18 Sep 2009

Hay necrológicas que nos traen a la memoria recuerdos que de otra manera hubieran quedado olvidados para siempre. Una de ellas es la del fallecimiento en accidente de montaña del alpinista madrileño-danés Pedro Holst Nielsen, que murió la semana pasada tras caerse en un rápel en el Alto Tajo. Paradojas del destino. Tras recorrer las montañas de medio mundo: (Andes, Antártida, Groenlandia, donde siguió los pasos de su padre, y abrir una nueva vía en el año 87 a la Norte del Everest sin oxígeno), la muerte le sorprendió en casa, en Madrid.
Pedro Holst era español y danés. Fue un gran montañero, viajero innovador y compulsivo y persona excelente. Su padre John Holst fue un explorador que recorrió el Norte de Groenlandia en la década de los cuarenta. Pedro repetió sus andanzas en el 2004, en compañía del también madrileño Larramendi.
La primera vez que el nombre de Holst sonó con fuerza fue en 1987, cuando formó parte de la única expedición española que ha abierto una vía en el Everest, ‘La vía española’, la que patrocinaron las Cajas Confederadas. Subieron por la Cara Norte, sin oxígeno, en la que destacó por su labor organizativa y planificadora. La integraron Luis Bárcenas, Luis Fraga, Pedro Holst, Juan Agustín Peciñas, Fernando Garrido, Bixen Itxaso, Cristóbal Salas y Antonio Ramos.
Como cualquier hazaña deportiva española, áquella tampoco estuvo exenta de polémica. Holst tuvo que salir al paso de las críticas que ponían en entredicho la veracidad de su apertura. Así lo hizo en una carta abierta que escribió a El País. “Le escribo como miembro de la expedición española al Everest 1987, de la que formé parte. El domingo día 27-12-1987 apareció en su periódico, en la sección Deportes, un artículo donde se recogían unas declaraciones del Comité Nacional de Expediciones, de la Federación Española de Montañismo, en el cual se cuestionaban la veracidad de la apertura de la ruta de los Españoles, abierta el pasado mes de agosto en la cara norte del Everest. Cuestionándose en dicho artículo la honorabilidad de la expedición y, por tanto, la mía. En el mundo de la montaña, la palabra es cuestión de honor, y si se puede acompañar dichas palabras (sobre las escaladas o hazañas realizadas) con pruebas que las documenten (croquis, fotografía, películas, etcétera), tanto mejor.Adjunto le remito suficientes pruebas para demostrar, en primer lugar, que nuestra ruta (ruta de los Españoles) no coincide ni es la ruta Japonesa, sino una nueva ruta que arranca 100 metros a la derecha de la ruta Japonesa y a 7.100 metros de altura la cruza, para seguir nuestra ruta a la izquierda de la Japonesa, hasta la entrada del corredor Horbein, donde ambas (rutas Española y Japonesa) coinciden con la ruta Americana. Por tanto, la ruta Española, hasta los 7.800-8.000 metros, es considerada nueva vía del Everest, y así lo reconoció la Asociación China de Montaña”.
Pedro Holst pertenecía a ese grupo de montañeros “desconocidos”, que atesoran un gran currículo, pero que no presumen. Descanse en paz.

Foto cortesía de www.Barrabes.com. Pedro Holst muestra una fotografía de su padre John.

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11 Ene 2009

La alpinista y aventurera Chus Lago alcanzó el pasado día ocho de enero el Polo Sur, tras una travesía en solitario y total autonomía de 59 días. En ese tiempo, la aventurera gallega ha recorrido una distancia de 1.200 kilómetros soportando temperaturas extremas de entre 50 y 80 grados bajo cero y vientos de hasta 150 kilómetros por hora para conseguir su gran reto: la conquista del Polo Sur en solitario. Podéis leer esta increíble aventura en su apasionante blog . Una epopeya perfectamente definida en una de sus reflexiones al final de la aventura:

"El Polo Sur…” - me preguntaba ayer al teléfono -” ¿No será una quimera? Chus tenía la sensación de que tras ese horizonte blanco no hubiese más que otro horizonte exactamente igual al anterior -y así ha sido durante 58 días-, que el Polo Sur no fuese un lugar físico marcado por un exiguo paralelo 90º. Como decíamos, alcanzar tu sueño significa perderlo en ese mismo instante.

Nunca un instante fue más intenso".

Chus Lago ha sido siempre una mujer singular, con una fuerza de voluntad fuera de lo comun, que le llevó por ejemplo, en 1999 a ser la primera española, y la tercera mujer de todo el mundo, en ascender al Everest sin la ayuda de oxígeno suplementario. Aquella aventura la contó en primera persona en Bilbao meses despues de protagonizarla, lo que me permitió conocerla y descubrir su personalidad jovial, inquieta e incisiva a la vez.

