Poca educación en la carretera
Estaría bien que en algunos sitios se dieran unas clases de educación cívica a sus conductores o que hicieran exámenes al respecto a todos los que circulan. Y de paso de lo que significa trabajar en un servicio público. Además de llevar la radio (muchos de ellos) a un volumen altísimo casi ninguno atiende a los ruegos de los viajeros para que lo baje. Es más, algunos incluso lo suben más. Ayer, un conductor anónimo pero que por supuesto tenía nombre y apellidos, a las 06:40 de la mañana, no sólo mantuvo el alto volumen de su radio sino que contestó mientras mascaba su chicle con toda ostentación. Y, por si eso fuera poco, al llegar al destino dejó el autobús en el centro de la calzada, se bajó y se dio un paseo por la plaza hasta otra parada.
Francisca Gómez
(Diario METRO Sevilla, 06/06/2008)
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monica catalina c espedes nuñez dijo
eso es muy malo
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