Por Juan Ignacio Pérez
23 Sep 2009
Hace poco me ocupé de los peces anádromos y de los catádromos. Hoy voy a referirme a los salmones. Siendo como son anádromos, tienen una relación variable y compleja con el medio en que se encuentran. En entradas anteriores aludí a los problemas, relacionados con el agua y con las sales, a que deben hacer frente los peces de río (“Mira cómo beben…”) y los de mar (“Los peces marinos sí beben”). Pues bien, los salmones tienen esos mismos problemas, pero los tienen de otro modo, porque en una etapa de sus vidas han de hacer frente a unos y en otra han de afrontar los otros. ¡Mérito doble el de los salmones!
Los salmones nacen en agua dulce, en zonas próximas a las cabeceras de los ríos, y en esas zonas transcurre la primera etapa de sus vidas. A esos salmones que todavía no han viajado al mar se les denomina “parr”. Los parr deben evitar la entrada de agua en su interior y deben combatir el riesgo de pérdida de sales, como les ocurre a todos los peces de agua dulce. Pero en el momento en que migran al mar las cosas cambian, porque en el mar la concentración de sales es muy alta, bastante más alta que la de sus fluidos internos.
Así pues, al cambiar de medio, la relación hídrica y osmótica que mantienen con el exterior se invierte y por ello, antes de migrar han de prepararse para ello. Habrán de pasar de no beber agua a beberla, de producir abundante orina muy diluida a restringir su producción y a concentrarla de forma intensa y, -lo que resulta más llamativo-, de incorporar sales a través de las branquias, a expulsarlas por esa misma vía. Lo de empezar a beber no es difícil; al fin y al cabo no es mucho más que un cambio de comportamiento. Lo de cambiar el volumen de orina eliminada, así como su concentración tampoco es tan complicado. Pero el tercer cambio sí es complejo.
Las branquias de los teleósteos de agua dulce incorporan iones sodio e iones cloruro, justo lo opuesto a lo que hacen las branquias de los marinos. Así pues, las branquias de los salmones deben realizar trabajos opuestos en uno y otro medio, trabajos que no pueden recaer en las mismas células branquiales. Por ello, para poder pasar de uno a otro medio han de generarse células nuevas, células que se ocuparán de expulsar las sales cuando se encuentren en el medio marino. Esas células se denomina “células de cloruro”. La generación de esas células, así como otras transformaciones ligadas a la transición al medio marino, se encuentran bajo el control de determinadas hormonas. Una vez que se han producido esos cambios, los salmones están en condiciones de viajar al mar. A esos salmones se les denomina “smolt”.
En la actualidad se dispone de conocimiento preciso acerca de todas estas cuestiones, ya que tal conocimiento ha resultado esencial para desarrollar con éxito el cultivo industrial de salmones. Anteriormente, cuando se desconocían las particularidades de la fisiología de estos peces o cuando se disponía tan solo de un conocimiento fragmentario, ocurrían con cierta frecuencia episodios de alta mortalidad en las factorías en las que se cultivaban. En el cultivo intensivo de salmones ha de reproducirse el ciclo de vida en su totalidad, razón por la que debe ejercerse un control estricto de la transición de agua dulce a agua salada en los estanques. Cuando no se conocía bien la biología de la especie, en ocasiones se cambiaba la salinidad demasiado pronto, cuando los salmones todavía no se encontraban preparados para la transición, por lo que los jóvenes parr morían en grandes cantidades. Por ello, hasta que no se identificaron con precisión los hitos y características de la transición parr-smolt, el cultivo de salmones no alcanzó el gran éxito del que goza. En estos momentos los salmones son los peces que se cultivan en mayor cantidad en el mundo, y en Europa representan la mitad de las ventas de peces cultivados.
13 Sep 2009
En algunas entradas anteriores me he ocupado de peces de mar y de peces de río. Pero como es de sobra conocido, también hay peces que viven, de forma secuencial, en los dos medios. A esos peces se les denomina “diádromos”. Son muy conocidos y algunos de ellos, muy apreciados. Entre nosotros son especialmente valoradas las anguilas; en realidad lo son sus alevines, las cotizadísimas angulas. Las anguilas viajan a desovar desde los ríos de Europa al mar de los sargazos en un viaje de
Y también los hay que hacen el viaje en sentido contrario. Los salmones nacen en los ríos y en ellos permanecen durante las primeras fases de su vida. Luego se dirigen al mar, a engordar, y una vez finalizada la etapa de engorde y de maduración sexual y formación de los gametos, vuelven al río a desovar. A los peces diádromos que hacen este recorrido se les denomina “anádromos”.