Y desde luego sus pasos posteriores confirmaron aquella imagen de mujer inconformista, intrépida, aventurera. Lejos de acomodarle en el montañismo más mediático, aquel éxito le llevó en busca de nuevo retos y aventuras. Así, en 2004 logró el 'Leopardo de las nieves', título otorgado a los deportistas que consiguen coronar los picos más altos de la extinta Unión Soviética: Lenin, Khan Tengri, Pobeda, Korgenevskaya y Somoni, todos ellos por encima de los siete mil metros. Y después, la larga y concienzuda preparación para su gran reto: alcanzar el Polo Sur geográfico. Según la web adventurestats .com, notario oficioso de las gestas que se llevan a cabo en los polos y los ochomiles, Chus lago es la séptima persona que logra alcanzar el Polo Sur en solitario y sin asistencia externa (la quinta mujer). En total, lo han logrado 70 personas, 14 de ellas mujeres.

Su aventura en la Antártida será el eje del documental Chus Lago: sola ante el hielo, que Canal + estrenará próximamente. Para abrir boca, os dejo un vídeo con la preparación de Chus para la travesía y toda la planificación previa de la aventura.

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27 Nov 2008

Ayer fue la despedida de Sebastián Álvaro en su condición de director del programa 'Al Filo de lo Imposible', con el que he coincidido en dos expediciones que él dirigía: K2-2004 y Nanga Parbat-2005. Fui invitado y allí acudí. El lugar, el bar del Santiago Bernabéu (estadio del Real Madrid) es toda una muestra de la personalidad del agasajado, tan arrolladora como polémica. Nunca ha ocultado fobias y filias y a estas alturas (58 años y acogido al ERE de RTVE -directamente "despedido" según sus palabras-) no es edad ni momento para hacerlo.

Nos juntamos más de cien personas con el nexo común de ser sus amigos, compañeros de trabajo y/o del programa, sobre todo estos últimos. Y es que, en realidad, el acto se convirtió en una especie de gran repaso a la trayectoria del programa, ya que allí se dieron cita buena parte de los protagonistas de 'Al Filo' durante sus 27 años de historia, desde Ramón Portilla, Juanjo San Sebastián o José Carlos Tamayo a Alex Txikon, el último y más jóven fichaje. Casualidad o no (quizá otra muestra de la personalidad de 'Sebas' -"los del Bilbao nacemos donde queremos y yo lo hice en Madrid" es otra de sus frases favoritas-), dos de los tres presentadores eran bilbaínos -el polifacético presentador Ignacio Salas y el alpinista Juanjo San Sebastián-. El tercero fue el catedrático Eduardo Martínez de Pisón, que ofreció a todos "una clase" magistral sobre Álvaro "porque por algo soy profesor y lo que mejor sé es dar clases". Luego le tocó el turno al homenajeado (en cuyo discurso de repaso a sus 27 años al frente de programa eché en falta un pequeño recordatorio a los que han dejado la vida en él), antes de disfrutar de un espectacular vídeo resumen de los más de quinientos programas realizados.

Resultaría tedioso recordar aquí todo lo oído, pero no puedo dejar de citar el chiste con el que Sebastián Álvaro quiso definirse. Se trata de un hombre que acude a una pajarería a comprar un loro. Pregunta por el primero.
-"Este cuesta 1.000 euros", le dice el dependiente.
-Vaya precio!! por qué cuesta tanto?
-Además de darle los buenos días y las buenas noches, te limpia toda la casa.
-Impresionante. Y ese de ahí, con el cartel de 2.000 euros?
-Ese, además de lo del anterior, te hace los recados y te lleva las cuentas de la casa.
-Joder con el loro.
Entonces advierte en una esquina otro loro viejo y feo.
-¿Y ése?, inquiere. ¿Ése cuánto cuesta?
-Ese 5.000 euros.
-¿Cómo? ¿5.000 euros? ¿Y que coño hace ese loro para que cueste tanto?
-Hacer, hacer, la verdad es que no tenemos ni idea de lo que hace -responde el dependiente- pero los otros dos le llaman "jefe".

"Y yo he sido ese loro al que llamaban 'jefe" en 'Al Filo'", sentenció Sebas.

Sin embargo, el tema más comentado en los corrillos fue la decisión de TVE de seguir adelante con el programa, a partir de ahora con la dirección de Carmen Portilla, mano derecha de Sebas en 'Al Filo' hasta ahora. Una decisión no esperada, comunicada apenas un par de días antes y, por cierto, no muy bien acogida por Sebastián Álvaro, según dejó traslucir en su discurso de despedida, ya que siempre pensó que el proyecto moríría con él igual que nació con él, como ha manifestado reiteradamente en entrevistas y comentarios diversos en los últimos tiempos. Polémicas al margen, y guste o no su personalidad o el estilo de sus documentales, lo que es indudable es que, a lo largo de todos estos años, Sebastián Álvaro y su 'Al Filo de lo Imposible', ha hecho una labor de divulgación de la actividad montañera sobresaliente y sus documentales han permitido dignificar una actividad tan poco valorada hasta hace no mucho como la alpinística.

