de montaje, y con el colofón del local Alex Txikon, cuya presencia hace tiempo que dejó de estar justificada por la condición de miembro del club para pasar a figurar por méritos propios. Este año, los responsable del ciclo han vuelto a acertar de pleno con cuatro audioviduales de altísima calidad, contenidos de lo más interesantes y autores más que cualificados.
El 28 de febrero (jueves) abrirá fuego el bicampeón mundial de escalada Patxi Usobiaga, que mostrará en
Ur Sakonetako Bakardadea (Soledad en Aguas Profundas) sus experiencias psicobloqueras junto con Irati Anda y Miquel Riera. La cinta, estrenada en la última edición de la Feria del libro y disco vasco de Durango, trata sobre las experiencias de Patxi, Irati y Miquel, creador de esta disciplina de escalada denominada Psicoblock.
El viernes 29 le tocará el turno a la catalana Silvida Vidal, una de las mejores, si no la mejor, 'bigwallera' nacional. El título de su proyección lo dice todo: 'Ascensión en solitario: Shipton Spire'. Y es que el pasado verano, esta mítica aguja del Karakorum se convirtió en su objetivo. Encapsulada y en solitario, Silvia abrió una nueva ruta:
Life is lilac (La vida es de color lila) en el espolón NE. Pasó 21 días en la pared (20 vivacs) en los que tuvo que soportar, a parte de la soledad, el tradicional mal tiempo de la zona, con nevadas la mitad de los días que estuvo colgada en la pared.
El jueves 6 de marzo llega Alberto Iñurrategi y su último documental:
Begiz Begi. Con un estilo lírico y conceptual muy similar al de sus dos anteriores y premiadas obras (Hire Himalaya y Gure Himalaya), el guipuzcoano ofrece ahora una reflexión en voz alta sobre la escalada moderna y todas sus vertientes, incluidas las más polémicas.
Y como es habitual, el viernes 7 de marzo cerrará el ciclo Alex Txikon, que en esta ocasión ofrecerá en
Euskal Herria-Nepal. Shisha Pangma el relato de su última aventura: el viaje en coche desde Lemoa hasta Katmandú para luego ascender el Shisha Pangma por la ruta Británica.
Lo dicho, una ocasión inmejorable para disfrutar de la mejor escalada y el mejor alpinismo a través de proyecciones cuidadas y de calidad.
Ah! Se me olvidaba. La cita es en la Casa de Cultura Lasarte, en Igorre. Los cuatro días a la misma hora, las ocho de la tarde.

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08 Ene 2008

Continúan llegando a nuestra redacción los calendarios con las salidas de los clubes de montaña de nuestra geografía. Unos lo hacen en soporte papel y otros por correo electrónico.
En ellos se detallan las excursiones de las distintas entidades montañeras a lo largo de este año que comienza y que de momento, salvo en los Pirineos, no está siendo de nieves.
En los calendarios se constatan dos aspectos importantes. El primero, que los clubes de montaña gozan de buena salud, tanto en afiliados como en el número de federados que aportan. El segundo, que las salidas de montaña, salvo las mañaneras y no todas, se vuelven a realizar en grupo y en autobús.
Aquellos tiempos en los que el Juventus, Alpino, Club Deportivo, Tabira de Durango, etc. organizaban uno y hasta dos autocares o se subía en tren a Izarra o Espinosa de los Monteros son irrecuperables, pero se está volviendo al transporte colectivo, sencillamente por una cuestión práctica y de bolsillo. Con la gasolina a más de un euro el litro no hay economía que resista a tanta salida y excursión de fin de semana como nos hemos acostumbrado.
Con esta nueva actitud de los montañeros, se refuerzan los vínculos (y también las broncas) entre los montañeros de una misma entidad, y cimas lejanas, poco visitadas o desconocidas se convierten en asequibles.
Basta echar un vistazo a un calendario cualquiera. en este caso concreto el del Goigain MT de Bilbao, y constatar que incluyen cimas menores, entretenidas y poco visitadas como Gobera en Ircio, en los montes Obarenes; los complicados Picos de Ozalba en Celís (Cantabria) ; Mullir desde el collado del Esquilo, en el valle de Aras; Urdelar, en Berástegui; Arañotz desde Iraioz o el modesto Astobiza desde Barambio.
Junto a estas cimas se incluyen las más conocidas. Es la tónica de los clubes, salvo alguno muy elitista, que con sus salidas ayudan a conocer nuestras montañas y de paso a proteger y mantener caminos y vericuetos que de otra manera se perderían. Bienvenidos sean.

