Hay 14 artículos con el tag personas en el blog Planeta Anuxilandia. Otros artículos en Blogs El Correo Digital clasificados con personas

Cuerpos velados

¿A usted le parecen obscenos los pechos de las mujeres? ¿Cree que un cuerpo desnudo es inmoral? ¿Tiene diez años y una madre algo impúdica? Si su respuesta es sí, por favor, no siga leyendo porque a lo mejor salen palabras como culo, teta y pene y no quiero ser yo quien dañe su sensibilidad... Si aún sigue aquí, que conste que va avisado.

Supongo que se habrán enterado, pero por si alguno anda despistado, se lo resumo. En la sala de prensa de la sede del Gobierno italiano en Roma tienen colgada la reproducción de un cuadro del artista del siglo XVIII Giambattista Tiepolo con una escena mitológica en la que aparece una figura femenina que muestra un pecho desnudo. Bueno, más que muestra, mostraba, porque a iniciativa del equipo de presidencia de Berlusconi, se ha retocado el cuadro y se ha tapado el pecho pecaminoso con un velo por encima con el argumento de que la imagen podría herir la susceptibilidad de algún espectador. Ya le pasó a Miguel Ángel con la Capilla Sixtina, y a centenares de artistas que de pronto se encontraron con sus adanes, sus evas, sus dioses y sus ninfas cubiertos con velos, hojas de parra y braguitas, así que no sé de qué nos extrañamos con lo de Berlusconi si no fuera, claro, porque desde lo del Juicio Final de Buonarroti han pasado casi cinco siglos y porque lo de la pecatería parecía más propio de los del otro lado del Atlántico.

Los que han crecido rodeados de censores no deberían extrañarse tanto de estas cosas. Hasta hace cuatro días en este país era inmoral ir con tirantes o enseñar los muslos y muchos recordarán haberse quedado perplejos viendo “Mogambo” con dos hermanos que dormían juntos y se besaban, hasta que años después descubrieron que en realidad la cosa iba de un adulterio.

Lo divertido de haber sufrido la censura es que cuando por fin caen los velos y las hojas de parra, te encuentras con muchas sorpresas. Descubres, por ejemplo que el Adán de La Creación de la Capilla Sixtina tiene pene, aunque pequeñito, o que Gilda en realidad no se quitaba más que el guante, o ves desnudo a Jack Lemmon en ¿Qué pasó entre mi padre y tu madre? y te lo encuentras haciéndole el amor a Juliet Mills en unas rocas junto al mar cuando hasta ese momento pensabas que este hombre no tenía sexo.

Algunos creían que ya habían superado las ñoñerías cuando en un anuncio de jabón apareció una chica desnuda restregándose la espuma por el cuerpo, hasta que de pronto lee que la televisión estadounidense ha retirado un spot de perfume de Calvin Klein porque a Eva Mendes se le veía un pezón. Pero bueno, piensan, éstos son muy puritanos. Y de pronto, lo de Berlusconi tapando un pecho en un cuadro. Y es que el enemigo no descansa y mora entre nosotros... y más cerca de lo que parece.

La otra mañana tropecé con mi hijo mirándome algo turbado cuando me encontró dando vueltas por la casa medio en cueros. “Tápate mamá”, me dijo el monstruito. Y ahí te ves, a tu edad, habiendo superado mil tabúes, intentando dar normalidad a lo que ves normal para que tus hijos no crezcan tan picardeados como los de tu generación, siendo recriminada por un censor de diez años ante el que has andado desnuda toda la vida y que se ha convertido en Torquemada. ¿De dónde han salido éstos?

Te encuentras de pronto a tres o cuatro chiquillos aplaudiendo ante la tele los mamporros de “El enterrador” a Batista en Pressing Catch, y sin embargo miran para otro lado y cambian de canal si una pareja se da más de un beso seguido en la pantalla, o en la vida real. Ya sabemos que es algo temporal y que, de aquí a nada, además de con un señor dándole a otro con una silla en la cabeza, se entusiasmarán con otro tipo de acrobacias, pero me temo que con sus padres y sobre todo con sus madres, ejercerán de censores toda la vida. Ya apuntan maneras mirándote raro cuando bailas por la casa o cuando cantas en el coche, así que me temo que el que nos tapen una teta con un velo va a ser el menor de nuestros males.