En el vídeo, gentileza de desnivel.com, podéis ver el discurso íntegro de Sebastián Álvaro.

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21 Oct 2008

El mundo del alpinismo es muy dado a las leyendas y los mitos, humanos o no. Uno los más famosos y recurrentes es el del Yeti, ser supuestamente a medio camino entre el hombre y el gorila que habita en el Himalaya. Con una base un poco más científica y definido como un simio de metro y medio, cubierto de pelo rojizo, con la cabeza puntiaguda y capaz de andar sobre 2 y 4 patas, el yeti podría ser un pariente del orangután, aunque otros lo asocian a una especie de oso endémica del Himalaya.

El caso es que ha vuelto a la actualidad porque un equipo de aventureros japoneses anunciaron ayer que han descubierto huellas del Yeti (fotografía que encabeza el comentario, comparada con una huella humana), que habitaría en una región himalaya situada entre Nepal y Tibet. "Las huellas eran de unos 20 centímetros de largas y parecían a las de los humanos", explicó Yoshiteru Takahashi, responsable del Proyecto Yeti Japón. Takahashi habló tras regresar con los siete miembros de su equipo, después de su tercer intento de rastrear la criatura mitad hombre mitad mono, cuya leyenda ha animado durante décadas la imaginación de los aventureros occidentales y los alpinistas.

Pese a haber estado 42 días en la cumbre Dhaulagiri IV, de 7.661 metros de altura, donde vieron huellas de yetis en el pasado, el equipo dijo que no pudo filmarlo. Pero Takahashi añadió que las huellas son suficientemente creíbles. "Yo mismo y otros miembros del equipo hemos venido durante años al Himalaya y podemos reconocer huellas de osos, lobos, ciervos y leopardos de las nieves y estas huellas no eran nada de eso", añadió. "Estamos convencidos de que son reales. Las huellas y las historias contadas por la gente de este lugar nos da la certeza de que esto no es imaginario", añadió. Fotografías de las huellas fueron enviadas a la página web de los expedicionarios, www.everest.co.jp/yeti2008/.

El equipo instaló nueve cámaras muy sensibles en un área donde Takahashi dice haber visto algo parecido a un yeti en una expedición previa realizada en 2003. "Lo vimos de perfil a unos 200 metros. Caminaba con las dos patas como un humano y parecía de unos 150 centímetros de alto", dijo Takahashi. Pese a la falta de éxito en esta ocasión, seguirán buscando. "Regresaremos lo más pronto que se pueda, y seguiremos viniendo hasta que filmemos al yeti", dijo Takahashi.

Una de las mejores pruebas gráficas de la existencia del Yeti data de 1951 y la fotografió el mítico alpinista Eric Shipton (imagen de la derecha); se trata de una de las pruebas más convincentes de la existencia del yeti. Posteriormente rastros de pisadas calificadas como "similares" a esta han sido encontradas por el francés Bordet, la expedición del Daily Mail y el zoólogo John Mcneely. El propio Reinhold Messner se interesó por el Yeti a raiz de un abistamiento en 1986, aunque tras organizar varias expediciones y hablar con decenas de sherpas concluyó que "todas las evidencias apuntan a un oso nocturno que corre, camina y escala mejor que un hombre".

Y como colofón, no me resisto a reproducir el relato de un avistamiento de un alpinista y aventurero bien conocido en España, Cesar Pérez de Tudela, a la sazón miembro de honor de la Sociedad Geográfica Española, sucedido, según sus explicaciones, en el cañon de Kali Ghandaki, cerca del Dhaulagi y el Annapurna, en 1974: "Aquello era un ser humanoide, no me cabe duda. Atardecía ya, y yo andaba un poco despistado para volver al campamento base. Era una zona de bosque frondoso y tapado por las altas copas de los árboles. Todo era silencio... y entonces aquella figura se cruzó ante mí... y me miró con aquellos dos ojos. Destelleaban en un manto de oscuridad. Escuché un estruendo surgir de la nada y aquello apareció de pronto. Luego el cuerpo, de más de dos metros, erguido perfectamente sobre sus largas piernas, lleno de vello y la cabeza abombada, como almendrada. Hombros anchos, pecho muy robusto.. Allí estaba el Yeti, en persona ...Yo me quedé paralizado, como encogido, y aquel ser me miró fijamente, como escrutándome de arriba a abajo".