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23 Dic 2007

Ya estamos en Navidad. La frase suena a perogrullo. Y lo es. Pero esque yo lo sentí ayer. En las laderas del Pagasarri. Por estas tierras,como por casi todas, cada sector social o cultural tiene suconvocatoria clave que anuncia la llegada de estas fiestas (prefiero noadjetivarlas. Eso se lo dejo al gusto de cada uno): el sorteo del'Gordo', el Mercado de Santo Tomás, las luces navideñas... Y losmontañeros tenemos nuestro propio acto desde hace 17 años: la Subida alPagasarri que organiza la BBK. Es la cita en la que te reunes con esoscompañeros de sendero que llevas tiempo sin ver, en la que recuerdastus últimas gestas a los amigos (crédulos o no), en la que les hablasde los planes futuros. Es el bautismo montañero para muchos–grandes o pequeños, hombres o mujeres–. O la ocasión anual paraconocer en persona y estrechar la mano a escaladores famosos quesiempre acuden a la cita (Alberto Iñurrategi es uno de los fijos). Ytambién la única vez al año en la que muchos otros pisan el monte. Es,en definitiva, la democratización absoluta de la montaña. Y es quehablamos de una participación cercana a las 10.000 personas.
A los que nos gusta la soledad y el silencio en el monte, unamultitud así puede parecer una locura, pero tampoco hay querasgarse las vestiduras. "Es un día al año", como dijo Juanjo SanSebastián durante la presentación de la edición celebrada ayer. Y si hay un monte ideal para llevar a diez mil personashasta su cumbre, ése es el Pagasarri, suficientemente humanizado desdehace mucho tiempo por unos motivos bastante menos nobles que éste.
Y como somos de Bilbao, es desde luego la marcha montañera más numerosade las que se organizan en España. Y, hasta donde llegan los datos deJuanjo San Sebastián, de toda Europa. Juanjo atribuye el éxito a lageografía del Pagasarri ya que "en cualquier monte no puedes meter adiez mil personas". El Pagasarri lo permite, con una altitud modesta yal alcance de todos y a la vez con una extensión y una red de caminosque permite incluso variar de recorrido todos los años.
El Anaitasuna pamplonés, por ejemplo, lleva casi una década intentandoreproducir el 'fenómeno' del Pagasarri con la Subida al San Cristóbal.Pero no pueden. El monte no les deja. No 'caben' más de las tres ocuatro mil personas que participan los últimos años. Ni el monte tienetamaño para absorber más gente ni su red de caminos es losuficientemente amplia para hacerlo.
La Subida al Pagasarri fue una tímida idea de Juanjo San Sebastián (dequién si no) que no tardó en cuajar. Su idea era hacer un pequeñohomenaje a los pioneros del montañismo vasco, como Antxon Bandres, queidearon a principios del siglo XX concursos y pruebas deportivas –hoytotalmente anacrónicas– para que la gente se animara a ir almonte, y de paso dar a conocer otras rutas y paisajes del Pagasarri.Las primeras ediciones apenas reunieron a dos mil personas. Una pequeñafamilia en comparación con las multitudes actuales. Pero pronto comenzóa crecer. De los dos mil se pasó en poco tiempo a los cinco mil. Y deahí a los diez mil actuales. Las cifras marean: 12.000 bocadillos,5.000 litros de vino, agua y caldo, 10.000 regalos, todo ello a cargode un pequeño ejército de casi 150 personas.
ante estas cifras, el éxito social de la Subida al Pagasarri está fuerade toda duda, pero no cabe duda de que la damnificada ha sido lavertiente montañera de la marcha.
Ahora ya es imposible intentar conocer nuevos rincones del Pagasarri. Yel mero hecho de pretender hacer pasar a sus diez mil participantes porun pequeño sendero se antoja una locura. Pero, como decía antes, paraeso hay 364 días al año en los que recorrer la pista de Artabe, lamisma por la que ayer pasaron más de nueve mil personas, es un remansode tranquilidad rodeado de naturaleza y en la que no te sueles cruzarcon más allá de una decena de personas.
Pese a ello, y si no os importa, yo me quedo con aquellas primerasediciones de la Subida. En la que ibas hasta Ugao en tren para subirpor Zollo o te desviaban por un pequeño sendero para descubrirte algúnárbol singular o la boca de una pequeña cueva. Eran otros tiempos.