Neutralidad

Para estrenar este mes de agosto, el consejero Font de Mora presentaba los materiales didácticos que la Generalitat ha editado para “facilitar” la impartición de la polémica asignatura de Educación para la Ciudadanía y los Derechos Humanos.

No he tenido ocasión de hacerme todavía con uno de esos manuales que, of course, están editados en inglés, pero todo apunta a que no se respetan del todo los contenidos que marca el Ministerio de Educación puesto que éstos, a juicio del consejero, no fueron pactados a fin de dotar “contenido neutral” a la ciudadanía.

Y eso es lo que parece que ha hecho Font de Mora, elaborar un material didáctico “neutro” que omite cuestiones susceptibles de herir sensibilidades. Seguro que las omisiones se refieren, por supuesto, a todo aquello que huela a relaciones de igualdad entre los sexos y a la eliminación de los estereotipos de género; así que cuestiones como la violencia de género, la homofobia, o la orientación sexual serán, probablemente, difíciles de encontrar. Pero todo sea por no herir la sensibilidad de las personas de bien.

Igual Berlusconi sí que ha conseguido uno de esos manuales y, por eso, mientras persigue a los gitanos como criminales en peligro a su patria, se preocupa de su sensibilidad y de la de los espectadores, que podrían, en sus incontables comparecencias ante los medios, sentirse ofendidos ante la visión de la teta de la alegoría de la verdad pintada por Tiepolo. Tiempo le ha faltado para cubrirle el seno, aunque las mamachicho le hayan reportado pingües beneficios.

Un escenario sin sexo ni sexualidad, una educación “neutral” que oculte o ignore las diferencias existentes en la vida real, son las condiciones óptimas para preservar el “orden” establecido. La “neutralidad” de ahora equivale a un adoctrinamiento de los tiempos de la dictadura porque impide el camino hacia la libertad a través de la igualdad.

Curiosamente, intentando poner orden a mi caótica librería, he encontrado el manual de Formación político-social editado en 1966 por la Sección Femenina para las niñas de primer curso de Bachillerato. En la primera lección, dedicada a la familia, se puede leer: “El padre tiene la autoridad en la familia. Esta autoridad le ha sido donada directamente por Dios. Por eso se dice que la autoridad paterna es de institución divina”. Y un poco más adelante, en la lección tercera, donde se define el papel de las niñas en la familia (el título de la lección es elocuente: “Mi servicio a la familia) se deja bien claro que “la misión de la mujer es servir”, que su principal servicio es la maternidad y que Dios pensó en la mujer “como un complemento necesario, es decir, como algo útil”.

Decir estas cosas ahora es políticamente incorrecto, así que no se dice nada y punto. “Neutralidad absoluta”. Así podremos seguir asistiendo al asesinato masivo de mujeres. Cincuenta y una en este año no es mala cifra. Con la neutralidad a lo mejor podemos batir nuevo récord.

La publicidad de las bebidas alcohólicas

Leo en la prensa informaciones sobre la campaña de publicidad contra el abuso de bebidas alcohólicas realizada en Francia y lo cierto es que resulta duro e impactante. Pero más dura y cruel resulta la realidad con la que convivimos día a día. Aplaudo la iniciativa francesa, porque parece que en España ya hemos asumido que los jóvenes tengan como principal diversión el consumo de alcohol. Los padres se confiesan impotentes ante la llegada a casa de sus hijos borrachos. Y es cierto que la educación ayuda, pero también conviene olvidarnos de tanta tibieza y empezar a aplicar medidas más drásticas. Estamos ante un grave problema sanitario, que genera violencia y destrucción y que, sin embargo, tiene cabida en forma de sugerentes anuncios de televisión. Porque lo cierto es que el alcohol mata, sea cual sea su grado de concentración en la botella, así que no estaría de más que se revisara nuestra normativa y evitáramos exponer a nuestros hijos a mensajes contradictorios.