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12 Ago 2008

Estos días, con todo lo sucedido en el K2 y buscando documentación, he desempolvado los libros sobre la Montaña de las Montañas. Hay unos cuantos. Tanto o más que del Everest. La montaña desde luego da para ello. Acumula gestas y tragedias como ningún otro ochomil. Es, digamoslo así, una montaña muy literaria.
Al hablar del literatura sobre el K2 en la mente de todos está la afamada obra 'El nudo infinito' de Kurt Diemberger, donde relata todo lo sucedido aquel trágico verano de 1986.
Sin embargo, si tengo que elegir un libro sobre el K2 me vais a permitir que me quede con 'Cita con la cumbre' de Juanjo San Sebastián (Ed. Desnivel), en el que relata el dramático descenso con Atxo Apellaniz por la cara norte tras hacer cumbre el 4 de agosto de 1994. Quien piense que es un libro dem ontaña está muy equivocado. Es un retrato vital y personal del autor que trasciende mucho más allá del simple relato de una expedición.
No dudo que si Juanjo, en vez de haber nacido en bilbao, lo hubiera hecho en alguna ciudad francesa, austriaca o italiana, estaríamos ante el libro sobre el K2 más afamado mundialmente.
Si tenéis ocasión no dejéis de leerlo. absolutamente recomendable. Y si ya lo habéis leído, volved a hacerlo. Paladearéis aún con mayor placer el estilo de Juanjo, esa ironía que destilan sus frases, la sinceridad que emana de cada palabra.

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27 Jul 2008

Iban Ozámiz Ibarra, vizcaíno de 34 años, y miembro del Grupo de Rescate de Montaña de la Cruz Roja de Uribe Aldea falleció ayer sábado en accidente, mientras practicaba barranquismo cerca de Laruns, en los Pirineos Atlánticos franceses.
Ozámiz, que estaba de excursión con tres amigos que resultaron ilesos, murió tras caer en una poza en la Gorge du Valentín (valle de Ossau), un cañón de 1.000 metros de longitud y paredes de 100 metros de altura, considerado como muy difícil por los barranquistas franceses.

El cuerpo de este experto deportista fue rescatado hoy por la mañana por los gendarmes submarinistas de Hendaya debajo de la cascada, que estaba muy crecida debido a las tormentas de estos últimos días.

Todo parece indicar que murió ahogado por la fuerza de la corriente.

Goian Bego

Descanse en Paz

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09 Jun 2008

La Senda de Camille nace con la intención de unir el Parque Natural de los Valles Occidentales, Aspe, Ansó, Echo, Aragües y Aragón (Aragón), con el Parque Nacional de los Pirineos, (Bearn), 6 valles en 6 etapas entre refugios de uno y otro lado de la frontera-, y nos acerca a los valles y bosques que recorre el renqueante oso Camille, uno de los últimos ejemplares de raza autóctona del Pirineo.
La ruta permite no sólo conocerlos a fondo sino también ascender a los grandes picos de la zona durante su recorrido: Petrechema, Ansabere, Castillo de Acher, Aguerrí y Bisaurín.
También transita por parajes preciosos como Aguas Tuertas, Ibón de Estanés, Arlet, las gargantas de Aspe, el valle de los sarrios o el circo de Lescún.
Organiza Val d’Echo Activa, y los refugios unidos por la travesía son Camping Lauzart (Lescún), Refugio de Arlet (Ibón de Arlet), Linza (Ansó), Gabardito (Echo), Lizara (Aragües) y el Albergue Aysa (Somport).
Las etapas están entre las 6 y las 9 horas con 700 y 1.350 metros de desnivel positivo acumulado. Recuerdo que la ruta puede iniciarse en cualquier refugio del recorrido, por ser circular.
LINZA-GABARDITO
Linza, Zuriza, Achar de los Alanos, Collado Baxo de Lenito, Puente de Santana, Gabardito.
De 8: 30 h. a 9 h.
Desnivel: + 1200 / - 1100 aprox.
GABARDITO – LIZARA
Refugio de Gabardito – Salto la Vieja – Plandániz - Col de Foratón –Refugio de Lizara. Opcional ascenso al Bisaurín.
Duración aprox. 3:30 h.
Con ascensión al Bisaurín: 6:30 h
Desnivel: + 620 / - 500 aprox.
Con ascensión al Bisaurín: + 1320 / - 1200 aprox.
LIZARA- PUERTO DE SOMPORT
Refugio de Lizara.- Mistresa- Valle de los sarrios- Ibón de Estanés- Col de Somport.
Duración aprox. 6:30 horas.
Desnivel: + 700 / - 700 aprox.
PUERTO DE SOMPORT- ARLET
Col de Somport – Gave de Aspe – Cabaña de Escuret – Cabaña Espelunguère – Col de Lapachouae – Refugio de Arlet.
Duración aprox. 7:00 horas.
Desnivel: + 600 / - 100 aprox.
ARLET – LESCUN
Refugio de Arlet – Puerto de lo Palo – Cabañas de Bonaris – Cabaña de Penot Pont d’Itchaxe – Lescun
Duración aprox. 7:00 horas.
Desnivel: + 100 / -1000 aprox.
LESCUN – LINZA
Lescun – Pont de Lamary – Cabañas de Ansabère – Col de Petrechema – Refugio de Linza.
Duración aprox. 7:00 horas.
Desnivel: + 1000 / - 700 aprox.
La organización recuerda que hay zonas marcadas (GR, PR), otras que no, aunque hay referencias en toda la ruta, básicamente hitos de piedra, por lo que es conveniente tener experiencia en orientación en montaña.
Haz la reserva por correo electrónico o teléfono con suficiente antelación.
La inscripción garantiza plaza reservada a media pensión en cada uno de los refugios.
El precio incluye cinco medias pensiones, el forfait para control de paso por los refugios, una guía, un mapa a escala 1:25.000 y un saco sábana. También se entregará un obsequio exclusivo de La Senda de Camille, que no se comercializa en tiendas al finalizar la travesía.
En el refugio de inicio, presentando la reserva, entregarán el forfait y el material indicado anteriormente.
Al pasar por cada refugio, el guarda sellará el forfait y dejará constancia del día y de la hora de tu paso.

