Por Juan Ignacio Pérez
24 Jul 2009
La semana pasada me ocupé de las aves migradoras, y más en concreto, de la fisiología digestiva de Dendroica striata, la reinita rayada. Dendroica es un gran migrador, pero si de grandes migradores se trata, el más grande es el charrán ártico, Sterna paradisiaea.
El charrán ártico es un ave circumpolar. En verano, que es la estación en la que se reproduce, vive en las zonas ártica y subártica de Europa, Asia y Norteamérica. Para anidar forma colonias y es muy agresiva con los animales que pueden suponer una amenaza para los nidos, también con los mamíferos de gran tamaño como los seres humanos. Como otras aves marinas, se alimenta de peces e invertebrados marinos. Es un ave de larga vida, puesto que puede alcanzar con facilidad los veinte años de edad.
Pero como he señalado antes, su característica más genuína es su gran capacidad migratoria. Cuando eclosionan los huevos, permanecen del orden de un mes cuidando de los pollos y alimentándolos, y una vez transcurrido ese periodo, se dirigen hacia la Antártida, junto con los pollos nacidos un mes antes.
La migración es tan larga que si sumamos las distancias que recorren en los viajes de ida y vuelta, son casi
Lo que más me fascina de los charranes árticos es que viajan de un verano a otro como si sólo abandonasen esta estación para volver a ella poco después, tras un tránsito fugaz por otoños y primaveras. Viviendo como vive en un verano semipermanente, es la especie animal que disfruta de más horas de sol. No sólo me fascina, me produce una envidia enorme.
09 Jul 2009
El estiercol es un material muy aprovechable. Hay miles de especies animales que viven del estiercol. El género Onthophagus, por ejemplo, cuyos integrantes utilizan este producto como recurso alimenticio, cuenta con más de dos mil especies distribuidas por todo el mundo. A este género pertenece un amplio conjunto de insectos conocidos como escarabajos rinocerontes o también como escarabajos peloteros (o boleros), aun cuando bajo esta denominación se conocen también escarabajos de otros géneros. El nombre inglés, dung beetle (escarabajo de la boñiga) es, quizás, más fiel a su verdadera naturaleza que ningún otro.
En estas especies hay dimorfismo sexual. Los machos suelen tener un cuerno, -cuya ubicación anatómica difiere entre especies-, que cumple funciones de defensa y ataque. Las hembras, por el contrario, no suelen tener cuerno. El desarrollo de los machos puede seguir dos trayectorias distintas en función de lo que ocurre en una etapa crítica de su ciclo de vida, cuando la larva se transforma en adulto. En ese momento la ausencia o presencia del cromosoma sexual determina, en primer lugar, cuál será el sexo del individuo y después, si es macho, de alguna forma cuyos mecanismos no se conocen pero que con toda seguridad tienen una importante componente hormonal, el organismo hace una valoración de los recursos energéticos y estructurales de los que dispone. Si la cantidad de esos recursos supera un determinado umbral, el macho será de gran tamaño y, si es el caso dependiendo de la especie, portará un cuerno. Si no se supera ese umbral, entonces el macho será pequeño y carecerá de cuerno.
La principal tarea de las hembras consiste en criar a su progenie, alimentando a las crías con estiercol que se ha ocupado de introducir en galerías subterráneas que previamente ha horadado. Los machos, por su parte, guardan la entrada de los túneles para evitar así el acceso de otros machos a su interior. Sin embargo, como hemos visto, además de estos machos hay otros, más pequeños y desprovistos de cuerno. Los machos pequeños son más débiles, eso está claro, pero son, si vale el término para calificar a un insecto, taimados, porque se dedican a excavar galerías subterráneas, paralelas a aquellas en las que se encuentran las hembras para tener acceso a ellas y fecundarlas. Efectivamente carecen de cuerno, pero lo cierto es que el cuerno sería un serio impedimento para desarrollar esa estrategia furtiva.
Estas conclusiones se han obtenido a partir de una serie muy bien diseñada de experimentos en los que las variables relevantes se modificaron de forma controlada. Gracias a ellos se han puesto de relieve aspectos de sumo interés acerca de los mecanismos evolutivos y biología del desarrollo animal. Pero además, podría incluso extraerse alguna edificante moraleja sobre las trampas que en ocasiones tiende el tamaño o, incluso, el mismo bienestar.
02 Jun 2009
El intercambio de pareceres en relación con la entrada dedicada a hablar de mamíferos buceadores me ha animado a traer aquí una breve historia, con la que me acabo de encontrar, de algunos de esos mamíferos. El asunto va de cachalotes. Los cachalotes, que en inglés llaman “sperm whales”, son los animales dentados más grandes que hay. Son carnívoros cazadores; por eso tienen dientes. Las ballenas azules, que son los animales más grandes que hay, aunque también son carnívoros, no son cazadores, porque se alimentan por filtración de krill, principalmente.