Ramón C. García

(Diario ADN Sevilla, 24/07/2008)

Vivir segregados

A muchos ciudadanos, cuando entramos en una tienda de Todo a 0,50 euros, los chinos que nos atienden nos parecen idénticos. Cuentan las crónicas que cuando Marco Polo viajó al Lejano Oriente, a los chinos les sucedía lo mismo con los occidentales: que nos veían a todos iguales. Es más, tenían tan bajo concepto de nosotros que nos calificaron como “tipos extraños con ojos redondos y que huelen mal”.

Ya ven lo que son los estereotipos. Pero no se preocupen si ustedes confunden a un chino con otro en nuestro país. Según acabo de leer, el 70% de los 124.000 que residen en España proceden de una pequeña población llamada Quingtian. ¡Acabáramos! Resulta que si los susodichos se parecen es que la mayoría de ellos son parientes unos de otros. O sea, que vivimos en un mundo global, aunque menos. La gente se desplaza miles y miles de kilómetros, pero no para mezclarse con otros individuos y culturas, sino para seguir aferrada a sus tradiciones, viviendo con sus mismos vecinos de antes.

Eso, claro, no es patrimonio exclusivo de los chinos, sino que constituye una constante de la condición humana. También ha pasado entre los españoles, sin necesidad de ir al extranjero, como en aquellas masivas migraciones de hace 50 años a Bélgica o Alemania en busca de trabajo. Pueblos enteros de Almería o Granada también se trasladaron entonces a la periferia barcelonesa. Años después, en verano, todos los coches que se veían en las Alpujarras exhibían, lógicamente, la matrícula de Barcelona.

Algo parecido sucedía con la emigración de gallegos a la margen izquierda del Nervión. En un momento determinado, llegó a decirse que Baracaldo era la segunda capital de Galicia, después de Buenos Aires.

Así que somos nosotros mismos quienes nos segregamos en comunidades diferenciadas, sin necesidad de que nadie lo fomente. Lo que nos faltaba es que algunas autoridades hayan decidido también educar a los niños inmigrantes en centros distintos de españoles: o sea, perpetuar la segregación por los siglos de los siglos. Amén.

Anuxi Varilla.

Sevilla

El abandono en Urgencias

Días atrás los informativos televisivos nos han mostrado cómo en Nueva York se puede morir en el servicio de urgencias de un hospital, después de estar tendido en el suelo durante más de una hora. Lamentablemente esta situación se puede producir, si no lo ha hecho ya, en el servicio de urgencias del Hospital Dr. Peset, en el que el pasado mes de junio ingresó mi madre, P.F.L.R. sobre las 14:00 horas por una posible pancreatitis que tenía que confirmarse con una ecografía que no se le realizó hasta las 20:00 horas. Lo grave, sin dejar de serlo, no es la demora de varias horas en realizar la prueba, sino que, al finalizarla, el personal sanitario que la realizó se marchó dejando sola a la enferma en la sala de ecografías, diciéndole que un celador pasaría a recogerla para llevarla a observación. Así permaneció sola en la sala de ecografías durante más de una hora, hasta que, cansada de esperar, se incorporó en la camilla y arrastrándola consigo salió al pasillo hasta que acertó a pasar un celador que, tras la sorpresa, la llevó a la sala de observación. La situación se puede calificar de grotesca. Hasta delictiva.

La diferencia con el Hospital de Nueva York es que aquí no había cámaras que recogieran el abandono. La reclamación presentada el mismo día en el servicio de urgencias, no ha dado lugar más que a una llamada para que se les volviera a contar lo sucedido. Eso sí, en los tablones de anuncios del hospital se comunica la intención de amortizar diferentes plazas de personal sanitario.b ¿Será para pagar el circuito de Fórmula 1 con lo que se ahorran en Sanidad? ¿No son los hechos constitutivos de un presunto delito de omisión de socorro, además de infringir los derechos de los pacientes reconocidos por Ley de 2003?