Reservas en
www.lasendadecamille.com
teléfonos 974375421, 606368481.

Foto del Refugio de Linza en verano

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07 May 2008

Hacer posible lo imposible. Ése ha sido el empeño de Sebastián Álvaro durante los últimos 27 años al frente de ‘Al filo de lo imposible’. El resultado son cerca de trescientos documentales y un programa de aventuras que se ha convertido en un referente televisivo.
Un cuarto de siglo en el que sigue manteniendo «la ilusión del primer día» y cree haber dado con el santo grial de la longevidad en una televisión sometida a la tiranía de las audiencias. «Hemos durado tanto tiempo en primer lugar porque somos rentables. Hay que tener en cuenta, por ejemplo, que un partido de la Champions cuesta lo mismo que tres años de ‘Al filo’. Somos, además, probablemente el programa más premiado y el más vendido de TVE. Sin olvidar, por supuesto, la calidad del equipo humano del programa, sin el que nada de esto hubiese sido posible», añade orgulloso. «Así que creo que nos salen las cuentas».
Ahora, el director del programa ha reunido en un libro (editorial RBA) los momentos estelares de ese cuarto de siglo largo recorriendo el planeta en busca de las montañas más altas, las simas más profundas, los vuelos más inverosímiles. La obra incluye 25 aventuras, una por cada año, y se edita con dos de retraso respecto a las bodas de plata de ‘Al filo’ porque precisamente lo que más le ha costado a Sebastián Álvaro «ha sido elegir los temas. Cuando empecé la selección me di cuenta de lo difícil que iba a ser. Son muchos años y muchos recuerdos. La mayoría buenos y algunos malos, pero de todos ellos hemos sacado lecciones, nos han hecho mejores, más grandes como personas, que al final es lo que cuenta».
Aunque, si tiene que elegir uno, la expedición al K-2 de 1994 sigue ocupando un lugar preferencial. «Siempre ha sido una montaña especial para el programa, desde que la vimos en el primer viaje al Karakorum en 1981, y fue la primera en la que perdimos a un compañero (Atxo Apellaniz). Creo que hay un antes y un después del K-2 en la historia del ‘Al filo’».
Empezaron en la montaña –«el medio más cercano por mi formación»– y siguieron en el mar, en la tierra, en el aire, en los polos: buceo, espeleobuceo, travesías de desiertos, ala delta, globos... Les quedan pocas modalidades por probar, pocos lugares por visitar... «¡Sí, el espacio!», interrumpe Álvaro.
«En el primer viaje a Marte nos vamos a ir éste (el alpinista bilbaíno Juanjo San Sebastián, otro de los pioneros del programa, está presente en la entrevista) y yo porque nos hemos enterado de que hay una montaña llamada Cráter Olimpo que mide doce kilómetros de altura y la vamos a hacer sin oxígeno», apostilla entre risas... Las mismas que soltaron sus amigos cuando les propuso en 1981 viajar al Karakorum para hacer un documental.