Pues bien, el caso es que los cachalotes tienen dos particularidades que paso a comentar. En primer lugar, la ya dicha, es cazador: caza normalmente a grandes profundidades y una de sus presas preferidas es el misterioso calamar gigante. Y la otra particularidad es que tienen una organización social basada en las madres: ellas, junto con las crías, son las que forman los grupos. Los machos vagan a su aire y por lo tanto, se desentienden completamente de las crías. Resulta que las crías son incapaces de sumergirse a las profundidades a que lo hacen los cachalotes adultos, por lo que la cría no puede acompañar a una madre que tenga que ir de caza y eso las hace potencialmente vulnerables a los ataques de las orcas, también conocidas como ballenas asesinas.
Un grupo de biólogos canadienses y británicos se ha ocupado de estudiar este asunto, que tiene mucho interés, no sólo para conocer la biología de una especie bastante desconocida (a pesar de encontrarse en la lista de las especies en peligro) como Physeter macrocephalus, sino también desde el punto de vista de las estrategias reproductivas y del funcionamiento de las sociedades animales. Los investigadores estudiaron dos grupos, uno formado por pocas madres y otro más numeroso. Y lo que observaron fue que, aunque había diferentes patrones en uno y otro grupo, en ambos las madres que iban de caza dejaban a su cría al cuidado de otras madres. Éstas, no solo escoltaban de forma permanente al conjunto de las crías, sino que si tenían hambre, incluso les daban de mamar. En definitiva, las madres cachalotes organizan verdaderas guarderías para poder compaginar caza y maternidad, algo que podríamos incluso calificar como "conciliación cetácea".
Las ventajas de este comportamiento son evidentes. El mecanismo de solidaridad grupal permite proteger a las crías para que lleguen a la edad adulta. De esa forma se facilita el aumento del tamaño del grupo, lo que reporta a su vez evidentes ventajas para la seguridad del mismo.
Esta historia acaba de ser publicada en la edición electrónica de
El video, que es una animación, muestra un episodio de caza de un calamar gigante por un cachalote:
Y en este otro se puede ver una de esas sociedades de cachalotes:
23 Abr 2009
El consumo de ácidos grasos omega 3 es bueno para
Lo que expondré a continuación, sin embargo, no es tan conocido como lo anterior. Por lo visto, y de acuerdo con investigaciones realizadas muy recientemente, el efecto de la ingestión de ácidos grasos omega 3 sobre las capacidades cognitivas es superior en las chicas que en los chicos. O expresado en otros términos, las chicas se benefician más de la ingestión de esas sustancias, pero también sufren en mayor medida el efecto negativo de su falta en
La base fisiológica de ese descubrimiento tiene que ver con el destino metabólico de esos ácidos grasos. Los omega 3 son componentes esenciales del cerebro, y a ese hecho se debe el efecto beneficioso de dichos ácidos grasos sobre
Por ello, las chicas tienen una mayor necesidad que los chicos de adquirir ácidos grasos omega 3 y esa es la razón por la que es mayor el efecto de esos compuestos sobre la inteligencia en las chicas que en los chicos. Las conclusiones de cualquier investigación son, de suyo, cuestionables, por supuesto, pero este estudio parece muy bien fundamentado: se han utilizado datos obtenidos con 4.000 chicos y chicas de entre 6 y 16 años.
A partir de conclusiones como estas, uno no puede dejar de pensar ciertas cosas. Por ejemplo, nos podemos plantear, por un lado, hasta qué punto son compatibles el mantenimiento de una dieta adecuada para un correcto desarrollo cognitivo con los modelos estéticos femeninos que promocionan algunos medios de comunicación y fabricantes de ropa. Y por el otro, si pensamos que las preferencias de los hombres por una configuración corporal femenina u otra han de tener valor adaptativo, es difícilmente comprensible que se promocionen configuraciones corporales tan manifiestamente maladaptativas como las de las modelos profesionales de alta costura. A no ser, claro está, que como sostiene un amigo mío, a las modelos profesionales las vistan personas a quienes no gustan las mujeres. Y algo de verdad debe haber en esa opinión, porque los estudios en los que se ha analizado la morfometría corporal femenina preferida por varones de todo tipo de culturas y orígenes arrojan resultados contundentes: los hombres las preferimos con curvas. Por algo será.
Y para terminar, una última observación. Debe tenerse en cuenta que los ácidos grasos que deben ingerirse, - parte de los cuales se acumularán en nalgas, caderas y muslos-, son los que contiene el pescado graso: chicharros, verdeles y mojarras, por ejemplo. Comer chuletas o bollicaos no sirve; nalgas y muslos engordan, sí, pero el cerebro no obtiene beneficio alguno de ello.
Notas:
1) Eduardo Angulo escribió en Biología estupenda una entrada relacionada con esta en mayo de 2008 sobre un trabajo de los mismos autores. En aquel trabajo, anterior a éste, venían a concluir que las mujeres con curvas tienen hijos con mayores capacidades cognitivas.
2) En Desde Chiloé abordo este tema desde una perspectiva algo diferente en Las mujeres de verdad tienen curvas.
Sobre este blog
Animaladas
Juan Ignacio Pérez
Juan Ignacio Pérez, catedrático de Fisiología en la Facultad de Ciencia y Tecnología de la Universidad del País Vasco, quiere ilustrar, mediante ejemplos escogidos, cómo funcionan los animales y los mecanismos que les permiten sobrevivir, crecer y reproducirse con éxito bajo casi cualquier situación ambiental sobre la tierra.
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