Ramón J. Beltrán

Grandiosa herida

Me duele este niño hambriento, como una grandiosa herida. Se cumplirá pronto (en 2010) el centenario del nacimiento de Miguel Hernández, el autor de los versos que encabezan este post. Llegará el aniversario y señores encorbatados vendrán a darnos la lata con plaquitas y premiuchos, tvmovies y otras chorradas varias. En lugar de leer, de sentir, sus poemas. En lugar de dolerse como se dolería él de esos niños que alimentan tiburones, de esas pieles negras horadadas por el sol, torturadas por la sal, que sus madres aterradas entregaron al océano. Qué horror. Que horror de almuerzos presidenciales con estrellas Michelín, qué horror de cumbres diplomáticas alzadas sobre un abismo moral, qué horror de frases hechas para levantar barreras de papel, qué retórica infame, qué incapacidad tan grande, qué criminal idiotez.

Cuando en los años 40 del siglo pasado Europa y América gemían superpobladas de huérfanos y de viudas, cuando la vergüenza y la sangre manchaban los muros semiderruidos de las ciudades bombardeadas, tras la feroz carnicería de la II Guerra Mundial, las Naciones Unidas aprobaron la Declaración Universal de Derechos Humanos. Leedla hoy, sesenta años más tarde, y asomaros luego a la estrecha ventana que los noticiarios abren sobre África. Comprenderéis que esos treinta artículos sagrados que constituyen los pilares de nuestro mundo moderno no cuentan, no valen, no rigen al otro lado de la calle, allá en el suburbio desde el que los miserables oyen sonar la música de una fiesta a la que no están invitados.

Quién salvará a ese niño, menor que un grano de avena, de donde saldrá el martillo verdugo de esa cadena. Ese niño, ese chiquillo yuntero que conmovió el corazón de nuestro desventurado poeta no está ya, como entonces, uncido al yugo de un arado en los campos mesetarios. Ese niño de vivir ceniciento habita más al sur. Pero igual de indefenso. Igual de necesitado.

Anuxi Varilla

Sevilla

Escrito por: Anuxi 1 comentario 15 Jul 2008 URL Permanente Tags: , , ,

Demagogia sobre el G-8

Es una vergüenza ver cómo los miembros de los países más desarrollados del mundo se llenaron durante el día de grandilocuentes palabras sobre el hambre, mostrando caras de circunstancia, y por la noche cenaron como reyes. Sin embargo es igual de condenable el uso demagógico que de ello han hecho algunos. Si en todas las grandes cumbres se agasaja a los invitados con platos exquisitos, ¿por qué en esta ocasión debería ser diferente?, ¿porque hablaron del hambre en el mundo?, ¿o porque antes de la opípara cena acordaron una serie de ayudas económicas para los países subdesarrollados? Quienes critican el ágape desde la comodidad de sus países ricos, sentados ante una paella, deberían ser coherentes y criticarse a sí mismos; o dar ejemplo y limitarse a comer acelgas el resto del año. Como siempre, la anécdota no nos deja ver la realidad.

José Sánchez

(Diario ADN Sevilla, 10/07/2008)

Apropiada educación sexual

Hace unos días hemos conocido el caso de 17 adolescentes que se han quedado embarazadas al mismo tiempo en un pequeño pueblo de Estados Unidos. Un lugar en el que, curiosamente, se habían recortado de los servicios educativos las clases de educación sexual, al tiempo que se ponían impedimentos para obtener métodos anticonceptivos a las adolescentes. Sea como fuere, este pequeño ejército de vírgenes suicidas han querido jugar a ser mamás mucho más allá del Nenuco o la Nancy; se han pasado directamente a los hijos de carne y hueso. Veremos a ver cuando descubran que a éstos no se se les acaban las pilas. Haciendo de abogado del diablo, considero que todo esto pone de manifiesto que las prohibiciones y restricciones provocan un repunte de aquello que intentan impedir.

La información y educación sexual deberían ser algo incuestionable en cualquier sistema educativo. Por otro lado, la banalización de la maternidad y paternidad en nuestros días, parece convertir a los recién llegados a este mundo en un “medio para...” más que en un fin en sí mismos.

