20 Mar 2008

La Justicia no siempre es justa. Y no siempre resuelve los problemas. La muerte de Chantal Sébire, la mujer francesa afectada por un raro tumor en la cavidad nasal, lo demuestra. Acudió a los tribunales para que un juez la permitiera morir dignamente. El magistrado le dijo que no, que aunque su caso era digno de compasión, lo único que podía ofrecerle respetando los límites de la Constitución francesa era un coma inducido hasta la muerte por falta de nutrientes.

Hoy la han encontrado muerta en su casa. Probablemente, se suicidó. Aunque no en un arrebato de desesperación. Lo había dicho ante las cámaras de televisión: quería hacer una pequeña fiesta para despedirse de los suyos y marchar. Y quería hacerlo sin esconderse. Después de la sentencia ya lo había avisado: "Si no puedo en Francia buscaré el país donde me lo permitan". No estaban lejos, uno de ellos era Holanda.

Pero no cogió ningún avión. Anoche lo hizo, probablemente, en su casa. Dijo adiós a los suyos y al horrible dolor que cada día minaba su moral y no le permitían desarrollar sus actividades cotidianas. Sin el apoyo de la Justicia, pero creando un intenso debate ético en la sociedad francesa. Tal vez esto lleve a la reflexión de la Administración y se planteen cómo dar respuesta a peticiones como la de Chantal, en plenas facultades mentales, que sólo pedía morir como vivió: con dignidad.

No se puede vivir a la fuerza.

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eltiomark

eltiomark dijo

Bonita reflexión, un besooooooooo

César Coca dijo

El de la eutanasia es uno de los debates más complejos que están sobre la mesa en nuestras sociedades. Entran muchas cosas en juego, y no sólo hablo de asuntos religiosos. El problema, como tantas veces, está en el límite, en marcar hasta dónde, y en garantizar con igual firmeza el derecho a la vida y el derecho a una muerte digna. Ahí es donde, me parece, entramos en un terreno muy resbaladizo.

Lucia

Lucia dijo

Hla, como me encantaria haber podido hablar con esa mujer, porque yo me siento igual, me hubiera gustado decirla que la entiendo, haber podido llorar con ella, a mi sólo me mantiene el que tengo gente a quien ayudar, pero por lo demas, eso de que le quiten la libertaad a una, no es plato de buen gusto.Iba a decir que el pais vasco está en peligro, pero dire aun mejor, que los inocentes del Pais Vasco, que somos muchos estan en peligro.

Ayuda por favor, quien lea esto por favor, necesitamos gente con mas poder que estos políticos que tenemos, gente con la paz en la mano, gente con verdadero poder, como el Dalai Lama, el Papa, o no se quien, gente que ayude de verdad, no parlanchines de pacotillas.

Besos, no se donde escribir......................................

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