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21 Abr 2008

Alberto Iñurrategi concluyó hace ya seis años el proyecto de ascender los 14 ochomiles. Ya lo dijo entonces. «Me he quitado un peso de encima». Luego ha seguido escalando, pero en proyectos mucho más personales –Cho Oyu en invierno, segunda absoluta al G-III, intentos al Ogro y el Everest por el corredor Hornbein–, en los que el éxito o el fracaso no venía dado por la consecución de la cumbre. Reservado por naturaleza, también ha descubierto un vehículo para dar a conocer sus inquietudes personales: los documentales. Primero fue el multipremiado ‘Hire Himalaya’, una deuda saldada con su hermano. Luego surgió ‘Gure Himalaya’, los recuerdos personales de una década de expediciones. Y ahora llega ‘Begiz Begi’, una reflexión personal y muy crítica del alpinista reconvertido en viajero. Un viajero que mira. Pero al que también miran.
–No deja títere con cabeza en el documental. Es muy crítico con casi todo: el turismo, la religión, la explotación infantil y de las mujeres...
–Y conmigo mismo.
–... con el alpinismo actual.
–Si me incluyes dentro de él, sí.
–Concretamente con la actual forma de hacer alpinismo.
–A mí no me parece que sea tan, tan... es duro, sí, pero yo creo que es una crítica muy asumible. Por parte de todos. Tampoco se trata de tomarlo a título muy personal. Yo me quedaría más con el mesaje general. Y creo que es muy evidente: que las actitudes de la gente, de los montañeros, a la hora de viajar, en la mayoría de los casos deja mucho que desear.
–También critica la religión.
–No se critica la religión. Se critica la hipocresía de los montañeros en el uso de las banderas de oraciones, por ejemplo. ¿Qué tiene que ver eso con la montaña? Es sólo folclore. La crítica no se hace tanto al individuo que vive su fe como a la clase dirigente que dirige la religión, a sus palacios, como ocurre en el catolicismo y en todas las religiones.
–En un momento del documental afirma «nosotros venimos al pillaje, nosotros venimos a profanar»...
–Claro. Y si tienes en cuenta lo que pasa... Te pongo un ejemplo. ¿Conoces esas piedras cultivadas que suelen llevar los tibetanos en collares, no? Pues los japoneses en particular y los occidentales en general hemos esquilmado Tíbet de esas piedras. Las hemos comprado, las hemos robado como quien dice pagándoles cuatro rupias, cuando son unos artículos que ellos han heredado de sus antepasados y han ido pasando de generación en generación.Y nosotros hemos ido allí, nos han gustado y hemos arramplado con ello. Y que profanamos tumbas, es evidente. Vamos a Pashupatinath y los occidentales entramos con las cámaras hatsa las mismas piras crematorias. No somos nada respetuosos cuando vamos de viaje. Eso, por ejemplo, difícilmente nos lo plantearíamos hacer en casa.
–¿Se incluye en esa crítica?
–Por supuesto. Las imágenes de la proyección están hechas por mí o por los que me acompañaban. Y me incluyo porque el documental es una autocrítica. Quedaría hasta muy feo excluirme de ese grupo.
–¿Cómo se llega a esta visión tan crítica del viajero?
–En mi caso hay dos elementos que me han influido muchísimo. Uno es la relación con la gente local que he ido conociendo viaje tras viaje, sobre todo en Pakistán, donde los pueblos desde los que parten las expediciones son siempre los mismos y eso te permite entablar una relación más estrecha y profundizar un poquito más. Y el otro elemento es la estrecha colaboración que he tenido, casi desde el primer momento que empezamos a montar proyecciones, con Koldo Izagirre. Me ha enseñado a valorar esa vertiente humana, ese lado social y lo importante que es. Porque cuanto más somos capaces de enriquecernos de ella, más peso va a adquirir también la actividad deportiva, que toma otra dimensión. En las anteriores proyecciones, tanto ‘Hire Himalaya’ como ‘Gure Himalaya’, creo que ese lado social del os viajes se dejaba ver mucho. Ha sido un componente que siempre ha estado presente, tanto en las proyecciones como en nuestros dos libros. Siempre hemos intentado que no queden ignorados un porteador de altura, un cocinero o un ayudante cuando hemos recurrido a ellos, cuando nos han acompañado en una expedición.
–¿Hay mala conciencia personal en la necesidad de hacer un documental así?
–Deberíamos de tenerla. Pero la verdad es que no se ha hecho por eso. Ni tampoco para lavar culpas. Sino con la intencion de aportar algo positivo. Porque con este mensaje tampoco se está diciendo que no se viaje, sino que se puede viajar con otra actitud, de otra forma mucho más enriquecedora. Yo creo que al final el viajar es algo muy universal y un elemento con el que los pueblos se han ido desarrollando y enriqueciendo. Y hoy es el día en el que todavía todos tenemos mucho que aprender de otros países y de otras gentes. Y el viaje es un instrumento inmejorable para ese desarrollo.
–¿Pero es posible hoy en día viajar no con las perspectiva de conquistar, sino con la de aprender? ¿Con el objetivo de ver, no de mirar? –Yo creo que sí, aunque para eso hay que viajar con menos prisa y sabiendo que somos bastante menos de lo que pensamos. Y acercarnos a la gente con otro respeto, con otra actitud. Claro que es posible, aunque evidentemente no todo el mundo lo va a hacer con esa actitud. Eso es imposible. Pero sí se puede influir en muchos y que una parte de la gente que viaja lo haga de esta manera.
–El turismo se ha convertido en una nueva forma de colonización. ¿Pasa lo mismo con el alpinismo?
–Sí, si la globalización la entendemos como el neocolonialismo pues si que la montaña es parte de la globalización. No hay más que ver la cantidad de gente que va al Aconcagua, al Kilimajaro, al Monte Kenia, al Himalaya, etc. Se ha globalizado y es parte de ese neocolonialismo.
–¿Pero esa globalización es buena o mala? Porque algunos le podrán responder que así se ha democratizado la montaña.