Ignacio Caballero

(Diario METRO Sevilla, 01/07/2008)

Escrito por: Anuxi 0 comentarios 08 Jul 2008 URL Permanente Tags: , , , ,

El verano de los niños

Con el estallido del verano se inicia la estación en la que reinan, como protagonistas absolutos, los niños. El mundo infantil invadirá campamentos de verano, cursos en el extranjero, intercambios, canchas para practicar todos los deportes, piscinas, parques acuáticos y temáticos, playas, albergues de montaña, terrazas en las que jugar a héroes y soñar con brillantes conquistas. Un sinfín de oportunidades para el cultivo de la amistad y de las relaciones personales, para la diversión y la formación, para el desarrollo del cuerpo y de la mente, para el vuelo de la acción y la imaginación. Es el mundo que hemos creado varias generaciones en los países desarrollados (a pocas horas de viaje está el gigantesco caos del hambre y la explotación infantil), el mundo que hemos construido para que nuestros niños vivan los mejores años de su vida, antes de que se adentren en la jungla del mundo de los mayores. Nos asalta la zozobra al pensar que cumplir todos los deseos de nuestros niños es darle una pista falsa sobre lo que les espera, que hacer que todos los días sean una fiesta va a constrastar con la dura competencia en la que, pronto, se verán inmersos, pero siempre triunfará la idea de que el mejor legado que podemos darles es el de una infancia feliz, libre de las desventuras infantiles que dejan un amargo poso para toda la vida. Y considerar sus juegos, como hacía el filósofo, no como juegos, sino como acciones más serias.

¡Ay, la infancia!, en ella se encuentran muchas de las claves de la vida que vendrá después. Un gran poeta y dramaturgo francés, Paul Claudel, escribió que en el día del Juicio Final nos habremos de enfrentar, presidiendo el tribunal, con el niño que fuimos, al que deberemos dar cuenta de nuestras traiciones a los ilusionados proyectos infantiles. El niño que fuimos determinará el valor y la honestidad de nuestros actos posteriores. La explosión infantil del verano debe marcar los mejores años de la vida de nuestros niños.

Anuxi Varilla

Sevilla

Escrito por: Anuxi 1 comentario 28 Jun 2008 URL Permanente Tags: ,

Los príncipes del Universo

Vivimos como si fuéramos inmortales y sólo a veces, cuando a nuestro alrededor sucede algo irreparable, abrimos los ojos y vislumbramos por un instante la realidad. Por lo general no nos gusta lo que vemos: nos causa pavor y pánico, nos demuestra lo débiles y transitorios que somos. Así que tendemos a cerrar de nuevo los ojos o, al menos, a entornarlos porque la vida, como el show de la canción, debe continuar, y estuviéramos considerando sin cesar nuestra condición de seres mortales que nacen con una fecha de caducidad que no viene marcada en ninguna etiqueta visible, no iríamos a la oficina cada mañana, no nos meteríamos en atascos aburdos que nos hacen perder cientos de horas ni nos embutiríamos en unos malolientes medios de transporte, atestados como vagones de ganado. No engulliríamos en quince minutos comida envasada sólo para seguir trabajando ni nos hacinaríamos en casas microscópicas por las que pagamos lo que nunca tendremos. No sonreiríamos como bobos al director de la sucursal bancaria que nos da ese dinero que no tenemos, ni soportaríamos con una especie de estoicismo feliz la fealdad de unas ciudades grises, asfixiantes y ruidosas, que justifican la necesidad de seguir tirando de un carro que pesa cada vez más. No pensaríamos que ya tendremos tiempo para hacer lo que de verdad queremos hacer porque seríamos conscientes de que puede que más tarde no tengamos ese tiempo. No pasaríamos el día deseando que llegue pronto el día siguiente y luego el otro para que el fin de semana esté ya aquí y entonces empezar a suspirar por las vacaciones de verano, momento en que ansiaremos que lleguen las Navidades. No permitiríamos que nos hicieran creer que la felicidad está en comprar cosas ni nos consolaríamos pensando que, al fin y al cabo, todos hacemos lo mismo porque todos estamos en la misma espiral de inconsciencia. Jonathan Swift escribió: “Ojalá vivas todos los días de tu vida”. Pues eso: ojalá.

Anuxi Varilla

Sevilla

Escrito por: Anuxi 2 comentarios 27 Jun 2008 URL Permanente Tags: ,

Sobre este blog

Avatar de Anuxi

Planeta Anuxilandia

Sin comentarios...

ver perfil »

Suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):