No deja de resultar chocante que haya peces que hagan ese tipo de viajes y de transiciones; al fin y al cabo, pasar de agua salada a agua dulce o lo contrario conlleva unas complicaciones fisiológicas tremendas, y eso hay que añadir el impresionante esfuerzo que supone realizar desplazamientos tan largos. Pues bien, más chocante resulta que haya peces que hagan el viaje en un sentido y que otros lo hagan en el contrario. La razón para que ocurra eso, según los especialistas, tiene que ver con la productividad de unos medios y otros. Aunque con excepciones, parece ser que los peces catádromos abundan en el ecuador y van escaseando hacia los polos, y lo contrario ocurre con los peces anádromos, que son más abundantes en altas latitudes. Por otro lado, la productividad del mar y de los ríos también varía con
Así, los catádromos son peces marinos que se desplazan a los ríos para, beneficiándose de su alta productividad, necesitar menos tiempo para crecer, acumular reservas energéticas y formar los gametos. Del mismo modo, los peces anádromos son peces de río que hacen lo que los anteriores pero al revés, beneficiándose de las condiciones idóneas de los mares de altas latitudes. Ahora bien, como ocurre con tantos otros fenómenos de la naturaleza, hay notables excepciones a la norma y en este caso la excepción consiste en que en los mismos ríos podemos encontrar anguilas y salmones, esto es, peces anádromos y peces catádromos.
Pero que haya excepciones no quiere decir que la hipótesis que manejan los especialistas sea incorrecta. Que nos encontremos en los mismos ríos anguilas y salmones no nos dice nada de cuál ha sido su historia evolutiva, ni de cuál era la situación de unos y otros cuando se fijaron esos patrones migratorios. La hipótesis no pierde valor por la presencia de unas especies y otras en los mismos ríos (por cierto, en latitudes intermedias). Al fin y al cabo, no se entenderían esas migraciones tan costosas y esas transiciones tan complejas si de ellas no se derivasen, o se hayan derivado en la historia de cada especie, evidentes beneficios.
Nota: En el texto no he aludido a ello, pero a las complicaciones osmóticas de la transición y al enorme esfuerzo que supone hacer el viaje, hay que añadir el dramático final que tiene para algunos (no pocos):
Sobre este blog
Animaladas
Juan Ignacio Pérez
Juan Ignacio Pérez, catedrático de Fisiología en la Facultad de Ciencia y Tecnología de la Universidad del País Vasco, quiere ilustrar, mediante ejemplos escogidos, cómo funcionan los animales y los mecanismos que les permiten sobrevivir, crecer y reproducirse con éxito bajo casi cualquier situación ambiental sobre la tierra.
Tags
Suscríbete
Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):
Archivos
Secciones
Últimos Comentarios
- Dormir por mitades 4 comentarios Juan Ignacio Pérez Krdn1 Mundo Virtual Luis Gutiérrez Narvarte
- Reptiles buceadores 1 comentario lara
- Los saltos de las ranas 2 comentarios Juan Ignacio Pérez Krdn1
- Bajo tierra (II) 11 comentarios miryam Juan Ignacio Pérez miryam dominga Juan Ignacio Pérez
- La asombrosa vida del pingüino emperador 8 comentarios Anónimo diana Juan Ignacio Pérez 5 emeli
- Inteligencia femenina, nalgas y caderas 18 comentarios Juan Ignacio Pérez Tashunka Rebeca. Federico Soria (donsoria) Juan Ignacio Pérez
- El mal del buceador 15 comentarios Juan Ignacio Pérez aye_aye Juan Ignacio Pérez San Edrac O'Draude Krdn1
- Limpiando el mar 4 comentarios Juan Ignacio Pérez Krdn1 Juan Ignacio Pérez Ramon Franco
- La rana del lago Titicaca 2 comentarios Juan Ignacio Pérez nancy
- El escarabajo bombardero 4 comentarios Juan Ignacio Pérez javier innerarity Juan Ignacio Pérez Recién llegado