–No debería de ser malo si se hiciera repetando unas formas y unos mínimos. Me explico. Si me preguntas si es malo que los montañeros vayan a Nepal o a Pakistán, te diría que no porque es beneficioso. Me parece positivo.
–¿La llegada del alpinismo ha sido positivo para pueblos como el nepalí?
–Yo creo que sí. Es palapable el desarrollo que ha habido en el valle de Khumbu, en el de Annapurna o en un montón de valles de Nepal. La gente ha mejorado en nivel de vida, en educación, en sanidad. Es algo notorio. En Pakistán, donde el desarrollo ha sido algo menor, en los años malos, como durante la guerra de Afganistán, cuando ha habido epocas duras, siempre por temas políticos, ha habido bajón de turismo y expediciones y la gente de alrededor del Karakorum ha tenido que emigrar a los Emiratos Arabes, a Karacho o a Lahore para buscar trabajo porque en sus pueblos no tenían ningun otro recurso para sacar adelante a sus familias.
–¿Cómo ve la situación que está viviendo en Tíbet?
–No me pilla de sorpresa. Todo el mundo sabe que China vulnera los derechos humanos, en general y más concretamente en Tíbet, y los tibetanos están aprovechando la publicidad de los Juegos Olímpicios y la antorcha para llamar la atención sobre sus derechos. Por otra parte, existe una respuesta por parte de occidente que yo sospecho que va muy unido a una moda. Al budismo y a todo lo que conlleva. Porque la vulneración de los derechos humanos se da en mucho otros países, e incluso en casa. Pero ahora parece que sólo pasa en Tíbet. Los intereses económicos también están muy presentes en la actitud que adopta cada Gobierno. Es todo muy complejo.
–¿Es partidario del boicot?
–Lo que pasa es que a mí todo me parece un teatro, un despropósito. Por las dos partes.
–¿Es un documental para el público o para otros alpinistas?
–Yo creo que es para todo el mundo, aunque el alpinista puede sacar más conclusiones que el simple turista. El montañero puede entender esto sólo como una forma de viajar de otra forma pero también como una forma distinta de actuar en la montaña. Porque esa misma cultura del viaje ‘fast food’, del viaje conquistador, actualmente también se aplica en la montaña. Hoy en día en la montaña la gente cada vez valora menos como se hacen las cosas y lo único que se tiene en cuenta es la cumbre. Al final se extrapola la actitud del viaje a la montaña. Y si el montañero reflexiona sobre su actitud en el viaje, esa misma reflexion la puede trasladar a su actividad en la montaña y aprende a valorar mas otras cosas como el propio acercamento a la montaña, el como se hacen las cosas, por donde se sube... La camaradería incluso, de la que tanto hemos hecho gala siempre los montañeros. Ponerla más en práctica porque últimamente ha habido un montón de situaciones en las que se ha antepuesto la consecucion de la cumbre a ayudar a un compañero incluso moribundo.
–También se muestras crítico con el alpinismo mediático. Sin embargo, usted es un alpinista mediatico. Es un profesional de la montaña gracias a la publicidad que le dan los medios de comunicación.
–Pero es que yo nunca he estado en contra del alpinismo mediático. A mi el alpinismo que no me gusta es el que no es honesto. El discurso falso. Eso es lo que me incomoda. Cómo voy a ser yo crítico con el alpinismo mediático si he vivido y sigo viviendo de ello. Sería echarme piedras a mí mismo. A mí lo que no me gusta es la falta de sinceridad. El no contar las cosas como han sido. Siempre y cuando se cuenten las cosas como han sucedido no veo nada malo en mediatizar esa experiencia.
–Actualmente, ¿la importancia de las ascensiones lo son más en función de la publicidad que tienen que su propio merito alpinístico?
–No tengo ninguna duda de ello. En estos momentos tiene bastante más trascendencia una ascensión al Cho Oyu por su ruta normal de lo que tenía hace 20 años, cuando no existía el teléfono satelite, ni el ordenador, ni la posibilidad de mandar imágenes y sonido desde un campo base. Cuando nadie te atendía a la vuelta de una expedición y nadie te dedicaba un titular o dos minutos en televisión. No tenía trascendencia. Lo contabas a tus amigos y lo que hacías lo hacías para ti y para tu entorno, que era muy reducido.
–Entonces, ahora mismo no se hace alpinismo para uno mismo, se hace alpinismo para los demás.
–Siempre se ha hecho alpinismo para uno mismo y para los demás. Sólo que esos ‘los demas’ antes eran una cuadrilla muy reducida y ahora son grandes masas debido a los medios de comunicación. Pero el reconocimiento de los otros siempre ha existido como impulso para los montañeros, es algo innato a su actividad. Sentirte reconocido en tu actividad es algo que todo el mundo agradece. Lo que pasa es que hoy en día las nueva tecnologías y la sociedad global nos permiten llegar con cosas bastante menos meritorias a muchisima más gente. Y además con un mensaje mucho más sobredimensionado. Haciendo bastante menos de lo que se hacía antes, ahora te consideran bastante mejor de lo que te consideraban tus amigos, que tenían una visión mucho más real de lo que hacías que la que tiene ahora de lo que haces esa masa general.
–Quizás ahora sea más importante ser un buen comunicador que un buen alpinista.
–Sin ninguna duda. Y por eso hoy lo único que se tiene en cuenta es si has hecho cumbre. Porque el que te valoraba antes tenía unos conocimientos y un criterio para valorar las ascensiones de los que carecen ahora los medios y el publico en general. A parte de que entiendo que para los medios también es difícil. No es lo mismo valorar una actividad alpinística que un partido de fútbol o una carrera de atletismo.
–¿Y esta dirección que ha cogido el alpinismo tiene vuelta atrás?
–Sí Yo creo que llegará un momento en el que ya a nadie le llame la atención la actividad de montaña. Y luego vendrá otra fase, porque los montañeros seguirán estando ahí, en la que la gente que sigue las actividades de montaña se especialice y las vuelva a contar, pero con criterio y sin la pretensión de llegar a las masas, dando una información mucho más objetiva.

