Vendedor y protagonista de la noticia

La imagen de la prensa popular, como nos lo comentó César Coca en la clase de Gestión Empresarial, está muy ligada a la de los vendedores ambulantes de periódicos.

Vendedores que nunca imaginarían ser los protagonistas de la noticia, y mucho menos aparecer en portada de un diario, como igual lo desiaría cualquiera de nosotros -sin necesidad de ser político o actor-, y que tampoco conseguiría.

Pero, más allá de esta fascinante posibilidad nuestra, está la verdadera historia de Paco Poyo. Un agitado personaje, que además de recorrer las calles de México para entregar en las manos de los ciudadanos los acontecimientos del día y de esta manera ganarse la vida, logra desenmascarar el plan de dos mafiosos muy buscados por la Policía.

Un suceso inesperado que primero ubica a Paco en los principales titulares del diario, y luego lo convierte en millonario.

Se trata de un relato histórico, escrito por Francisco Hinojosa en 1982, que recurre al suspenso y el buen humor para destacar lo que se llama "olfato periodístico".

Si lo llegan a tener en sus manos...No se pierdan la lectura...

3 comentarios · Escribe aquí tu comentario

Karin Becker Pessolani dijo

Xiomara:
Pues...yo recuerdo que hace unos 15 años atrás (qué vieja estoy) un periódico de mi país sorteaba entre estos niños (llamados "canillitas") un viaje a Disney World. Imagínate, para esos niños que apenas tenían tiempo de disfrutar de su infancia, entre la (con suerte) ida a la escuela y el trabajo.
Pero con los años, las crisis y demás, dejaron de sortear esos viajes, y peor, con los años, el dueño cerró el periódico sin previo aviso y dejó en la calle y cientos de trabajadores.
Demás está decir que, como sucedió en Paraguay, este empresario siguió campante y feliz sin redir cuentas a nadie.
Nunca olvido la historia de estos "canillitas" y tu texto me la ha hecho recordar.
Hoy en día, los niños y no tan niños que venden diarios circulan por las calles, bajo un sol terrible, a 45 grados de calor, entre el humo de los coches y la mirada desconfiada de los conductores que viajan con los vidrios levantados y aire acondicionado.

María Rego dijo

Hola Xiomara:
A mí me cuesta imaginar pasear por la calle y encontrarme con un joven que me grita para que le compre el periódico, prefiero ir al quiosco aunque el dueño ni siquiera me dé los buenos días... El libro que comentas creo que muestra que la noticia puede estar en cualquier parte y en manos de la persona que menos se lo espera. Por eso debemos agudizar nuestro olfato periodístico y lanzarnos a la calle para perseguir la noticia cual sabuesos, ¡no se nos puede escapar!
Un besi.

Dani

Dani dijo

En Nicaragua, a veces por hacer mofa de la profesión, les decimos a estas personas que venden periódicos, "periodistas", porque están en contacto con las noticias...aunque en realidad se llaman VOCEADORES, muchos de ellos recorren las calles para ganarse el sustento y en efecto son testigos de muchos hechos, robos, choques, hallazgos de cadáveres, etc....muchos de ellos han visto estas cosas.

Por otro lado, hay una cosa muy inocente en ellos, y es que hablan con mucha propiedad de personas, lugares y situaciones que jamás han visto y de las que en realidad no saben nada. Por ejemplo, anuncian un alza en el petróleo, pero realmente no saben que es Dow Jones, qués Nikkey y qué le da tanto valor a una bolsa.

Esta historia de Paco Hinojosa, tal vez es una forma de hacerles un tributo a aquellos que día a día van casa por casa ofreciendo las noticias...en otros países, estos personajes ya no caminan, tienen sus quioscos.

Saludos Xiomara y continuá con tus acertadas recomendaciones de lectura.

Escribe tu comentario


Si prefieres firmar con tu avatar, haz login

Sobre este blog

Avatar de Xiomara González

Literatura infantil

ver perfil »

Suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):