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19 Dic 2007

Al Juanjo San Sebastián, organizador y alma mater de la Semana de Montaña de la BBK , le lleva tiempo rondando en la cabeza la idea de dar un giro hacia posiciones más cinematográficas al evento. No hay que olvidar que sus orígenes alpinísticos en los ochomiles coincidieron con su bautismo con la cámara, entonces todavía cinematográfica, de ‘Al Filo de lo Imposible’. Lo lleva en la sangre. Y este año ese giro parece más evidente que nunca. Los tres ponentes estrella invitados –Stephan Siegrist , Ermanno Salvaterra y Alberto Iñurrategi– si no son tan camarógrafos como alpinistas al menos han interiorizado perfectamente la importancia de la imagen para divulgar tanto sus actividades como la filosofía de escalar que propugnan. Y como muestra de ello, los tres presentarán audioviduales formados exclusivamente por imágenes de vídeo, o sea, tres documentales sobre sus actividades en la montaña.
Ayer abrió fuego el suizo Siegrist y el estreno de la Semana no pudo ser mejor. Su película sobre la apertura del pilar nordeste del Thalay Sagar (6.904 m., Himalaya indio) en 2004 es simplemente espectacular. Titulada ‘Harvest Moon’, ha llegado a Bilbao después de haber recibido numerosos galardones en diversos festivales de cine de montaña del mundo. La doble vertiente cinematográfica-alpina de Stephan Siegrist es más que evidente en su carrera profesional. Cuando decide primar la escalada Siegrist , de 35 años, es un auténtico atleta de la dificultad en alta montaña. Su historial presenta numerosas primeras ascensiones, invernales, encadenamientos y escaladas rapidísimas en ‘sus’ alpes, como las caras norte del Eiger, Mönch y Jungfrau en 25 horas, por poner un ejemplo. Cuenta con una destacada actividad en Patagonia, habiendo escalado el Cerro Torre en dos ocasiones (primera invernal a la cara este). También ha realizado las primeras ascensiones del ‘Golden Eagle’, en la Aguja Desmochada, el pilar ‘New Wave’ en el Cerro Dos Cumbres… En el Himalaya cuenta también con varias aperturas, en la cara nordeste de la Torre Arwa y en el mencionado pilar nordeste del Thalay Sagar.
Y cuando se decide a filmar no desmerece a su vertiente alpina. Al margen de numerosos premios en festivales de cine de montaña, quizá su obra más conocida sea la recreación, filmada por supuesto, de la primera ascensión a la norte del Eiger, en la que el equipo realizó la escalada con materiales de la época, y hablamos de 1938.
Esta tarde le toca el turno a Ermanno Salvaterra, otro mito del alpinismo o, como le definió Juanjo San Sebastián durante la presentación de la Semana, «el dios de la Patagonia». Y es que este italiano nacido en Pinzolo hace 52 años que desciende de una familia de guardas de refugios de montaña, profesor de esquí y guía alpino, y que tuvo en su poder el récord de Italia de velocidad en kilómetro lanzado sobre esquíes (211,64 Km/h) entre 1988 y 1993, quedó hechizado por este territorio cuando lo conoció en 1982. No hay nadie en el mundo con una actividad tan extensa y meritoria como él en estas zona del planeta: 23 expediciones desde que en 1983 realizara la tercera ascensión al Cerro Torre por la ‘Ruta del Compresor’ y poco después la primera invernal, Salvaterra ha abierto una variante y tres nuevas vías (‘Infinito Sud’, ‘Mágico Este’ y el ‘Arca de los Vientos’) en esta misma montaña. Ha realizado también, numerosas aperturas y primeras repeticiones en la Torre Central del Paine, Cerro Standhart, Punta Herrón, El Mocho, Aguja de Saint Exupery… Y, como no, Ermanno, es también un destacado cineasta que realizó su primera experiencia con una cámara en la primera ascensión invernal al Cerro Torre y ha filmado y dirigido más de 15 documentales. El último de ellos –’Patagonia vertical’– es el que se podrá ver esta tarde en el Palacio Euskalduna.
Y mañana llega un clásico de la Semana de la BBK: Alberto Iñurrategi. Recordar su palmarés alpinístico no es necesario. Y cada vez lo es menos destacar su vena cineasta. Sus últimos audiovisuales –’Hire Himalaya’ y ‘Gure Himalaya’– son dos poesías visuales sobre el Himalaya, sendos viajes interiores en medio del mayor paisaje del planeta, el primero como homenaje a su hermano y el segundo como reflexión a toda una vida de expediciones y experiencias.
Mañana estrenará ‘Begiz Begi’ (‘Miradas a cámara’), otro montaje que promete no defraudar y en el que el de Aretxabaleta «hace un viaje introspectivo en la búsqueda de las razones que empujan al alpinista-viajero hacia las parcelas del mundo que trata de buscar, un mundo repleto de razones invisibles para muchos». Hasta aquí el texto del programa oficial de la Semana. Pero es que Alberto, durante la presentación, fue mucho más allá: «‘Begiz Begi’ sigue la línea de los dos documentales anteriores: un toque poético pero duro y autocrítico en el contenido. Creo que es un trabajo atrevido y diferente, con un contenido arriesgado, porque va contra el pensamiento generalizado respecto al modo actual de hacer alpinismo. Aunque tampoco quiero ir de duro ni de Pepito Grillo. No quiero ser la conciencia de los escaladores. El documental va más contra las tendencias por las que nos dejamos llevar en el alpinismo actual. Buscamos la reflexión de la gente. Que el espectador de la película salga después de verla con más preguntas que las que tenía cuando entró. Y es que la montaña se está desvirtuando. Cada vez somos más competitivos, pero en el peor sentido de la palabra, y el mejor ejemplo es el Everest». Duro alegato a la forma de hacer alpinismo en la actualidad, aunque al final dejó abierta la puerta a la esperanza: «Todavía hay gente que practica el alpinismo auténtico».
Así que lo dicho: esto, y a buen seguro mucho más, mañana en el Euskalduna de la mano de Alberto Iñurrategi. Ah!, y acudir con tiempo porque en cuanto se llene el aforo de la sala (300 personas) se cierran las puertas.

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Basabide

Un espacio abierto a los aficionados a la montaña en el que encontrar un punto de vista incisivo y diferente sobre el mundo de la escalada y el alpinismo y donde se descubre la trastienda de las excursiones.

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