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08 Abr 2008

He aprovechado el fin de semana para recorrer las tierras de Valdegovía y hacer parada -la fonda la hicimos en San Millán de San Zadornil- en Valpuesta, un rincón burgalés incrustado en Álava. Conocía la antigua 'Vallis Pósita' de visitas anteriores. El pueblo me volvió a sorprender gratamente. No se ha derrumbado ninguna casa y las más antiguas, o han sido remozadas, o se encuentran en proceso de restauración.
La colegiata de Santa María, que se construyó sobre otra anterior de origen visigodo, se mantiene imponente en un extremo de la plaza. La torre ha sido reforzada y aunque el templo estaba cerrado, un paisano nos aseguró que las obras en el tejado han acabado con las goteras que ponían en peligro las obras de arte que se encierran en su interior.
Valpuesta es un pueblo muy antiguo. Según cuenta la historia, en el año 804, al inicio de la Reconquista, el obispo Juan llega al valle de Valdegovía y encuentra en Valpuesta -Vallis Pósita, por estar en un valle rodeado de montañas- una pequeña iglesia abandonada, dedicada a la Virgen. La reconstruye y establece allí su sede episcopal y un monasterio de monjes inspirado en la Regla de San Fructuoso.
La zona de Valdegovía ha estado poblada desde la antigüedad. Se han encontrado restos prehistóricos que datan de la Edad del Hierro. Fue enclave romano y visigótico. Existen en el valle se pueden visitar cuevas artificiales (Corro) y enterramientos de los siglos VI y VII.
Quizá lo más apreciado de Valpuesta sea su cartulario, que tiene más de 1.000 años. Es uno de los más viejos de España y hay quien cree que alguna de sus entradas pueden ser las más antiguas de este tipo de documentos, pues se comenzaron a redactar en el siglo IX.
Ruiz de Loizaga afirma que «no sería aventurado considerarlo el decano de todos, ya que recoge siete piezas del siglo IX y 39 del siglo siguiente». Las más antiguas, añade, «se remontan a los años 804, 864 y 875, y las más recientes a mediados del siglo XI».
Por su parte el reconocido catedrático de paleografía y diplomática José Manuel Ruiz Asencio, refiriéndose al primer grupo de actas del códice, el llamado Becerro Gótico, afirma que es «el cartulario de los reinos peninsulares occidentales más antiguo que conocemos».
El de Valpuesta acumula una gran riqueza de vocablos de un castellano en desarrollo y una abundante lista de nombres de lugares en el valle de Valdegovía y sus alrededores. Probablemente no hay ningún códice de esos tiempos con tantas alusiones castellanas. Sus amanuenses no escribieron en latín culto, sino en el latín romanceado del vulgo para que pudieran entender el texto los interesados. Se transcribió durante el proceso de formación de Castilla y en plena evolución de su lengua romance, aunque su variante escrita estaba por entonces en la fase de alumbramiento. Aseguran que estas glosas son anteriores a las de San Millán de la Cogolla, en La Rioja.
Hasta aquí un poco de historia. Lo que me llevó a Valpuesta era ascender a la cima de Terreros, una altura que no supera los 1.000 metros y que protege el pueblo por el Oeste. La subida es agradable y entretenida, por camino y sendero señalizado en algunos tramos con cintas de plástico que lleva a Pinedo. Es zona de monterías, por lo que en época de caza lo prudente es enterarse de la ubicación y fecha de las batidas para evitar sustos y disgustos.
El cima (1h.10') me encontré con un hermoso buzón del Club Santidrián (2002). Lo han hincado en el centro de un claro, entre las encinas que ocupan todo el alto. La única pega de Terreros es una y grande. Desde la cima las vistas son nulas. Los árboles nos ocultan el monte.
Terreros se puede combinar con el alto de Rodil (Cien Montes de Álava) y Alto Larrán en un paseo que terminará en Mioma. La vuelta la realizaremos por la carretera, tranquila y sin tráfico, que desciende paralela al río Mioma.
El valle es boscoso, cerrado, salvaje, ideal para darse un baño de naturaleza. Es frecuente avistar corzos y jabalíes. Una maravilla.
Información completa en www.valpuesta.com

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